Graciela Iturbide nació el 16 de mayo de 1942 en la Ciudad de México.
En 1969, inicia sus estudios en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México, lugar donde comienza su carrera en el mundo de la imagen.
El maestro oaxaqueño Manuel Álvarez Bravo, de quien fue alumna y asistente, y de quien aprendió mucho durante sus salidas de campo a tomar fotos, constituyó una figura importante en la vida de Graciela. Trabajar con él en el cuarto de revelado, verlo trabajar, le abrió una nueva perspectiva del mundo y de cómo mirarlo.
Su obra se caracteriza por imágenes que muestran una gran sencillez, donde retratar significa participar de la vida de las personas, así como del ritmo y calidez de su gente y tradiciones.
Graciela Iturbide, ha recibido varios reconocimientos entre los que destacan el premio Eugene Smith, que le fue otorgando en 1968, su reportaje Médicos sin fronteras, y en 1988 es galardonada con el gran premio del mes de la fotografía en París. De igual forma, fue miembro del Consejo Mexicano de Fotografía, gracias a su trabajo titulado Recuerdo de la infancia.
Nuestra Señora de las Iguanas, Juchitán, Oaxaca, 1979
La ascensión, Chalma, Edo. de México, 1984
El señor de los pájaros, Nayarit, 1984
Cuatro pescaditos, Juchitán, Oaxaca, 1986
Pájaros en el poste, 1990
Antes de la matanza, La mixteca, Oaxaca, 1992
El viaje, Tlaxcala, 1995
Perros perdidos, Rajasthan, India, 1997
Caballito para Gerszo, Lafayette, Louisiana, 1997
Mujer Angel, Desierto de Sonora, Mexico, 1979
Baño de Frida, Coyoacan, Mexico, 2007
Cementerio, Juchitan, Oaxaca, 1988
El Sacrificio, 1992
Procesión Chalma, 1984
Autoretrato
Novia muerte
Autoretrato con pez
El guardián del camino
La veterana fotógrafa mexicana Graciela Iturbide confesó que jamás ha tomado una foto digital, ni siquiera con los teléfonos móviles de sus nietos, pero respeta a quienes lo hacen porque lo más importante para ella es el resultado, que puede ser igual o mejor que con medios analógicos.
"A mí me gusta que mi fotografía sea poética, ya sea fuerte o no, pero me gusta poner la cabeza en la cámara y en el corazón. No dudo que lo digital lo haga, pero hay en lo moderno más prisa para hacer las cosas y yo no voy en desacuerdo con eso, todo depende del resultado de lo que la gente hace con lo digital"
"Cada quien puede hacer su trabajo como quiera. Lo importante es que haya un buen resultado" , argumenta.
Su propia cámara es de doce negativos lo que la obliga a cambiar continuamente los rollos de películas y a aprovechar cada disparo.
Disculpen que no encontré todos los nombres de las obras, espero haya sido de su agrado, saludos!