Personaje interesante de
China
, el joven
Han Han
es para tener en cuenta
Han Han nació el 23/09/1982 en Shanghai, China . Es piloto de rally, novelista, ensayista, cantante y el bloggero más popular.
Por estos días, Han Han es noticia porque demandó por difamación al escritor científico Fang Shimin, quien lo acusó de tomar ideas de su padre, el novelista y periodista Han Renjun.
La corte accedió a revisar la demanda de Han, pese a la oposición de Fang, quien sostuvo que su denuncia no era para llevar a los tribunales.
A los 29 años, Han mide 1,73 y pesa menos de 60 kilos; tiene los pómulos suaves de una estrella de telenovela coreana y ojos negros brillantes oscurecidos por el flequillo. Prefiere un uniforme de grises y blancos y jeans –la estética prevaleciente en la cultura pop china . Su manicurada y canchera persona es una refutación del arquetipo arrugado del intelectual chino, y tiene deudas equivalentes con (el escritor beatnik Jack) Kerouac y (el actor y cantante Justin) Timberlake. En persona, es cálido y lacónico, y habla a través de una sonrisa que tiende a camuflar el borde quemante de sus comentarios.
Han, de 29 años, dejó la preparatoria y comenzó a escribir tras ganar un prestigioso premio cuando todavía era adolescente. Sus críticas sociales en internet tienen una gran resonancia entre la generación china nacida tras la década de 1980.
Fang había dicho que sus críticas eran académicas, y buscaban que los jóvenes chinos no fueran "engañados por un ídolo falso".
Pero Han, personaje popular si los hay en China , va por todo.
La revista digital El Puerco Espín realizó una buena traducción y compilación de textos varios sobre Han Han . Por ejemplo, New Yorker, Zona Europea y Global Voices, entre otros.
Aquí el resultado:
" Han Han , el escritor y celebrity chino, ha pasado una década y media enfureciendo a los conservadores y neomaoístas de China . El año pasado por esta época, un website progubernamental lo señaló como uno de los “esclavos de Occidente” y añadió una horca a su foto. Ahora (…), ha ampliado el campo de sus adversarios al incluir a unos que alguna vez lo admiraban: los más ardientes demócratas chinos.
En una serie de tres posts de su blog, que comenzaron el 23 de diciembre, Han enunció en términos incontrastables su visión sobre algunos de los grandes temas.
"Sobre la Revolución”, “Sobre la Democracia” y “Querer la Libertad” aparecieron en su sitio –uno de los blogs más populares de China—y dejaron pocas dudas de que se estaba distanciando del tipo de intelectuales que llevaron flores a la embajada checa para conmemorar a Vaclav Havel. “Una Revolución de Terciopelo no ocurrirá en China”, escribió en uno de los posts. “El ganador último en una revolución sería una persona malvada y despiadada”, escribió en otro.
Sabía muy bien que despertaría aullidos. (¿“El gobierno te pagó una tarifa de manutención de la estabilidad para que dijeras eso?”), se preguntó a sí mismo en un irónico cuestionario en “Sobre la Democracia”).
Y la respuesta fue inmediata: Ai Weiwei, el artista disidente que alguna vez declaró que Han tenía las condiciones de “otro Lu Xun” [NdT: intelectual y escritor icónico de la era moderna China , que, desde la izquierda, acometió la crítica de la cultura tradicional a principios del siglo XX], escribió después de los últimos posts que el lamento de Han “carece de honestidad y es demasiado contemplativo. Es casi laudatoria. Es prejuicioso y degradado, como si se hubiera rendido voluntariamente”. Invocando el nombre del periódico nacionalista de China manejado por el Estado, Ai dijo: “Sería un buen artículo para publicar en Global Times”.
Es una buena medida de la influencia de Han que hizo más para desatar un debate sobre la censura, la disidencia y la revolución que la noticia de que dos escritores disidentes, Chen Wei y Chen Xi, han sido sentenciados a condenas inusualmente largas de 9 y 11 años, respectivamente, por publicar ensayos online.
Pero es un error imaginar que los puntos de vista de Han representan un cambio en lo que cree.
En una serie de conversaciones conmigo los pasados invierno y primavera (boreales), planteó lo mismo: que una elección en China sería dominada por la riqueza y el poder del Partido Comunista, que “es demasiado pronto para hablar de democracia” y que la mayoría de los ciudadanos están dispuestos a eludir todo activismo en la convicción, según lo puso, de que “en tanto no hable de ciertas cosas estará bien y podrá seguir ganando dinero”.
La razón por la que sus comentarios despertaron tal furia en Internet es que Han ha rechazado las proyecciones que otros hicieron en él. Ha hecho cada vez más difícil a la gente imaginar que el más popular bloguero de China es un demócrata. Ha levantado un titilante cartel de neón con su creencia de que la clase media no está preparada para el cambio radical.
Escribe: "En el poderoso torrente de la revolución, si uno posee un iPhone o maneja una motocicleta o sabe cómo usar Internet o lee periódicos regularmente o come en Kentucky Fried Chicken, es un rico criminal que se tornará en blanco de la revolución. La persona que tiene 100 millones de yuanes está más segura que la que sólo tiene 10.000. El primero puede emigrar y levantar el The New York Times del umbral de su puerta, pero el segundo (la mayoría de la clase media y la pequeña burguesía) está clavada aquí."
Lo más shockeante es la profundidad de su cinismo: "Aún si los conflictos sociales se intensifican 10 veces, aún si tenemos a 10 Havel haciendo discursos en 10 ciudades y aún si las autoridades no reaccionan, esos discursos terminarán eventualmente siendo auspiciados por un fabricante de pastillas.
Y lo que lo hace lúgubre es que el espíritu que transmite está en el promedio social. Alice Xin Liu, la editor de Beijing de Pathligh, un periódico de literatura china traducida, tuiteó: “Cualquiera que ha vivido en China sabe que esta es la opinión más ampliamente compartida”.
Estos posts probablemente lo volverán más popular, no menos, aun si Han ofrece una oscura imagen de sus compatriotas. En su opinión, son autocentrados, utilitarios y atomizados. En mérito suyo, no se exceptúa de esa descripción. Pero uno no puede evitar preguntarse si Han no está demasiado seguro de sus creencias. Ya no es más el chico maravilla, pero todavía tiene que viajar más ampliamente o leer en una lengua que no sea la suya o involucrarse en un debate serio con gente que no pertenezca a su círculo. Por eso subestima el efecto que pueda tener lo que escribió. “No hay mucho para decir sobre el artículo de Han Han ‘Sobre la Revolución’ excepto que necesita leer más”, escribió Michael Anti, activista en Internet y bloguero.
Esa es una rareza persistente acerca de Han. La gente siempre espera más de él. Hace doce años, cuando tenía 17 y su novela debut sobre las sofocantes restricciones de la educación china lo convirtió en una celebridad, apareció en una transmisión de la televisión estatal china y soportó una hora de críticas de expertos de educación y miembros de la audiencia. Cuando protestó, la conductora le dijo que se acostumbrara. “Sos un personaje público ahora, como el Presidente norteamericano”, le dijo. “La gente te hará todo tipo de demandas”.
********
Sobre la Libertad (27/12/2011), Blog de Han Han :
En “Sobre la Revolución”, dije que gente diferente quiere diferentes tipos de libertad. En “Sobre la Democracia”, dije que la democracia/el imperio de la ley es un proceso de negociación. No importa cuánto descuento haya en la Navidad, los regalos no serán gratis. Así que voy a comenzar mis negociaciones ahora.
Primero que nada, como miembro de los culturati (gente de la cultura), pido poder escribir más libremente el año que viene. No he dicho esto como libertad de XX o libertad de YY, porque esos dos términos pueden ponerlos inconscientemente temerosos y prevenidos. Aunque esas libertades están garantizadas por la constitución, no han sido implementadas. Al mismo tiempo, pido en nombre de mis colegas –trabajadores de los medios que también necesitan alguna libertad de prensa. La prensa ha sido estrictamente controlada. También están mis amigos de la industria cinematográfica. Ustedes no pueden entender su dolor y su pena.
Todo el mundo está conduciendo las actividades culturales como si estuviera pisando un campo minado. Si pisan una mina, volarán en pedazos; si quieren evitar las minas, tienen que avanzar lenta e indirectamente.
Estas libertades son una tendencia de la época. Ustedes las habían prometido. Sé que deben haber estudiado el caso de la Rusia soviética. Ustedes creen que el quiebre de la Rusia soviética se debió en gran medida a la apertura de Gorbachov a la prensa, así como la constitución que devolvió los altos poderes del Partido a los delegados del pueblo. En consecuencia, se han vuelto especialmente cautelosos respecto de la prensa y la política constitucional.
Pero los tiempos han cambiado. La comunicación moderna ha vuelto inútil la censura. Las restricciones a las actividades culturales hacen imposible que China tenga influencia en la literatura o el cine a nivel global, o que nosotros, los culturati, levantemos la cabeza con orgullo.
Al mismo tiempo, China no tiene medios de comunicación de influencia global. Muchas cosas no se pueden comprar sólo con dinero. La prosperidad cultural es, en verdad, la menos costosa de lograr.
Cuando menos restricciones, más grande la prosperidad. Pero si ustedes insisten en que no hay restricciones a las actividades culturales en China , no son inocentes. En este nuevo año, pido encarecidamente a las autoridades que dejen que la cultura, la industria editorial, la prensa y el cine sean más libres.
Si se puede hacer esto, entonces hago personalmente estas promesas para ese ambiente cultural más libre: no intentaré ajustar viejas cuentas; miraré hacia adelante; no discutiré cuestiones históricas sensibles, no discutiré o criticaré grupos de alto nivel o sus familias y sus intereses relevantes; sólo criticaré o comentaré cuestiones sociales actuales. Sería mejor si todos los intelectuales y las autoridades pudiéramos dar un paso atrás juntos y respetar una línea predeterminada para crear más espacio.
Pero si las cosas no mejoran en 2 o 3 años, personalmente asistiré o me pararé afuera de las reuniones de la Asociación de Escritores y la Federación China de Círculos Literarios y de Arte para protestar. Este esfuerzo puede ser similar al de una hormiga tratando de sacudir un árbol, pero es lo que puedo hacer. Por supuesto, iré solo y no incitaré a mis lectores. No explotaré a otros para engrosar mi currículum. Al mismo tiempo, creo en el carácter de nuestra generación y por consiguiente creo que estas libertades llegaran más temprano o más tarde. Sólo deseo que lleguen más temprano. Creo que puedo escribir aún mejor. No quiero esperar hasta que sea viejo, así que por favor déjenme llegar allí a tiempo.
Estas son mis demandas personales en mi área profesional. En esta muy útil discusión, siento que deberíamos prestar más atención a cómo llegar, en lugar de cómo debería ser. Se ha dicho que un hombre sólo puede tener un deseo por vez. Mi deseo ya ha sido utilizado. En cuanto a las otras cuestiones (igualdad, justicia, imperio de la ley, reforma política y todo lo demás), tendrán que ser planteadas por aquellos amigos que las necesitan. Aunque no creo que la libertad sea una máxima prioridad para nadie, creo que nadie quiere estar constantemente con miedo y ansiedad.
Deseo que quienes no tienen dinero puedan volverse ricos en una sociedad justa, y que aquellos que tienen dinero no se sientan inferiores a los extranjeros a pesar de su dinero. Deseo que todos los jóvenes puedan discutir sin miedo esta Navidad sobre revolución, reforma y democracia; seguir interesados en el futuro de nuestra nación; considerarla como nuestros hermanos y hermanas.
La política no es sucia, la política no es no-interesante, la política no es peligrosa. Política peligrosa, no interesante o sucia no es verdadera política. La medicina, la pólvora, la seda y los pandas de China no pueden ganarnos la gloria; las 100 bolsas de compras de la mujer de nuestro alcalde no pueden ganarnos el respeto de nuestra gente. Deseo que el partido gobernante pueda marchar audazmente hacia adelante y volverse inmortal en los anales de la historia que ellos mismos escriben.
******
Sobre la Revolución (23/12/2011)
Recientemente, volví atrás y revisé muchas cuestiones previas. Los términos “revolución” y “reforma” fueron planteados frecuentemente. A los medios les gusta preguntar sobre estos asuntos, pero esas preguntas y respuestas rara vez son transmitidas. No importa lo que tenga que decir, es más probable (80 por ciento de probabilidad) que no sean publicadas. Así que en este primer ensayo para responder a las preguntas de los lectores, daré mi visión sobre el término “revolución”. Aquí he condensado las preguntas de lectores y medios locales y extranjeros.
-Incidentes masivos han tenido lugar en China regularmente en tiempos recientes. ¿Piensa que China necesita una revolución?
-En una nación con una estructura compleja, especialmente para el Este, el vencedor último de una revolución sería una persona malvada y despiadada. Francamente, “revolución” es una palabra aparentemente directa e incitante que no requiere demasiada explicación. Pero la revolución puede no ser la mejor opción para China . Primero que nada, una revolución comienza usualmente con una demanda, que es, más comúnmente, contra la corrupción. Pero esta demanda no irá demasiado lejos. “Libertad” o “Justicia” no tienen mercado alguno. Excepto para ciertos artistas o periodistas, si uno pregunta a la gente en la calle si se sienten libres, la mayoría de ellos responderá afirmativamente; si les pregunta si quieren justicia, típicamente dirán que la injusticia es usualmente algo que ocurre a otras personas y que son felices en tanto no les ocurra a ellos. La mayoría de la gente no se cruza con la injusticia personalmente, así que es difícil lograr que busquen justicia y libertad para otra gente. En China , es difícil encontrar una demanda colectiva. No es una cuestión de necesidad versus no necesidad, sino de posible versus imposible. Mi opinión es que no es posible ni necesaria. Pero si me pregunta si China necesita fuertes reformas, diré que con toda seguridad.
-¿Por qué no sale y lidera un levantamiento?
-Debe estar bromeando. Aún si acordara con la idea de una revolución y liderara un levantamiento sustancial, las autoridades pueden cortar Internet y la señal de teléfonos celulares. No creo que el gobierno necesite siquiera enviar sus fuerzas del orden. Esa gente enojada que estaba tratando de chatear en QQ o jugar juegos online o mirar series nos barrerá. Mejor no espere que pueda hacer posts para apoyarme. Comenzará a odiarme si no puede postear durante tres días.
-¿Significa que China no necesita democracia o libertad?
-Este es un malentendido. Los intelectuales frecuentemente ligan democracia y libertad. Especialmente para los chinos, el resultado de la democracia es, con frecuencia, la falta de libertad. La mayoría del pueblo chino no liga libertad con publicaciones, noticias, literatura, discursos, elecciones o política. En cambio, piensan en la libertad respecto de la moralidad pública, de modo que quienes no tienen conexiones sociales pueden hacer ruido libremente, cruzar libremente las calles, escupir libremente en público; aquellos que tienen algunas conexiones sociales puedan romper libremente las reglas y regulaciones, tomar libremente ventaja de los huecos legales, cometer libremente fechorías. La buena democracia necesariamente trae progreso social así como el imperio de la ley. Esto hará que cierta gente a la que no importa la libertad cultural se sienta menos libre. Así pasa con muchos chinos que se sienten muy incómodos cuando llegan a países desarrollados de Europa o América. La democracia y la libertad no deben ser ligados. Yo creo que el pueblo chino tiene su propia, única, definición de libertad y que la libertad no tiene influencia en China .
-Creo que los males de China son demasiado profundos, de modo que la reforma es inútil. Sólo la revolución puede mejorar esta sociedad.
-Supongamos que la revolución no sea suprimida. Por supuesto, eso sería imposible. Imaginemos que la revolución está a mitad de proceso. Los estudiantes, las masas, las élites, los intelectuales, los campesinos y los trabajadores podrán alcanzar un consenso. Hay otro grupo que hemos ignorado hasta aquí: la gente pobre, de la que hay actualmente 250 millones. Uno no advierte su existencia usualmente, porque nunca usan Internet. Dado que la revolución ha llegado a medio camino, han surgido nuevos líderes. Una revolución sin líderes está condenada al fracaso. El Loto Blanco es un buen ejemplo. Pero el líder de la revolución no será un personaje benevolente y de buen carácter que uno imagina ahora, sentado frente la computadora. Un líder revolucionario como ese será más probablemente dictatorial, dominante, egotista, presuntuoso, venenoso e incendiario. Sí, esto suena familiar, pero el pueblo chino tiene debilidad por este estilo. Esta sociedad está acostumbrada a ver a los villanos tomar el poder y a los buenos tipos ser masacrados. Los líderes preferidos por los jóvenes cultivados no durarán una semana. Cuanto más educado es uno, menos probable resulta que se someta a un líder y más probable que abandone la revolución pronto. Cuando las élites se van, la composición de los revolucionarios cambia. No importa qué tan bien sonaran los eslógans revolucionarios al principio, en última instancia se traducirán a una sola palabra: dinero.
Para exponerlo con gentileza, el punto es devolvernos el dinero. Para ponerlo no tan gentilmente, se trata de la igualdad de la riqueza obtenida mediante el pillaje. Uno no debería asumir que porque siento que tengo algo de dinero estaría dispuesto a avenirme porque no quiero perderlo.
En el poderoso torrente de la revolución, si uno posee un iPhone o maneja una motocicleta o sabe cómo usar Internet o lee periódicos regularmente o come en Kentucky Fried Chicken, es un rico criminal que se tornará en blanco de la revolución. La persona que tiene 100 millones de yuanes está más segura que la que sólo tiene 10.000. El primero puede emigrar y levantar el New York Times del umbral de su puerta, pero el segundo (la mayoría de la clase media y la pequeña burguesía) está clavada aquí. En varias campañas políticas del pasado, la gente se lanzó una contra otra. Hoy reconoce sólo el dinero, así que muchos están bien entrenados en ir detrás del dinero de los demás. El pueblo chino sabe cómo ajustar cuentas, y esto conducirá necesariamente a la represión.
Toda revolución toma tiempo. China es un país tan grande, sin mencionar siquiera el caos en todas partes, las guerras civiles entre señores de la guerra o el vacío de poder. Después de 5 o 10 años caóticos, el pueblo seguramente anhelará un dictador de puño de hierro que restaure el orden social y haga una limpieza. Por comparación, importa poco si tenemos que retroceder del muy abierto “Dejen que Florezcan Cien Flores” [NdT: referencia a la campaña de libertad intelectual lanzada por Mao en los ‘50] a leer el Diario del Pueblo. Más allá de esto, todas nuestras suposiciones están basadas en la nacionalización de los militares (nota: en lugar de en el hecho de que los militares se encuentran bajo el control del Partido Comunista, como ahora). Por tanto, se trata de meras fantasías. Aún si somos pesimistas en nuestras fantasías, podemos olvidarnos de ellas totalmente.
-¿Cómo ve Egipto y Libia?
-Egipto. Libia. Gobernadas por un dictador por décadas. No muchas ciudades. Un solo incidente se convirtió en el punto de ignición. Una sola plaza pública para hacer discursos. La revolución puede tener éxito. En China , no hay un individuo específico que sea el blanco de la revolución. Hay muchas ciudades. La población es inmensa. Toda clase de desastres extraordinarios han ocurrido ya, de modo que los puntos G de la gente se han vuelto insensibles, no importa el punto de ignición. Aún si los conflictos sociales se intensifican 10 veces, aún si tenemos a 10 Havel haciendo discursos en 10 ciudades y aún si las autoridades no reaccionan, esos discursos terminarán eventualmente siendo auspiciados por un fabricante de pastillas para que sean pronunciados en el Teatro Haidian.
Por supuesto, todo lo mencionado arriba es una pérdida de tiempo. La clave es que a la mayoría del pueblo chino no le importa la vida de los demás. Sólo aúllan cuando son abusados ellos mismos. Nunca lograrán unirse.
-Sus puntos de vista suenan bastante como los de un miembro de la Banda de Cincuenta Centavos. ¿Ha sido comprado por el gobierno? ¿Por qué no podemos elegir a un presidente sobre la base de una persona-un voto?
-En este mundo donde es o bien esto o bien aquello, blanco o negro, correcto o incorrecto, traidor pro-occidental o miembro de la Banda de 50 centavos, pagado por el gobierno, el término “revolución” es muy poderoso, pero será dañino si se lleva a la acción. Mucha gente cree que la tarea urgente en este momento en China es elegir a un Presidente en base a 1 persona-1 voto. En verdad, no es nuestra necesidad más urgente. Por el contrario, 1 persona-1 voto resultará, en última instancia, en la victoria del Partido Comunista. ¿Quién tiene más dinero que el Partido? 50.000 millones de yuanes comprarán 500 millones de votos. Si no funciona, pueden subir la apuesta a 500.000 millones de yuanes. Recoletan un billón de yuanes al año en impuestos. ¿Cómo puede uno desafiarlos en términos de dinero?
-Usted cree que los amigos en torno suyo son justos e independientes. Esa gente sumará unos pocos cientos de miles de votos. Su sabio y conocedor candidato será afortunado si logra 100.000 votos.
-La única persona que puede competir con el Partido Comunista es Ma Huateng (N. de la R.: entrepreneur chino, dueño de la telefónica móvil Tencent Holdings), porque pueden salir por una ventana cada vez que uno entra en el servicio QQ (de chat) para declarar: “¡Cualquiera que vote por Ma Huateng ganará 500 en crédito de QQ!” . Puede llegar a ganar 200 milones de votos. Pero el problema es que Ma Huateng con toda seguridad se unirá al Partido Comunista antes.
La democracia es un complejo, dificultoso pero inevitable proceso social. No se logra mediante simples palabras como “revolución”, “sufragio universal”, “sistema multipartidario”, “Abajo XX”, etc. Si nunca se preocupó por la justicia o la industria editorial, ¿a qué viene preocuparse por el sufragio universal? La única razón es que es algo sobre lo que resulta más fácil hablar. No es diferente de la gente que sólo habla de la Fórmula Uno en lo que hace a carrera de automóviles o sólo del Mundial respecto del fútbol.
-Creo que la revolución y la democracia en China son sólo cuestión de oportunidad. ¿Cuándo cree usted que será la oportunidad adecuada?
-Revolución y democracia son dos términos. Esos dos términos son completamente diferentes. Una revolución no ofrece garantías a la democracia. Lo probamos ya. La historia dio a China una oportunidad, y nuestra situación actual es el resultado de la elección de nuestros antepasados. Hoy, China es la nación con menos probabilidades en el mundo de tener una revolución. Al mismo tiempo. Es la nación que necesita reformas más que cualquier otra en el mundo. Si insiste en preguntarme sobre el mejor momento para la revolución en China , sólo puedo decir que cuando los automovilistas chinos aprendan a apagar las luces altas cuando se cruzan unos con otros, podremos proceder con seguridad a realizar la revolución.
Un país tal no necesita ninguna revolución. Cuando la calidad cívica y el nivel educativo de los ciudadanos alcancen cierto nivel, todo ocurrirá naturalmente. Quizás usted viva para ver cambios magníficos en su China o quizás todavía verá sólo el mismo encierro hasta su muerte. Sin importar qué, siempre debe acordarse de apagar las luces altas cuando pasa a otro auto. Quizás nuestros hijos serán capaces de lograr todo lo que nuestros antepasados buscaron antes."
******
Sobre la Democracia (25/12/2011) (N. de la R.: siguen las preguntas y respuestas):
-Una revolución no tiene que ser violenta. La Revolución de Terciopelo es el perfecto modelo.
-No creo que pueda ocurrir una Revolución de Terciopelo en China . Olvidemos la situación internacional. Olvidemos el hecho de que toda la población de Checoslovaquia es sólo la mitad del tamaño de la población de la ciudad de Beijing. Creer en la Revolución de Terciopelo requiere que usted crea en el carácter de la gente, la tolerancia de las autoridades y el liderazgo de los intelectuales. La Revolución de Terciopelo tuvo lugar como resultado de la confluencia de esos tres grupos. No creo que esos grupos existan en China . No puede citar esa revolución perfecta para refutar las posiblemente imperfectas reformas.
Entiendo que muchos intelectuales y estudiosos de China están enamorados de la Revolución de Terciopelo. Están, incluso, conmovidos en secreto por la idea de que pueden jugar el rol de Havel. Pero si hay una revolución, violenta o no violenta, el rol de los intelectuales será mucho menos del que imaginan, y olvidémonos del liderazgo. Cuanto peor la calidad de los ciudadanos, menor la importancia de los intelectuales. Uno no puede evitar enfrentarse con las realidades de China utilizando meras palabras para describir la democracia perfecta, la libertad perfecta y los perfectos derechos humanos. Reforma y democracia son procesos de negociación. Usted no puede esperar que los gobernantes lean unos libros y se conmuevan súbitamente como para entregarle todo. Usted no puede desear una Revolución de Terciopelo cada día de modo que pueda jugar el rol de Havel. Usted no puede esperar que cada ciudadano chino reciba una boleta para votar y que su voto no pueda ser comprador. Aun hoy no hay sufragio universal en la República Checa.
Por tanto, mi punto de vista es muy simple. No queremos ver una revolución violenta. Una Revolución de Terciopelo no tendrá lugar en China . La democracia perfecta no aparecerá en China . Sólo podemos ir detrás de una pequeña cosa por vez. No tiene sentido frustrarse soñando con la democracia y la libertad en nuestros escritorios. La reforma es la mejor respuesta.
-Usted concluye que la calidad del pueblo chino es tan pobre que no está capacitado para la democracia. ¿Le pagó el gobierno una tarifa de mantenimiento del orden para que lo diga?
-No sé cómo llegó a esa conclusión, porque creo que lo expuse bien claro. No se trata de si la democracia nos encaja o no, porque llegará más temprano o más tarde. La calidad de los ciudadanos no evitará la llegada de la democracia, pero puede determinar su calidad. Nadie quiere una democracia al estilo de Ruanda, pero esa no es una democracia genuina. A veces llega más lento, a veces llega abruptamente. A veces no llega completa o minuciosamente. A veces no es europea ni norteamericana en la forma. Pero llegará en algún punto en su vida. Cuando mire atrás, puede que descubra que es algo gris y poco excitante.
-¿Usted dice que todo depende de los favores de los gobernantes y no de los esfuerzos de los pueblos mismos?
-Por supuesto que es importante presionar a los gobernantes. Pero, desgraciadamente, la cooperación de éstos es aún más importante. Esto requiere suerte y carácter. En este momento, las distintas clases sociales están divididas y alienadas unas respecto de otras. Por ejemplo, sin importa cuánto escándalo uno haga por la colisión del tren de alta velocidad, los gobernantes son complacientes. Sienten que es un asunto civil del que se ocupará el tiempo. Las familias de la clase gobernante pueden ser completamente indiferentes al asunto. Sólo les importa quién sube o baja, sus edades relativas, los arreglos para obtener ciertos puestos, etc. Sin importar la presión de la opinión pública, el asunto se desvanecerá.
Por supuesto, puede no importarles la presión de la opinión pública. Por ejemplo si usted tiene mil millones de yuanes en su cuenta no le molestará demasiado perder 1.000 yuanes. Los intelectuales pueden considerar algo muy importante, pero están magnificando las supuestas ansiedades de los gobernantes que pueden no haber contemplado el asunto para nada. Muchos intelectuales creen que todos los problemas surgen del sistema, de modo que todo será resuelto si el sistema cambia. Puede que sean bien intencionados y correctos. Pero están suponiendo que los campesinos y los trabajadores comparten el mismo conocimiento que ellos, y que todo el mundo necesita pensar del mismo modo. Pero la realidad es mucho más descorazonadora.
Las luchas tienen lugar en lugares remotos. A lo largo de los años, he visitado más de 100 ciudades del interior de todo tipo. No están especialmente aisladas o empobrecidas. He hablado con gente de todas clases en esos lugares. Su reclamo de democracia y libertad no es tan urgente como los intelectuales imaginan. Odian a los poderes correspondientes y la corrupción, mayormente porque desean haber sido ellos (o sus parientes) sus beneficiarios; no les importa imponer restricciones o supervisar a las autoridades; recurren a su vocabulario sobre democracia y libertad sólo cuando les toca la mala suerte y necesitan hacer demandas. Si el gobierno les paga suficiente, estarán satisfechos.
Cualquier conflicto social que puede ser resuelto con dinero no es un conflicto social. Los intelectuales creen, típicamente, que estas apelaciones de emergencia a las palabras (por ejemplo, democracia, libertad) significan que hay una demanda universal, por tanto un consenso. Yo no creo que pueda existir una revolución perfecta en un país enormemente dividido. Usted puede sentir que he sido domado por los gobernantes y por consiguiente quiere cambiar a los gobernantes. Pero así ha sido durante las últimas dos generaciones. Afortunadamente, cuando hablo con sus niños, encuentro que Internet y varios medios han más o menos abierto sus ojos. Por tanto, no soy pesimista.
Actualmente, el Partido Comunista Chino tiene 80 millones de miembros. 300 millones de personas viven en familias cuyos miembros tienen membresía del partido. El Partido no es más sólo un partido político o una clase. Por tanto, muchas de las fallas del Partido Comunista son también las fallas de la gente. Creo que un sistema muy fuerte de un solo partido es lo mismo que un sistema sin partidos. Cuando la organización del partido llega a un cierto tamaño se convierte en el pueblo mismo. Así que la cuestión no es lidiar con el Partido Comunista de este o aquel modo. El Partido Comunista es sólo un nombre. El sistema es sólo un nombre. Si uno cambia al pueblo, todo cambia. Por consiguiente, es más importante buscar mejoras. El imperio de la ley, la educación, la cultura… He ahí lo básico.
-Si llega la revolución, ¿qué rol deberían jugar los intelectuales influyentes?
-Los intelectuales deberían ser como la brizna de hierba en la parte superior de un muro. Pero tiene que ser una brizna de hierba que se curve en la dirección opuesta al viento. Los intelectuales necesitan su propio sentido de justicia, pero no pueden tener un cargo. Los intelectuales más influyentes no deben tener un puesto fijo. Cuando vean que un lado se vuelve demasiado poderoso, deben ponerse del otro lado. Jamás deben confiar en proposición alguna. Jamás deben seguir ideología alguna. Deben tratar a todos los revolucionarios como estafadores. Jamás deben creer en promesa alguna. Deben hacer su máximo esfuerzo para que ningún bando sea aniquilado a fin de que el otro bando tenga poder absoluto. Si hay una revolución en China en el futuro, estaré del lado que sea débil y vulnerable. Si este lado llega a volverse fuerte, me unirá sus oponentes. Estoy dispuesto a sacrificar mis opiniones personales para asegurar la coexistencia de diferentes grupos. Esto es todo lo que usted debería desear.
Aquí, versión de estos posts en inglés.
******
Dentro del espectro de la disidencia china , Han mantiene una dominante pero altamente ambigua posición.
A veces, es una de las más locuaces voces de China (“¿Cuántas maldades ha hecho la Televisión Central China en el pasado? Reemplazar la verdad con mentiras, manipular a la opinión pública, desacralizar la cultura, abusar de los hechos, ocultar las irregularidades, encubrir los problemas y crear falsas imágenes de armonía”. Ese post, como muchos de los suyos, fue bajado por los censores, aunque los fans llegaron primero y lo hicieron circular ampliamente). También puede ser calculadoramente elíptico. Cuando Liu Xiaobo, el escritor Chino en prisión, ganó el Premio Nobel de la Paz en octubre pasado, Han Han jugó con los censores y los lectores al postear nada, excepto un par de comillas encerrando un espacio vacío. El post atrajo un millón y medio de visitas y más de 28.000 comentarios.
Sus críticas lo colocan en frecuente combate con los ejércitos de nacionalistas online. En diciembre (de 2010), un website fervientemente progubernamental lo incluyó en una lista entre los “esclavos de Occidente” y le añadió una horca a su fotografía. Hasta ahora, ha mantenido una adecuada détente con el gobierno. Cuando los levantamientos barrieron el Norte de Africa y el Medio Oriente el invierno (boreal) pasado, el Partido lanzó la más intensa represión contra la libertad de expresión en años.
Después de la detención del artista políticamente provocativo Ai Weiwei, el 3 de abril —fue acusado de “crímenes económicos” no especificados—, el escritor Ma Jian especuló en un editorial impreso fuera de China con que los nuevos blancos serían Han y otros tres prominentes críticos. “El regimen no detendrá la persecución hasta que las únicas voces que se escuchen sean las de sus artistas ‘oficiales’”, escribió Ma.
Por casi una década, Han Han ha mantenido una carrera paralela como corredor de autos, con un récord respetable en el circuito de competición para el equipo Volkswagen de Shanghai y en rallies para Subaru. Es un mundo de sponsors y lluvias de champagne, desorientadoramente a contrapelo con su vida de escritor.
En términos generales, a sus lectores no les importa en absoluto la carrera de automóviles, pero las sobrepuestas identidades le han dado una singular celebridad: Han adorna la tapa de las revistas de modas mientras que websites independientes —Han Han Digest, Danwei, ChinaGeeks—traduce y analiza sus pronunciamientos.
A veces, sus lectores están pendientes de sus palabras incluso antes de que llegue a pronunciarlas. En Weibo, la versión china de Twitter, una vez tipeó una sóla entrada —“Wei” (“Hola”)—y tres cuartos del millón de seguidores entraron para esperar la siguiente (tenía que voler). Comenzó una entrevista de televisión recientemente diciendo: “Si habla chino, tiene que saber quién soy”, un alarde no tan ridículo como suena.
Es el único critico del gobierno con auspicios corporativos—tiene contratos de publicidad con Vancl, una cadena de ropa de bajo costo, y con Johnnie Walker, que unió su imagen pensativa con el slogan “Soñar es realizar cada idea que cruza por la mente”. Ha prestado su nombre a un reloj suizo de lujo único de Hublot, que fue subastado para caridad e inscripto, en inglés, “Por la Libertad”.
Al acercarnos al pueblo de Han, Tinglin, nos desviamos a uno de los pequeños caminos que enfrentan un arroyo cruzado por un puente de cemento que era apenas pulgadas más ancho que la camioneta. Al volante, Sun Qiang vaciló. Han miró a través del hueco entre los asientos delanteros y adoptó un falso tono serio: “¡Este puente es la prueba!”. Cruzamos intactos. “Le erré varias veces”, contó Han.
La niebla caía sobre campos en barbecho cruzados por senderos. Los bordes de Shanghai, como los de otras grandes ciudades, es un patchwork de pequeñas granjas y fábricas, a poco camino de una riqueza apabullante. Llegamos a una granja de ladrillo de dos pisos, con un pequeño terreno al frente. Los abuelos de Han –pequeños, envueltos en acolchadas prendas de algodón— salieron a saludarnos. Un golden retriever se volvió loco. Pasamos a través del living que contenía la fría humedad del campo y volvimos a emerger en un pequeño patio, donde Han sonrió con incomodidad y me indicó que trepara a través de una ventana a un ala de la casa. “Un pequeño error de diseño”, dijo. “No pusimos puerta de este lado”.
Adentro, era la guarida de fantasía de un adolescente del campo: una golpeada motocicleta Yamaha apoyada contra una pared, una gigantesca pantalla de televisión contra la otra. Una segunda pantalla gigantesca estaba conectada con un volante y pedales montados para juegos de conducir. En el centro del cuarto había una mesa de pool, y Han reunió las bolas y abrió el juego. Está en constante, incansable movimiento. Para mostrar su rara y completa atención, dio vuelta sus dos teléfonos boca abajo, que zumbaban y balaban en protesta. Sobre la mesa de pool, di un golpe, luego erré el segundo.Él metió todas las demás.
La transformación de su pueblo natal figura en forma prominente en la visión de Han sobre China . En la escritura y la conversación, vuelve repetidas veces a la conexión entre las aspiraciones del individuo y los irresponsables gobiernos locales. Explicando por qué muchos de los vecinos de sus abuelos han aceptado pagos modestos del Estado para renunciar a tierras valiosas, dijo: “La gente hará cualquier cosa para conseguir un pequeño apartamento en la ciudad. No importa si es de sólo ochenta metros cuadrados, lo tomarán, porque significa que han pasado de gente del campo a gente de la ciudad”. Prosiguió: “Y luego el gobierno aplanará los edificios y venderá esa tierra a una fábrica o a un inversor de bienes raíces que podría construir departamentos para vender a otros”.
En diferentes circunstancias, ese sería el camino para mejorar el vecindario, pero, con escasa supervisión, los funcionarios locales tienen pocos incentivos para asegurarse de que las nuevas fábricas paguen buenos salarios o protejan la tierra. Han señó un alto complejo industrial a la distancia, una planta química, a la que culpa de arruinar la corriente en la que solía cazar cangrejos de río. En su blog, escribió una vez:
Mi abuelo puede identificar el día de la semana por el color del agua. El hedor está en todas partes. El Departamento de Protección del Medio Ambiente dice que la calidad del agua es normal, aunque el río está lleno de peces muertos… En varios momentos, mi pueblo natal ha planeado construir la mayor bahía industrial del Asia y el mayor jardín de escultura al aire libre de Asia y el mayor shopping center de electrónica de Asia. Hasta ahora, todo lo que ha producido son miles de acres de escombros, cosas sin terminar y arruinadas.
Salimos al frío y mencioné que sus críticas pueden sonar en contradicción con su reputación como representante de una generación criada en el período de mayor prosperidad en la historia china . Él dijo que la escala del crecimiento chino oscurece los detalles de cómo ha sido repartido el botín. “Para las competiciones de rally, viajamos ampliamente, porque se hacen en caminos de grava, a menudo en lugares pobres y pequeños. A los jóvenes de allí no les importa la literatura o el arte o el cine o la libertad o la democracia, pero saben que necesitan una cosa: justicia. Lo que ven a su alrededor es injusto”.
Para ilustrar su punto, mencionó una noticia que había visto recientemente acerca de un trabajador migratorio de diecisiete años que estuvo parado en el pasillo de un tren durante 62 horas para llegar a casa. Es el tipo de calvario que los diarios chinos presentan regularmente con retrato de fortaleza. Pero Han ha llegado a verlo en modo diferente: “El tipo tenía que usar pañales de adulto”, dijo (…)
Casi por reflejo, Han es descripto como un símbolo de la juventud de China , lo que no es puro elogio. El es parte de la primera generación nacida después de Mao y del advenimiento de la política de un solo hijo –la baling hou o “generación post-’80”—, que sirve como punto de referencia en la discussion de valores y del character nacional de modo bastante similar al de los baby boomers [Ndt: Nacidos durante el boom posterior a la II Guerra Mundial] para los norteamericanos: una generación que maduró entre transformaciones sociales radicales que alienaron a sus miembros de sus padres y los dejaron con una nueva autoconciencia o autoindulgentes, depende de a quién se le pregunte (…)
En 2005, cinco años después de su debut literario, Han tenía poco dinero y peleaba con una casa editorial por regalías y piratería. Entonces se encontró con Lu Jinbo, un escritor convertido en editor. Siete años mayor, Lu era un hombre de negocios, inclinado a los trajes a rayas y las declaraciones tempestuosas. Tenía un mensaje crudo para Han: “Su imagen de ‘chico problema’ estaba fuera de moda. La gente ya no sentía curiosidad sobre él”, dijo Lu. Veía los elementos para un espectacular acuerdo: ofreció a Han un adelanto por su nuevo libro de dos millones de yuanes, alrededor de un cuarto de millón de dólares —colosal para los estándares chinos (…)
Resumiendo el atractivo de Han, Lu dijo que se destaca sobre otras figuras pop por un capital escaso. “En China , nuestra cultura nos fuerza a decir cosas que no pensamos. Si yo digo ‘Por favor, venga a mi casa a cenar hoy’, la verdad es que no quiero que venga. Y usted dice ‘Es usted muy amable, pero tengo otros compromisos’. Este es el modo en que la gente está acostumbrada a comunicarse, sean líderes en el periódico o gente común. Todos los chinos entendemos que lo que uno dice y lo que piensa a menudo no concuerdan. Pero Han Han no es así. El no considera los sentimientos de los demás y sólo dice lo que está en su mente o no dice nada”. En síntesis, dijo Lu, “si Han Han dice ‘Esto es verdad’, los diez millones de fans dirán ‘Esto es verdad’. Si dice ‘Esto es falso’, entonces es falso” (…)
Él sobresale en la “bola del borde”, el término de los escritores chinos, extraído del ping pong, para referirse a rozar los límites con la pelota sin errar a la mesa. La web china era un laboratorio de una nueva era de humor negro politico y no exigía que pretendiera seguir las prescripciones políticas. Vívidos y subidos de tono, los posts fueron celebrados no por su originalidad sino por decir lo que muchos otros sólo pensaban (…)
En un discurso ampliamente reproducido en febrero de 2010, Han dijo: “No puedo escribir sobre la policía, no puedo escribir sobre los líderes, no puedo escribir sobre las políticas de Estado, no puedo escribir sobre el sistema, no puedo escribir sobre la Justicia, no puedo escribir sobre muchas partes de la Historia, no puedo escribir sobre Tíbet, no puedo escribir sobre Xinjiang, no puedo escribir sobre las asambleas masivas, no puedo escribir sobre manifestaciones, no puedo escribir sobre pornografía, no puedo escribir sobre la censura, no puedo escribir sobre el arte”.
Sus comentarios atrajeron un amplio rango de lectores que podrían haberlo descartado como a un joven alocado. Li Haipeng, un admirado columnista y novelista, me dijo que Han había “capturado otro canal de comunicación” que le permitía atraer a una audiencia más sofisticada. “Usted tiene que entender que a gente como mis amigos y yo probablemente no nos gustaría admitir que somos influidos por Han Han , pero debemos admitir que lo somos”, dijo Li (…)
En su blog, Han escribió:
Quizás mis escritos ayuden a la gente a ventilar el enojo o el resentimiento. Pero, más allá de eso, ¿para qué sirven? Esa “influencia” es una ilusión. En China , la influencia pertenece sólo a los que están en el poder, aquellos que pueden hacer que lluevan las nubes, que pueden decidir si uno vive o muere, que pueden mantenerlo entre la vida y la muerte. Ellos son los que tienen influencia real.. Nosotros somos sólo pequeños personajes bajo las luces en un escenario. Ellos poseen el teatro y pueden siempre bajar el telón, apagar las luces, cerrar las puertas y soltar los perros.
Recibió 25.000 comentarios, algunos de desesperada devoción (“Estoy dispuesto a dar mi vida para defender a Han Han –un hombre con coraje e integridad”), y el periódico independiente Southern Metropolis Daily tomó el paso inusual de escribir un editorial urgiendo a sus lectores a votar por Han, porque “ha producido un clamor de una sola persona que se alza sobre el silencio de muchos”. Concluía: “¿Cómo puede esperar que un escritor o corredor de autor lo salve? Han Han está solo, luchando esta batalla por sí mismo. No le faltan adoradores. Lo que necesita es aquellos dispuestos a viajar a su lado” (…)
Entre intelectuales, Han polariza intensamente. En un artículo ampliamente distribuido, Leung Man-tou, un escritor y comentarista de televisión de Hong Kong, argumentó que Han tiene el material de “otro Lu Xun”, el más celebrado crítico social chino. Ai Weiwei, meses antes de su arresto, fue un paso más allá, al declarar a un reportero que “Han es más influente que Lu Xun, porque sus escritos pueden llegar a más gente”. Pero otros retroceden ante la comparación. Lydia H. Liu, una académica de literatura y medios de Columbia University, declaró: “Han Han es sólo un espejo de la gente a la que le gusta. Así que ¿de qué modo ese reflejo los transformará? No lo hará”. Añadió: “Lo primero que uno ve en su blog no es su escritura sino un aviso de Subaru”.
La más sorprendente crítica del trabajo y la persona de Han proviene de otro joven liberal chino, que afirma que su popularidad señala, según lo expulso el autor y editor Xu Zhiyuan, el “triunfo de la era de la mediocridad”. A los treinta y cuatro, Xu es el opuesto estético de Han, con un salvaje pelo a lo Jim Morrison y manejo de Havel y Milosz. “Han Han se rebeló y tuvo éxito –e hizo un montón de dinero”, apuntó Lu durante un almuerzo, y añadió: “Tenía tantas oportunidades de experimentar el mundo, de aprender más, pero se rehúsa”. La web tiene un potencial democratizador, pero privilegia la influencia sobre la sustancia, afirmó Xu, y comparó a Han con un cantante de YouTube: “Las canciones podrían ser basura, pero venderá discos igual”.
(…) Pero servir de “espejo” para sus fans puede, de hecho, ser su mayor fortaleza. Mientras los más audaces intelectuales y disidentes a menudo destacan por ser extravagantemente atípicos, Han sobresale por ser típico, por permitir que sus fans se vinculen con él lo suficiente para que los principios que él abraza parezcan al alcance.
Su biografía contiene todas las victorias e indignidades menores, las razones para la aspiración y el cinismo, que acompañan el ser joven e inquieto en la China de hoy, y esto lo hace poderoso. Por dos décadas, los jóvenes chinos han sido apolíticos, no meramente porque las condiciones básicas de vida habían mejorado, sino también porque la alternativa era aterradora y sin esperanzas (…) Una y otra vez esta primavera, cuando los fans de Han me hablaban de su trabajo, lo describían como un despertar –“una inyección de adrenalina que nos despierta de nuestra apatía”, como escribió recientemente un bloguero chino (…)
Han autoriza pocas ilusiones sobre su disposición a quedarse del lado seguro de la línea según la ve. Jamás ha hecho gesto alguno para llevar su activismo de la web a la calle, y se opone a apurar las elecciones multipartidarias. “El Partido ganará de todos modos, porque son ricos y pueden sobornar a la gente”, dijo, y añadió: “Dejen que la cultura sea más vibrante y los medios más abiertos”. Los extranjeros confunden a menudo la demanda de apertura con la demanda de democracia, pero en la política doméstica china la diferencia es esencial (…)
(Han) se unió a un grupo de escritores que acusaron al website Baidu de permitir a millones subir libros pirateados, y publicó una carta abierta al CEO de Baidu, Robin Li, quien es considerado el hombre más rico de China . Han lo chicaneó por disfrutar de “aviones privados y yates lujosos” mientras “arranca la propiedad intelectual de nuestras manos”, y terminó en tono de confrontación: Si Baidu “rehusa retroceder, yo podría dar unos pocos pasos adelante, hasta que un día, muy pronto, usted podría estar mirando hacia abajo desde su oficina en Beijing y verme parado allí”. En una semana, Baidu había removido millones de libros de su sitio.
“Han Han gana”, declaró un blog sobre el mundo editorial. Pero la sugerencia de Han sobre los “pasos adelante” no pasó inadvertida. Una persona cercana a Han contó que recibió un llamado de un funcionario de gobierno, que preguntó: “¿Qué es esa frase? ¿Va a hacer algo en la calle? Por favor, diga a Han Han : Mientras estés adentro no nos importa, pero no salgas” (…)