El célebre científico Stephen Hawking sostuvo que, desde un punto de vista todavía netamente teórico, el cerebro de cualquier ser humano es plausible de ser copiado a un ordenador para continuar funcionando tras la muerte, independientemente de cualquier cuerpo físico. Al equiparar el funcionamiento del cerebro con el de un poderoso software, y a la mente con el circuito electrónico que permite su funcionamiento, Hawking sostuvo que tarde o temprano será posible duplicar una mente en una computadora, burlando así a la muerte natural de la persona replicada. También aclaró que la tecnología humana disponible al día de hoy se encuentra aún en pañales como para poder lograr semejante maniobra, por lo que habrá que esperar a una fecha tan futura como inestimable para poder ser testigos del primer cerebro digitalizado. Días atrás, y a propósito de las entrevistas que brindó en el marco del lanzamiento de una película documental sobre su propia vida, Stephen Hawking, postrado en una silla de ruedas y sin la posibilidad de mover ninguna parte de su cuerpo, con excepción de un músculo en la mejilla, se manifestó a favor del derecho de los enfermos terminales a una muerte asistida.