Stephen Hawking sugiere evitar cualquier contacto con inteligencia extraterrestre
Stephen Hawking, el científico más brillante del mundo, ha afirmado en una serie televisiva para el canal Discovery que es perfectamente racional asumir que existe vida inteligente en otros lugares; sin embargo, "es mejor concentrarse en la tierra, y evitar cualquier contacto de la humanidad con estos seres". El programa televisivo muestra posibles especies alienígenas, incluyendo herbívoros amarillos de dos patas, parecidos a depredadores con forma de lagarto. Señalo que los alienígenas, o extraterrestres, posiblemente harían una incursión en la Tierra para proveerse de recursos y luego se irían.
“Sospecho que podría haber vida e inteligencia allí afuera en formas que no podemos ni concebir.” remata Stephen Hawking. “Así como un chimpancé no puede entender la teoría cuántica, podrían existir aspectos de la realidad que estén más allá de la capacidad de nuestros cerebros”.
Sostiene que es muy probable que exista vida en muchas partes del universo: no solo en los planetas, sino también en el centro de las estrellas e incluso flotando en el espacio interplanetario. En un universo tan grande, es poco probable que la Tierra sea el único planeta donde la vida ha evolucionado.
"Para mi cerebro matemático, analizando los números, pensar en extraterrestres es algo perfectamente racional".
"Algunas formas de vida podrían ser inteligentes y estas podrían representar una amenaza terrorífica".
Ser cautelosos y evitar el contacto
Si descubrimos señales de civilizaciones extraterrestres, Hawking advierte, “debemos ser muy cautelosos de contestar, hasta que hayamos evolucionado” un poco más. Encontrarnos con una civilización más desarrollada, en nuestro estado presente, dice Hawking, “puede ser más o menos como cuando los habitantes de América se encontraron con Cristóbal Colon”. añadió, los nativos del continente americano no fueron los más beneficiados. "Algunas formas de vida podrían ser inteligentes y estas podrían representar una amenaza terrorífica".
"No tenemos más que mirarnos a nosotros mismos para ver, cómo la vida inteligente podría convertirse en algo no muy agradable para nosotros", dice.
Sugiere que los extraterrestres incursionarían en la tierra para obtener recursos, luego de agotar los recursos disponibles en su planeta de origen. Buscarían conquistar y colonizar planetas. Así, el profesor piensa que en lugar de tratar de comunicarse activamente con seres alienígenas los humanos deberían hacer todo lo posible por evitar el contacto.
En el pasado se han enviado sondas al espacio con información acerca del planeta Tierra y de los seres humanos. Además, se han lanzado al Universo transmisiones radiales, con la esperanza de que sean captadas por alguna civilización alienígena. Hawking cree que la mayoría de la vida extraterrestre está representada por microbios o animales sencillos, es decir el tipo de vida que ha dominado la Tierra durante la mayor parte de su historia.
"La vida inteligente se destruye a sí misma".
¿Cuáles son las probabilidades de que encontremos alguna forma de vida extraterrestre?
Si el argumento de la escala de tiempo para la aparición de la vida en la Tierra es correcto, Hawking dice “debe haber muchas otras estrellas, cuyos planetas tienen vida. Algunos de estos sistemas estelares pudieron haberse formado 5 mil millones de años antes que la Tierra. Entonces ¿por qué no está la galaxia regocijando de vida mecánica o biológica auto-diseñadora?”. Estamos acostumbrados a pensar en la vida inteligente, como una consecuencia inevitable de la evolución, enfatizó Hawking, pero es más probable que la evolución sea un proceso aleatorio, siendo la inteligencia uno de un gran número de posibles resultados.
¿Por qué no se ha visitado la Tierra, y hasta colonizado? pregunta Hawking. “Yo descarto insinuaciones de que los OVNIs contengan seres del espacio exterior. Creo que cualquier visita extraterrestre sería mucho más obvia, y probablemente, mucho menos placentera.”
“Sospecho que podría haber vida e inteligencia allí afuera".
La inteligencia en el Universo.
La inteligencia, dice Hawking, puede no tener un valor de supervivencia a largo plazo. En comparación, el mundo microbiano, seguirá viviendo, aún si toda la otra vida en la Tierra es destruida por nuestras acciones. El principal entendimiento de Hawking es que la inteligencia fue un desarrollo improbable para la vida en la Tierra, de la cronología de la evolución: “Tomó mucho tiempo, dos mil y medio millones de años, para avanzar de seres unicelulares a pluricelulares, que son un precursor necesario de la inteligencia. Esta es una buena fracción del total del tiempo disponible, antes de que el Sol explote. Así que sería consistente con la hipótesis, de que la probabilidad para que la vida desarrolle inteligencia, es baja pero posible.
Otra posibilidad es que hay una razonable probabilidad para que la vida se forme, y evolucione en seres inteligentes, pero en algún punto en su desarrollo tecnológico “el sistema se vuelve inestable, y la vida inteligente se destruye a sí misma. Esta sería una conclusión muy pesimista. Espero que no sea la verdad.”
Hawking prefiere otra posibilidad: que hay otras formas de vida inteligente allá afuera, pero que nosotros las hemos pasado por alto.
Documental en Discovery Channel
El científico más famoso del mundo presentará una serie documental en Discovery, que marcará un antes y un después en nuestra visión del universo. El 9 de mayo. La realización del documental para Discovery supone un gran triunfo personal para Hawking, ahora de 68 años, que está paralizado por una extraña enfermedad neuronal y tiene limitadas formas de comunicación.
Quantum opina:
Si bien estas sugerencias no dejan de ser hipótesis sin comprobar, no hay que olvidar que son teorías que provienen de una de las mentes más brillantes de nuestra especie. La lógica de Hawking es simple y convincente. No es la primera vez que sostiene la posibilidad de que exista vida en otros planetas o lugares del universo, el cual, señala el científico, tiene más de 100 billones de galaxias, cada cual con cientos de millones de estrellas, de las cuales apenas empezamos a conocerles algunos planetas parecidos a la Tierra.
Sus puntos de vista se han aclarado por una serie de avances científicos, como el descubrimiento, a partir de 1995, de más de 450 planetas que orbitan en estrellas lejanas, lo que demuestra que los planetas son un fenómeno común. Hasta ahora, todos los nuevos planetas encontrados son mucho mayores que la Tierra.
Otros investigadores como el profesor Brian Cox, físico de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido, también han sugerido que puede existir vida dentro del Sistema Solar. El experto se refirió a organismos que podrían estar presentes bajo el hielo que envuelve a Europa, una de las lunas de Júpiter. Y añadió: “más cerca de casa, las evidencias de podría existir vida en Marte están aumentando”. “Solo lo sabremos con certeza cuando la próxima generación de naves espaciales sean lanzadas a las lunas de Júpiter y a los áridos terrenos de Marte en las próximas décadas”.
Detección vida extraterrestre y sus consecuencias para la ciencia y la sociedad
El hallazgo de vida extraterrestre no es una posibilidad remota, aseguran los científicos. Los astrónomos son ya capaces de detectar planetas orbitando alrededor de estrellas lejanas, y en los que podrían existir formas de vida. Las generaciones que actualmente poblamos la Tierra llegaremos a ver la detección de señales de vida extraterrestre en alguna parte del Universo, aseguran los expertos. ¿Qué pasaría si esto sucediera?
Ahora más que nunca, la humanidad tiene que prepararse para las consecuencias de un posible encuentro con formas de vida alienígenas. Los rápidos avances alcanzados en las tecnologías de exploración espacial hacen que esta posibilidad sea una posibilidad real. Martin Dominik, de la Escuela de Física y Astronomía de Universidad de St. Andrews afirma: “podría ser que no estuviéramos solos en el universo, lo que afectaría radicalmente la forma en que la humanidad se comprende a sí misma. Tenemos que estar preparados para las consecuencias”.
Dominik es pionero en la exploración planetaria. De hecho, en 2006, él y su colaborador, Keith Horne, descubrieron el planeta más parecido a la Tierra de los encontrados hasta el momento. Bautizado como “ OGLE-2005- BLG-390Lb”, este planeta tiene una masa cinco veces mayor que la de la Tierra, y se encuentra a unos 20.000 años luz de distancia, cerca del centro de la Vía Láctea, orbitando alrededor de una estrella más pequeña que el Sol.
El radio-astrónomo y presidente del Instituto SETI Frank Drake formuló una ecuación que lleva su nombre para calcular la cantidad de civilizaciones extraterrestres.
Por otra parte, Lord Rees, Presidente de la Royal Society y Astrónomo Real, afirmó que el descubrimiento de vida extraterrestre podría cambiar a la humanidad para siempre, alterando la visión que tenemos de nosotros mismos y de nuestro lugar en el cosmos. Según Rees, la tecnología de que se dispone está ya tan avanzada que no sólo podremos detectar planetas no mayores que la Tierra orbitando alrededor de otras estrellas, sino que también seremos capaces de saber si estos planetas tienen continentes y océanos o el tipo de atmósfera que los rodea.
Rees añadió que, si se encontrara alguna forma de vida alienígena, incluso una forma muy simple, en cualquier lugar, nos enfrentaríamos a uno de los mayores descubrimientos del siglo XXI. El científico señaló tener la sospecha de que hay vida e inteligencia en otros lugares del universo, en formas que nos resultan inconcebibles. La mayoría de los científicos más importantes señalan que la vida extraterrestre podría estar mucho más allá de nuestras habilidades sensoriales y de nuestra comprensión. "Podría haber un tipo de vida avanzada que no podemos entender, un tipo que realmente no se deja ver por la radiación electromagnética, un tipo que no se está comunicando en lo absoluto", afirmó.
Por su parte Marek Kukula, astrónomo del Observatorio Real de Greenwich (Reino Unido), advierte de que no hay evidencia de que la vida extraterrestre sea “sabia y pacífica”. Para prevenir peligros en los contactos hay que contar con el apoyo de los “gobiernos y de las Naciones Unidas”, dijo Kukula al diario británico The Sunday Times.
Ragbir Bhathal, Astrofísico de la Universidad de Western Sydney y miembro de la organización que realiza una búsqueda de inteligencia extraterrestre mediante radiotelescopios SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence).
Quantum opina:
Ragbir Bhathal, un astrofísico de la Universidad de Western Sydney, detectó en Diciembre de 2008 una señal láser proveniente del espacio exterior. Bhathal trabaja en las instalaciones australianas de SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence), la organización que realiza una búsqueda de inteligencia extraterrestre mediante radiotelescopios. Este es el tipo de evento que hemos estado buscando durante décadas, y todo parece indicar que “alguien muy inteligente” está enviando un mensaje. Después de haber pasado más de 20 años intentando detectar alguna señal extraterrestre inteligente, SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) parece haber logrado su objetivo.
Parece que la cautela es una de las mayores virtudes de este científico, ya que en lugar de salir corriendo para informar del hecho a la prensa prefirió pasar casi cinco meses investigando si no había alguna clase de error en los instrumentos, si no se trataba de algún fenómeno físico corriente o era simplemente “ruido aleatorio” procedente del espacio. Una vez descartadas todas las fuentes conocidas posibles, Ragbir Bhathal ha dado a conocer su hallazgo. “La NASA utiliza láseres para comunicarse en el espacio, así que no es tan descabellado imaginar que una civilización extraterrestre podría usarlos también”, dice.
Enviar una señal láser hacia una región en particular del espacio es tan sencillo que casi podríamos hacerlo hoy en día, agrega Paul Horowitz, profesor de física en la Universidad de Harvard. Por ejemplo, el láser NOVA del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (California), utilizado en experimentos de fisión nuclear, es capaz de producir más de mil millones de vatios de luz láser durante una pequeñísima fracción de segundo. Si reflejásemos ese haz en un espejo de 10 metros como el existente en el telescopio Keck de Hawai, podríamos emitir una luz 5.000 veces más brillante que el Sol hacia donde quisiéramos. Nosotros podemos, y cualquier otra civilización avanzada es capaz de hacerlo; por lo tanto, este descubrimiento podría significar algo mucho mayor.
No existimos para ellos y ellos no existen para nosotros
Supongamos lo siguiente: si nosotros no podemos detectarlos (a los extraterrestres) debido a que nos encontramos en un nivel de vibración inferior y a su vez, debido a la baja emisión de señales de radio, no podemos ser detectados ¿podríamos llegar a la conclusión de que no existimos para ellos y ellos no existen para nosotros?
Todo depende de la percepción que tengamos uno respecto de los otros.
Buscamos vida igual a la nuestra o al menos con características humanoides (dos brazos, dos piernas, dos manos, ojos, boca, etc.) y nos programamos para buscar ese tipo de vida, sin embargo obviamos cualquier otra posibilidad de vida, una muy diferente a la nuestra.
Somos seres con una estructura de base salina, nuestro planeta esta conformado en casi su totalidad por agua salina al igual que nuestro cuerpo, pero ¿seria igual para otros seres? Para nosotros un mar de acido o de sustancia abrasiva es letal pero ¿y si no fuese así para ellos (los extraterrestres)? ¿que tal si para ellos nuestros mares son tan ácidos que serian lo suficientemente abrasivos para su especie?
Nuestra atmósfera podría ser muy pesada para estos seres cuyos cuerpos pudieran ser tan frágiles producto de su larga permanencia en zonas de muy baja gravedad, que alterarían considerablemente su estatura y debilitaría otras como su sistema óseo y muscular.
Buscamos vida igual a la nuestra o al menos con características humanoides.
Titán posee grandes océanos de metano, Urano y Neptuno podrían tener mares de diamantes en estado liquido, Encelado y Europa poseen una superficie totalmente helada pero con la posibilidad de albergar océanos subterráneos a bajas temperaturas. En Venus serías aplastado por el enorme peso de la atmósfera, y te quemarías con temperaturas tan altas que derretirían al plomo. Si miramos alrededor del sistema solar nos daremos cuenta que somos seres propios al hábitat en que nos encontramos.
Habiendo tanta biodiversidad en nuestro propio planeta en condiciones no aptas para el ser humano ni para albergar vida, porque no pensar que pudiera pasar lo mismo en nuestro hábitat estelar ¿?
Todo esto nos empuja a revisar los parámetros que estamos utilizando para la búsqueda de vida fuera y dentro de nuestro planeta.
Por Juan Carlos Jiménez
Quantum opina:
Lo pondré más claro señalando algo que sutilmente se muestra en la película animada “Planeta 51”, donde en un planeta "habitado" tenemos un robot que fue enviado a recoger muestras de su superficie, lo cual es lo único que sabe hacer, siendo incapaz de detectar vida inteligente aún teniéndola frente a sus ojos pues simplemente fue programado para eso... recoger piedras.
¿Estaremos buscando piedras también?
¿Son los extraterrestres invisibles para nosotros?
Según apunta Martin Rees, uno de los mejores cosmólogos del mundo, Astrónomo de la Reina de Inglaterra y presidente de la prestigiosa Royal Society británica, la vida alienígena (de estar presente entre nosotros) no podríamos detectarla.
«Podríamos tenerlos ante nuestras propias narices y no reconocerlos -dijo Rees durante una conferencia en la Academia Nacional de Ciencias (NAS) norteamericana-. El problema es que nosotros buscamos algo que se nos parezca mucho, y asuminos que por lo menos manejarán unas matemáticas y una tecnología similares a las nuestras».
Sin embargo, las cosas podrían no ser así en absoluto. Rees, que cree firmemente en la posibilidad de que haya vida fuera de la Tierra, dijo que «sospecho que podría existir vida e inteligencia ahí fuera bajo formas que nosotros no podemos concebir. Del mismo modo en que los chimpancés no pueden entender la Física Cuántica, ellos podrían tener y manejar aspectos de la realidad que estén más allá de la capacidad de nuestros cerebros».
Ahí queda eso. Para el eminente científico británico, tampoco queda nada claro si el eventual descubrimiento de seres extraterrestres deambulando a sus anchas por la nuestro planeta causaría una oleada general de pánico o si, por el contrario, sería un motivo de alegría para los terrícolas.
En nuestro propio planeta existen miles de especies aún sin clasificar y muchas otras por descubrir. Un ejemplo de ello lo es el Odontodactylus scyllarus o camarón mantis, el cual posee el sistema de visión más complejo conocido por la ciencia.
Un escudo de radiaciones
Recordemos que, en una reciente conferencia, Frank Drake, otro de los nombres más conocidos de la astronomía y fundador del programa SETI para la búsqueda de inteligencia extraterrestre, lanzó la idea de que la «revolución digital» en que vive la Humanidad nos habría vuelto prácticamente indetectables para hipotéticas inteligencias alienígenas que estuvieran escrutando nuestro Sistema Solar. ¿El motivo? Llevamos más de medio siglo lanzando ondas de TV y de radio al espacio y la Tierra, hoy, está rodeada por completo de un «escudo» de 50 años luz de diámetro, hecho de radiaciones procedentes de la TV analógica, la radio y los radares.
Pero la tecnología digital es harina de otro costal y sus emisiones, mucho más débiles, no son capaces de transmitirse a esas distancias. Motivo por el cual, ante los ojos de un observador externo que buscara señales de radio, seríamos prácticamente invisibles. Nuestra presencia sería indetectable para cualquier inteligencia que se parara a estudiar nuestro mundo.
Así, pues, están las cosas con respecto a los extraterrestres. O bien somos invisibles para ellos y sus sofisticados instrumentos (como sostiene Drake), o bien (como sospecha Rees), los tenemos ya paseándose entre nosotros bajo formas que ni siquiera somos capaces de imaginar...
Podríamos tenerlos ante nuestras propias narices y no reconocerlos.
Quantum opina:
Shmuel Nussinov de la Universidad de Tel Aviv en Israel se hizo la misma pregunta y realmente ha hecho al búsqueda de inteligencia extraterrestre un poco más fácil. Con la suposición de que una raza alienígena lo suficientemente avanzada esté estudiando los cielos, también observando exoplanetas que orbitan otras estrellas, pueden estar usando el mismo método de tránsito que nosotros usamos para detectar exoplanetas. Por tanto, parece razonable que ET sólo será capaz de detectar la Tierra si ésta pasa por delante del Sol, atenuando de esta forma la luz ligeramente de forma que nuestros vecinos puedan vernos.
Si este es el caso, parece altamente probable que ninguna raza alienígena nos detecte salvo que estén situados en un estrecho ángulo a lo largo del plano de la eclíptica de nuestro Sistema Solar. Por lo que, si queremos contactar con una raza alienígena, tal vez deberíamos enviar señales a exoplanetas similares a la Tierra que estén situados a lo largo de la eclíptica.
Aunque la Tierra sólo pasa frente al disco solar 13 horas aproximadamente cada año (visto por un observador lejano), nuestra estrella parecerá atenuarse ligeramente, permitiendo a ET vernos. También hay que tener en cuenta los distintos tránsitos de los planetas del Sistema Solar interior, y nuestros observadores verán que hay algunos posibles “exoplanetas” rocosos habitables a los que transmitir. Si nosotros ya estamos transmitiendo, podemos intercambiar información.
La era digital nos va haciendo indetectables para cualquier civilización alienígena
Según Frank Drake, el mítico científico fundador del proyecto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés) en la década de 1950 y creador de la «Fórmula de Drake» (que intenta determinar el número de civilizaciones extraterrestres en condiciones de emitir señales), la digitalización de las señales de radio y televisión nos están haciendo prácticamente invisibles para una posible civilización extraterrestre que esté esperando un «hola». Su opinión fué externada en una conferencia de la Royal Society para el Avance de la Ciencia Natural que se inauguró el lunes pasado.
La televisión analógica, las transmisiones de radio y de radar, entre otras, son detectables desde varios sistemas estelares vecinos. Si alguna civilización extraterrestre observase estas emisiones, se daría cuenta que en este lugar del Sistema Solar está ocurriendo algo muy poco común. Los programas de radio y TV delatarían nuestra existencia. Sin embargo, en el mundo de hoy estas señales delatoras están desapareciendo. Los recientes «apagones analógicos» y la proliferación de los contenidos de pago -que generalmente se transmiten codificados- convierten nuestras emisiones en algo mucho más parecido al ruido. Si un extraterrestres sintoniza sus equipos espías en las frecuencias que utilizamos actualmente, es muy posible que no pueda obtener nada en claro.
Si un extraterrestres sintoniza sus equipos espías es muy posible que no pueda obtener nada.
Menos potencia
Frank Drake está convencido de que si existen seres extraterrestres lo bastante evolucionados deben de estar buscando vida en otros planetas, al igual que nosotros. El científico, que actualmente se dedica a la búsqueda de señales ópticas de origen extraterrestre y colabora en el diseño de telescopios como el Allen Telescope Array (ATA, o Matriz de Telescopios Allen) de California, también hace notar que la digitalización de los contenidos ha servido para disminuir en forma notable la potencia de nuestras emisiones.
Antes, dice Drake, si queríamos que los televidentes consiguiesen una imagen clara en sus receptores, necesitábamos estaciones capaces de emitir señales analógicas con una potencia de casi un millón de vatios. Los protocolos de corrección de errores y la naturaleza de los sistemas digitales hacen que puedan recrearse imágenes de mucha calidad con una potencia cientos de veces menor. Justamente, la reducción de costos y el aumento de la calidad de las transmisiones son dos de los factores más importantes que impulsan la conversión de todas nuestras señales al formato digital. Además, los satélites actuales apuntan la mayoría de sus emisiones a la Tierra sin que escape casi nada al espacio sideral.
“Ningún gobierno tiene planes”
Existe algún programa gubernamental que nos indique que hacer sí llegásemos a encontrar vida extraterrestre?
No hay ninguna política en el gobierno del Reino Unido sobre la detección o ética de vida extraterrestre por el momento. “Para nosotros está sobre el horizonte”, dice la asesora de la Oficina de Ciencia y Tecnología del Parlamento (POST) Sarah Bunn.
“Ningún gobierno tiene planes” para qué hacer en el caso del descubrimiento de vida extraterrestre inteligente, dice el astrofísico Martin Dominik de la Universidad de St. Andrews en el Reino Unido. Dominik dice que las Naciones Unidas deberían tener una política similar. “Es demasiado importante para que lo haga un sólo país”, dice Dominik, que espera que la conferencia estimule el interés de los políticos.
El paleobiólogo Simon Conway Morris de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, advierte de las posibles consecuencias de detectar vida extraterrestre. Citó ejemplos de evolución convergente en la historia biológica de la Tierra que son pruebas de que hay un número limitado de soluciones a los problemas sensoriales y de organización social. Los sentidos alienígenas podrían ser similares a los sentidos humanos, dijo a los participantes, y la vida social en otras partes podría ser tan violenta como en la Tierra, donde las hormigas cortahojas saquean y y roban, y los humanos hacen la guerra. “Si suena el teléfono”, dice “no lo contestes”.
Debemos prestar atención a la contaminación ambiental durante la exploración de otras lunas y planetas.
Quantum opina:
Por ahora, el único marco de trabajo real para responder al descubrimiento de vida extraterrestre es un documento esbozado por investigadores implicados en la búsqueda de vida extraterrestre (SETI). Basicamente iniciaría con una cuidadosa confirmación del resultado, un rápido anuncio internacional y abstenerse de una respuesta inmediata, dice el fundador de SETI Frank Drake del Instituto SETI en Mountain View, California.
Algunos investigadores dicen que hay importantes implicaciones políticas en el descubrimiento de vida, aún sea esta compleja o no. Un anuncio de esta magnitud, manejado de forma científicamente pobre, tendría consecuencias masivas para la reputación y patrocinio de los investigadores, por ello prefieren mejor evitar el conflicto y la confusión.
Hoy en día la NASA acata las reglas fijadas por el Comité Internacional de Investigación Espacial respecto a la contaminación ambiental durante la exploración de otras lunas y planetas. Estas reglas son, hasta el momento, las únicas precauciones que se toman en cuenta al momento de explorar nuestro Sistema Solar.
El Vaticano pondera la existencia de vida extraterrestre
El director del Observatorio Astronómico cree que tiene 'sentido' buscar formas de vida fuera de la Tierra. Un astrónomo dice que 'es plausible' considerar que haya 'cientos de millones de lugares habitables' en la Vía Láctea.
Desde el pasado día 6 hasta este martes se ha celebrado en el Vaticano la Semana de Estudios sobre Astrobiología, organizada por la Pontificia Academia de la Ciencia y la Specola Vaticana (Observatorio Astronómico), cuyo director, el jesuita José Funes, opinó que tiene "sentido" buscar formas de vida fuera de la Tierra, "aunque de momento no existen pruebas". Sólo unos pocos años nos separan de los primeros descubrimientos.
El astrónomo estadounidense Chris Impey dijo al término del encuentro que "es plausible" considerar que haya "cientos de millones de lugares habitables" en la Vía Láctea, a la vez que su colega francesa Athena Coustenis afirmó que los planetas Júpiter y Saturno también pueden albergar formas de vida.
Impey resaltó que gracias a los avances de la astronomía en los últimos 15 años se han descubierto 400 planetas fuera del sistema solar, así como vida en lugares inhóspitos del planeta Tierra. El científico estadounidense agregó que, aunque con los medios actuales únicamente se puede afirmar que hay vida en un planeta, "el nuestro", está convencido de que "sólo unos pocos de años nos separan de los primeros descubrimientos".
el jesuita José Funes
Características similares a la Tierra
En esa línea, la astrónoma francesa Coustenis dijo que se cree que el satélite Europa, en el sistema de Júpiter, contiene grandes cantidades de agua líquida bajo su superficie y dentro de ese océano puede haber vida.
Coustenis precisó que en el sistema de Saturno existen dos satélites de particular interés para los astrobiólogos: Titán y Encelado. Titán, destacó, ofrece características similares a la Tierra, ya que tiene una densa atmósfera de nitrógeno con un 2% de metano y éste se comporta de la manera que lo hace el agua en la Tierra.
el jesuita George Coyne
El Vaticano se habia pronunciado anteriormente
George Coyne, el jesuita que dirigió hasta 2006 el Observatorio Astronómico del Vaticano, ya dijo lo que ahora ha sorprendido tanto hace más de quince años. La NASA lanzó el programa de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre por radio (SETI), en coincidencia con el quinto centenario del Descubrimiento.
Coyne destacó entonces lo interesante de la iniciativa y que la existencia de seres inteligentes en otros mundos no supondría ningún problema teológico. E ironizó sobre la posibilidad de convertirse en misionero estelar: "La Iglesia, por ahora, no tienen ninguna intención de mandarme a evangelizar a los extraterrestres del planeta X en la galaxia Y".
El astrónomo jefe vaticano volvió a pronunciarse en términos parecidos hace seis años, cuando sentenció que "el Universo es tan grande que sería una locura pensar que nosotros somos una excepción". En un teletipo de EFE fechado el 7 de enero de 2002, advertía, frente a lo dicho años antes, que la existencia de civilizaciones extraterrestres supondría "un gran desafío" para los creyentes, pero añadía que no tendría por qué ser algo "dramático".