¿Cuál es la salida a este mal?: el consumo equilibrado. Conozcamos más del tema.
Una tentación...
Podemos definir el consumismo como el consumo excesivo de bienes y servicios innecesarios. Es la tentación del “tener más para ser feliz”. A propósito, el Lic. Brígido Aguilera Vera se refiere al consumismo en estos términos: “Es la fiebre de nuestro tiempo; atraviesa la lógica íntima de la producción, nos hace guiños desde la publicidad que nos espía por doquier y acaba anidando como un culto de salvación en el fondo del corazón”.
El consumismo produce ceguera. El que padece de consumismo considera que no hacen ningún gasto innecesario, pero el tener más no garantiza la felicidad ni el éxito personal.
Factores que favorecen el consumismo
1. La publicidad. Los mensajes publicitarios utilizan diversas estrategias para convencer a los consumidores de que comprar tal o cual producto es una necesidad y no un lujo. Por ejemplo, la publicidad de los celulares promueve la idea de “emergencia”, del “qué pasará si me veo en apuros y no tengo un celular para pedir auxilio”.
2. La cultura de los “productos desechables”. Nuestro tiempo es el tiempo de lo “descartable”. Es más cómodo comprar un producto descartable que ocuparse de llevar envases, limpiar los productos luego de usarlos, etc. El problema radica en que perjudica el medioambiente.
3. La baja calidad de algunos productos hace que duren poco y necesiten ser repuestos enseguida.
4. La obesidad, la depresión y otras patologías que buscan la solución de los problemas en el consumo indiscriminado de alimentos, bebidas, artículos milagrosos u otro tipo de productos.
5. El desecho de objetos que pueden ser reutilizados o reciclados.
6. La presión social. El tener que cambiar de ropa, vehículo, etc., sólo por la moda.
Efectos del consumismo
1. Perjudica el equilibrio ecológico debido a la explotación de recursos naturales y los procesos de producción que generan contaminación. Por ejemplo, la cantidad excesiva de árboles que requieren para fabricar papeles, los cuales se utilizan muchas veces más de lo necesario, deteriora no sólo la tierra sino que altera el equilibrio de la naturaleza.
2. A nivel nacional y regional el consumismo perjudica a la economía, pues muchas veces los consumidores prefieren importar un producto (supuestamente exclusivo) de otro país o región cuando en el propio puede adquirir uno de la misma o similar calidad. Hay que tener en cuenta que casi todos los productos son sustituibles.
3. La preferencia de productos innecesarios o fácilmente sustituibles de una población que son producidos en otra región ayuda a desequilibrar la balanza comercial entre las regiones.
4. El consumismo favorece la mala distribución de la riqueza. En primer lugar porque los consumidores son, por lo general, de un nivel socioeconómico inferior que los dueños de las compañías generadoras de los productos objetos de consumismo; en segundo lugar, porque las personas consumistas prefieren solo los productos que tienen más promoción y publicidad, y así los elaborados por los pequeños productores no tienen la misma salida en el mercado.
5. A nivel familiar el consumismo también trae consecuencias negativas, al aumentar los gastos de forma innecesaria comprando cosas que pueden ser sustituidas por otros de un precio más bajo o que pueden evitarse. Por ejemplo, hacer un jugo de naranja para compartir con la familia en casa en lugar de comprar uno empaquetado es mucho más sano y barato.
6. El consumismo altera los valores culturales. Las personas de hoy, especialmente los jóvenes, están preparados para consumir ante que para ser una persona independiente y crítica.
Uno de los indicadores del consumismo es la utilización una sola vez de un producto reutilizable. Por ejemplo, envases no retornables en lugar de retornables, bolsas de plástico en lugar de bolsas resistentes, etc.
¿Cómo luchamos contra la fiebre del consumismo?
El consumo equilibrado es la clave. Antes de adquirir un producto, lo recomendable es considerar entre las opciones que tenemos la utilidad y el precio del producto así como el impacto que tendrá en nuestra salud y en el medioambiente. Podemos analizar el número de veces que usaremos el producto, cómo vamos a desecharlo y la necesidad real del producto: ¿queremos un producto porque está de moda o porque realmente lo necesitamos?, ¿vale la pena adquirirlo?
Lista de productos que favorecen el consumismo
1. Ropa, accesorios para vestir, juguetes, utensilios y herramientas.
2. Aparatos y dispositivos electrónicos que no son realmente necesarios.
3. Comida rápida, alimentos empaquetados y bebidas embotelladas.
4. Objetos de entretenimiento.
5. Las tarjetas de crédito y los “créditos fáciles”, que en realidad son créditos que nos atraen en un momento oportuno, pero que pagamos mucho más a cambio de la oportunidad hasta varias veces su precio inicial.
Una tentación...
Podemos definir el consumismo como el consumo excesivo de bienes y servicios innecesarios. Es la tentación del “tener más para ser feliz”. A propósito, el Lic. Brígido Aguilera Vera se refiere al consumismo en estos términos: “Es la fiebre de nuestro tiempo; atraviesa la lógica íntima de la producción, nos hace guiños desde la publicidad que nos espía por doquier y acaba anidando como un culto de salvación en el fondo del corazón”.
El consumismo produce ceguera. El que padece de consumismo considera que no hacen ningún gasto innecesario, pero el tener más no garantiza la felicidad ni el éxito personal.
Factores que favorecen el consumismo
1. La publicidad. Los mensajes publicitarios utilizan diversas estrategias para convencer a los consumidores de que comprar tal o cual producto es una necesidad y no un lujo. Por ejemplo, la publicidad de los celulares promueve la idea de “emergencia”, del “qué pasará si me veo en apuros y no tengo un celular para pedir auxilio”.
2. La cultura de los “productos desechables”. Nuestro tiempo es el tiempo de lo “descartable”. Es más cómodo comprar un producto descartable que ocuparse de llevar envases, limpiar los productos luego de usarlos, etc. El problema radica en que perjudica el medioambiente.
3. La baja calidad de algunos productos hace que duren poco y necesiten ser repuestos enseguida.
4. La obesidad, la depresión y otras patologías que buscan la solución de los problemas en el consumo indiscriminado de alimentos, bebidas, artículos milagrosos u otro tipo de productos.
5. El desecho de objetos que pueden ser reutilizados o reciclados.
6. La presión social. El tener que cambiar de ropa, vehículo, etc., sólo por la moda.
Efectos del consumismo
1. Perjudica el equilibrio ecológico debido a la explotación de recursos naturales y los procesos de producción que generan contaminación. Por ejemplo, la cantidad excesiva de árboles que requieren para fabricar papeles, los cuales se utilizan muchas veces más de lo necesario, deteriora no sólo la tierra sino que altera el equilibrio de la naturaleza.
2. A nivel nacional y regional el consumismo perjudica a la economía, pues muchas veces los consumidores prefieren importar un producto (supuestamente exclusivo) de otro país o región cuando en el propio puede adquirir uno de la misma o similar calidad. Hay que tener en cuenta que casi todos los productos son sustituibles.
3. La preferencia de productos innecesarios o fácilmente sustituibles de una población que son producidos en otra región ayuda a desequilibrar la balanza comercial entre las regiones.
4. El consumismo favorece la mala distribución de la riqueza. En primer lugar porque los consumidores son, por lo general, de un nivel socioeconómico inferior que los dueños de las compañías generadoras de los productos objetos de consumismo; en segundo lugar, porque las personas consumistas prefieren solo los productos que tienen más promoción y publicidad, y así los elaborados por los pequeños productores no tienen la misma salida en el mercado.
5. A nivel familiar el consumismo también trae consecuencias negativas, al aumentar los gastos de forma innecesaria comprando cosas que pueden ser sustituidas por otros de un precio más bajo o que pueden evitarse. Por ejemplo, hacer un jugo de naranja para compartir con la familia en casa en lugar de comprar uno empaquetado es mucho más sano y barato.
6. El consumismo altera los valores culturales. Las personas de hoy, especialmente los jóvenes, están preparados para consumir ante que para ser una persona independiente y crítica.
Uno de los indicadores del consumismo es la utilización una sola vez de un producto reutilizable. Por ejemplo, envases no retornables en lugar de retornables, bolsas de plástico en lugar de bolsas resistentes, etc.
¿Cómo luchamos contra la fiebre del consumismo?
El consumo equilibrado es la clave. Antes de adquirir un producto, lo recomendable es considerar entre las opciones que tenemos la utilidad y el precio del producto así como el impacto que tendrá en nuestra salud y en el medioambiente. Podemos analizar el número de veces que usaremos el producto, cómo vamos a desecharlo y la necesidad real del producto: ¿queremos un producto porque está de moda o porque realmente lo necesitamos?, ¿vale la pena adquirirlo?
Lista de productos que favorecen el consumismo
1. Ropa, accesorios para vestir, juguetes, utensilios y herramientas.
2. Aparatos y dispositivos electrónicos que no son realmente necesarios.
3. Comida rápida, alimentos empaquetados y bebidas embotelladas.
4. Objetos de entretenimiento.
5. Las tarjetas de crédito y los “créditos fáciles”, que en realidad son créditos que nos atraen en un momento oportuno, pero que pagamos mucho más a cambio de la oportunidad hasta varias veces su precio inicial.