¿Sabías que en el año 2008 el Dr .en medicina alternativa
Masaru Emoto
afirmó que La voz, los pensamientos y las emociones humanas pueden alterar la estructura molecular del agua?
Para probarlo muestra más de 10.000 fotografías efectuadas a lo largo de numerosos años de investigación, algunas de las cuales pueden contemplarse en los dos volúmenes de su libro Mensajes del agua.
.En 1994 Emoto tomó unas muestras de agua de una fuente de agua pura situada en su país, congeló unas pocas gotas, las examinó bajo un microscopio electrónico de campo oscuro y las fotografió. Una vez reveladas las fotografías mostraron un hermoso hexágono cristalino parecido a un copo de nieve. Emoto tomaría entonces agua de un río contaminado, la congeló, fotografió unas gotas y comprobó que la imagen que aparecía en ellas era la de un turbio patrón sin forma reconocible, algo completamente desestructurado.
Estas fotografías demuestran que los pensamientos, la voz y las emociones humanas pueden alterar la estructura molecular del agua. Este descubrimiento es trascendente ya que tanto el 70% de nuestro cuerpo como el del planeta que habitamos es agua.
Además, pueden considerarse un testimonio visualmente apreciable de las diferencias existentes entre “agua viva” y “agua muerta” o desestructurada. Cuando el agua está viva o se la expone a estímulos positivos muestra su estructura interna en forma de hermosos hexágonos con una variedad de presentación ilimitada. En cambio, cuando el agua está contaminada por sustancias nocivas o es expuesta a estímulos negativos su orden interno se perturba y su estructura cristalina se pierde. Lo que queda es una imagen distorsionada, deforme y sin fuerza luminosa.
Así, podemos ver que…
-…el agua tomada en fuentes y arroyos de montaña forma bellas estructuras cristalinas en contraste con los cristales deformados que conforman las muestras de agua polucionada o estancada.
-…las moléculas de agua expuestas a música clásica adoptan formas delicadas y simétricas muy similares a las que adoptan ante el sonido de la palabra gracias.
Al parecer al agua no le gusta el heavy metal
-…cuando el agua fue tratada con aceites florales aromáticos los cristales tendieron a imitar la forma de la flor original. Lo que parecería demostrar que el agua ha captado la información de la flor. Y otro tanto ocurre con las plantas medicinales la terapia con Flores de Bach.
Masaru Emoto nació en Yokohama (Japón) y aunque en principio estudió Arte y Comunicación Internacional se interesó pronto por el estudio del agua. Hoy tiene 60 años, edita sus propias páginas informativas sobre el agua y es un experto mundialmente reconocido en el campo de la investigación sobre ella. En Japón ya ha editado 12 libros sobre el tema, el último de los cuales lleva por título Mensajes del agua e incluye cientos de fotografías de moléculas de agua congelada
¿que dice la comunidad científica?
La controversia entre la ciencia y Emoto reside en que la ciencia no ve ningún mecanismo conocido ni hipotético para que esto suceda, no ha recibido ninguna prueba científica a favor, pero sí múltiples en contra, y por tanto considera esa afirmación, y derivadas, como falsas. La ciencia contesta que "El agua no es influenciada en manera alguna por el pensamiento humano, la música o las palabras escritas en sus envases y no cambia en absoluto como respuesta a esas posibles influencias". Demostrar científicamente la teoría de Emoto implicaría que algunas bases de teorías probadas por innumerables pruebas experimentales replicadas por múltiples investigadores, como la Física y la Química modernas, son erróneas y están incompletas.
Concretamente, según Emoto, dos envases de cristal iguales, conteniendo arroz o agua de una misma procedencia, a los que se le escriban la palabra "paz","gracias" o "guerra","idiota" en su exterior se comportarán al cabo de un tiempo de manera distinta. Cambiarán por ello. En el agua los cristales de hielo obtenidos del bote "bien tratado" serán bellos y los cristales del bote "mal tratado" serán feos. Si es arroz, el bote de arroz "mal tratado" degenerará (se pudrirá o perderá sabor o ennegrecerá, ...) y el otro no lo hará.
Se ha demostrado que en muestras de agua congelada como las descritas o en un montón de nieve natural del tamaño de una gota hay muchos cristales, no sólo unos pocos o uno nada más, y que la búsqueda desplazando la cabeza del microscopio puede producir tanto un grupo de fotos de cristales regulares y bellos como de cristales irregulares o amorfos. La creación de cristales de agua está dirigida por diversas leyes físicas conocidas por diversos estudios al respecto, pero la más mínima variación en valores puntuales de humedad, temperatura, vibración, y sus gradientes en el tiempo, lleva a cristales distintos. La propia física predice la aparición de infinitas formas distintas de cristales en muestras como las creadas, sin que para ello sea necesario nada más. Esta realidad demostrable que permite en la práctica tanto obtener cristales bonitos o cristales feos, de la misma muestra, sea cual sea ésta, por elección voluntaria del observador, en el mismo instante, es una de las explicaciones aportadas por la ciencia para explicar los resultados propuestos. Emoto ha manifestado en su blog que "nunca ha sacado una fotografía ni ha entrado en el congelador donde se realizan por no aguantar el frio" y que deja todo ese trabajo a sus colaboradores.
El sesgo cognitivo puede llevar fácilmente a malinterpretar los datos. Si la persona que toma las fotografías o la que evalúa su belleza sabe qué muestras de agua estuvieron expuestas a qué mensajes, sus emociones pueden distorsionar su elección. Este sesgo puede reducirse mediante experimentos de doble ciego. Mediante este método tanto el fotógrafo como quien examina la foto desempeñan su trabajo sin saber qué muestra estuvo expuesta a qué mensaje. Un experimento correctamente conducido requeriría comparar una muestra con otra muestra tratada idénticamente de todas las formas excepto de una. Si las muestras resultan ser diferentes, entonces sería posible atribuir la diferencia en los resultados a una diferencia en el tratamiento. Pero si hay múltiples diferencias en la forma en que se tratan las muestras entonces puede ser imposible determinar a partir del experimento si fue la exposición a los mensajes u otros factores los que causaron las diferencias en las muestras.
Emoto ha recibido críticas por no aplicar suficientes controles a sus experimentos y por no compartir suficientes detalles con la comunidad científica. Además, Emoto ha sido criticado por diseñar sus experimentos de forma que sea posible que el error humano influya en los descubrimientos.
Si te interesó el tema te recomiendo pasar por el link de biografía en wikipedia, allí habla de todos y cada uno de los experimentos que ha echo Emoto y las críticas formuladas por la comunidad científica.
Vídeo de una conferencia en Perú:
http://vimeo.com/13376964
Para probarlo muestra más de 10.000 fotografías efectuadas a lo largo de numerosos años de investigación, algunas de las cuales pueden contemplarse en los dos volúmenes de su libro Mensajes del agua.
.En 1994 Emoto tomó unas muestras de agua de una fuente de agua pura situada en su país, congeló unas pocas gotas, las examinó bajo un microscopio electrónico de campo oscuro y las fotografió. Una vez reveladas las fotografías mostraron un hermoso hexágono cristalino parecido a un copo de nieve. Emoto tomaría entonces agua de un río contaminado, la congeló, fotografió unas gotas y comprobó que la imagen que aparecía en ellas era la de un turbio patrón sin forma reconocible, algo completamente desestructurado.
Estas fotografías demuestran que los pensamientos, la voz y las emociones humanas pueden alterar la estructura molecular del agua. Este descubrimiento es trascendente ya que tanto el 70% de nuestro cuerpo como el del planeta que habitamos es agua.
Además, pueden considerarse un testimonio visualmente apreciable de las diferencias existentes entre “agua viva” y “agua muerta” o desestructurada. Cuando el agua está viva o se la expone a estímulos positivos muestra su estructura interna en forma de hermosos hexágonos con una variedad de presentación ilimitada. En cambio, cuando el agua está contaminada por sustancias nocivas o es expuesta a estímulos negativos su orden interno se perturba y su estructura cristalina se pierde. Lo que queda es una imagen distorsionada, deforme y sin fuerza luminosa.
Así, podemos ver que…
-…el agua tomada en fuentes y arroyos de montaña forma bellas estructuras cristalinas en contraste con los cristales deformados que conforman las muestras de agua polucionada o estancada.
-…las moléculas de agua expuestas a música clásica adoptan formas delicadas y simétricas muy similares a las que adoptan ante el sonido de la palabra gracias.
Al parecer al agua no le gusta el heavy metal
-…cuando el agua fue tratada con aceites florales aromáticos los cristales tendieron a imitar la forma de la flor original. Lo que parecería demostrar que el agua ha captado la información de la flor. Y otro tanto ocurre con las plantas medicinales la terapia con Flores de Bach.
Masaru Emoto nació en Yokohama (Japón) y aunque en principio estudió Arte y Comunicación Internacional se interesó pronto por el estudio del agua. Hoy tiene 60 años, edita sus propias páginas informativas sobre el agua y es un experto mundialmente reconocido en el campo de la investigación sobre ella. En Japón ya ha editado 12 libros sobre el tema, el último de los cuales lleva por título Mensajes del agua e incluye cientos de fotografías de moléculas de agua congelada
¿que dice la comunidad científica?
La controversia entre la ciencia y Emoto reside en que la ciencia no ve ningún mecanismo conocido ni hipotético para que esto suceda, no ha recibido ninguna prueba científica a favor, pero sí múltiples en contra, y por tanto considera esa afirmación, y derivadas, como falsas. La ciencia contesta que "El agua no es influenciada en manera alguna por el pensamiento humano, la música o las palabras escritas en sus envases y no cambia en absoluto como respuesta a esas posibles influencias". Demostrar científicamente la teoría de Emoto implicaría que algunas bases de teorías probadas por innumerables pruebas experimentales replicadas por múltiples investigadores, como la Física y la Química modernas, son erróneas y están incompletas.
Concretamente, según Emoto, dos envases de cristal iguales, conteniendo arroz o agua de una misma procedencia, a los que se le escriban la palabra "paz","gracias" o "guerra","idiota" en su exterior se comportarán al cabo de un tiempo de manera distinta. Cambiarán por ello. En el agua los cristales de hielo obtenidos del bote "bien tratado" serán bellos y los cristales del bote "mal tratado" serán feos. Si es arroz, el bote de arroz "mal tratado" degenerará (se pudrirá o perderá sabor o ennegrecerá, ...) y el otro no lo hará.
Se ha demostrado que en muestras de agua congelada como las descritas o en un montón de nieve natural del tamaño de una gota hay muchos cristales, no sólo unos pocos o uno nada más, y que la búsqueda desplazando la cabeza del microscopio puede producir tanto un grupo de fotos de cristales regulares y bellos como de cristales irregulares o amorfos. La creación de cristales de agua está dirigida por diversas leyes físicas conocidas por diversos estudios al respecto, pero la más mínima variación en valores puntuales de humedad, temperatura, vibración, y sus gradientes en el tiempo, lleva a cristales distintos. La propia física predice la aparición de infinitas formas distintas de cristales en muestras como las creadas, sin que para ello sea necesario nada más. Esta realidad demostrable que permite en la práctica tanto obtener cristales bonitos o cristales feos, de la misma muestra, sea cual sea ésta, por elección voluntaria del observador, en el mismo instante, es una de las explicaciones aportadas por la ciencia para explicar los resultados propuestos. Emoto ha manifestado en su blog que "nunca ha sacado una fotografía ni ha entrado en el congelador donde se realizan por no aguantar el frio" y que deja todo ese trabajo a sus colaboradores.
El sesgo cognitivo puede llevar fácilmente a malinterpretar los datos. Si la persona que toma las fotografías o la que evalúa su belleza sabe qué muestras de agua estuvieron expuestas a qué mensajes, sus emociones pueden distorsionar su elección. Este sesgo puede reducirse mediante experimentos de doble ciego. Mediante este método tanto el fotógrafo como quien examina la foto desempeñan su trabajo sin saber qué muestra estuvo expuesta a qué mensaje. Un experimento correctamente conducido requeriría comparar una muestra con otra muestra tratada idénticamente de todas las formas excepto de una. Si las muestras resultan ser diferentes, entonces sería posible atribuir la diferencia en los resultados a una diferencia en el tratamiento. Pero si hay múltiples diferencias en la forma en que se tratan las muestras entonces puede ser imposible determinar a partir del experimento si fue la exposición a los mensajes u otros factores los que causaron las diferencias en las muestras.
Emoto ha recibido críticas por no aplicar suficientes controles a sus experimentos y por no compartir suficientes detalles con la comunidad científica. Además, Emoto ha sido criticado por diseñar sus experimentos de forma que sea posible que el error humano influya en los descubrimientos.
Si te interesó el tema te recomiendo pasar por el link de biografía en wikipedia, allí habla de todos y cada uno de los experimentos que ha echo Emoto y las críticas formuladas por la comunidad científica.
Vídeo de una conferencia en Perú:
http://vimeo.com/13376964