Los científicos Martin Karplus, Michael Levitt y Arieh Warshel, que trabajan en diversas universidades de Estados Unidos, han sido galardonados con el premio Nobel de Física 2013 por desarrollar modelos informáticos que permiten entender y predecir procesos químicos complejos.
Así lo ha anunciado la Real Academia de las Ciencias de Suecia, que ha conectado por teléfono con el profesor de la Universidad del Sur de California, el israelí Arieh Warshel, quien ha revelado encontrarse "extremadamente bien" al conocer el premio a pesar de ser las 3 de la mañana en Los Ángeles.
Los modelos informáticos son imprescindibles para la mayoría de los avances en química. Los métodos desarrollados por Karplus, Levitt y Warshel han permitido a los ordenadores desvelar procesos químicos como la fotosíntesis de las hojas verdes o la purificación de un catalizador de gases de escape, según revela el comunicado de los premios Nobel.
Warshel ha explicado que los estudios que comenzaron a desarrollar en los años 70 han permitido crear modelos por ordenador que han sido cruciales para los avances en química hoy en día.
Métodos para imitar procesos químicos
Las reacciones químicas se dan en una fracción de un milisegundo, por lo que es prácticamente imposible detallar con métodos químicos tradicionales cada pequeño paso de un proceso químico.
En el material didáctico publicado por la academia sueca de ciencias instan a imaginarse una fotografía con moléculas tridimensionales como la que encabeza esta noticia. En su centro hay una región, llamada centro de reacción, donde las móleculas se dividen. Es un proceso en el que solo unos pocos átomos e iones están involucrados y del que no se sabía nada.
Este proceso , sin embargo, con software como el que han creado los recién galardonados con el Nobel de Química, se pueden calcular diversas posibles reacciones, lo que se conoce como 'modelado de simulación'. Con estos métodos, los investigadores pueden llevar a cabo experimentos reales y mejorar las simulaciones de los procesos químicos.
Por esta razón, el trabajo de Karplus, Levitt y Warshel ha sido pionero, ya que sus métodos han permitido hitos como simular la fotosíntesis artificial. Con la obtención de células solares más eficientes se puede reducir el problema del efecto invernadero.
Por tanto, se ha cambiado en cierto la imagen de químicos experimentando con tubos por la de investigadores enzarzados con la pantalla del ordenador, el ratón y el teclado.
El Premio Nobel de Química es uno de los cinco galardones instituidos en su testamento por el magnate sueco e inventor de la dinamita, Alfred Nobel (1833-1896), junto con los de Física, Medicina, Literatura y el Nobel de la Paz.
Está dotado con 8 millones de coronas suecas (unos 922.000 euros) y lo otorga la Real Academia de Ciencias de Suecia, fundada en 1793 por una sociedad dedicada a la promoción de las ciencias naturales y de las matemáticas.