Ya que publican sobre Malvinas aprovecho de publicar este texto que publique en un sitio amigo para el aniversario de Malvinas, el pasado 2 de abril.
Malvinas, mas no Falklands
Siento algo cercano al desprecio no solo con quienes nos llevaron a la guerra sino también con quienes los apoyaron.
Una señora de hierro y un borracho, para intentar salvar sus pellejos, para resolver conflictos internos de sus gobiernos, una poco popular democracia y una dictadura genocida que dejo un tendal enorme de muertos y modifico la economía entera de un país, ambos fueron a una guerra descabellada y desigual.
Quienes estaban cansados de los militares y quienes los combatían, todos, aplaudían a Galtieri en Plaza de Mayo dos días después de haber llenado esa misma plaza repudiándolo.
Cuando ya no era solo la voz de Ariel Delgado desde Uruguay la que decía que perdíamos, cuando ya todos nos dimos cuenta, decidimos esconder a nuestros combatientes, los dejamos solos esperando que se suiciden una y otra vez, noche tras noches en alguna trinchera olvidada en una habitación oscura, atormentados por alaridos y ráfagas de fusiles fantasmas que sonaban entre estruendosos bombazos de los fríos recuerdos del sur.
Aplaudimos ir a una guerra que estaba perdida mucho antes de comenzar.
Si la posesión de las islas se resolvía con una guerra pues entonces perdimos Malvinas porque perdimos la guerra.
Eso sentía, si fuimos tan tontos no teníamos de que quejarnos.
Ese sentimiento pesimista fruto del desprecio por todo lo que significo Malvinas fue, para colmos de males, acompañado por algo que acrecentaba la bronca, esto es la política menemista con el señor Guido Di Tella regalando ositos Teddies a los kelpers como parte de una política de seducción.
Los ex-combatientes son mas que una foto de ocasión cada 2 de abril.
Son héroes porque estuvieron en una guerra que fue parte de una estrategia política sucia, egoísta a la que poco le interesaba ni los gurkas ni los niños de 18 años del norte argentino que fueron carne de cañón de una fina señora que tomaba su five o'clock tea en el Buckingham Palace y de un grupo de engreídos generales, que comían y bebían los alimentos que debían ser de los soldados, que vendían y se apropiaban de las cosas que la gente, los ciudadanos, les enviaba a los chicos que pasaban hambre, frío y eran maltratados por sus superiores que hicieron cosas como estaquear a sus soldados en el medio del frío malvinense.
Las islas Malvinas forman parte del territorio argentino por ser parte de la plataforma epicontinental del Mar Argentino.
La ocupación por parte de los ingleses responde a un criterio imperialista expansionista de apropiación de recursos naturales y control de posiciones estratégicas en la distribución geopolítica del mundo.
Argentina tiene derecho a reclamar y a que se reconozca su soberanía sobre las islas, a que Inglaterra se retire de las islas y vea que hace con los kelpers que ellos mismos metieron allí, y que reconocieron como ingleses forzados y a disgusto para que los isleños los apoyen, porque ellos se consideran ingleses y los ingleses no los consideran tales.
Los piratas solo quieren el petróleo, los peces, la base militar y el acceso a la única vía marítima hacia el Océano Pacifico, fuera del canal de Panamá.
http://comunicadocero.blogspot.com/2010/04/malvinas-mas-no-falklands.html
Malvinas, mas no Falklands
Siento algo cercano al desprecio no solo con quienes nos llevaron a la guerra sino también con quienes los apoyaron.
Una señora de hierro y un borracho, para intentar salvar sus pellejos, para resolver conflictos internos de sus gobiernos, una poco popular democracia y una dictadura genocida que dejo un tendal enorme de muertos y modifico la economía entera de un país, ambos fueron a una guerra descabellada y desigual.
Quienes estaban cansados de los militares y quienes los combatían, todos, aplaudían a Galtieri en Plaza de Mayo dos días después de haber llenado esa misma plaza repudiándolo.
Cuando ya no era solo la voz de Ariel Delgado desde Uruguay la que decía que perdíamos, cuando ya todos nos dimos cuenta, decidimos esconder a nuestros combatientes, los dejamos solos esperando que se suiciden una y otra vez, noche tras noches en alguna trinchera olvidada en una habitación oscura, atormentados por alaridos y ráfagas de fusiles fantasmas que sonaban entre estruendosos bombazos de los fríos recuerdos del sur.
Aplaudimos ir a una guerra que estaba perdida mucho antes de comenzar.
Si la posesión de las islas se resolvía con una guerra pues entonces perdimos Malvinas porque perdimos la guerra.
Eso sentía, si fuimos tan tontos no teníamos de que quejarnos.
Ese sentimiento pesimista fruto del desprecio por todo lo que significo Malvinas fue, para colmos de males, acompañado por algo que acrecentaba la bronca, esto es la política menemista con el señor Guido Di Tella regalando ositos Teddies a los kelpers como parte de una política de seducción.
Los ex-combatientes son mas que una foto de ocasión cada 2 de abril.
Son héroes porque estuvieron en una guerra que fue parte de una estrategia política sucia, egoísta a la que poco le interesaba ni los gurkas ni los niños de 18 años del norte argentino que fueron carne de cañón de una fina señora que tomaba su five o'clock tea en el Buckingham Palace y de un grupo de engreídos generales, que comían y bebían los alimentos que debían ser de los soldados, que vendían y se apropiaban de las cosas que la gente, los ciudadanos, les enviaba a los chicos que pasaban hambre, frío y eran maltratados por sus superiores que hicieron cosas como estaquear a sus soldados en el medio del frío malvinense.
Las islas Malvinas forman parte del territorio argentino por ser parte de la plataforma epicontinental del Mar Argentino.
La ocupación por parte de los ingleses responde a un criterio imperialista expansionista de apropiación de recursos naturales y control de posiciones estratégicas en la distribución geopolítica del mundo.
Argentina tiene derecho a reclamar y a que se reconozca su soberanía sobre las islas, a que Inglaterra se retire de las islas y vea que hace con los kelpers que ellos mismos metieron allí, y que reconocieron como ingleses forzados y a disgusto para que los isleños los apoyen, porque ellos se consideran ingleses y los ingleses no los consideran tales.
Los piratas solo quieren el petróleo, los peces, la base militar y el acceso a la única vía marítima hacia el Océano Pacifico, fuera del canal de Panamá.
http://comunicadocero.blogspot.com/2010/04/malvinas-mas-no-falklands.html