Ahora ya no me hace gracia. Recuerdo que hace muchos años leí que había un plan para esclavizarnos a todos. Que el principal de todos ellos era controlarnos mediante chips implantados en nuestro cuerpo.
Aún recuerdo la carcajada que solté, con el consiguiente comentario jocoso. Posteriormente vi en el documental Zeilgeist a alguien que afirmaba que eso era precisamente lo que pretendía hacer la élite con todos nosotros. Mi negativa a escuchar -lo que por aquel entonces tomé como una sandez de las gordas- ya no fue tan contundente como la primera carcajada. Pero de todas maneras, me siguió haciendo gracia. Hay que tener imaginación (pensaba), ¡Chips implantados en humanos!
Más voces comenzaron a oírse en los años posteriores, afirmando que nos iban a “chipear”. Pero cuando hace un par de días leí en un diario español de tirada nacional que se van a comercializar chips para dosificar medicamentos, maldita la gracia que me hace.
Porque curiosamente, uno de los métodos que el escritor David Icke esgrimía que se iban a utilizar para convencer a la población de aceptar de buen grado una implantación masiva, era una posible aplicación en medicina.
Pues ahora ya no me hace gracia comprobar que una tras otra, las cosas que ciertos conspiranóicos dijeron que iban a ocurrir, se van cumpliendo como si estuvieran plasmadas en algún documento.
1998, chips en nuestras perros. Para que ello fuera posible se realizó una inyección masiva de pánico en la población. Día sí, y día también, salían en las noticias ataques violentos de perros a los ciudadanos. En 1998 se aprobó la ley que obligaba a la implantación de chips en mascotas. ¿No te fijas que ahora ya no hay noticias de ataques a humanos? Porque simplemente era una campaña publicitaria. Hemos caído en la trampa.
2003, todos los DNI españoles con chip. Ya no vale únicamente que nos obliguen a llevar una identificación (al igual que obligaban a los judíos a llevar un tatuaje con su número porque en aquella época los chips no existían). Tu DNI, ese que te obligan a llevar siempre contigo so pena de arriesgarte a una sanción, ya tiene un chip RFID incorporado. Quiere decir, que basta que alguien se te acerque con la máquina adecuada, para tener acceso a todo tu historial como ciudadano. Como lo oyes. Y si ese “alguien” te pregunta sobre tus datos, únicamente lo hará para saber si estás mintiendo, porque ya ha tenido previamente acceso total a ellos.
2004, chips para entrar a la discoteca. En varias macro-discotecas de todo el mundo, los clientes que quieren sentirse “VIP”, se han implantado un chip para no esperar la cola en la entrada.
2006, chips en el trabajo. Una empresa de videovigilancia noreteamericana, ha sido la primera en implantar chips a sus empleados para permitir el acceso a determinadas zonas de la compañía. Su presidente afirma “La implantación de los chips ha sido y seguirá siendo completamente voluntaria, así que no daña en absoluto el área privada de nuestra vida“. Miedo me da.
2007, el mayor proyecto RFID del mundo. China decidió en el año 2007 poner a todos los DNIs de sus ciudadanos un chip de seguimiento RFID. NO se porqué la llaman “dictadura“.
2008, chips anti-secuestro. En estados como Méjico muchos padres de clase alta, han optado por implantar un chip a sus hijos, para saber en todo momento su posición por GPS.
2009, chips en perros, loros, hurones y gatos. O al menos es lo que plantea la Junta de Extremadura de España, con la obligación de implantar el chip a tu mascota.
2012, chips en tu cuerpo. Ya tenemos la excusa perfecta para que nos implanten, que no es otra que introducir en nuestro cuerpo un objeto extraño, objeto que a su vez será el encargado de dosificar determinados productos químicos artificiales en nuestro sistema. Bonita manera de cuidar nuestra salud, ¿No crees?
¿Sabes cómo es un chip RFID?
No hagas caso de este vídeo promocional ni de las fotos que salen en los diarios. Los actuales y verdaderos chips Rfid apenas miden 5 micromilímetros; para que te hagas una idea, un cabello humano mide 50 micromilímetros.
¡No pueden Obligarme a ponerme un chip!
Claro que no, no te preocupes, porque seremos nosotros mismos (pobres borregos!) los que exigiremos que nos implanten un chip de esos. Aunque la opción primera es ver si se acepta de buen grado. ¿Que no? La manera en que aceptaremos dócilmente tal aberración es creando un problema o una necesidad en el que implantarse un chip parezca la única y mejor solución. De aquí a poco tiempo veremos en qué consiste ese problema, o esa necesidad imperiosa.
El ex-espía de la KGB, Daniel Estulin también nos previno contra los chips implantados. Leí recientemente a David Icke (del que yo pensaba que estaba un poco majara) y en varios de sus libros afirmaba que existía una élite, pero casi todo el mundo no le creyó. También afirmaba que nos iban a implantar chips para controlarnos de forma más eficaz y tampoco nadie le creyó. Ahora muchos le escuchamos atentamente:
Lo que más me asusta es que este David Icke, que acertó en todas y cada una de sus predicciones, también afirma que estamos controlados por seres de otra dimensión que seguramente tendrán forma reptiliana, pero que pueden transformar su apariencia a voluntad y que hace tiempo que viven entre nosotros. Ahora cuando ahora alguien me habla de reptilianos que nos gobiernan, no me lo creo, pero por si acaso tampoco me río de ello.