Maestría en Liderazgo Desarrollador
Materia: Análisis y toma de decisiones
Instituto de Ciencias y Educación Superior
ICES
Comisión Federal de Electricidad CFE
Luis Enrique Rosas Flores 9L8D4
DVMC Zona Polanco
Liderazgo y Dirección de Calidad
Hoy en día es imposible hablar de crecimiento, expansión y alta dirección sin mencionar la palabra calidad ya que en todos y cada uno de los elementos que involucran una organización, bien sea de tipo productiva o administrativa, es sumamente importante cumplir con los objetivos marcados en cuestión de calidad. La implicación de la calidad representa un papel significativo en el desarrollo y ejecución de las estrategias, comenzando por implementar una cultura de calidad a nivel dirección y hacerse participes en cada proyecto hasta alcanzar niveles de excelencia.
La calidad que se ofrece en productos o servicios debe sumarse a un esfuerzo continuo de mejoras constantes, bien sea desde la materia básica o información que se recabe de nuestros proveedores hasta la certificación y aplicación de normas en cualquier aspecto para fomentar una cultura de ética laboral y de calidad, y con ello posicionar nuestros servicios entre los mejores. Las marcas en el mundo que brindan una infinidad de productos y que han logrado posicionarse y expandirse hacia los demás países muestran buenas prácticas que son modelo para muchas otras; prácticas que permanecen como cultura de vida para entregar un producto final satisfactorio pues ante los retos que enfrentan y pese a la gran diversidad de gustos de la gente, logran ser líderes posicionándose y permaneciendo en la aceptación de la mayoría.
La ventaja competitiva en este mundo globalizado y marcadamente capitalista hace la diferencia entre permanecer en el mercado o desaparecer por completo, ya que si bien es cierto que las grandes marcas absorben cada vez más a las pequeñas, una buena marca con conductas de calidad y éticas adecuadas será más difícil que pudiera desaparecer y por el contrario, si no sabe aprovechar un esa ventaja competitiva, la mala imagen puede provocar una caída dejando clientes insatisfechos propagando rápidamente la voz acarreando graves consecuencias. Cabe destacar que la continua mejora y capacitación para hacer frente a los retos de mañana no evitan que se sufra una desestabilización, sin embargo no se resiente un cambio tan importante si se está mayormente preparado. Por eso, es imperativo que en cualquier organización desde los niveles directivos hasta los niveles de ejecución se mantengan en mejoramiento para resistir mayor los embates del futuro. Una dirección de calidad también exige personal de calidad razones por las cuáles no debemos dejar a un lado la retroalimentación de la gente, el rediseño, la aprobación de los demás, asumiendo los costos así como hacer lo que a cada persona corresponde en su momento y lugar.
Un buen líder actúa y se desempeña socialmente uniendo a su gente, respetando procesos, implementando mejoras. Un buen líder conoce a su gente, conoce sus necesidades, alienta emocionalmente, conoce los momentos precisos para saber manejar los conflictos, tal cual lo hace una dirección como cuando ha aprendido a dirigir y tomar el control de los recursos en momentos difíciles. El líder aprende a anticipar los acontecimientos tal como lo hace un administrador al medir y manejar sus recursos; si de esta forma un líder que dirige y aprende a administrar además de aprender a conciliar con su personal, sabe delegar, escucha, motiva, administra, enseña y gestiona conflictos, ese líder se convertirá en líder de verdadera calidad.
Materia: Análisis y toma de decisiones
Instituto de Ciencias y Educación Superior
ICES
Comisión Federal de Electricidad CFE
Luis Enrique Rosas Flores 9L8D4
DVMC Zona Polanco
Liderazgo y Dirección de Calidad
Hoy en día es imposible hablar de crecimiento, expansión y alta dirección sin mencionar la palabra calidad ya que en todos y cada uno de los elementos que involucran una organización, bien sea de tipo productiva o administrativa, es sumamente importante cumplir con los objetivos marcados en cuestión de calidad. La implicación de la calidad representa un papel significativo en el desarrollo y ejecución de las estrategias, comenzando por implementar una cultura de calidad a nivel dirección y hacerse participes en cada proyecto hasta alcanzar niveles de excelencia.
La calidad que se ofrece en productos o servicios debe sumarse a un esfuerzo continuo de mejoras constantes, bien sea desde la materia básica o información que se recabe de nuestros proveedores hasta la certificación y aplicación de normas en cualquier aspecto para fomentar una cultura de ética laboral y de calidad, y con ello posicionar nuestros servicios entre los mejores. Las marcas en el mundo que brindan una infinidad de productos y que han logrado posicionarse y expandirse hacia los demás países muestran buenas prácticas que son modelo para muchas otras; prácticas que permanecen como cultura de vida para entregar un producto final satisfactorio pues ante los retos que enfrentan y pese a la gran diversidad de gustos de la gente, logran ser líderes posicionándose y permaneciendo en la aceptación de la mayoría.
La ventaja competitiva en este mundo globalizado y marcadamente capitalista hace la diferencia entre permanecer en el mercado o desaparecer por completo, ya que si bien es cierto que las grandes marcas absorben cada vez más a las pequeñas, una buena marca con conductas de calidad y éticas adecuadas será más difícil que pudiera desaparecer y por el contrario, si no sabe aprovechar un esa ventaja competitiva, la mala imagen puede provocar una caída dejando clientes insatisfechos propagando rápidamente la voz acarreando graves consecuencias. Cabe destacar que la continua mejora y capacitación para hacer frente a los retos de mañana no evitan que se sufra una desestabilización, sin embargo no se resiente un cambio tan importante si se está mayormente preparado. Por eso, es imperativo que en cualquier organización desde los niveles directivos hasta los niveles de ejecución se mantengan en mejoramiento para resistir mayor los embates del futuro. Una dirección de calidad también exige personal de calidad razones por las cuáles no debemos dejar a un lado la retroalimentación de la gente, el rediseño, la aprobación de los demás, asumiendo los costos así como hacer lo que a cada persona corresponde en su momento y lugar.
Un buen líder actúa y se desempeña socialmente uniendo a su gente, respetando procesos, implementando mejoras. Un buen líder conoce a su gente, conoce sus necesidades, alienta emocionalmente, conoce los momentos precisos para saber manejar los conflictos, tal cual lo hace una dirección como cuando ha aprendido a dirigir y tomar el control de los recursos en momentos difíciles. El líder aprende a anticipar los acontecimientos tal como lo hace un administrador al medir y manejar sus recursos; si de esta forma un líder que dirige y aprende a administrar además de aprender a conciliar con su personal, sabe delegar, escucha, motiva, administra, enseña y gestiona conflictos, ese líder se convertirá en líder de verdadera calidad.
Autoría propia.