matu221
Usuario (Argentina)
La República de Molossia es una micronación fundada por Kevin Baugh y que se encuentra cerca de Dayton, Nevada, en Estados Unidos. No se encuentra reconocida por ningún país, y Estados Unidos sigue ejerciendo soberanía efectiva sobre el territorio. Esta micronación comprende la casa de Baugh (conocida como la Casa de Gobierno), su patio trasero y delantero. Establecida originalmente como un proyecto infantil en 1977, Molossia subsecuentemente evolucionó como entidad territorial a finales de los años 1990. El nombre Molossia deriva de la palabra española morro, y es que hay que tener guasa. Según el gobierno de Molossia, esta micronación está en guerra con Alemania del Este desde el año 1983 (cuando Molossia era la Gran República de Vuldstein). Aunque oficialmente Alemania del Este dejó de existir en el año 1990, según el gobierno de Molossia la guerra sigue abierta, y no ha cesado en ningún momento. En el año 2006, un amiguete de la República de Molossia formó su propia nación, llamada Mustachistán. En la constitución de esa nueva micronación se exponía que el territorio soberano de Mustachistán era bastante más amplio que la República de Molossia, y que esta estaba dentro de él. Lo que no fue aceptado por el gobierno molossiano. Aunque en un inicio se intentó mantener conversaciones amigables para solucionar el conflicto, ante el estancamiento de las negociaciones el presidente de Molossia, Kevin Baugh declaró oficialmente la guerra a Mustachistan el día 22 de mayo del año 2006. Hubo cuatro enfrentamientos destacables. El primero marítimo, y otros tres terrestres. Finalmente, el día 6 de junio del mismo año se firmo un tratado de paz entre las dos micronaciones, que dejaba a la República de Molossia como ganadora. En los últimos años las diversas instalaciones artísticas que Baugh ha construido alrededor de su casa han comenzado a atraer el interés de algunas personas que viven fuera de Molossia, logrando que cerca de 14 turistas visiten Molossia cada año. Las visitas sólo son posibles mediante un acuerdo previo, e involucran una visita guiada de 45 minutos conducida por Baugh - vestido con uniforme militar. Los visitantes deben poseer un pasaporte y cambio en efectivo para ser admitidos. Baugh ha señalado que dichos requerimientos han sido suprimidos para los ciudadanos de Andorra, Liechtenstein, San Marino, Mónaco, Seborga y "cualquier otro país reconocido por Molossia". Y para terminar, varios objetos están prohibidos en Molossia, entre los que se incluyen las armas de fuego, las bombillas incandescentes, las cebollas (sic), las morsas y cualquier otra cosa que provenga de Texas... y es que la raza humana no deja de sorprendernos...

Hola taringueros encontré esto en Mercadolibre y me causo gracia por lo popular que fue la noticia en las redes sociales, comparto con ustedes este recorte de los comentarios mas graciosos que hice, abajo dejo el link de la noticia para los que no la vieron. Y yo personalmente cuando vi lo que pasó en Córdoba me acordé de ella: Dejo el link de la noticia de Córdoba: http://www.cadena3.com/contenido/2015/04/10/143939.asp Bueno muchas gracias es mi primer post en años, saludos!

El célebre científico Stephen Hawking sostuvo que, desde un punto de vista todavía netamente teórico, el cerebro de cualquier ser humano es plausible de ser copiado a un ordenador para continuar funcionando tras la muerte, independientemente de cualquier cuerpo físico. Al equiparar el funcionamiento del cerebro con el de un poderoso software, y a la mente con el circuito electrónico que permite su funcionamiento, Hawking sostuvo que tarde o temprano será posible duplicar una mente en una computadora, burlando así a la muerte natural de la persona replicada. También aclaró que la tecnología humana disponible al día de hoy se encuentra aún en pañales como para poder lograr semejante maniobra, por lo que habrá que esperar a una fecha tan futura como inestimable para poder ser testigos del primer cerebro digitalizado. Días atrás, y a propósito de las entrevistas que brindó en el marco del lanzamiento de una película documental sobre su propia vida, Stephen Hawking, postrado en una silla de ruedas y sin la posibilidad de mover ninguna parte de su cuerpo, con excepción de un músculo en la mejilla, se manifestó a favor del derecho de los enfermos terminales a una muerte asistida.