


Jonas Burgert es un pintor nacido en Berlin en 1969 conocido por la creación de obras monumentales compuestas por apariciones figurativas y dramáticos contrastes de color. Sus pinturas forman una compleja y misteriosa narrativa que alcanza cotas épicas en su contenido. Según él mismo, su obra aborda ” El meditativo caos de la naturaleza y los elementos relacionados entre si de las culturas humanas… Uno necesita copias espirituales de si mismo para tener un diálogo entre los personajes de su interior.”
Las pinturas de Burgert parece representar espacios teatrales que no buscan una ventana al mundo real, sino que crean un mundo propio donde todo gira en parábolas metafóricas en torno a la existencia humana. Lo grotesco y la distorsión proporcionan el sujeto base a su arte. Las atmósferas de sus cuadros son un mundo de destrucción y decadencia. Un elenco de personajes fantásticos pueblan sus cuadros llenos de una dramática iluminación, con trajes exóticos y una escenografía que se describe a si misma.
Se dice que el trabajo de Burgert recoge en cierta forma el pensamiento Renacentista, en particular el Manierista, aunque entre sus notables influencias también se encuentran Hieronymus Bosch, Pieter Brueghel, El Greco, Tintoretto, Poussin y Max Beckmann. Su amor por lo grotesco y lo curioso, por las disparidades de un color duro y tosco y de un estilo exagerado, “antinatural”, le acercan sin duda a estos maestros.



