En todos los países –no solo hispanohablantes– existen grupos humanos que usan diferentes formas de hablar el idioma. Así, en un pueblo cualquiera de España, donde pongan Zetas donde no las hay o en un pueblo cubano donde convierten Erres por Ges, existen grupos humanos que no lo hacen porque tienen una forma de hablar culta más cercana a las hablas cultas de cualquier otro pueblo que tenga el mismo idioma en otro país.
Así por ejemplo, se entienden mejor un académico cordobés (español) con un académico santiaguero (cubano) u otro minuano (uruguayo) que un hablante vulgar o popular de los mismos pueblos. ¿Qué tomamos como base para comparar entonces, el habla vulgar, popular o vulgar?
Un ejemplo:
Un cubano normal para responder en clases universitarias, de alguna manera está obligado a utilizar el lenguaje culto. No sería del todo raro una frase como ésta:
“Visité el domicilio de mi prometida para una visita de cumplido y terminé obsequiándole una botella de ron a mi suegro para que no se ofuscara”.
Pero en la calle en Cuba nadie habla así. La misma frase, fuera de clase, y expresada a varios compañeros de otros niveles o carreras se podría expresar de la siguiente forma:
“Fui a la casa de mi novia para quedar bien y tuve que darle una botella de ron a mi suegro para que no se pusiera pesado”.
Lo mismo queda expresado en el fragmento siguiente y que intenta semejarse a una forma de expresión muy común en las calles de Cuba:
“Piré pal’ gao e’ la jeva a magcal tagjeta y le pasé un rifle ag puro pa’ que no se’mpingara”.
Son tres hablas desiguales de un mismo sujeto en tres ambientes diferentes y que se expresa en un habla culta, otra popular y una tercera vulgar. Estoy seguro que en las dos primeras versiones (culta y popular) podríamos entendernos con casi todos los hispanohablantes de cualquier país, pero la última versión tiene tantas formas como grupos humanos que usen la forma vulgar de comunicación entre ellos, no importa el país de donde procedan.
Un argentino sustituye jeva por mina, un español por chica, un mexicano por vieja, un chileno por polola ¿Cuál de las formas tomamos para responder al que peor habla el español?
Por cierto, hablando de argentinos, si usamos como base comparativa el español antiguo, que no es más que el castellano de Castilla, el argentino es el que mejor se le semeja al usar las formas vos y sos que se acercan más a aquel, pero a su vez deforman la fonética y acentuación (¿normal?) al usar agarráte por agárrate o ponételo por póntelo.
Otro ejemplo. La frase “La policía atrapó al delincuente y lo mandó a la cárcel.” Puede ser expresada de las siguientes maneras en diferentes países latinoamericanos:
-¡Mare! La chota agarró al malandrín y lo metió al bote. (México)
-La tombería chapó al choro y lo mandó a la cana. (Perú)
-Los gandules cogieron al pillo y lo mandaron p’adentro. (Puerto Rico)
-Los tombos cogieron al raponero y lo mandaron p’al hueco. (Colombia)
-Los tombos agarraron al malandro y lo metieron en la jaula. (Venezuela)
-La fiana cogió al bandío y lo metió en el tanque o La fiana cogió al delincuente y lo metió en cana. (Cuba)
-La pasma cogió al quinqui y lo mandó a la trena. (España)
¿Cuál de todas es la peor forma del español? Son hablas de la calle, vulgares, el equivalente al slang del inglés, pero habladas por muchísima gente en las calles de los pueblos de habla hispana.