El uso de diversas escalas en el jazz es un recurso tan amplio como fascinante. Muchos músicos, e incusive tan diversos entre sí como el pianista George Russell hasta el guitarrista Allan Holdsworth por nombrar algunos, centran su método en las escalas y no en las tonalidades. En sistemas de este tipo, el improvisador usa referencias a escalas (incluidas muchas de disonancia graduada como alternativas) para la improvisación, pensando los acordes como medio para determinar las posibilidades en materia de escalas.
Para estos casos el músico depende mucho más de su oído, tratando de determinar las notas del acorde que más se presten para que la sucesión armónica suene clara. El resultado es un desarrollo melódico de estilo lineal (el cual ya analizamos en la parte III de estos post).
En post anteriores estuvimos hablando de las escalas mayores en sus modos jónico, dórico, mixolidio y locrio, de las escalas menor melódica y menor armónica, y de la escala de tonos enteros. Ésta vez nos toca ver una escala un tanto peculiar tanto por su sonoridad como por las posibilidades que brinda.
La escala disminuída es una escala muy particular, que utiliza en su construcción la alternancia de tonos enteros y semitonos. También es llamada "escala octatonica" por estar compuesta de ocho sonidos, valga la redundancia.
Origen de la escala
Primero veamos de donde sale... Formemos un acorde de séptima disminuida desde la nota Do.
Este acorde se construye por intervalos sucesivos de tercera menor (un tono y medio), estructura que le da características muy peculiares.
Si agregásemos otra tercera menor llegamos a la nota Re doble bemol, la cual es enarmónico del Do que dio origen a la escala, y eso sucede para todas las terceras que queramos agregar sobre el acorde. Siempre obtenemos una nota enarmónica de alguna de las que están dentro de la primera octava.
Esto quiere decir que en esencia solo hay cuatro sonidos para el acorde, ya que las siguientes notas del acorde son repeticiones de las primeras que escribimos.
Además, como todas las notas poseen los mismos intervalos entre sí la sonoridad del acorde es ambigua ya que cualquiera podría cumplir el papel de fundamental del acorde.
Estos intervalos no se encuentran comúnmente en la armonía basada en relaciones de tónica-dominante, por lo que la sonoridad del acorde es sin tonalidad. Esto genera cierta dificultad para el oyente para anticipar cuál es el acorde que seguirá en la progresión armónica, porque el acorde de séptima disminuida puede resolverse en casi cualquier otro acorde con un resultado razonablemente aceptable.
La ambigüedad del acorde brinda una magnífica capacidad de adaptación para ser utilizado como acorde sustituto. Con frecuencia se lo utiliza como sustituto del acorde de séptima dominante, generado por omisión de la fundamental y agregando una tercera menor por encima de la séptima original.
Características de la escala disminuida
Bien. Estas propiedades del acorde, sobre todo la ambigüedad, se extiende también a la escala disminuida. Es una escala flexible, colorida, eficaz y práctica. Es importante recordar que esta escala se inicia siempre con un intervalo de tono...
En la siguiente imagen se aprecia la propiedad de no poseer una tonalidad definida en la escala, al igual que sucede en el acorde como vimos anteriormente.
Existen sólo tres escalas disminuidas diferentes si omitimos las variantes enarmónicas (como Mi#/Fa, Sib/La#, Do#/Reb, etc.). O mejor dicho, siguiendo la secuencia alternada de tono-semitono y nos olvidamos por un momento del orden de las notas, las combinaciones de los sonidos seleccionados solo pueden resultar de tres maneras diferentes.
Viendo el gráfico, observamos que si empezamos desde Do, los sonidos que obtenemos serían los mismos que si empezaramos de Mib. Lo mismo sucede con las escalas de Mi y Reb, y así sucesivamente con todas las notas que tengan tres semitonos (o cualquiera de sus múltiplos) de distancia entre sí.
¿Dónde y cómo aplicarla?
La escala disminuida suena mejor por naturaleza en conjunción con un acorde de séptima disminuida, y suena también bastante bien con acordes semidisminuidos, de sexta menor, séptima menor, o acorde menor de séptima mayor. Digamos que se puede usar como una colorida segunda alternativa basando tanto la escala como el acorde en la misma nota (es decir, que se utiliza la escala disminuida de Mi para el acorde Eø, la escala disminuida de Fa para un Fm7, la de Sol para Gm6 o Gm7+, etc.)
Sin embargo, el uso más eficaz de esta escala en el jazz está en aplicarla sobre acordes de séptima dominante. Este acorde en el jazz a menudo contiene notas alteradas que no cambian la función del acorde pero enriquecen la sonoridad (esto lo vamos a ver más a fondo en el siguiente post). Ya vimos los acordes dominantes con quinta ascendida y descendida, más adelante descubriremos que con frecuencia se le agregan novenas, oncenas y trecenas, y sus alteraciones. Se podría decir que el acorde de séptima dominante es el que posee el potencial más grande para el enriquecimiento armónico, o al menos en el estilo jazzero que estamos analizando.
Por ejemplo, es bastante frecuente encontrarnos un G7 con la quinta del acorde alterada, quedando G7(b5) o G7(#5), o incluso G7alt, donde el acorde es T 3 b5 #5 b7 b9 #9 y contiene todas las alteraciones tanto de la quinta como de novena (pero como ya dije, esto lo vamos a ver con más profundidad en los proximos post, por ahora solo creanme).
Si nos encontramos en la armonía con cualquiera de estos acordes, es posible aplicar la escala disminuída y obtener una muy buena sonoridad. La diferencia está en que ahora debemos construir la escala a partir de un semitono arriba de la fundamental del acorde. Como en este caso, la fundamental es Sol, la escala correspondiende sería la escala disminuida de Lab.
En definitiva, si tomamos todas las alteraciones posibles del acorde, de las diez notas solo dos no han sido producidas por la escala disminuida (ya que la quinta disminuida es la misma que la oncena aumentada). Si el acorde fuera G7(5+) se podrúa usar una escala por tonos, y si el acorde incluyera una novena mayor, una escala por tonos o bien un modo mixolidio, según que la quinta sea disminuida o aumentada. Es muy importante el recordar que el acorde G7 usa la escala disminuida de Lab, y no una escala disminuida construida a partir de Sol..
También resulta interesante ver que cuando se aplica la disminuida al acorde de séptima dominante, no existen sonidos que actúen únicamente como notas de paso entre notas del acorde. Todos los sonidos son notas del acorde o bien notas alteradas del acorde.
Resumen
Para sintetizar la información y que quede un poco más claro dejo un cuadro donde se ven los acordes de séptima, las familias de acordes, y las escalas que se pueden elegir para utilizar en conjunción del acorde.