Gertrud Scholtz-Klink dirigiendose a la multitud en 1939
Ahora hablaremos sobre algunas mujeres influyentes que estuvieron presentes tanto a la sombra del poder del partido nazi como a la luz pública del periodo más oscuro de la historia reciente de Alemania.
Durante el nazismo, se instaba a los jóvenes sanos a casarse, informándoles previamente de los antecedentes raciales de su pareja, y a procrear familias numerosas. Las mujeres eran alentadas a permanecer en el hogar y a dedicarse a la crianza de los niños. La importancia de la mujer no iba mas allá de la procreación y conservación de la raza aria.
Los nacional socialistas estaban convencidos de conocer con exactitud los deseos de las mujeres. Según ellos, las mujeres alemanas querían ante todo ser esposas y madres, no querían ser camaradas. No echaban de menos la fábrica, no echaban de menos la oficina y tampoco echaban de menos el Parlamento. Solo deseaban un hogar íntimo, un marido cariñoso y un montón de niños. Alfred Rosenberg decía: ‘Una cosa tiene que estar clara: el hombre es el único que puede ser juez, soldado y guía del Estado’.
Durante el nazismo, se instaba a los jóvenes sanos a casarse, informándoles previamente de los antecedentes raciales de su pareja, y a procrear familias numerosas. Las mujeres eran alentadas a permanecer en el hogar y a dedicarse a la crianza de los niños. La importancia de la mujer no iba mas allá de la procreación y conservación de la raza aria.
Los nacional socialistas estaban convencidos de conocer con exactitud los deseos de las mujeres. Según ellos, las mujeres alemanas querían ante todo ser esposas y madres, no querían ser camaradas. No echaban de menos la fábrica, no echaban de menos la oficina y tampoco echaban de menos el Parlamento. Solo deseaban un hogar íntimo, un marido cariñoso y un montón de niños. Alfred Rosenberg decía: ‘Una cosa tiene que estar clara: el hombre es el único que puede ser juez, soldado y guía del Estado’.
Algunas mujeres compartían las ideas políticas de sus maridos, otras no tenían unos claros orígenes arios y otras murieron en circunstancias dramáticas. Pero muchas influenciaron en la vida del partido nazi. Veremos a continuación algunas historias de estas mujeres de los nazis.
Henriette von Schirach
Conocida como "la niña de Hitler", nace el 3 de Febrero de 1913. Hitler la conoce cuando ella tenía 8 años de edad. Ella dice: "Hitler venía a verme todas las tardes, Mi padre dormía y yo tenía que practicar al piano en el cuarto de al lado. Hitler tocaba una vez y yo le abría. Se sentaba en nuestra enorme mesa de trabajo y hojeaba revistas, entretanto yo tocaba el piano, luego cogía un taburete y tocaba para mí la "Annenpolka".
Henriette se convirtió en una fervorosa admiradora de Adolf Hitler y convencida nacional socialista. Su padre fue el fotógrafo Heinrich Hoffmann, que presentó a Hitler con Eva Braun y conoció a Hitler en el año 1921, que en ese año ya se había adueñado del partido nazi. Hitler, invitado habitual de Hoffmann, convirtió la casa del fotógrafo en su segundo hogar. Heriette le llamaba "tío" y Hitler le revisaba sus tareas escolares. Los domingos la llevaba al museo y la llevó por primera vez a la Opera.
Henriette se convirtió en una fervorosa admiradora de Adolf Hitler y convencida nacional socialista. Su padre fue el fotógrafo Heinrich Hoffmann, que presentó a Hitler con Eva Braun y conoció a Hitler en el año 1921, que en ese año ya se había adueñado del partido nazi. Hitler, invitado habitual de Hoffmann, convirtió la casa del fotógrafo en su segundo hogar. Heriette le llamaba "tío" y Hitler le revisaba sus tareas escolares. Los domingos la llevaba al museo y la llevó por primera vez a la Opera.
Hitler y al fondo Henriette von Schirach en Berghof
Cuando Henriette cumple 17 años, ve desfilar por su casa a toda la alta jerarquía nazi, entre ellos, Strasser que antes era opositor de Hitler, Himmler que era un criador de conejos, Hess, Julius Streicher que siempre llevaba al cuello un amuleto con un rabino ahorcado. Pero al que mas estimaba era a Goering porque este le regaló un perro terrier y luego la invitó a visitar Berlín.
A su casa también iban Geli Raubal y Eva Braun. Ella despreciaba a Eva; Braun trabajaba como aprendiz de fotógrafa con su padre y hacia las veces de modelo también. Era inevitable que Henriette se enamorara de Hitler y se disputaba con Eva los favores de Hitler.
Pero a instancias de Hitler, ella se casa con el joven Baldur von Schirach, dirigente de las Juventudes Hitlerianas y que también frecuentaba la casa. Con el tiempo, Hitler destituye a Baldur del cargo de las Juventudes Hitlerianas por incapacidad pero Henriette le pide que lo nombre como embajador en Washington, pero Hitler lo nombró como alcalde de Viena, ordenándole la deportación de los 60 mil judíos que aún quedaban allí.
En una cena en Berghof, Hitler le grita a Henriette según ella cuenta, y también lo escribió Goebbels en sus memorias. Ella hizo un comentario entristeciendose por los judios de Vienna y Hitler le respondió que era una sentimentalista, y que se preocupe mejor de los 10 mil soldados alemanes que mueren cada día. Goebbels comentó que Henriette se comportó como una idiota. En sus memorias, Henriette lamenta que ningun presente la haya apoyado ante Hitler, y a partir de alli, ella y Baldur nunca mas fueron invitados a cenar con Hitler.
Al terminar la guerra, Baldur fue condenado a 20 años de prisión en Spandau y ella fue internada al campo de mujeres de Goggingen para ser "desnazificada". Tenía 36 años y nunca se arrepintió de su pasado nazo y su tío Adolf Hitler. Muere en Berlín en 1992 a los 79 años.
A su casa también iban Geli Raubal y Eva Braun. Ella despreciaba a Eva; Braun trabajaba como aprendiz de fotógrafa con su padre y hacia las veces de modelo también. Era inevitable que Henriette se enamorara de Hitler y se disputaba con Eva los favores de Hitler.
Pero a instancias de Hitler, ella se casa con el joven Baldur von Schirach, dirigente de las Juventudes Hitlerianas y que también frecuentaba la casa. Con el tiempo, Hitler destituye a Baldur del cargo de las Juventudes Hitlerianas por incapacidad pero Henriette le pide que lo nombre como embajador en Washington, pero Hitler lo nombró como alcalde de Viena, ordenándole la deportación de los 60 mil judíos que aún quedaban allí.
En una cena en Berghof, Hitler le grita a Henriette según ella cuenta, y también lo escribió Goebbels en sus memorias. Ella hizo un comentario entristeciendose por los judios de Vienna y Hitler le respondió que era una sentimentalista, y que se preocupe mejor de los 10 mil soldados alemanes que mueren cada día. Goebbels comentó que Henriette se comportó como una idiota. En sus memorias, Henriette lamenta que ningun presente la haya apoyado ante Hitler, y a partir de alli, ella y Baldur nunca mas fueron invitados a cenar con Hitler.
Al terminar la guerra, Baldur fue condenado a 20 años de prisión en Spandau y ella fue internada al campo de mujeres de Goggingen para ser "desnazificada". Tenía 36 años y nunca se arrepintió de su pasado nazo y su tío Adolf Hitler. Muere en Berlín en 1992 a los 79 años.
Carin Goering
Fue la primera esposa de Hermann Goering, nacida el 21 de octubre de 1888, falleció en 1931 el 17 de octubre.
El Völkische Frauenzeitung recogía el acontecimiento en 1934: “Siempre que el nacional socialismo, la Alemania unida bajo su estandarte, recuerde a los muertos de su movimiento, se pondrá una corona de gratitud y silencioso voto en la tumba de Carin Goering. Una Alemania por la que viven, luchan y mueren tales mujeres tiene que vivir. ¡Que la vida de esta mujer nórdica sea un modelo para nosotros! Guardemos silencio reverente ante la natural fidelidad y grandeza interior de una autentica mujer”.
Cuando Carin conoció a Goering ella estaba casada y tenía un hijo pero quedó profundamente impresionada del joven e intrépido piloto. Goering se dio cuenta y ni le importo la diferencia de edad (él era 5 años menor), ni las diferencias abismales sociales que les separaban, ni que Carin estuviera casada.
Sin duda fue un flechazo a primera vista, como se deducen de la confesión que Carin realizó a su hermana Fanny: “Es el hombre con el que siempre he soñado”.
Se divorció el 13 de Diciembre de 1922. Se casaron en Munich, en febrero de 1922.
Al año siguiente el matrimonio conoció a Hitler, ambos quedaron entusiasmados ante sus exposiciones sobre el Tratado de Versalles, el marxismo y el amor a la patria.
Hitler enseguida encargó a Goering la tarea de organizar una tropa de choque a la que llamarían sección de asalto, SA.
El Völkische Frauenzeitung recogía el acontecimiento en 1934: “Siempre que el nacional socialismo, la Alemania unida bajo su estandarte, recuerde a los muertos de su movimiento, se pondrá una corona de gratitud y silencioso voto en la tumba de Carin Goering. Una Alemania por la que viven, luchan y mueren tales mujeres tiene que vivir. ¡Que la vida de esta mujer nórdica sea un modelo para nosotros! Guardemos silencio reverente ante la natural fidelidad y grandeza interior de una autentica mujer”.
Cuando Carin conoció a Goering ella estaba casada y tenía un hijo pero quedó profundamente impresionada del joven e intrépido piloto. Goering se dio cuenta y ni le importo la diferencia de edad (él era 5 años menor), ni las diferencias abismales sociales que les separaban, ni que Carin estuviera casada.
Sin duda fue un flechazo a primera vista, como se deducen de la confesión que Carin realizó a su hermana Fanny: “Es el hombre con el que siempre he soñado”.
Se divorció el 13 de Diciembre de 1922. Se casaron en Munich, en febrero de 1922.
Al año siguiente el matrimonio conoció a Hitler, ambos quedaron entusiasmados ante sus exposiciones sobre el Tratado de Versalles, el marxismo y el amor a la patria.
Hitler enseguida encargó a Goering la tarea de organizar una tropa de choque a la que llamarían sección de asalto, SA.
Ella consideraba la lucha del partido como “la santidad de la causa” y que “el movimiento que tales héroes crea nunca debe morir”, frase que pronuncia tras el fallido golpe de estado del 23.
Carin creó un local en el sótano de su casa donde se reunían los miembros del partido primeros fieles nacionalsocialistas, siendo el matrimonio unos excelentes anfitriones: “¡Que comida casera sirvió a algunos nacionalsocialistas, cansados, acosados y hambrientos! ¡Cuánto bien hacían sus originales y sabrosas comidas al Führer y a las personalidades que le visitaban, después de horas de deliberaciones!”
La salud de Carin era delicada y cada vez se acuciaban más sus dolencias, aun así, tras la sentencia a Hitler por el golpe en abril de 1924, se trasladó a Múnich a recaudar fondos. Visitó a Hitler el cual le mandó un encargo “debía viajar a Italia, establecer contacto con Mussolini y pedirle ayuda para el partido”.
Ambos viajaron a Italia para cumplir la petición de Hitler, pero Mussolini no les atendió
El matrimonio siempre permaneció fiel al NSDAP, incluso durante la permanencia en la cárcel del Führer. Carin siempre fue una excelente anfitriona y propagandista de las ideas nacionalsocialistas incluso cuando estaba enferma atendía a sus invitados con exquisitez . Mientras que su esposo viajaba pronunciando discursos al servicio del partido, ella frecuentaba sanatorios como el de Kreuth, en Baviera, donde bordaba, diseñaba trajes y leía mucho.
El 25 de septiembre de 1931, la madre de Carín moría repentinamente, ella no sobrevivió mucho tiempo más a este golpe. En ausencia de su esposo fallece de un ataque cardiaco el 17 de octubre de 1931. Se convirtió en la mujer ícono del nazismo despues de su muerte.
Carin creó un local en el sótano de su casa donde se reunían los miembros del partido primeros fieles nacionalsocialistas, siendo el matrimonio unos excelentes anfitriones: “¡Que comida casera sirvió a algunos nacionalsocialistas, cansados, acosados y hambrientos! ¡Cuánto bien hacían sus originales y sabrosas comidas al Führer y a las personalidades que le visitaban, después de horas de deliberaciones!”
La salud de Carin era delicada y cada vez se acuciaban más sus dolencias, aun así, tras la sentencia a Hitler por el golpe en abril de 1924, se trasladó a Múnich a recaudar fondos. Visitó a Hitler el cual le mandó un encargo “debía viajar a Italia, establecer contacto con Mussolini y pedirle ayuda para el partido”.
Ambos viajaron a Italia para cumplir la petición de Hitler, pero Mussolini no les atendió
El matrimonio siempre permaneció fiel al NSDAP, incluso durante la permanencia en la cárcel del Führer. Carin siempre fue una excelente anfitriona y propagandista de las ideas nacionalsocialistas incluso cuando estaba enferma atendía a sus invitados con exquisitez . Mientras que su esposo viajaba pronunciando discursos al servicio del partido, ella frecuentaba sanatorios como el de Kreuth, en Baviera, donde bordaba, diseñaba trajes y leía mucho.
El 25 de septiembre de 1931, la madre de Carín moría repentinamente, ella no sobrevivió mucho tiempo más a este golpe. En ausencia de su esposo fallece de un ataque cardiaco el 17 de octubre de 1931. Se convirtió en la mujer ícono del nazismo despues de su muerte.
Magda Goebbels
Johanna Maria Magdalena Ritschel, conocida como Magda Goebbels (11 de noviembre de 1901 – 1 de mayo de 1945) fue la esposa del ministro de propaganda de la Alemania nazi: Joseph Goebbels. Proveniente de una buena familia, fue considerada siempre de la alta sociedad alemana. En 1921 se casó con un multimillonario llamado Günther Quandt, con quien tuvo un hijo que se convertiría en un piloto de la Luftwaffe que sobrevivió a la guerra. Ya en 1932, después de divorciarse se casó con Goebbels, con quien tuvo seis hijos. Fue condecorada por Hitler como la mejor madre del tercer reich, incluso la familia que había formado junto a Goebbels fue considerada el modelo ideal de familia aria nazi. En 1945, tras caer el régimen nazi, mató a sus seis hijos y se suicidó junto con su esposo.
En 1930, en un mitin nazi, Madga conoció a Joseph Goebbels, más tarde, el 1 de septiembre del mismo año se unió al partido nazi. En diciembre Magda se casó con Joseph Goebbels, y en años posteriores tuvieron seis hijos en el siguiente orden:
Helga Susanne, Hildegard "Hilde" Traudel, Helmut Christian, Holdine "Holde" Kathrin, Hedwig "Hedda" Johanna, Heidrun "Heide" Elisabeth.
Sus nombres comenzaban con la letra "H" para conmemorar el apellido del Führer. Goebbels pareció haberse obsesionado con Magda, inclusive escribió en su diario: "Voy a dejar las mujeres y dedicarme enteramente a sólo una" refiriéndose a su esposa. Su familia fue filmada, fotografiada y promocionada durante el régimen como la familia ideal aria. Fueron todos admiradores de Hitler, los niños inclusive lo llamaban tío.
Madga contrató una niñera llamada Petra Fohrman, quien décadas más tarde escribió un libro titulado Los hijos del ministro del Reich, donde confiesa una profunda admiración hacia Magdalena Goebbels. Cuando no estaba junto a su esposo y a Hitler en Berlín, Magda Goebbels pasaba muchas tardes y mañanas organizando reuniones de té con generales y partidarios del partido nazi. Pese a ser considerados la familia modelo nazi, Magda tuvo que soportar reiteradamente las infidelidades de Goebbels, en una ocasión su marido se enamoró de una actríz Checa llamada Lída Baroova, con quien tenía planeado ir a vivir a Japón siendo Goebbels el embajador de Alemania y dejando su papel de ministro a otro. Hitler le ordenó no hacerlo y Goebbels, fiel a su palabra se quedó a vivir en Alemania con Magda.
En 1930, en un mitin nazi, Madga conoció a Joseph Goebbels, más tarde, el 1 de septiembre del mismo año se unió al partido nazi. En diciembre Magda se casó con Joseph Goebbels, y en años posteriores tuvieron seis hijos en el siguiente orden:
Helga Susanne, Hildegard "Hilde" Traudel, Helmut Christian, Holdine "Holde" Kathrin, Hedwig "Hedda" Johanna, Heidrun "Heide" Elisabeth.
Sus nombres comenzaban con la letra "H" para conmemorar el apellido del Führer. Goebbels pareció haberse obsesionado con Magda, inclusive escribió en su diario: "Voy a dejar las mujeres y dedicarme enteramente a sólo una" refiriéndose a su esposa. Su familia fue filmada, fotografiada y promocionada durante el régimen como la familia ideal aria. Fueron todos admiradores de Hitler, los niños inclusive lo llamaban tío.
Madga contrató una niñera llamada Petra Fohrman, quien décadas más tarde escribió un libro titulado Los hijos del ministro del Reich, donde confiesa una profunda admiración hacia Magdalena Goebbels. Cuando no estaba junto a su esposo y a Hitler en Berlín, Magda Goebbels pasaba muchas tardes y mañanas organizando reuniones de té con generales y partidarios del partido nazi. Pese a ser considerados la familia modelo nazi, Magda tuvo que soportar reiteradamente las infidelidades de Goebbels, en una ocasión su marido se enamoró de una actríz Checa llamada Lída Baroova, con quien tenía planeado ir a vivir a Japón siendo Goebbels el embajador de Alemania y dejando su papel de ministro a otro. Hitler le ordenó no hacerlo y Goebbels, fiel a su palabra se quedó a vivir en Alemania con Magda.
Magda Goebbels en Berghof
El 22 de abril de 1945, ante la inminente derrota total, Magda y sus 6 hijos fueron al Führerbunker, donde se hallaba Goebbels. Esos serían sus últimos días de vida.
En el bunker, habían improvisado un cuarto con 6 camas para los niños. Pasaban la mayor parte del tiempo jugando con Eva Braun, Traudl Junge y algunos perros como Blondi, el favorito de Hitler. Magda no pasaba mucho tiempo con sus hijos durante su estadía en el bunker por que se deprimía al estar con ellos. Se sabe que Hitler les ofreció a ella y a su familia un avión para su escape pero ambos cónyugues se negaron. Es sabido también, que Albert Speer, Ministro del Reich, quien tenia una buena relación con Magda, al momento de ir a despedirse del Führer le ofreció una lancha para escaparse, junto con sus hijos, por uno de los ríos que pasan por Berlín, propuesta que fue desechada por esta. 30 de abril Magda había rogado a Hitler a que no se quite la vida, pero sus intentos fueron inútiles. Finalmente decidió envenenar a sus hijos y luego suicidarse.
Cuando Traudl Junge le preguntó el porque de su decisión Magda respondió:
"Es mejor que mis hijos mueran a que vivan en la vergüenza y el oprobio. Nuestros hijos no tienen sitio en una Alemania como la que habrá después de la guerra".
El 1 de mayo, a los 8 días de permanencia en el búnker, Magda durmió a sus hijos con somníferos, luego les proporcionó veneno y finalmente murieron. Algunas versiones se contradicen entre sí, algunas dicen que los niños murieron porque les dieron veneno encubierto en chocolates, otra versión indica que fue una inyección que la hicieron pasar de vacuna.
Después de matar a sus hijos, Magda lloró mucho y jugó "solitario" en una mesa, totalmente deprimida. Luego se suicidó junto a su marido. Algunas versiones dicen que se dispararon mutuamente, otras que sólo Goebbels se disparó mientras que Magda se envenenó. Lo cierto es que sus cuerpos fueron quemados para evitar ser exhibidos como trofeo. Los cadáveres del matrimonio Goebbels, incluyendo sus niños, fueron descubiertos por los rusos, estos los embalaron y se los llevaron. Sus restos fueron enterrados en los jardines del cuartel general del KGB en Magdeburgo en 1946. Más tarde, Yuri Andropov, presidente del KGB, ordenó quemar por completo y destruir definitivamente los restos de los Goebbels, de sus hijos, de Hitler y de Eva Braun. Sus cenizas fueron arrojadas al río Elba.
En el bunker, habían improvisado un cuarto con 6 camas para los niños. Pasaban la mayor parte del tiempo jugando con Eva Braun, Traudl Junge y algunos perros como Blondi, el favorito de Hitler. Magda no pasaba mucho tiempo con sus hijos durante su estadía en el bunker por que se deprimía al estar con ellos. Se sabe que Hitler les ofreció a ella y a su familia un avión para su escape pero ambos cónyugues se negaron. Es sabido también, que Albert Speer, Ministro del Reich, quien tenia una buena relación con Magda, al momento de ir a despedirse del Führer le ofreció una lancha para escaparse, junto con sus hijos, por uno de los ríos que pasan por Berlín, propuesta que fue desechada por esta. 30 de abril Magda había rogado a Hitler a que no se quite la vida, pero sus intentos fueron inútiles. Finalmente decidió envenenar a sus hijos y luego suicidarse.
Cuando Traudl Junge le preguntó el porque de su decisión Magda respondió:
"Es mejor que mis hijos mueran a que vivan en la vergüenza y el oprobio. Nuestros hijos no tienen sitio en una Alemania como la que habrá después de la guerra".
El 1 de mayo, a los 8 días de permanencia en el búnker, Magda durmió a sus hijos con somníferos, luego les proporcionó veneno y finalmente murieron. Algunas versiones se contradicen entre sí, algunas dicen que los niños murieron porque les dieron veneno encubierto en chocolates, otra versión indica que fue una inyección que la hicieron pasar de vacuna.
Después de matar a sus hijos, Magda lloró mucho y jugó "solitario" en una mesa, totalmente deprimida. Luego se suicidó junto a su marido. Algunas versiones dicen que se dispararon mutuamente, otras que sólo Goebbels se disparó mientras que Magda se envenenó. Lo cierto es que sus cuerpos fueron quemados para evitar ser exhibidos como trofeo. Los cadáveres del matrimonio Goebbels, incluyendo sus niños, fueron descubiertos por los rusos, estos los embalaron y se los llevaron. Sus restos fueron enterrados en los jardines del cuartel general del KGB en Magdeburgo en 1946. Más tarde, Yuri Andropov, presidente del KGB, ordenó quemar por completo y destruir definitivamente los restos de los Goebbels, de sus hijos, de Hitler y de Eva Braun. Sus cenizas fueron arrojadas al río Elba.
Leni Riefenstahl
Conocida como la cineasta de Hitler, Berta Helene Amalie "Leni" Riefenstahl (22 de agosto de 1902 – 8 de septiembre de 2003), fue una actriz y cineasta alemana, célebre por sus producciones propagandísticas durante la Alemania nazi.
Hija de un empresario de industria de la calefacción, Riefenstahl nació en Berlín, siendo la primogénita de dos hijos. Desde su infancia demostró interés en la pintura. Comenzó su carrera artística como bailarina, aunque tuvo que dejar la danza a causa de una lesión de rodilla. Se inició en el cine como actriz y posteriormente pasó a la dirección con Das Blaue Licht (La luz azul, 1932) que, tras ser premiada en el Festival de Venecia, la lanzó a la fama internacional.
En ese mismo año escuchó a Adolf Hitler en un mitin y le ofreció su talento y colaboración. A través de Rudolf Hess, Hitler le ofreció filmar la concentración del Partido Nazi en el Campo Zeppelin de Nuremberg en 1933 ya que el dictador se había quedado muy impresionado con el primer trabajo de Leni como directora cinematográfica con Das Blaue Licht (La Luz Azul, 1932) . Riefenstahl aceptó la propuesta y realizó lo que hoy se conoce como "La Trilogía de Nuremberg", formada por:
Der Sieg des Glaubens (Victoria de Fe, 1933), Triumph des Willens (El triunfo de la voluntad, 1934), Unsere Wehrmacht (Día de Libertad: Nuestras Fuerzas Armadas, 1935).
"La Trilogía de Nuremberg" de Riefenstahl es uno de los documentales político-propagandísticos más efectivos jamás filmado.
Su siguiente obra importante como directora fue el megadocumental de más de cuatro horas de duración Olympia (Parte I Festival de las Naciones y Parte II Festival de la belleza, 1938), en la que filmó los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, conocidos como las "Olimpiadas de Hitler". Verdadero hito cinematográfico ya que nunca antes se habían filmado unos JJ.OO. Sobre este film pesa la controversia de ser también un trabajo propagandistico a favor del régimen nazi, debido a su alto contenido político. Aunque cabe destacar los avances técnicos y de producción utilizados por Riefenstahl en estos trabajos, siendo pionera en la utilización de medios y formas de rodaje y post produción muy recurrentes hoy día en las producciones audiovisuales, pero indudablemente innovadoras en la época.
Hija de un empresario de industria de la calefacción, Riefenstahl nació en Berlín, siendo la primogénita de dos hijos. Desde su infancia demostró interés en la pintura. Comenzó su carrera artística como bailarina, aunque tuvo que dejar la danza a causa de una lesión de rodilla. Se inició en el cine como actriz y posteriormente pasó a la dirección con Das Blaue Licht (La luz azul, 1932) que, tras ser premiada en el Festival de Venecia, la lanzó a la fama internacional.
En ese mismo año escuchó a Adolf Hitler en un mitin y le ofreció su talento y colaboración. A través de Rudolf Hess, Hitler le ofreció filmar la concentración del Partido Nazi en el Campo Zeppelin de Nuremberg en 1933 ya que el dictador se había quedado muy impresionado con el primer trabajo de Leni como directora cinematográfica con Das Blaue Licht (La Luz Azul, 1932) . Riefenstahl aceptó la propuesta y realizó lo que hoy se conoce como "La Trilogía de Nuremberg", formada por:
Der Sieg des Glaubens (Victoria de Fe, 1933), Triumph des Willens (El triunfo de la voluntad, 1934), Unsere Wehrmacht (Día de Libertad: Nuestras Fuerzas Armadas, 1935).
"La Trilogía de Nuremberg" de Riefenstahl es uno de los documentales político-propagandísticos más efectivos jamás filmado.
Su siguiente obra importante como directora fue el megadocumental de más de cuatro horas de duración Olympia (Parte I Festival de las Naciones y Parte II Festival de la belleza, 1938), en la que filmó los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, conocidos como las "Olimpiadas de Hitler". Verdadero hito cinematográfico ya que nunca antes se habían filmado unos JJ.OO. Sobre este film pesa la controversia de ser también un trabajo propagandistico a favor del régimen nazi, debido a su alto contenido político. Aunque cabe destacar los avances técnicos y de producción utilizados por Riefenstahl en estos trabajos, siendo pionera en la utilización de medios y formas de rodaje y post produción muy recurrentes hoy día en las producciones audiovisuales, pero indudablemente innovadoras en la época.