Hola amigos de taringa, es mi afición aparte de la fotografía, escribir. Escribir es una forma de liberar el alma y de crear mundo que solo viven en nuestra mente. En mi caso escribo un poco de terror y casos de psicosis en la que el personaje se envuelve en si mismo y en su propia mente, ademas escribo romance pero el terror es lo mio. Les dejo mi mas reciente relato corto. La cerradura, cuenta la historia de un hombre sin memoria que despierta en un... Bueno les dejo la historia. ES DEMENTE xD espero la disfruten.
A medida que pasan las horas desde que desperté en este sucio y vacio cuarto mi mente se vuelve loca gracias a los miles de pensamientos que a ella aquejan sin medida. Solo una pequeña luz tenue se filtra por la cerradura de la puerta, una luz que no es continua y directa, es parecía al paso de una lámpara en manos de alguien que va y viene, he escuchado pasos, rápidos y continuos. Mi mente juega con mi cordura, no sé donde estoy o como llegue a este cuarto solo sé que desperté aquí sin recuerdo de quien soy o que hacía antes de este incognito momento.
Sin respuestas a mis preguntas sin sentido, el temor se apodera de mi sin piedad alguna, no sé exactamente qué día sea o cuantos eh pasado aquí ya que no hay ni ventana si forma de confirmarlo. Sé que es mucho tiempo porque el hambre no me ha dejado en paz desde hace mucho, de cierta forma me atemoriza saber cómo y porque llegue aquí, pienso en debí de haber hecho algo realmente malo para ser encerrado en este inhumano lugar.
Esa tenue luz que se filtra es cada vez mas continua, eh notado que pasa más seguido, los pasos se escuchan mas apurados con forme pasa el tiempo, no lo niego eh querido asomarme por la vieja cerradura pero el temo no poder resistir ante lo que encuentre tras de ella. El cuarto cada vez se pone más y más caliente, como si estuviera en una especie de sauna aunque no tiene forma de uno.
La desesperación se apodera de mí con cada minuto aquí dentro, esa luz, esos malditos pasos que cada vez son más y más continuos taladran mi cabeza ferozmente y sin piedad. Simplemente, no lo resisto.
El sudor se hace cada vez más y sin líquido para hidratarme temo morir pronto, me noto más delgado, la ropa casi no me queda es bueno así ando más fresco, el calor es mas insoportable.
No puedo más con esto, la inquietud, la duda y la desesperación me dominan. Debo mirar por la cerradura. Cada paso es un paso menos hacia la verdad, si, la verdad. Este cuarto a pesar de ser pequeño no más de tres metros cuadrados, se me hace enorme mi marcha.
Ya casi, si, ya casi llego. Los pasos de nuevo. No, se han detenido frente a puerta y la luz entra de forma directa por la cerradura iluminando ahora tanto mi ser como el pequeño cuarto que, ¡No puede ser! Las paredes, son, son, son cráneos perfectamente tallados en las paredes, cráneos humanos finos y perfectos, son talladuras únicas pero es terrorífico.
No debo dejarme maravillar por esta obra salida de la mente de algún demente o degenerado mental, mi objetivo es la puerta, los pasos se detuvieron pero no paso nada, solo la luz que entra por la cerradura es lo que me tranquiliza un poco, hay luz del otro lado.
Es reconfortante. Pero, no, no, no te vayas resplandor de vida, no tu destello de fe, ni fe, no te alejes no. La oscuridad de nuevo, ¡Nooo! Caigo al arenoso piso desconsolado y resignado, mi fin no será otro que la muerte misma en este oscuro lugar.
Ya no habrá más luz, no será más que un pasaje negro. Un momento, algo golpea la puerta, son, si son golpes, ¡Vienen por mi! La cerradura gira si, la puerta se abre o si bien aventurado tu portador de luz que vienes a liberarme de este encierro. Luz hermosa y cálida luz entra en el cuarto con el permiso que mereces.
Se abre, la puerta se abre, si se abre. ¡¿Qué es eso?! O no ¡¿Qué es eso?! Sus pies pequeños y delgados, pero, ¡Son cuatro! Dos en el frente y dos detrás de él. Su cuerpo un poco más grande y con más musculatura que el mío pero delgado, sus ropajes, manchados por algo que parece ser sangre aunque está manchado creo que lo es, su cabeza con rasgo animal aunque un animal que jamás he visto, parecido a un cerdo pero con colmillos como lobo y nariz de conejo, babeante y gruñendo trayendo en su mano izquierda la lámpara que iluminada aquel tétrico cuarto y de su cuello colgando el llavero con la llave de aquel lugar.
Se acerca, no puedo contener mi temor, se acerca, ilumina mas el cuarto, por la puerta se nota un pasillo de madera y se escuchan lamentos a lo lejos, es enorme este lugar infernal. Está más cerca, está a unos pasos, siento su fétido aliento, cada respiro es un ardor en mis ojos. Está más cerca, mas y mas y extiende su brazo derecho hacia mí, una horrible garra surge de su extremo ¡No, no! ¡Aléjate! ¡Aléjate! ¡Aléjate!
Espero les haya gustado, les dejo el link de mi wattpad con mas historias. buenas noches taringueros
A medida que pasan las horas desde que desperté en este sucio y vacio cuarto mi mente se vuelve loca gracias a los miles de pensamientos que a ella aquejan sin medida. Solo una pequeña luz tenue se filtra por la cerradura de la puerta, una luz que no es continua y directa, es parecía al paso de una lámpara en manos de alguien que va y viene, he escuchado pasos, rápidos y continuos. Mi mente juega con mi cordura, no sé donde estoy o como llegue a este cuarto solo sé que desperté aquí sin recuerdo de quien soy o que hacía antes de este incognito momento.
Sin respuestas a mis preguntas sin sentido, el temor se apodera de mi sin piedad alguna, no sé exactamente qué día sea o cuantos eh pasado aquí ya que no hay ni ventana si forma de confirmarlo. Sé que es mucho tiempo porque el hambre no me ha dejado en paz desde hace mucho, de cierta forma me atemoriza saber cómo y porque llegue aquí, pienso en debí de haber hecho algo realmente malo para ser encerrado en este inhumano lugar.
Esa tenue luz que se filtra es cada vez mas continua, eh notado que pasa más seguido, los pasos se escuchan mas apurados con forme pasa el tiempo, no lo niego eh querido asomarme por la vieja cerradura pero el temo no poder resistir ante lo que encuentre tras de ella. El cuarto cada vez se pone más y más caliente, como si estuviera en una especie de sauna aunque no tiene forma de uno.
La desesperación se apodera de mí con cada minuto aquí dentro, esa luz, esos malditos pasos que cada vez son más y más continuos taladran mi cabeza ferozmente y sin piedad. Simplemente, no lo resisto.
El sudor se hace cada vez más y sin líquido para hidratarme temo morir pronto, me noto más delgado, la ropa casi no me queda es bueno así ando más fresco, el calor es mas insoportable.
No puedo más con esto, la inquietud, la duda y la desesperación me dominan. Debo mirar por la cerradura. Cada paso es un paso menos hacia la verdad, si, la verdad. Este cuarto a pesar de ser pequeño no más de tres metros cuadrados, se me hace enorme mi marcha.
Ya casi, si, ya casi llego. Los pasos de nuevo. No, se han detenido frente a puerta y la luz entra de forma directa por la cerradura iluminando ahora tanto mi ser como el pequeño cuarto que, ¡No puede ser! Las paredes, son, son, son cráneos perfectamente tallados en las paredes, cráneos humanos finos y perfectos, son talladuras únicas pero es terrorífico.
No debo dejarme maravillar por esta obra salida de la mente de algún demente o degenerado mental, mi objetivo es la puerta, los pasos se detuvieron pero no paso nada, solo la luz que entra por la cerradura es lo que me tranquiliza un poco, hay luz del otro lado.
Es reconfortante. Pero, no, no, no te vayas resplandor de vida, no tu destello de fe, ni fe, no te alejes no. La oscuridad de nuevo, ¡Nooo! Caigo al arenoso piso desconsolado y resignado, mi fin no será otro que la muerte misma en este oscuro lugar.
Ya no habrá más luz, no será más que un pasaje negro. Un momento, algo golpea la puerta, son, si son golpes, ¡Vienen por mi! La cerradura gira si, la puerta se abre o si bien aventurado tu portador de luz que vienes a liberarme de este encierro. Luz hermosa y cálida luz entra en el cuarto con el permiso que mereces.
Se abre, la puerta se abre, si se abre. ¡¿Qué es eso?! O no ¡¿Qué es eso?! Sus pies pequeños y delgados, pero, ¡Son cuatro! Dos en el frente y dos detrás de él. Su cuerpo un poco más grande y con más musculatura que el mío pero delgado, sus ropajes, manchados por algo que parece ser sangre aunque está manchado creo que lo es, su cabeza con rasgo animal aunque un animal que jamás he visto, parecido a un cerdo pero con colmillos como lobo y nariz de conejo, babeante y gruñendo trayendo en su mano izquierda la lámpara que iluminada aquel tétrico cuarto y de su cuello colgando el llavero con la llave de aquel lugar.
Se acerca, no puedo contener mi temor, se acerca, ilumina mas el cuarto, por la puerta se nota un pasillo de madera y se escuchan lamentos a lo lejos, es enorme este lugar infernal. Está más cerca, está a unos pasos, siento su fétido aliento, cada respiro es un ardor en mis ojos. Está más cerca, mas y mas y extiende su brazo derecho hacia mí, una horrible garra surge de su extremo ¡No, no! ¡Aléjate! ¡Aléjate! ¡Aléjate!
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