El Cáucaso se localiza en el sudeste del continente europeo, entre el mar
Negro y el mar Caspio. En su vertiente sur (Transcaucásica) coexisten tres países
que en 1991 recuperaron su independencia tras la desintegración de la URSS:
Armenia, Georgia y Azerbaiyán. La vertiente norte (Circasia) pertenece a Rusia y,
en concreto, a siete repúblicas autónomas: Chechenia, Osetia del Norte,
lngushetia, Daguestán, Kabardino-Balkaria, Karachevo-Cherkesia y Adiguea.
Conjuntamente con Irán y Turquía al Sur.
Pese a su reducido tamaño, la región del Cáucaso tiene gran interés geopolítico debido a su estratégica situación entre Europa y Asia, y sobre todo porque es la puerta de acceso a los hidrocarburos del mar Caspio.
El Cáucaso está en el cruce de importantes rutas comerciales y de contrabando, en la frontera entre las antiguas potencias Rusia y Turquía. La región, rica en petróleo, es habitada por decenas de pueblos de distintas etnias y a veces con idiomas diferentes.
Antecedentes
• El zar Nicolás I busca controlar la provincia del Cáucaso para detener las
fronteras del Imperio Otomano. Este objetivo solo fue cumplido recién en 1859,
29 años después de haber comenzado la invasión.
• Durante la revolución Rusa, Daguestán logra su independencia en 1917, la
cual contaba además con Chechenia dentro de su territorio. Sin embargo en
1923 tropas bolcheviques toman Daguestán formándose así la República
Autónoma Socialista Soviética Checheno-Ingushkaya durante la formación de la
naciente Unión Soviética
• La "Gran Alianza" que había permitido derrotar a los fascismos europeos y el
expansionismo japonés se rompió justo al acabar la guerra. Se iniciaba la
"Guerra Fría". Este concepto designa esencialmente la larga y abierta rivalidad
que enfrentó a EE.UU. y la Unión Soviética y sus respectivos aliados tras la
Segunda Guerra Mundial. Este conflicto fue la clave de las relaciones
internacionales mundiales durante casi medio siglo y se libró en los frentes
político, económico y propagandístico, pero solo de forma muy limitada en el
frente militar
• En julio de 1990, el XXVIII Congreso del PCUS constató la acelerada
decadencia del partido que había aglutinado al Estado Soviético durante
décadas. El propio ministro de asuntos exteriores Eduard Shevarnadze dimitió
ese diciembre en protesta por lo que él veía como un inminente golpe de estado
que devolvería al país a la época de Breznev.
• En febrero del año pasado, Gorbachov dio un paso adelante en su perestroika
renunciando al monopolio político del PCUS y convocando elecciones
parcialmente pluralistas, se encontró con que en Lituania, Letonia, Estonia y
Moldavia ganaban las fuerzas políticas independentistas. Lituania declaró
inmediatamente su independencia, sentando un precedente para las demás
repúblicas que constituían la URSS.
• Sólo dos días antes de la disolución de la URSS se había firmado el Tratado
sobre Fuerzas Convencionales en Europa que suponía una fuerte reducción de
tropas y armamento no nuclear en el continente. Tras entablar negociaciones
en Viena en marzo de 1989, se llegó al acuerdo de que ambas superpotencias
debían reducir sus tropas en Europa a 195.000 hombres cada una. Se partía de
la presencia de 600.000 soldados soviéticos y 350.000 norteamericanos.
• Se produjeron brotes de violencia en Osetia del Norte, Osetia del Sur y Abjasia.
En la primera de ellas, la población ingushetia exigió el control sobre el distrito
Prigorodnoie, donde, hasta 1944, vivían ingushetios. En aquel año, el dictador
soviético Josef Stalin hizo deportar a todos los rusos procedentes de Chechenia
e Ingushetia, por su supuesta colaboración con la Alemania Nazi
Conflicto Armado
La guerra del Cáucaso comienza justo después de la disolución de la Unión
de la Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) después de la Guerra Fría que es
cuando esta abandona las tensiones con los Estados Unidos por la poca
estabilidad económica de su gobierno gracias a la gran inversión de dinero que se
inyecto a esta guerra, la cual no llego a tener un enfrentamiento bélico entre las
dos naciones, sin embargo la URSS quedo debilitada, lo cual la impulso a rendirse
y a darle la independencia a algunas naciones como lo fueron Armenia, Georgia y
Azerbaiyán.
La liberación del régimen soviético dio rienda suelta a sentimientos de
nacionalismo y rencor hacia los pueblos vecinos, que resultaron en reclamaciones
territoriales, guerras civiles y limpiezas étnicas.
A partir de 1990 se observa un gran cambio en el Cáucaso, un giro radical
en la historia del conflicto en la región caucásica: Chechenia exige su soberanía y
busca ser reconocida por Moscú como república federada. Se forma así el
Congreso Nacional del Pueblo Checheno, presidido por Dudáev, un militar
soviético, veterano de Afganistán y comandante en jefe de la base de
bombarderos nucleares en Estonia, que luego de su muerte, (alcanzado por un
misil ruso) es precedido por Aslam Masjadov, actual presidente independentista.
Actualmente el Cáucaso es una zona de numerosos conflictos étnicos y
nacionalistas. Los principales enfrentamientos tienen lugar en el Cáucaso Norte a
causa del deseo de independencia de algunas repúblicas, principalmente
Chechenia; este conflicto, se ha extendido más allá de sus fronteras debido a los
cientos de miles de refugiados y, también, por los atentados terroristas y la toma
de rehenes civiles por parte de la guerrilla chechena. En septiembre de 2004, el
secuestro de más de 1.200 personas en un colegio de Beslán (Osetia del Norte)
finalizó con más de 300 rehenes muertos, 175 de ellos niños.
La progresiva reducción de la natalidad y la fecundidad en los últimos años
ha contribuido al estancamiento demográfico de esta región: su tasa de
crecimiento natural es reducida e, incluso, negativa en algunos casos. El resultado
es una población relativamente joven aún, aunque bastante menos que hace un
par de décadas El paro afecta a un gran porcentaje de los activos, y numerosas
personas viven por debajo del umbral de la pobreza, sobre todo en la
Transcaucasia, donde el porcentaje ronda el 50% de la población. Esto, explica la
existencia de una corriente continua de emigrantes, especialmente hacia la
Federación Rusa.
Otra de las razones de esta guerra es la aspiración a la independencia de
algunas repúblicas, siendo este uno de los principales obstáculos que impiden la
normalización política y económica del Cáucaso Norte. En el caso de
Transcaucasia, dicha zona debe superar la tendencia a los gobiernos autocráticos,
la corrupción, el control de la economía por los clanes (que hace que las reformas
económicas sean prácticamente nulas), la delincuencia organizada y. sobre todo,
la inestabilidad política. Los intereses antagónicos de la Federación Rusa y
Estados Unidos en la región mantienen vivo el conflicto.
El recién independiente estado de Chechenia no es reconocido por la ex
URSS y ahora Unión Soviética lo cual conlleva a esta a tratar de tomar por la
fuerza al estado de Chechenia cuya ofensiva es respondida por la nueva nación
dando así origen a un actual guerra por la cual está siendo afectada toda la región
del Cáucaso ya que este comprende distintos países que apoyan a la Unión
Soviética y a Chechenia lo cual ha desatado una guerra en toda la zona del
Cáucaso participando asi naciones como Osetia del norte, Georgia, Dagestan,
lngushetia y Kabardino-Balkaria.
Otras naciones como Irán, Turquía, armenia, Azerbaiyán, Karachevo-
Cherkesia y Adiguea están indignados y apunto de realizar ofensivas para evitar
que esta guerra se sigua expandiendo, sin embargo estas naciones al involucrarse
estarían siendo parte de la temida expansión y conllevaría a una destrucción
masiva de esa zona incluyendo a estas naciones que no están preparadas
económicamente para una guerra de tal magnitud, por lo cual se busca la vía y
locución necesaria para evitar que el conflicto se extienda y lograr un cese al
fuego evitando que las naciones fronterizas intercedan y lleven esta situación a un
nivel más alto.
El Actual Conflicto Entre Georgia y Osetia del Sur
1. Los conflictos en el espacio del Cáucaso.
El actual conflicto entre Georgia, Osetia del Sur y la Federación Rusa tiene
sus orígenes en la ruptura del espacio soviético a partir de 1989. La región
caucásica siempre se ha caracterizado por su complejidad: etnias, religiones y
culturas distintas lo habitan, a menudo mezcladas en un mismo territorio. El
imperio ruso logro su dominio en el siglo XIX y, desde entonces, ha tenido una
importancia estratégica enorme tanto para el poder soviético en su momento,
como ahora para el ruso. Importancia que se ha acrecentado por su papel de
región de tránsito hacia Europa de la producción energética de la zona del Mar
Caspio.
En la época soviética, la política de Moscú en la región, iniciada por Stalin,
fue la de dividir artificialmente los territorios autóctonos de los distintos pueblos
para crear repúblicas de pequeño tamaño que, a su vez, se dividían en regiones
autónomas. Esta subdivisión –claro ejemplo de dividir para vencer– se ha
mostrado como una bomba de relojería que estalló al desintegrarse la URSS.
Además, la situación se había complicado más por la existencia, más o menos
numerosa, de población de origen ruso en muchas de estas repúblicas. Su
presencia ha servido, en ocasiones, como justificativo del intervencionismo ruso.
Las guerras y conflictos desencadenados en esta región han mostrado la
incapacidad de casi todos los nuevos Estados para lograr crear sociedades
multiétnicas y planamente democráticas. La falta de tradiciones democráticas y la
supervivencia de tics autoritarios han impedido la creación de una cultura de
convivencia y de resolución pacífica de los conflictos. Además, frecuentemente,
los nuevos gobiernos han utilizado el discurso nacionalista y hasta xenófobo para
legitimarse como Estados o como gobiernos, más allá de referencias históricas
más o menos lejanas. La opción nacionalista exacerbada impide el desarrollo
democrático e, incluso, económico de estos nuevos estados y acaba provocando
el enfrentamiento con aquellos que no participan de los mismos rasgos que
proclama el nuevo poder, sean estos internos o externos.
2. El Conflicto de Georgia con Osetia del Sur y Rusia.
El caso de Georgia es paradigmático de la situación de inestabilidad creada
en la zona desde 1991. Poco después de declararse independiente tuvo lugar un
golpe de Estado que desencadenó una guerra civil que duró hasta 1995. En ese
año, Shevardnadze fue oficialmente elegido como presidente; pero fue depuesto
en 2003 por un golpe de Estado incruento, dirigido por un triunvirato del que ya
formaba parte el actual presidente Mijeíl Saakashvili.
Paralelamente a estos problemas políticos, los gobiernos de Georgia se
tuvieron que enfrentar al problema secesionista de Osetia del Sur y de Abjasia.
Los problemas secesionistas surgieron ya en 1989 cuando Osetia se declaró
República Autónoma dentro de Georgia, pero esta no aceptó la decisión. La
respuesta de Osetia fue la proclamación de una República independiente en 1990.
Poco después se desencadenaron las hostilidades entre georgianos y osetios,
extendiéndose el conflicto hasta 1992. Mientras tanto, los osetios habían mostrado
su deseo de unirse a Osetia del Norte –integrada en el territorio ruso–. El conflicto
significó también la aparición de la política de limpieza étnica por ambos bandos,
política que tenía como objetivo crear zonas étnicas homogéneas; la consecuencia
fue el desplazamiento masivo de poblaciones tanto georgianas como osetias y la
multiplicación de los refugiados.
El conflicto se cerró en falso y representó, además la independencia de
hecho de buena parte del territorio de Osetia del Sur, que contaba con el apoyo de
la Federación Rusa. Desde entonces las escaramuzas entre rusos y osetios por
un lado y georgianos por otro han sido constantes. Pero se había logrado, hasta
ahora, impedir la guerra abierta.
Saakashvili fue elegido presidente de Georgia en 2004 con un programa
político que incluía restaurar la integridad territorial, someter a los separatistas y el
retorno de los refugiados georgianos expulsados de sus hogares. Esta política
tuvo tres repercusiones importantes:
• El rearme de Georgia, destinándose importantes recursos a la compra de
armas. En este aspecto contó con el apoyo de Ucrania y de EE.UU.
• La apertura a Occidente, especialmente a EE.UU. El gobierno de Saakashvili se
alineó claramente con la política americana y mostró sus deseos de adherirse a
la OTAN. Buscaba con ello, sin duda, un elemento de equilibrio frente al enorme
poder ruso.
• El gobierno georgiano apoyó a todas las fuerzas de la región que se oponían a
la preeminencia rusa.
Esta inclinación hacia Occidente fue vista con muchas reticencias por la
Federación Rusa. Esta no podía permitir la existencia de un Estado miembro de la
OTAN en su flanco caucásico. Fue un factor más en el deterioro de las ya malas
relaciones existentes entre ambos Estados.
Con el antecedente de la independencia de Kosovo en mente, los osetios
buscaron el reconocimiento internacional a su Estado. La situación política se
hallaba actualmente en esta fase.