Post dedicado a la vida y obra de uno de los más grandes e influyentes escritores estadounidenses, el genio del terror y el cuento corto: Edgar Allan Poe.
A pesar de conocer su obra en general, no tenía mucho conocimiento sobre su vida y algunos aspectos puntuales, así que esta vez tuve que recurrir, para su biografía basicamente, a los textos de Wikipedia. Eso no quiere decir que no sea lo más sintético y justo posible. Espero les guste
"...Ya no se advirtieron más señales de vida en Valdemar y, opinando que había fallecido, lo confiamos al cuidado de los enfermeros. En ese momento observamos un intenso movimiento vibratorio en la lengua. El hecho continuó por espacio quizá de un minuto. Al terminar este periodo, brotó de las distendidas e inmóviles mandíbulas una voz, una voz que sería una locura intentar describir..." (Fragmento de "La verdad sobre el caso del señor Valdemar" )
Poeta, cuentista y crítico estadounidense, reconocido como uno de los maestros universales del relato corto, del cual fue uno de los primeros practicantes en su país. Fue también innovador de la novela gótica, y es considerado el inventor del relato detectivesco. Contribuyó también con varias obras al emergente género de la ciencia-ficción. Es especialmente recordado por sus cuentos de terror.
Infancia y Juventud
Sus padres murieron cuando era niño. Fue recogido por un matrimonio adinerado de Richmond, Virginia. Su padrastro, del cual Edgar tomaría el apellido, fue un acaudalado comerciante de ascendencia escocesa. Hombre necio y colérico, desempeñó un papel destacado (lamentablemente) en la vida del escritor. Su madrastra sentía verdadera devoción por el muchacho. Edgar pasaba el tiempo leyendo las revistas inglesas que encontraba en los almacenes de su padrastro. También escuchaba numerosas leyendas que iban nutriendo su imaginación, como las marineras que contaban los capitanes de veleros que se acercaban a Richmond.
En 1815, cuando Edgar contaba seis años, junto a su familia adoptiva se traslada a Inglaterra, lugar donde el se puso en contacto con la cultura y el viejo folclore escoceses. Posteriormente la familia se trasladó a Londres. De estas vivencias y de la contemplación de los paisajes y arquitecturas góticos de Gran Bretaña nacerían años después relatos como "William Wilson". A pesar de esto, el recuerdo que conservaría Poe de su estancia en este país fue de tristeza y soledad.
Edgar regresó con su familia a Richmond en 1820. En 1823, con 14 años, se enamoró de la madre de un compañero de estudios, a la que dedicó el conocido poema "To Helen". Esta mujer, llamada Mrs. Stanard, de 30 años; murió al año siguiente. A los quince años era un muchacho pacífico, aunque no del todo sociable.
Hacia 1824 empieza a gestarse el desentendimiento entre él y su padre adoptivo. En 1825 murió un tío de su padrastro, y dejó muchos acres de tierra en herencia a su sobrino. La fortuna de éste creció considerablemente y, en ese mismo año, este lo celebró comprando una imponente casa de ladrillo de dos plantas. Fue en el balcón de esa casa donde Edgar adquirió la afición a la astronomía.
Por esa época, con 16 años, Edgar mantuvo una relación sentimental con una muchacha de la vecindad, Sarah Elmira Royster.
Esta relación fue previa a su matriculación en la Universidad de Virginia, en Charlottesville, en febrero de 1826, para estudiar lenguas.
En el tiempo que Edgar pasó allí, perdió contacto con Elmira Royster, y además se enemistó definitivamente con su padrastro debido a sus deudas de juego. Según Cortázar, es en esta época en la que por primera vez se relaciona a Poe con el alcohol. De todos modos, el futuro escritor lee y traduce las lenguas clásicas sin esfuerzo aparente, ganándose la admiración de profesores y condiscípulos. Lee también, infatigablemente, historia, historia natural, matemáticas, astronomía, poesía y novela. Pero las deudas de este no hicieron más que crecer. Poe abandonó la universidad finalmente al cabo de un año y, no sintiéndose a gusto en Richmond (especialmente al enterarse de que Elmira acababa de casarse), se desplazó en abril de 1827 a Boston, donde se ganó la vida con trabajos ocasionales, como el de dependiente o periodista. En esta etapa usó el pseudónimo "Henri Le Rennet".
Tiempo en el ejército
El 27 de mayo de 1827, incapaz de sobrevivir por sí mismo, Poe se alistó en el ejército como soldado raso, bajo el nombre de "Edgar A. Perry". Aunque tenía 18 años firmó que tenía 22. Su primer destino fue en Fort Independence, en el puerto de Boston.
En ese mismo año publicó su primer libro, un opúsculo de poesía de 40 páginas que tituló Tamerlane and Other Poems ("Tamerlán y otros poemas" ). Sólo se imprimieron 50 copias, y el libro pasó prácticamente desapercibido. Tras servir durante dos años y obtener el grado de sargento mayor de artillería, trató de acortar sus cinco años de alistamiento, revelando su verdadero nombre y circunstancias al oficial que estaba al mando de su unidad, este prometió ayudarle sólo si Poe se reconciliaba con su padrastro, pero este se mostró inflexible. Su madrastra muere el 28 de febrero de 1829. Quizás suavizado por esto, su padrastro accede finalmente a ayudar a Poe a obtener el licenciamiento, aunque con la condición de que se alistase en la Academia de West Point.
Poe fue finalmente licenciado el 15 de abril de 1829. Antes de marchar a West Point, se trasladó a Baltimore para pasar un tiempo con su tía, la hija de esta, su hermano y su abuela. En ese tiempo, publicó su segundo libro: Al Aaraaf, Tamerlane and Minor Poems (Baltimore, 1829). El libro no fue del todo comprendido, y el autor fue en general hostigado; sin embargo, tuvo también sus primeras críticas positivas.
Viajó a West Point y se inscribió como cadete el 1 de julio de 1830. En octubre de ese mismo año, su padrastro se casa nuevamente, hecho por el cual se terminan distanciando definitivamente. El poeta no aguantó mucho tiempo la disciplina militar y provocó con su conducta que le juzgase una corte marcial. Finalmente fue expulsado por negligencia en el cumplimiento del deber.
Inicio de su carrera como escritor
Partió hacia Nueva York en el mes de febrero. Publicó un tercer libro de poemas, que tituló simplemente "Poems". La publicación fue sufragada por sus compañeros de West Point. Seguido de esto regresa a Baltimore con su tía, hermano y prima en el mes de marzo de 1831. Su hermano mayor murió el 1 de agosto de 1831. Poe se instaló en el piso que había compartido con él. Su atención literaria, hasta el momento enfocada en exclusiva a la poesía, va a trasladarse al cuento, escribiendo relatos y crítica literaria para algunos periódicos de la época.
Encontró grandes dificultades a la hora de labrarse una carrera como escritor, debido en gran medida a la situación en que se hallaba el periodismo en su país. De hecho, fue el primer estadounidense en esforzarse por vivir en exclusiva de la escritura. Lo que más le perjudicó a tal efecto fue la inexistencia en su tiempo de una ley internacional de copyright. Poe, en sus intentos por abrirse camino en este mundo se veía continuamente obligado a pedir dinero a sus empleadores y a todo tipo de situaciones humillantes relacionadas con la cuestión económica. Este triste estado de cosas no mejoraría en toda su vida. Según ciertos testimonios, la familia de Poe en ocasiones sufría falta material de comida.
En 1832 consigue publicar cinco relatos en el periódico Saturday Courier, de Filadelfia. Entre ellos se incluye el primer relato que escribió, de corte gótico: "Metzengerstein". En esa época empezó a trabajar en su único drama, que nunca terminaría: "Politian". En abril de 1833 envió una última carta a su padrastro en la que le pedía desesperadamente ayuda, este no le contestó. Afortunadamente, en esa época, el Saturday Visitor, un periódico de Baltimore, otorgó al escritor un premio de 50 dólares por su cuento "Manuscrito encontrado en una botella". En 1834 muere su padrastro sin dejarle herencia, cosa que le afectó decisivamente.
El comienzo del éxito
"Manuscrito hallado en una botella" había llamado la atención de un acaudalado caballero de Baltimore, que ayudó a Poe a publicar sus historias, presentándolo a un editor del Southern Literary Messenger, de Richmond (Virginia), periódico al que Poe estuvo muy vinculado. Llegó a ser redactor del mismo en agosto de 1835; sin embargo, perdió el puesto al cabo de pocas semanas al ser sorprendido ebrio en varias ocasiones.
Poe se casó con su prima de 13 años, Virginia Clemm. Readmitido por White con la promesa de mejorar su comportamiento, Poe volvió a Richmond con Virginia y su tía y ya suegra, Maria Clemm. Se mantuvo en el Messenger hasta enero de 1837. Durante este periodo la tirada del periódico pasó de 700 ejemplares a más de 5000, debido a la fama adquirida por el escritor, ya de alcance nacional. Publicó en él poemas, reseñas de libros, críticas literarias y obras de ficción.
A mediados de 1838, la familia se trasladó al centro literario norteamericano de la época, la ciudad de Filadelfia (Pensilvania), y se instaló en una pobre pensión. Su novela La Narración de Arthur Gordon Pym fue publicada en ese mismo año de 1838, obteniendo una buena acogida por parte de la crítica. En el verano de 1839, Poe se convirtió en redactor jefe de la publicación Burton's Gentleman's Magazine. En ella sacó a la luz numerosos artículos, relatos y críticas literarias, lo que contribuyó a incrementar la reputación de que ya gozaba en el Southern Literary Messenger.
También en 1839, la colección Tales of the Grotesque and Arabesque ("Cuentos de lo grotesco y arabesco" ) se publicó en dos volúmenes; el escritor hizo poco dinero con esta obra, que recibió críticas variadas. La obra contiene algunos de los grandes relatos de su autor, como "La caída de la Casa Usher", "Ligeia", "Manuscrito hallado en una botella", etc. Poe dejó el Burton's después de colaborar en él aproximadamente un año y se enrola en otro periódico: el Graham's Magazine. Estos trabajos permitieron a Poe mejorar la situación de su esposa y la madre de ésta.
En junio de 1840, Poe publicó una información en la que anunciaba su intención de crear su propio diario, el Stylus. Pero estas iniciativas nunca llegaron a concretarse.
Una tarde de enero de 1842, su esposa, Virginia, mostró los primeros signos de consunción propios de la enfermedad hoy conocida como tuberculosis.
Ella sólo se recuperó momentáneamente. El escritor comenzó a beber más de la cuenta debido a la ansiedad que le producía la enfermedad de su mujer.
En ese tiempo trató de obtener un puesto en la administración del presidente John Tyler. Poe, sin embargo, no se presentó a una reunión para tratar su nombramiento. Finalmente la oportunidad nunca se dio.
Dejó el Graham's y regresa a Nueva York, donde trabajó brevemente en el Evening Mirror. Posteriormente se convirtió en redactor jefe del Broadway Journal, del que, con el tiempo, llegó a ser propietario. El 29 de enero de 1845, su poema "El cuervo" apareció en el Evening Mirror, convirtiéndose de la noche a la mañana en un gran éxito popular, el primero de su carrera. Aunque convirtió a Poe en una celebridad, el escritor obtuvo sólo 9 dólares por su publicación.
El Broadway Journal cerró sus puertas por problemas económicos en 1846. Poe se trasladó a una casita de campo en Fordham, dentro del barrio del Bronx, Nueva York. Virginia, que no había podido superar la tuberculosis, murió allí el 30 de enero de 1847.
Cada vez más inestable, intentó cortejar a otra mujer: Sarah Helen Whitman. Sus relaciones no cuajaron, presumiblemente debido a los problemas de Poe con el alcohol y a su conducta errática. Poe buscó aún la compañía de otras mujeres, hubo incluso propuestas de matrimonio, pero que no llegaron a concretarse.
Pese a la desesperación y delirio, en ese tiempo surgen de su pluma obras de importancia como el poema "Ulalume" y el alucinado ensayo cosmogónico "Eureka".
Muerte
Su reencuentro, en Richmond, con su antiguo amor de juventud, Sarah Elmira Royster, lo animó una vez más a contraer matrimonio; la novia puso la condición de que abandonara sus malos hábitos. La fecha de la boda se concertó finalmente para el 17 de octubre de 1849. Se vio al escritor en la ciudad de Richmond entusiasmado, e incluso feliz. Es en ese momento cuando se le pierde el rastro, hasta su última aparición en Baltimore.
El 3 de octubre de 1849, Poe fue hallado en las calles de Baltimore en estado de delirio, «muy angustiado, y necesitado de ayuda inmediata». Fue trasladado al Washington College Hospital, donde murió el domingo, 7 de octubre, a las 5:00 de la madrugada. En ningún momento fue capaz de explicar cómo había llegado a dicha situación, ni por qué motivo llevaba ropas que no eran suyas.
Tanto los informes médicos, como el certificado de defunción se perdieron. Los periódicos de la época informaron de que la muerte de Poe se debió a "congestión" o "inflamación" cerebral, causa que soliera utilizarse para los fallecimientos por motivos más o menos vergonzantes, como el alcoholismo.
Hoy en día, la causa exacta de la muerte continúa siendo un misterio. Las especulaciones han incluido el delírium tremens, el ataque cardíaco, epilepsia, sífilis, meningitis, el cólera y aún el asesinato.
"..."Escucha", dijo el Demonio, imponiendo la mano sobre mi cabeza. "La tierra de que te hablo es una región sombría en Libia, a orillas del río Zaire. Y no hay tranquilidad allí, ni silencio.
Las aguas del río son de un tono azafranado y enfermizo, y no fluyen hacia el mar, sino que palpitan eternamente bajo el ojo bermejo del sol, con agitación tumultuosa y convulsa..." (Fragmento de "Silencio (una fábula)" ).
Obra y legado
Dentro de la obra epistolar de Poe es de lectura sobrecogedora la que se refiere a sus últimos meses de vida. Se advierte cómo se alternaban en el escritor los accesos de lucidez y de brusco entusiasmo con otros de la más negra desesperación.
La figura del escritor, tanto como su obra, marcó profundamente la literatura de su país y puede decirse que de todo el mundo. Ejerció gran influencia en la literatura simbolista francesa y, a través de ésta, en el surrealismo, pero su impronta llega mucho más lejos: son deudores suyos toda la literatura de fantasmas victoriana y, en mayor o menor medida, autores tan dispares e importantes como Charles Baudelaire, Franz Kafka, H. P. Lovecraft, Thomas Mann, Jorge Luis Borges, Clemente Palma, Julio Cortázar, etc. El poeta nicaragüense Rubén Darío le dedicó un ensayo en su libro Los raros.
Poe hizo incursiones asimismo en campos tan dispares como la cosmología, la criptografía y el mesmerismo. Su trabajo ha sido asimilado por la cultura popular a través de la literatura, la música, el cine, el cómic, la pintura y la televisión..
Poe valoraba en el relato corto por encima de todo la imaginación, así como la originalidad y la verosimilitud. Por lo tanto, el criterio que primaba en este tipo de relatos era exclusivamente estético.
Julio Cortázar ordena sus relatos de acuerdo con el “interés” de sus temas. «Sus mejores cuentos son los más imaginativos e intensos; los peores, aquellos donde la habilidad no alcanza a imponer un tema de por sí pobre o ajeno a la cuerda del autor.» El escritor y crítico irlandés Padraic Colum afirmó que relatos como "El barril de amontillado", "El pozo y el péndulo", "La caída de la casa Usher", "Ligeia", etc. se hallan entre «los mejores cuentos del mundo». Además sitúa a Poe como el creador del concepto de "atmósfera" en el arte literario. Cortázar llama a este recurso "creación de ambientes" y compara a Poe con otros maestros en esta técnica como Chéjov, Villiers de L'Isle-Adam, Henry James, Kipling y Kafka.
Poe igualmente dio origen al relato de detectives con sus cuentos analíticos y de raciocinio, que influyeron directamente en autores posteriores como Arthur Conan Doyle, cuyo Sherlock Holmes está inspirado directamente en el Auguste Dupin de Poe. Sobre estos relatos Sir Arthur Conan Doyle declaró: «Cada una de estas obras constituye una raíz de la que ha brotado toda una literatura... ¿Dónde estaba la literatura policíaca antes de que Poe le insuflara el aliento de vida?»
Dio asimismo un significativo giro al género emergente de la ciencia-ficción, respondiendo así a los recientes avances científicos y tecnológicos, como el globo aerostático, en su cuento "El camelo del globo".
El escritor dedicó asimismo muchos relatos a la sátira, al humor e incluso la ironía. Así, "Metzengerstein", su primer cuento publicado, y también su primera incursión en el terror, había sido concebida inicialmente como una sátira del género, como se ha dicho, muy popular en la época.
Edmund Wilson destaca la "intensidad" en Poe, relacionándola con las virtudes poéticas de su prosa: «Leemos los cuentos de Poe en nuestra niñez, cuando todo lo que podemos sacar de ellos son escalofríos, y sin embargo esos cuentos también son poemas que expresan las más intensas emociones.»
Poe es autor de una única novela: La narración de Arthur Gordon Pym (The Narrative of Arthur Gordon Pym of Nantucket) (1838). Se trata de un relato de aventuras marineras de tipo episódico. El autor buscó sus fuentes principalmente en antiguas leyendas marineras y en sus lecturas de Daniel Defoe y S. T. Coleridge. Debido a la abundancia de detalles macabros que contiene y a su indescifrable desenlace, la obra ha estado siempre rodeada de polémica. Julio Verne escribió una continuación: La esfinge de los hielos.
Probablemente, de no haber tenido que trabajar de periodista, Poe se habría dedicado en exclusiva a la poesía. «Razones al margen de mi voluntad me han impedido en todo momento esforzarme seriamente por algo que, en circunstancias más felices, hubiera sido mi terreno predilecto», manifestó en el prólogo a El cuervo y otros poemas.
Charles Baudelaire, recuerda que «Poe concedía una importancia extraordinaria a la rima, y que, en el análisis que hizo del placer matemático y musical que el espíritu recibe de la rima, puso tanto cuidado, tanta sutileza como en todos los temas relacionados con la profesión poética (...) Hace en particular un uso acertado de las repeticiones del mismo verso o de varios versos, retornos obstinados de frases que simulan las obsesiones de la melancolía o de la idea fija…». Para Baudelaire, en una palabra, la poesía del norteamericano era «profunda y reverberante como el sueño, misteriosa y perfecta como el cristal».
Poe elaboró su propia teoría de la literatura, que aparece diseñada en su obra crítica y en ensayos como "El principio poético". Esta obra constituye un manifiesto esteticista radical.
El autor dio siempre pruebas de aborrecer el didactismo, pese a que varias de sus obras utilizan este recurso, la alegoría. Creía que el sentido en literatura fluye bajo la superficie expresa. Las obras con un sentido demasiado obvio, escribió, dejan de ser arte. Opinaba además que aquéllas debían ser breves y enfocadas a causar un efecto muy concreto, para lo cual el escritor debía calcular cada efecto e idea.
Según recuerda su amigo Lowell. W. H. Auden, afirmó del Poe crítico: «Nadie en su época puso tanta energía en el intento de lograr que sus contemporáneos poetas tomaran su oficio en serio.» El crítico, James Russell Lowell, también amigo suyo, lo llamó «el crítico más exigente, filosófico y sin miedo a obras imaginativas que ha escrito en América». Lowell llegó también a afirmar: «No conocemos a nadie que haya desplegado unas habilidades más variadas y sorprendentes.»
Las ideas rectoras de Poe, tanto a efectos poéticos como críticos, eran la originalidad, que proponía como método de búsqueda del efecto literario, y el propio método. También otorgaba gran importancia a la seriedad o verosimilitud, en sus propias palabras.
Poe ejerció el ensayo sobre los temas más variados, así como la crítica literaria.
Eureka, ensayo escrito en 1848, supone una teoría cosmológica que en algunos pasajes parece presagiar la del big bang, la teoría de la relatividad, los agujeros negros , así como la primera solución conocida a la llamada paradoja de Olbers. Poe no pretende valerse de un método científico en este ensayo sino que escribe basándose en la más pura intuición. Por esta razón consideraba la pieza como una "obra de arte", no científica, insistiendo en que, a pesar de ello, su contenido era veraz y la juzgaba su obra maestra.
Otra gran afición de este autor fue la criptografía, a la que dedicó excelentes páginas. En julio de 1841, publicó un ensayo titulado "Algunas palabras sobre la escritura secreta" en el Graham's Magazine, además de escribir "The Gold-Bug" ("El escarabajo de oro" ), obra que incorporaba acertijos criptográficos.
El alcance de la influencia de Poe en todos los ámbitos literarios es inabarcable. El crítico David Galloway ha resaltado que la misma se basa en «la fuerza de su profunda inteligencia creadora que pudo hacer cristalizar actitudes, técnicas e ideas que nos parecen particularmente modernas»
Además es muy conocido su peso en el marco de la narrativa hispanoamericana, con Cortázar y Borges a la cabeza.
"...Sin Ligeia yo no era más que un niño que andaba a tientas en la oscuridad. Sólo su presencia y sus lecciones podría iluminar los misterios del trascendentalismo en el que estábamos inmersos. Sin el brillo de sus ojos, todos aquellos adorados libros de otro tiempo se convirtieron en volúmenes fastidiosos y aburridos; porque los hermosos ojos de mi esposa iluminaban cada vez menos las páginas que yo leía..." (Fragmento de "Ligeia" ).
Frases de Edgar Allan Poe
“La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia.”
“No tengo fe en la perfección humana. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más inteligente, de lo que lo fuera hace 6000 años.”
“Cuando un loco parece completamente sensato, es ya el momento de ponerle la camisa de fuerza.”
“En el amor desinteresado de un animal, en el sacrificio de sí mismo, hay algo que llega directamente al corazón del que con frecuencia ha tenido ocasión de comprobar la amistad mezquina y la frágil fidelidad del Hombre natural.”
“El único medio de conservar el hombre su libertad es estar siempre dispuesto a morir por ella.”
“A la muerte se le toma de frente con valor y después se le invita a una copa.”
Su casa de Baltimore, donde vivió a los 23 años, es hoy el "Edgar Allan Poe House and Museum", donde se halla la sede de la "Edgar Allan Poe Society".
“¿No tenemos en nosotros una perpetua inclinación, pese a la excelencia de nuestro juicio, a violar lo que es la Ley, simplemente porque comprendemos que es la Ley?”
“Los hombres de genio abundan mucho más de lo que se supone. En realidad, para apreciar plenamente la obra de lo que llamamos genio hace falta poseer todo el genio que necesitó para producir la obra.”
“Lo que el mundo llama genio es el estado de enfermedad mental que nace del predominio indebido de algunas de las facultades. Las obras de tales genios no son sanas en sí mismas, y reflejan siempre la demencia mental general.”
“La estupidez es el talento para la equivocación.”
“Ningún hombre que ha vivido sabe del más allá...Más que usted y yo; y toda religión... Surge simplemente del subterfugio, el miedo, la codicia, la imaginación y la poesía.”
“Los pioneros y misioneros de la religión han sido la causa real de más conflictos y guerras que todas las demás clases de la humanidad.”
“Nací insano, con grandes momentos de cordura horrible.”
"...Cuando los ojos del príncipe Próspero se fijaron en aquella figura espectral que se paseaba entre los bailarines de una manera pausada y solemne, como si quisiera representar su papel lo mejor posible, sintió primero terror y repugnancia, pero de inmediato desató su furia..."
Curiosidades
Edgar Allan Poe fue el primero en ofrecer una solución a una paradoja astronómica sobre el universo
En 1823, el físico alemán Heinrich Wilhem Olbers planteó la siguiente paradoja: si el tamaño del universo es infinito y las estrellas están distribuidas por todo el universo, entonces deberíamos ver una estrella en cualquier dirección y el cielo nocturno debería ser brillante. Sin embargo, el cielo es oscuro, ¿por qué?
La mejor solución hasta el momento plantea que el universo tuvo un comienzo, y que nuestra visión del cielo se extiende sólo hasta la distancia que la luz ha recorrido desde entonces. Es decir, no vemos estrellas que están más allá de esa distancia porque la luz que empezaron a emitir al nacer aún no ha llegado a la Tierra. Sorprendentemente, antes que los propios astrónomos, el primero en imaginar esta solución fue el escritor Edgar Allan Poe, que en "Eureka" dice:
"La única forma (…) de entender los huecos que nuestros telescopios encuentran en innumerables direcciones, sería suponiendo una distancia al fondo invisible tan inmensa, que ningún rayo proveniente de ahí fue todavía capaz de alcanzarnos".
La historia se repite
Edgar Allan Poe publicó en 1838 La Narración de Arthur Gordon Pym (The narrative of Arthur Gordon Pym of Nantucket), su única novela, inicialmente publicada por entregas en New York. En ella se relata como cuatro supervivientes del naufragio del bergantín Grampus, tras varios días a la deriva, deciden asesinar y devorar a uno de ellos para asegurar la supervivencia del resto:
La victima final en la novela de Edgar Allan Poe fue, precisamente, el grumete de nombre Richard Parker:
Curiosamente, en Julio de 1884, tres hombres y un joven grumete, de 17 años de edad, navegando en el yate Mignonette con destino Australia, sufrieron un percance y la embarcación terminó por naufragar. Tras 16 días a la deriva, marcados por el hambre y sed, dos de los náufragos decidieron asesinar y comerse al joven grumete, dado que éste no tenía familia a la que mantener y se encontraba ya cerca de la muerte, para así poder sobrevivir hasta que alguien los rescatase. Tras 19 días a la deriva, los tres supervivientes fueron encontrados y rescatados por el barco Moctezuma, siendo llevados de vuelta a Inglaterra.
Lo más sorprendente de este caso es que, al igual que en la novela de Edgar Allan Poe, el nombre del joven grumete del Mignonette era también Richard Parker.
Otra tragedia predicha por Poe.
En "El misterio de Marie Roget", basado en un hecho real, es relatado el asesinato de una cabaretera por un hombre moreno oficial de la marina y otros hechos desecandenados por este asesinato. Estos relatos fueron escritos aún cuando la policia no tenía ni una sola pista. Más tarde se descubrió que ese oficial era el mismo hombre que Poe describió en su relato y llegó a ser considerado sospechoso de aquella muerte.
"...Debido a la alta combustibilidad de la estopa y la brea, la venganza de Hop-Frog se consumó apenas éste terminó de decir esas palabras. Los ocho cadáveres colgaban de la cadena confundidos en una masa putrefacta. El bufón arrojó la antorcha sobre ellos, trepó hasta el techo y desapareció a través de la claraboya..." (Fragmento de "Hop-Frog" ).
Y para finalizar, les dejo este video, conocido por la mayoría de los fanáticos de los Simpsons supongo. Es el homenaje de Matt Groening, creador de los Simpsons, al gran escritor cuya persona es motivo principal de este post. Aparece en el capítulo 16 de la segunda temporada, titulado "Treehouse of Horror" ("La Casita del Terror" o "Especial de noche de brujas de los Simpsons", dependiendo de la traducción).
El poema es leído literalmente, con algunas partes editadas. Muchas veces, se puede ver el busto de Edgar Allan Poe como fondo, sobre una biblioteca.
Y este sería el poema original, inspiración de este video:
Este es el final de este post dedicado a la vida y obra del genio del terror, Edgar Allan Poe. Opinen, critiquen, digan lo que quieran (siempre que sirva para mejorar ) que será tomado en cuenta lo que piensen. Ojalá les haya gustado, gracias por pasar!
A pesar de conocer su obra en general, no tenía mucho conocimiento sobre su vida y algunos aspectos puntuales, así que esta vez tuve que recurrir, para su biografía basicamente, a los textos de Wikipedia. Eso no quiere decir que no sea lo más sintético y justo posible. Espero les guste


(Boston, 19 de enero de 1809 – Baltimore, 7 de octubre de 1849)
Poeta, cuentista y crítico estadounidense, reconocido como uno de los maestros universales del relato corto, del cual fue uno de los primeros practicantes en su país. Fue también innovador de la novela gótica, y es considerado el inventor del relato detectivesco. Contribuyó también con varias obras al emergente género de la ciencia-ficción. Es especialmente recordado por sus cuentos de terror.


Infancia y Juventud
Sus padres murieron cuando era niño. Fue recogido por un matrimonio adinerado de Richmond, Virginia. Su padrastro, del cual Edgar tomaría el apellido, fue un acaudalado comerciante de ascendencia escocesa. Hombre necio y colérico, desempeñó un papel destacado (lamentablemente) en la vida del escritor. Su madrastra sentía verdadera devoción por el muchacho. Edgar pasaba el tiempo leyendo las revistas inglesas que encontraba en los almacenes de su padrastro. También escuchaba numerosas leyendas que iban nutriendo su imaginación, como las marineras que contaban los capitanes de veleros que se acercaban a Richmond.
En 1815, cuando Edgar contaba seis años, junto a su familia adoptiva se traslada a Inglaterra, lugar donde el se puso en contacto con la cultura y el viejo folclore escoceses. Posteriormente la familia se trasladó a Londres. De estas vivencias y de la contemplación de los paisajes y arquitecturas góticos de Gran Bretaña nacerían años después relatos como "William Wilson". A pesar de esto, el recuerdo que conservaría Poe de su estancia en este país fue de tristeza y soledad.
Edgar regresó con su familia a Richmond en 1820. En 1823, con 14 años, se enamoró de la madre de un compañero de estudios, a la que dedicó el conocido poema "To Helen". Esta mujer, llamada Mrs. Stanard, de 30 años; murió al año siguiente. A los quince años era un muchacho pacífico, aunque no del todo sociable.
Hacia 1824 empieza a gestarse el desentendimiento entre él y su padre adoptivo. En 1825 murió un tío de su padrastro, y dejó muchos acres de tierra en herencia a su sobrino. La fortuna de éste creció considerablemente y, en ese mismo año, este lo celebró comprando una imponente casa de ladrillo de dos plantas. Fue en el balcón de esa casa donde Edgar adquirió la afición a la astronomía.
Por esa época, con 16 años, Edgar mantuvo una relación sentimental con una muchacha de la vecindad, Sarah Elmira Royster.
Esta relación fue previa a su matriculación en la Universidad de Virginia, en Charlottesville, en febrero de 1826, para estudiar lenguas.
En el tiempo que Edgar pasó allí, perdió contacto con Elmira Royster, y además se enemistó definitivamente con su padrastro debido a sus deudas de juego. Según Cortázar, es en esta época en la que por primera vez se relaciona a Poe con el alcohol. De todos modos, el futuro escritor lee y traduce las lenguas clásicas sin esfuerzo aparente, ganándose la admiración de profesores y condiscípulos. Lee también, infatigablemente, historia, historia natural, matemáticas, astronomía, poesía y novela. Pero las deudas de este no hicieron más que crecer. Poe abandonó la universidad finalmente al cabo de un año y, no sintiéndose a gusto en Richmond (especialmente al enterarse de que Elmira acababa de casarse), se desplazó en abril de 1827 a Boston, donde se ganó la vida con trabajos ocasionales, como el de dependiente o periodista. En esta etapa usó el pseudónimo "Henri Le Rennet".

Tiempo en el ejército
El 27 de mayo de 1827, incapaz de sobrevivir por sí mismo, Poe se alistó en el ejército como soldado raso, bajo el nombre de "Edgar A. Perry". Aunque tenía 18 años firmó que tenía 22. Su primer destino fue en Fort Independence, en el puerto de Boston.
En ese mismo año publicó su primer libro, un opúsculo de poesía de 40 páginas que tituló Tamerlane and Other Poems ("Tamerlán y otros poemas" ). Sólo se imprimieron 50 copias, y el libro pasó prácticamente desapercibido. Tras servir durante dos años y obtener el grado de sargento mayor de artillería, trató de acortar sus cinco años de alistamiento, revelando su verdadero nombre y circunstancias al oficial que estaba al mando de su unidad, este prometió ayudarle sólo si Poe se reconciliaba con su padrastro, pero este se mostró inflexible. Su madrastra muere el 28 de febrero de 1829. Quizás suavizado por esto, su padrastro accede finalmente a ayudar a Poe a obtener el licenciamiento, aunque con la condición de que se alistase en la Academia de West Point.
Poe fue finalmente licenciado el 15 de abril de 1829. Antes de marchar a West Point, se trasladó a Baltimore para pasar un tiempo con su tía, la hija de esta, su hermano y su abuela. En ese tiempo, publicó su segundo libro: Al Aaraaf, Tamerlane and Minor Poems (Baltimore, 1829). El libro no fue del todo comprendido, y el autor fue en general hostigado; sin embargo, tuvo también sus primeras críticas positivas.
Viajó a West Point y se inscribió como cadete el 1 de julio de 1830. En octubre de ese mismo año, su padrastro se casa nuevamente, hecho por el cual se terminan distanciando definitivamente. El poeta no aguantó mucho tiempo la disciplina militar y provocó con su conducta que le juzgase una corte marcial. Finalmente fue expulsado por negligencia en el cumplimiento del deber.
Inicio de su carrera como escritor
Partió hacia Nueva York en el mes de febrero. Publicó un tercer libro de poemas, que tituló simplemente "Poems". La publicación fue sufragada por sus compañeros de West Point. Seguido de esto regresa a Baltimore con su tía, hermano y prima en el mes de marzo de 1831. Su hermano mayor murió el 1 de agosto de 1831. Poe se instaló en el piso que había compartido con él. Su atención literaria, hasta el momento enfocada en exclusiva a la poesía, va a trasladarse al cuento, escribiendo relatos y crítica literaria para algunos periódicos de la época.
Encontró grandes dificultades a la hora de labrarse una carrera como escritor, debido en gran medida a la situación en que se hallaba el periodismo en su país. De hecho, fue el primer estadounidense en esforzarse por vivir en exclusiva de la escritura. Lo que más le perjudicó a tal efecto fue la inexistencia en su tiempo de una ley internacional de copyright. Poe, en sus intentos por abrirse camino en este mundo se veía continuamente obligado a pedir dinero a sus empleadores y a todo tipo de situaciones humillantes relacionadas con la cuestión económica. Este triste estado de cosas no mejoraría en toda su vida. Según ciertos testimonios, la familia de Poe en ocasiones sufría falta material de comida.
En 1832 consigue publicar cinco relatos en el periódico Saturday Courier, de Filadelfia. Entre ellos se incluye el primer relato que escribió, de corte gótico: "Metzengerstein". En esa época empezó a trabajar en su único drama, que nunca terminaría: "Politian". En abril de 1833 envió una última carta a su padrastro en la que le pedía desesperadamente ayuda, este no le contestó. Afortunadamente, en esa época, el Saturday Visitor, un periódico de Baltimore, otorgó al escritor un premio de 50 dólares por su cuento "Manuscrito encontrado en una botella". En 1834 muere su padrastro sin dejarle herencia, cosa que le afectó decisivamente.

El comienzo del éxito
"Manuscrito hallado en una botella" había llamado la atención de un acaudalado caballero de Baltimore, que ayudó a Poe a publicar sus historias, presentándolo a un editor del Southern Literary Messenger, de Richmond (Virginia), periódico al que Poe estuvo muy vinculado. Llegó a ser redactor del mismo en agosto de 1835; sin embargo, perdió el puesto al cabo de pocas semanas al ser sorprendido ebrio en varias ocasiones.
Poe se casó con su prima de 13 años, Virginia Clemm. Readmitido por White con la promesa de mejorar su comportamiento, Poe volvió a Richmond con Virginia y su tía y ya suegra, Maria Clemm. Se mantuvo en el Messenger hasta enero de 1837. Durante este periodo la tirada del periódico pasó de 700 ejemplares a más de 5000, debido a la fama adquirida por el escritor, ya de alcance nacional. Publicó en él poemas, reseñas de libros, críticas literarias y obras de ficción.
A mediados de 1838, la familia se trasladó al centro literario norteamericano de la época, la ciudad de Filadelfia (Pensilvania), y se instaló en una pobre pensión. Su novela La Narración de Arthur Gordon Pym fue publicada en ese mismo año de 1838, obteniendo una buena acogida por parte de la crítica. En el verano de 1839, Poe se convirtió en redactor jefe de la publicación Burton's Gentleman's Magazine. En ella sacó a la luz numerosos artículos, relatos y críticas literarias, lo que contribuyó a incrementar la reputación de que ya gozaba en el Southern Literary Messenger.

También en 1839, la colección Tales of the Grotesque and Arabesque ("Cuentos de lo grotesco y arabesco" ) se publicó en dos volúmenes; el escritor hizo poco dinero con esta obra, que recibió críticas variadas. La obra contiene algunos de los grandes relatos de su autor, como "La caída de la Casa Usher", "Ligeia", "Manuscrito hallado en una botella", etc. Poe dejó el Burton's después de colaborar en él aproximadamente un año y se enrola en otro periódico: el Graham's Magazine. Estos trabajos permitieron a Poe mejorar la situación de su esposa y la madre de ésta.
En junio de 1840, Poe publicó una información en la que anunciaba su intención de crear su propio diario, el Stylus. Pero estas iniciativas nunca llegaron a concretarse.
Una tarde de enero de 1842, su esposa, Virginia, mostró los primeros signos de consunción propios de la enfermedad hoy conocida como tuberculosis.
Ella sólo se recuperó momentáneamente. El escritor comenzó a beber más de la cuenta debido a la ansiedad que le producía la enfermedad de su mujer.
En ese tiempo trató de obtener un puesto en la administración del presidente John Tyler. Poe, sin embargo, no se presentó a una reunión para tratar su nombramiento. Finalmente la oportunidad nunca se dio.
Dejó el Graham's y regresa a Nueva York, donde trabajó brevemente en el Evening Mirror. Posteriormente se convirtió en redactor jefe del Broadway Journal, del que, con el tiempo, llegó a ser propietario. El 29 de enero de 1845, su poema "El cuervo" apareció en el Evening Mirror, convirtiéndose de la noche a la mañana en un gran éxito popular, el primero de su carrera. Aunque convirtió a Poe en una celebridad, el escritor obtuvo sólo 9 dólares por su publicación.
El Broadway Journal cerró sus puertas por problemas económicos en 1846. Poe se trasladó a una casita de campo en Fordham, dentro del barrio del Bronx, Nueva York. Virginia, que no había podido superar la tuberculosis, murió allí el 30 de enero de 1847.
Cada vez más inestable, intentó cortejar a otra mujer: Sarah Helen Whitman. Sus relaciones no cuajaron, presumiblemente debido a los problemas de Poe con el alcohol y a su conducta errática. Poe buscó aún la compañía de otras mujeres, hubo incluso propuestas de matrimonio, pero que no llegaron a concretarse.
Pese a la desesperación y delirio, en ese tiempo surgen de su pluma obras de importancia como el poema "Ulalume" y el alucinado ensayo cosmogónico "Eureka".
Muerte
Su reencuentro, en Richmond, con su antiguo amor de juventud, Sarah Elmira Royster, lo animó una vez más a contraer matrimonio; la novia puso la condición de que abandonara sus malos hábitos. La fecha de la boda se concertó finalmente para el 17 de octubre de 1849. Se vio al escritor en la ciudad de Richmond entusiasmado, e incluso feliz. Es en ese momento cuando se le pierde el rastro, hasta su última aparición en Baltimore.
El 3 de octubre de 1849, Poe fue hallado en las calles de Baltimore en estado de delirio, «muy angustiado, y necesitado de ayuda inmediata». Fue trasladado al Washington College Hospital, donde murió el domingo, 7 de octubre, a las 5:00 de la madrugada. En ningún momento fue capaz de explicar cómo había llegado a dicha situación, ni por qué motivo llevaba ropas que no eran suyas.
Tanto los informes médicos, como el certificado de defunción se perdieron. Los periódicos de la época informaron de que la muerte de Poe se debió a "congestión" o "inflamación" cerebral, causa que soliera utilizarse para los fallecimientos por motivos más o menos vergonzantes, como el alcoholismo.
Hoy en día, la causa exacta de la muerte continúa siendo un misterio. Las especulaciones han incluido el delírium tremens, el ataque cardíaco, epilepsia, sífilis, meningitis, el cólera y aún el asesinato.


"..."Escucha", dijo el Demonio, imponiendo la mano sobre mi cabeza. "La tierra de que te hablo es una región sombría en Libia, a orillas del río Zaire. Y no hay tranquilidad allí, ni silencio.
Las aguas del río son de un tono azafranado y enfermizo, y no fluyen hacia el mar, sino que palpitan eternamente bajo el ojo bermejo del sol, con agitación tumultuosa y convulsa..." (Fragmento de "Silencio (una fábula)" ).


Obra y legado
Dentro de la obra epistolar de Poe es de lectura sobrecogedora la que se refiere a sus últimos meses de vida. Se advierte cómo se alternaban en el escritor los accesos de lucidez y de brusco entusiasmo con otros de la más negra desesperación.
La figura del escritor, tanto como su obra, marcó profundamente la literatura de su país y puede decirse que de todo el mundo. Ejerció gran influencia en la literatura simbolista francesa y, a través de ésta, en el surrealismo, pero su impronta llega mucho más lejos: son deudores suyos toda la literatura de fantasmas victoriana y, en mayor o menor medida, autores tan dispares e importantes como Charles Baudelaire, Franz Kafka, H. P. Lovecraft, Thomas Mann, Jorge Luis Borges, Clemente Palma, Julio Cortázar, etc. El poeta nicaragüense Rubén Darío le dedicó un ensayo en su libro Los raros.
Poe hizo incursiones asimismo en campos tan dispares como la cosmología, la criptografía y el mesmerismo. Su trabajo ha sido asimilado por la cultura popular a través de la literatura, la música, el cine, el cómic, la pintura y la televisión..

Poe valoraba en el relato corto por encima de todo la imaginación, así como la originalidad y la verosimilitud. Por lo tanto, el criterio que primaba en este tipo de relatos era exclusivamente estético.
Julio Cortázar ordena sus relatos de acuerdo con el “interés” de sus temas. «Sus mejores cuentos son los más imaginativos e intensos; los peores, aquellos donde la habilidad no alcanza a imponer un tema de por sí pobre o ajeno a la cuerda del autor.» El escritor y crítico irlandés Padraic Colum afirmó que relatos como "El barril de amontillado", "El pozo y el péndulo", "La caída de la casa Usher", "Ligeia", etc. se hallan entre «los mejores cuentos del mundo». Además sitúa a Poe como el creador del concepto de "atmósfera" en el arte literario. Cortázar llama a este recurso "creación de ambientes" y compara a Poe con otros maestros en esta técnica como Chéjov, Villiers de L'Isle-Adam, Henry James, Kipling y Kafka.
Poe igualmente dio origen al relato de detectives con sus cuentos analíticos y de raciocinio, que influyeron directamente en autores posteriores como Arthur Conan Doyle, cuyo Sherlock Holmes está inspirado directamente en el Auguste Dupin de Poe. Sobre estos relatos Sir Arthur Conan Doyle declaró: «Cada una de estas obras constituye una raíz de la que ha brotado toda una literatura... ¿Dónde estaba la literatura policíaca antes de que Poe le insuflara el aliento de vida?»

Dio asimismo un significativo giro al género emergente de la ciencia-ficción, respondiendo así a los recientes avances científicos y tecnológicos, como el globo aerostático, en su cuento "El camelo del globo".
El escritor dedicó asimismo muchos relatos a la sátira, al humor e incluso la ironía. Así, "Metzengerstein", su primer cuento publicado, y también su primera incursión en el terror, había sido concebida inicialmente como una sátira del género, como se ha dicho, muy popular en la época.
Edmund Wilson destaca la "intensidad" en Poe, relacionándola con las virtudes poéticas de su prosa: «Leemos los cuentos de Poe en nuestra niñez, cuando todo lo que podemos sacar de ellos son escalofríos, y sin embargo esos cuentos también son poemas que expresan las más intensas emociones.»
La caída de la Casa Usher
Poe es autor de una única novela: La narración de Arthur Gordon Pym (The Narrative of Arthur Gordon Pym of Nantucket) (1838). Se trata de un relato de aventuras marineras de tipo episódico. El autor buscó sus fuentes principalmente en antiguas leyendas marineras y en sus lecturas de Daniel Defoe y S. T. Coleridge. Debido a la abundancia de detalles macabros que contiene y a su indescifrable desenlace, la obra ha estado siempre rodeada de polémica. Julio Verne escribió una continuación: La esfinge de los hielos.
Probablemente, de no haber tenido que trabajar de periodista, Poe se habría dedicado en exclusiva a la poesía. «Razones al margen de mi voluntad me han impedido en todo momento esforzarme seriamente por algo que, en circunstancias más felices, hubiera sido mi terreno predilecto», manifestó en el prólogo a El cuervo y otros poemas.
Charles Baudelaire, recuerda que «Poe concedía una importancia extraordinaria a la rima, y que, en el análisis que hizo del placer matemático y musical que el espíritu recibe de la rima, puso tanto cuidado, tanta sutileza como en todos los temas relacionados con la profesión poética (...) Hace en particular un uso acertado de las repeticiones del mismo verso o de varios versos, retornos obstinados de frases que simulan las obsesiones de la melancolía o de la idea fija…». Para Baudelaire, en una palabra, la poesía del norteamericano era «profunda y reverberante como el sueño, misteriosa y perfecta como el cristal».

Poe elaboró su propia teoría de la literatura, que aparece diseñada en su obra crítica y en ensayos como "El principio poético". Esta obra constituye un manifiesto esteticista radical.
El autor dio siempre pruebas de aborrecer el didactismo, pese a que varias de sus obras utilizan este recurso, la alegoría. Creía que el sentido en literatura fluye bajo la superficie expresa. Las obras con un sentido demasiado obvio, escribió, dejan de ser arte. Opinaba además que aquéllas debían ser breves y enfocadas a causar un efecto muy concreto, para lo cual el escritor debía calcular cada efecto e idea.
Según recuerda su amigo Lowell. W. H. Auden, afirmó del Poe crítico: «Nadie en su época puso tanta energía en el intento de lograr que sus contemporáneos poetas tomaran su oficio en serio.» El crítico, James Russell Lowell, también amigo suyo, lo llamó «el crítico más exigente, filosófico y sin miedo a obras imaginativas que ha escrito en América». Lowell llegó también a afirmar: «No conocemos a nadie que haya desplegado unas habilidades más variadas y sorprendentes.»
Las ideas rectoras de Poe, tanto a efectos poéticos como críticos, eran la originalidad, que proponía como método de búsqueda del efecto literario, y el propio método. También otorgaba gran importancia a la seriedad o verosimilitud, en sus propias palabras.
El Corazón Delator
Poe ejerció el ensayo sobre los temas más variados, así como la crítica literaria.
Eureka, ensayo escrito en 1848, supone una teoría cosmológica que en algunos pasajes parece presagiar la del big bang, la teoría de la relatividad, los agujeros negros , así como la primera solución conocida a la llamada paradoja de Olbers. Poe no pretende valerse de un método científico en este ensayo sino que escribe basándose en la más pura intuición. Por esta razón consideraba la pieza como una "obra de arte", no científica, insistiendo en que, a pesar de ello, su contenido era veraz y la juzgaba su obra maestra.
Otra gran afición de este autor fue la criptografía, a la que dedicó excelentes páginas. En julio de 1841, publicó un ensayo titulado "Algunas palabras sobre la escritura secreta" en el Graham's Magazine, además de escribir "The Gold-Bug" ("El escarabajo de oro" ), obra que incorporaba acertijos criptográficos.
El alcance de la influencia de Poe en todos los ámbitos literarios es inabarcable. El crítico David Galloway ha resaltado que la misma se basa en «la fuerza de su profunda inteligencia creadora que pudo hacer cristalizar actitudes, técnicas e ideas que nos parecen particularmente modernas»
Además es muy conocido su peso en el marco de la narrativa hispanoamericana, con Cortázar y Borges a la cabeza.


"...Sin Ligeia yo no era más que un niño que andaba a tientas en la oscuridad. Sólo su presencia y sus lecciones podría iluminar los misterios del trascendentalismo en el que estábamos inmersos. Sin el brillo de sus ojos, todos aquellos adorados libros de otro tiempo se convirtieron en volúmenes fastidiosos y aburridos; porque los hermosos ojos de mi esposa iluminaban cada vez menos las páginas que yo leía..." (Fragmento de "Ligeia" ).

Frases de Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe Cottage. Su última casa de campo en el Bronx, de Nueva York. Lugar donde escribió "El Cuervo"
“La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia.”
“No tengo fe en la perfección humana. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más inteligente, de lo que lo fuera hace 6000 años.”
“Cuando un loco parece completamente sensato, es ya el momento de ponerle la camisa de fuerza.”
Edgar Allan Poe Museum (Richmond)
“En el amor desinteresado de un animal, en el sacrificio de sí mismo, hay algo que llega directamente al corazón del que con frecuencia ha tenido ocasión de comprobar la amistad mezquina y la frágil fidelidad del Hombre natural.”
“El único medio de conservar el hombre su libertad es estar siempre dispuesto a morir por ella.”
“A la muerte se le toma de frente con valor y después se le invita a una copa.”

Su casa de Baltimore, donde vivió a los 23 años, es hoy el "Edgar Allan Poe House and Museum", donde se halla la sede de la "Edgar Allan Poe Society".
“¿No tenemos en nosotros una perpetua inclinación, pese a la excelencia de nuestro juicio, a violar lo que es la Ley, simplemente porque comprendemos que es la Ley?”
“Los hombres de genio abundan mucho más de lo que se supone. En realidad, para apreciar plenamente la obra de lo que llamamos genio hace falta poseer todo el genio que necesitó para producir la obra.”
“Lo que el mundo llama genio es el estado de enfermedad mental que nace del predominio indebido de algunas de las facultades. Las obras de tales genios no son sanas en sí mismas, y reflejan siempre la demencia mental general.”

De Filadelfia se conserva la última casa donde vivió. Ahora es el "Edgar Allan Poe National Historic Site".
“La estupidez es el talento para la equivocación.”
“Ningún hombre que ha vivido sabe del más allá...Más que usted y yo; y toda religión... Surge simplemente del subterfugio, el miedo, la codicia, la imaginación y la poesía.”
“Los pioneros y misioneros de la religión han sido la causa real de más conflictos y guerras que todas las demás clases de la humanidad.”
“Nací insano, con grandes momentos de cordura horrible.”

"...Cuando los ojos del príncipe Próspero se fijaron en aquella figura espectral que se paseaba entre los bailarines de una manera pausada y solemne, como si quisiera representar su papel lo mejor posible, sintió primero terror y repugnancia, pero de inmediato desató su furia..."

Curiosidades
Edgar Allan Poe fue el primero en ofrecer una solución a una paradoja astronómica sobre el universo
En 1823, el físico alemán Heinrich Wilhem Olbers planteó la siguiente paradoja: si el tamaño del universo es infinito y las estrellas están distribuidas por todo el universo, entonces deberíamos ver una estrella en cualquier dirección y el cielo nocturno debería ser brillante. Sin embargo, el cielo es oscuro, ¿por qué?
La mejor solución hasta el momento plantea que el universo tuvo un comienzo, y que nuestra visión del cielo se extiende sólo hasta la distancia que la luz ha recorrido desde entonces. Es decir, no vemos estrellas que están más allá de esa distancia porque la luz que empezaron a emitir al nacer aún no ha llegado a la Tierra. Sorprendentemente, antes que los propios astrónomos, el primero en imaginar esta solución fue el escritor Edgar Allan Poe, que en "Eureka" dice:
"La única forma (…) de entender los huecos que nuestros telescopios encuentran en innumerables direcciones, sería suponiendo una distancia al fondo invisible tan inmensa, que ningún rayo proveniente de ahí fue todavía capaz de alcanzarnos".

La historia se repite
Edgar Allan Poe publicó en 1838 La Narración de Arthur Gordon Pym (The narrative of Arthur Gordon Pym of Nantucket), su única novela, inicialmente publicada por entregas en New York. En ella se relata como cuatro supervivientes del naufragio del bergantín Grampus, tras varios días a la deriva, deciden asesinar y devorar a uno de ellos para asegurar la supervivencia del resto:
La victima final en la novela de Edgar Allan Poe fue, precisamente, el grumete de nombre Richard Parker:
Curiosamente, en Julio de 1884, tres hombres y un joven grumete, de 17 años de edad, navegando en el yate Mignonette con destino Australia, sufrieron un percance y la embarcación terminó por naufragar. Tras 16 días a la deriva, marcados por el hambre y sed, dos de los náufragos decidieron asesinar y comerse al joven grumete, dado que éste no tenía familia a la que mantener y se encontraba ya cerca de la muerte, para así poder sobrevivir hasta que alguien los rescatase. Tras 19 días a la deriva, los tres supervivientes fueron encontrados y rescatados por el barco Moctezuma, siendo llevados de vuelta a Inglaterra.
Lo más sorprendente de este caso es que, al igual que en la novela de Edgar Allan Poe, el nombre del joven grumete del Mignonette era también Richard Parker.

Otra tragedia predicha por Poe.
En "El misterio de Marie Roget", basado en un hecho real, es relatado el asesinato de una cabaretera por un hombre moreno oficial de la marina y otros hechos desecandenados por este asesinato. Estos relatos fueron escritos aún cuando la policia no tenía ni una sola pista. Más tarde se descubrió que ese oficial era el mismo hombre que Poe describió en su relato y llegó a ser considerado sospechoso de aquella muerte.

"...Debido a la alta combustibilidad de la estopa y la brea, la venganza de Hop-Frog se consumó apenas éste terminó de decir esas palabras. Los ocho cadáveres colgaban de la cadena confundidos en una masa putrefacta. El bufón arrojó la antorcha sobre ellos, trepó hasta el techo y desapareció a través de la claraboya..." (Fragmento de "Hop-Frog" ).

Y para finalizar, les dejo este video, conocido por la mayoría de los fanáticos de los Simpsons supongo. Es el homenaje de Matt Groening, creador de los Simpsons, al gran escritor cuya persona es motivo principal de este post. Aparece en el capítulo 16 de la segunda temporada, titulado "Treehouse of Horror" ("La Casita del Terror" o "Especial de noche de brujas de los Simpsons", dependiendo de la traducción).
El poema es leído literalmente, con algunas partes editadas. Muchas veces, se puede ver el busto de Edgar Allan Poe como fondo, sobre una biblioteca.
Los Simpsons - El Cuervo
Y este sería el poema original, inspiración de este video:
Una vez, al filo de una lúgubre medianoche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”
¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.
Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”
Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.
Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.
Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!
De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.
Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”
Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”
Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”
Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”
En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!
Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”
¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.
Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”
Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.
Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.
Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!
De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.
Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”
Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”
Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”
Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”
En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!
Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!

Este es el final de este post dedicado a la vida y obra del genio del terror, Edgar Allan Poe. Opinen, critiquen, digan lo que quieran (siempre que sirva para mejorar ) que será tomado en cuenta lo que piensen. Ojalá les haya gustado, gracias por pasar!

