Hola aca anda otra parte que me parecio interersante, espero que les agrade y que visiten la pagina, eta buena...
y por cierto hay algunas cosas que no nos suceden a todos.
y por cierto hay algunas cosas que no nos suceden a todos.
Este 30 de junio (2012) tendremos un segundo extra para mantener los estándares de emisión de tiempo cercanos al tiempo solar medio. Serán las 11:59:60 de la noche.
Un segundo intercalar o segundo adicional es un ajuste de un segundo para mantener los estándares de emisión de tiempo cercanos al tiempo solar medio. Los segundos intercalares son necesarios para mantener los estándares sincronizados con los calendarios civiles, cuya base es astronómica.
La Unión Internacional de Telecomunicaciones ha propuesto añadirle una hora al reloj cada 600 años y abolir este tiempo intercalar. China y Gran Bretaña se oponen al cambio, pero Estados Unidos, Italia, Francia, Alemania, Japón y Rusia lo apoyan y, entre las alternativas, figura retroceder al reloj una hora cuando la variación haya acumulado un retraso de media hora. Según los cálculos de la Universidad de Bonn, eso ocurriría en 2600.
Año30 de junio
23.59.5931 de diciembre
23.59.59
1972+1 segundo+1 segundo
1973 +1 segundo
1974 +1 segundo
1975 +1 segundo
1976 +1 segundo
1977 +1 segundo
1978 +1 segundo
1979 +1 segundo
1981+1 segundo
1982+1 segundo
1983+1 segundo
1985+1 segundo
Año30 de junio
23.59.5931 de diciembre
23.59.59
1987 +1 segundo
1989 +1 segundo
1990 +1 segundo
1992+1 segundo
1993+1 segundo
1994+1 segundo
1995 +1 segundo
1997+1 segundo
1998 +1 segundo
2005 +1 segundo
2008 +1 segundo
2012+1 segundo
Los estándares para el tiempo civil están basados en
el Tiempo Universal Coordinado (UTC, Coordinated Universal Time), que se mantiene usando relojes atómicosextremadamente precisos. Para mantener el UTC cercano al tiempo solar medio, ocasionalmente se corrige mediante un ajuste de un segundo que se añade, lo que supone encontrarse con un minuto con 61 segundos. Durante largos períodos, se deben añadir estos segundos intercalares a un ritmo creciente que corresponde con una parábola cercana a 31 s/siglo² (ver ΔT). También está prevista la eliminación de un segundo, teniendo un minuto de sólo 59 segundos, pero no ha sido necesario en el pasado y basándose en las predicciones para la rotación de la Tierra tampoco lo será en el futuro.
Tradicionalmente, se ha definido el segundo como 1/86400 de un día solar medio. Éste viene determinado por la rotación de la Tierra sobre su eje y su órbita alrededor del Sol, ya que el tiempo era medido mediante observaciones astronómicas. La razón por la que se utilizan segundos intercalares es que actualmente se mide el tiempo con relojes atómicos estables (Tiempo Atómico Internacional, TAI o International Atomic Time), pero la rotación de la Tierra ha ido reduciendo su velocidad. Gradualmente, el día solar se ha vuelto más largo a razón de 1,7 ms cada siglo, principalmente debido a la aceleración de marea de la Luna.
En el Sistema Internacional de Unidades el segundo, que se mide por los estándares de tiempo atómico, ha sido definido de tal modo que su duración coincida con el segundo nominal de 1/86400 de un día solar medio de entre 1750 y 1890. Desde esa fecha, la longitud del día solar ha ido creciendo lentamente. Por tanto, el tiempo calculado por la rotación de la Tierra ha estado acumulando un desfase con respecto a los estándares de tiempo atómico. Desde 1961 hasta 1971 el ritmo de los relojes atómicos ha sido constantemente reducido para que se mantenga sincronizado con la rotación de la Tierra (antes de 1961, el tiempo era sincronizado con el Tiempo Medio de Greenwich o GMT, determinado de modo astronómico).
Desde 1972 en adelante, los segundos emitidos han sido exactamente iguales a la longitud del segundo SI escogido en 1967 como un cierto número de vibraciones atómicas. El UTC se mide con relojes atómicos, pero se mantiene aproximadamente en sincronización con UT1 (tiempo solar medio) introduciendo un segundo intercalar cuando sea necesario. Esto ocurre cuando la diferencia UT1−UTC se aproxima a 0,9 segundos, y es programado o bien entre el 30 de junio y el 1 de julio de un año, o bien entre el 31 de diciembre del año en curso y el 1 de enero del año siguiente. El 1 de enero de 1972 se decidió que la diferencia inicial de UTC con respecto a TAI fuese de 10 segundos, que son aproximadamente la diferencia total que se había acumulado entre UT1 y TAI desde 1958, cuando TAI fue definido como igual a UT1 (GMT). La tabla de arriba muestra el número de segundos intercalares que se han añadido desde entonces.
Hay que tener cuidado en no confundir la pequeña diferencia entre la duración del día solar medio y el día obtenido a partir del SI, con el ajuste por el segundo intercalar de aproximadamente 0,7 segundos por año. Si la rotación de la Tierra hubiese reducido su velocidad en la proporción del segundo intercalar, la duración del día solar habría sido de 22 horas hace 10.000 años. Esta línea de razonamiento errónea confunde la velocidad con la distancia recorrida en un tiempo dado, y este argumento falaz ha sido usado por muchos creacionistas para reivindicar que la Tierra sólo tiene unos pocos miles de años. El motivo correcto para los segundos intercalares es que la pequeña diferencia entre la longitud del día SI y el día solar medio (actualmente alrededor de 0,002 segundos) se añade cada día en los relojes que continuamente los cuentan. Se debe notar que el verdadero periodo rotacional varía debido a factores impredecibles tales como los movimientos tectónicos y debe ser observado en lugar de computado.
http://es.wikipedia.org/wiki/Segundo_intercalar
En Urano y Neptuno llueve diamantes, creando así un mar de carbono líquido con trozos de diamantes flotando en él.
Un experimento basado en una simulación que imita las condiciones de los gigantes gaseosos de hielo, muestra que trozos de diamantes pueden flotar en un mar de carbono líquido.
Esta investigación proporciona las primeras mediciones detalladas del punto de fusión del diamante, el material natural más duro conocido. Y además, también pueden ayudar a explicar la extraña orientación de los campos magnéticos de Urano y de Neptuno.
La existencia de carbono en el interior de estos planetas se ha asumido desde hace varios años, tanto experimentalmente como teóricamente, por ello, datos como la presión y la temperatura del interior de estos planetas nos pueden dar pistas sobre el comportamiento del carbono , y así predecir su evolución y estructura. Las teorías actuales especulan que Neptuno y Urano tienen núcleos sólidos rodeados por un manto de hielo de agua, amoniaco y metano helados.
En el experimento, dirigido por Jon Eggert, del Laboratorio Nacional de Lawrence Livermore, hicieron explotar diamantes de tan sólo 0,5 y 2 mm de diámetro, mediante un poderoso láser (el láser Omega de la Universidad de Rochester, Nueva York) para alcanzar temperaturas y presiones de 110.000 Kelvin y 4000 gigapascales respectivamente. Esta presión es el equivalente de 40 megabares, es decir, es 40 millones de veces mayor de lo que soporta una persona a nivel del mar en la Tierra.
Los científicos observaron que a medida que caía la presión, la temperatura aumentaba. Esta diferencia de energía se puede explicar mediante la fusión del diamante, según Eggert. "Lo que es realmente interesante es que podemos medir la temperatura y la presión de los diamantes, derretir la mezcla sobre un rango de presiones grandes de unos 6 hasta unos 11 millones de atmósferas." Durante este intervalo, la presión del diamante mostraba un comportamiento como el agua, en el sentido de que el componente sólido es menos denso que el líquido. Los científicos vieron pequeñas porciones de diamantes flotando en un mar de carbono líquido, al igual que el hielo flota en el agua.
Estas investigaciones proporcionan nuevos datos sobre la conducta de los diamantes a altas presiones. Además pueden aplicarse a las condiciones que prevalecen dentro de los gigantes de hielo, Neptuno y Urano.
¿Podemos esperar grandes mares de diamantes en los confines de nuestro Sistema Solar? "Este es un escenario muy especulativo", dice Eggert. "Creo que podría ser más como un núcleo de carbono líquido rodeado de diamantes flotantes o posiblemente 'diamantes icebergs'. Estos datos aún son especulativos, pero de ser ciertos , sería el primer solido hallado en estos planetas.
Un océano interno en movimiento podría explicar el largo misterio del por qué los polos magnéticos de los gigantes helados están desplazados de sus polos geográficos 60°. Los campos magnéticos planetarios están generados por complejos movimientos de fluidos en regiones eléctricamente conductoras del planeta.
Sin embargo, todavía hay muchas lagunas antes de comprender completamente las estructuras internas de estos planetas del Sistema Solar exterior y lo que generan sus campos magnéticos. "Es muy probable que a las temperaturas y presiones existentes cerca del centro de Neptuno y Urano, las moléculas sean inestables y se rompan, por lo que las mezclas de agua, amoníaco y metano en las regiones superiores de estos planetas se disocian en hidrógeno, carbono, nitrógeno, oxígeno y helio a medida que nos acercamos al núcleo", explica Eggert. "Estos elementos podrían entonces mezclarse o separarse. Simular ésto en el laboratorio es difícil o imposible, puesto que desde hace sólo muy poco hemos podido alcanzar estas presiones y temperaturas en el laboratorio para realizar estos experimentos".
Se están produciendo micro-robots espías con forma de mosquito que pueden ser controlados a grandes distancias, equipados con cámara y micrófono; pueden aterrizar sobre una persona y tomar muestras de ADN o inyectar micro-chips para rastreo GPS.
Eso que ves no es un mosquito. Es un robot avión espía con forma de mosquito. Actualmente ya se están produciendo.
Estos robots pueden ser controlados desde una gran distancia y están equipados con una cámara y un micrófono.
Se pueden hacer aterrizar sobre una persona y se les puede dar órdenes para que piquen y tomen una muestra de ADN. También pueden inyectar debajo de la piel un microdispositivo RFID para poder localizar a la persona en todo momento.
Se les puede hacer volar a grandes alturas para que entren por las ventanas que estén abiertas.
Podría ser un excelente invento pero debería utilizarse a fines nobles y constructivos.
Si pudiéramos doblar un papel bond de 0,08 milímetros de grosor 42 veces por la mitad, obtendríamos 4.398.046.511.104 capas de papel que, multiplicado por el grosor nos da 351.000 kilómetros, casi la distancia del centro de la Tierra a la Luna.
Si coges un papel y lo doblas por la mitad y lo sigues doblando una y otra vez verás qué pronto resulta imposible seguir haciéndolo. Lo más probable es que no lo puedas doblar más de seis veces, sin que importe mucho el tamaño de la hoja que utilices. Si empleas un papel fino, podrás doblarlo siete veces y con dificultad hasta ocho, pero por muy delgado que sea seguramente no podrás pasar de ahí. En realidad sí que se puede. El récord del mundo consiste en doblar una gran hoja de papel doce veces sobre sí misma. Britney Gallivan consiguió superar el problema llegando nada más y nada menos que a doce dobleces, como se explica en Folding Paper in Half 12 Times. El reto se convirtió en un proyecto de Ciencia de la escuela. Britney elaboró un modelo matemático de lo que sucede al doblar un papel y de cuáles serían las condiciones necesarias para poder hacerlo un gran número de veces, y de ese modo se pudo completar la tarea.
Curiosamente, si pudiéramos seguir doblándolo, rápidamente se produciría un fenómeno aún más sorprendente, ya que el grosor se haría gigantesco. Con un papel normal, cuyo espesor viene a ser de unas 0,8 décimas de milímetro, al doblarlo 42 veces adquiriría un grosor de ¡351.000 kilómetros!, casi la distancia de la Tierra a la Luna.
La base del problema es que el grosor del papel, y el número de «capas», crece de forma exponencial a medida que se va doblando por la mitad, según la fórmula 2n : 1, 2, 4, 8… 32, 64, 128…
Si doblamos 42 veces, tendremos 242 = 4.398.046.511.104 capas porque cada doblez duplica el número de capas. 0,8 décimas de milímetro del folio x 4.398.046.511.104 capas = 351.843,72 kilómetros. La distancia del papel será de 351.000 kilómetros, casi la distancia de la Tierra a la Luna.
A 600 años luz y un radio de 2,5 veces el de la Tierra, Kepler-22b es el primer exoplaneta con condiciones atmosféricas adecuadas para la vida, con agua y una temperatura entre -11 y 27 grados celcius y orbita su sol en 289 días. Fue descubierto durante la misión espacial del satélite Kepler.
Por el momento, se desconoce la composición de su masa y superficie. Si su densidad fuera parecida a la de la Tierra (5515 g/cm3) su masa equivaldría a la de 13,8 Tierras, mientras que la gravedad de la superficie sería 2,4 veces mayor que la de nuestro planeta. Si el planeta Kepler-22b tuviera la densidad del agua (1 g/cm) entonces su masa sería 2,5 veces la de la tierra y su gravedad sería de 0,43 veces la nuestra. El planeta podría entrar a la categoría de los planetas conocidos como supertierras, dependiendo cuál sea su masa actual.
La distancia de Kepler-22b a su estrella madre es 15% menor que la distancia de la tierra al del Sol, pero la luminosidad (emisión de luz) de la estrella de Kepler-22b es un 25% menor que la del Sol. La combinación de una distancia menor a la estrella y una menor intensidad de los rayos emitidos por ésta hace suponer que, si el planeta no tiene atmósfera (caso improbable), la temperatura de su superficie será de unos -11 °C, mientras que si dispone de una atmósfera similar a la terrestre, la temperatura media del planeta estaría en unos 27 °C. Si la atmósfera causa un efecto invernadero similar en magnitud a la de la Tierra, el planeta tendría un temperatura de superficie de 22° C.
Todos estos datos combinados hacen suponer que, hasta la fecha, este planeta es el mejor candidato para poder sostener vida. Si a su masa y temperatura le sumamos la existencia de agua, se darían todas las premisas para que los elementos biológicos hicieran su aparición aunque, de momento y hasta tener nuevas pruebas, únicamente hablamos de suposiciones.
Con dos veces el tamaño de la Tierra, Kepler 22b es considerablemente más grande que ella, y quizás tenga una composición diferente. Por ejemplo, el nuevo planeta quizás no sea una supertierra, si no que se parecería a Neptuno, que es principalmente un océano con una pequeña roca nuclear. Sin embargo, Natalie Batalha, una de las científicas en el proyecto, especuló: «Esto no va más allá de la posibilidad de que la vida pudiera existir en un (planeta) océano».
eso es todo, ahora espero las lean y aprendan un poco...
y por favor no quiero malos comentarios...[/align]
y por favor no quiero malos comentarios...[/align]