Origen de la vida.
Como se sabe, este enigma del origen de la vida ha sido tratado de dilucidar por múltiples personajes generando diferentes hipótesis, las cuales son:
Generación espontánea.
Esta teoría es tratada desde la antigüedad por los primeros biólogos que conocían el proceso de reproducción humano aplicable en los animales, pero estaban convencidos de que existían animales pequeños que nacían de la materia no viva, por generación espontanea.
El fundador de esta teoría fue Aristóteles, este mismo hacia mediados del siglo IV a.C y apoyada por John Needham y Jan Baptiste Van Helmont, sostenía que algunas formas de vida como los renacuajos y gusanos se generaban del barro calentado por el sol y las moscas de la carne putrefacta.
Siglos más tarde, a mediados del siglo XVII, el biólogo italiano Francesco Redi, demostró que la teoría de Aristóteles era errónea, planteando que las larvas de mosca sólo se generaban en la carne cuando una mosca previamente había colocado huevos en ella, el experimento de Reid donde colocó varios recipientes de vidrio cada uno con carne adentro, cubrió la mitad de los recipientes con gasa y dejó el resto abierto, al esperar unos días observó que la carne putrefacta cubierta por la gasa aún estando así no se veía ningún tipo de larva, en cambio en los recipientes abiertos con carne putrefacta se encontraban las moscas adultas colocando sus huevos, esta prueba desestimó la teoría de Aristóteles, pero no completamente ya que duró dos siglos más gracias al apoyo de los medios religiosos a Aristóteles. También en ese mismo período se tomó en cuenta otros estudios como el de Harvey demostrando que la vida de todo animal se inicia en un huevo.
El frasco de la izquierda demuestra la teoría de Redi y el de la derecha la supuesta generación espontánea de Aristóteles.
La biogénesis.
Dos siglos después Spallanzani estudia y comprende la importancia de los espermatozoides en el proceso de reproducción, pero esto no impidió que se siguiera sosteniendo la teoría de Aristóteles de la generación espontánea, por lo menos en animales muy pequeños.
Pero en 1861, gracias a Louis Pasteur a sus experimentos con las bacterias la teoría de Aristóteles fue totalmente refutada, estos experimentos consistieron en que Pasteur cultivó bacterias en una solución nutritiva en unos matraces de vidrio que tenían cuello en forma de “S” y que no tenían tapón, que impedía el paso de los microorganismos externos. Después de una ebullición, Pasteur observó que la solución no contenía ningún tipo de forma de vida y que esto se mantenía durante varios meses, con esto descubrió el principio de la esterilización y demostró que ninguna forma de vida puede generarse espontáneamente de la materia no viva, sino que la vida preexistente está en el proceso de la biogénesis.
La Panspermia.
Esta fue otra de las hipótesis consideradas para el origen de la vida, esta se basó en que la esencia de la vida se encontraba por el universo y, buscando un lugar con las condiciones óptimas para su desarrollo, llegaron a la Tierra, por ejemplo, en forma de esporas y así entraban a la atmosfera de la tierra.
Esta teoría fue apoyada por diversos científicos como Hermann Ritcher y el astrónomo Fred Hoyle, pero también posee sus contras como que las formas de vida, aunque fueran esporas, no sobrevivirían a altísimas temperaturas de la atmosfera de la tierra y la fuerza con la que entran a esta misma, entre otros.
El creacionismo.
La teoría creacionista está basada en las antiguas historias del génesis, los que propagaron esta idea fueron los antiguos religiosos, tomando en cuenta cada una de las explicaciones por religión, donde se especifica la creación del ser humano por Dios u otros dioses, obviamente la ciencia está en contra de esta teoría.
Oparin y Haldane, Miller y Urey.
Simplemente estos cuatro se complementaron en la misma hipótesis que trataba de que el origen de la vida se da por la unión de compuestos orgánicos e inorgánicos que se encontraban en la atmosfera primitiva.
Se explica más detalladamente en el siguiente experimento que es una recreación de lo que ocurría en la atmosfera primitiva:
Como se sabe, este enigma del origen de la vida ha sido tratado de dilucidar por múltiples personajes generando diferentes hipótesis, las cuales son:
Generación espontánea.
Esta teoría es tratada desde la antigüedad por los primeros biólogos que conocían el proceso de reproducción humano aplicable en los animales, pero estaban convencidos de que existían animales pequeños que nacían de la materia no viva, por generación espontanea.
El fundador de esta teoría fue Aristóteles, este mismo hacia mediados del siglo IV a.C y apoyada por John Needham y Jan Baptiste Van Helmont, sostenía que algunas formas de vida como los renacuajos y gusanos se generaban del barro calentado por el sol y las moscas de la carne putrefacta.
Siglos más tarde, a mediados del siglo XVII, el biólogo italiano Francesco Redi, demostró que la teoría de Aristóteles era errónea, planteando que las larvas de mosca sólo se generaban en la carne cuando una mosca previamente había colocado huevos en ella, el experimento de Reid donde colocó varios recipientes de vidrio cada uno con carne adentro, cubrió la mitad de los recipientes con gasa y dejó el resto abierto, al esperar unos días observó que la carne putrefacta cubierta por la gasa aún estando así no se veía ningún tipo de larva, en cambio en los recipientes abiertos con carne putrefacta se encontraban las moscas adultas colocando sus huevos, esta prueba desestimó la teoría de Aristóteles, pero no completamente ya que duró dos siglos más gracias al apoyo de los medios religiosos a Aristóteles. También en ese mismo período se tomó en cuenta otros estudios como el de Harvey demostrando que la vida de todo animal se inicia en un huevo.
El frasco de la izquierda demuestra la teoría de Redi y el de la derecha la supuesta generación espontánea de Aristóteles.
La biogénesis.
Dos siglos después Spallanzani estudia y comprende la importancia de los espermatozoides en el proceso de reproducción, pero esto no impidió que se siguiera sosteniendo la teoría de Aristóteles de la generación espontánea, por lo menos en animales muy pequeños.
Pero en 1861, gracias a Louis Pasteur a sus experimentos con las bacterias la teoría de Aristóteles fue totalmente refutada, estos experimentos consistieron en que Pasteur cultivó bacterias en una solución nutritiva en unos matraces de vidrio que tenían cuello en forma de “S” y que no tenían tapón, que impedía el paso de los microorganismos externos. Después de una ebullición, Pasteur observó que la solución no contenía ningún tipo de forma de vida y que esto se mantenía durante varios meses, con esto descubrió el principio de la esterilización y demostró que ninguna forma de vida puede generarse espontáneamente de la materia no viva, sino que la vida preexistente está en el proceso de la biogénesis.
La Panspermia.
Esta fue otra de las hipótesis consideradas para el origen de la vida, esta se basó en que la esencia de la vida se encontraba por el universo y, buscando un lugar con las condiciones óptimas para su desarrollo, llegaron a la Tierra, por ejemplo, en forma de esporas y así entraban a la atmosfera de la tierra.
Esta teoría fue apoyada por diversos científicos como Hermann Ritcher y el astrónomo Fred Hoyle, pero también posee sus contras como que las formas de vida, aunque fueran esporas, no sobrevivirían a altísimas temperaturas de la atmosfera de la tierra y la fuerza con la que entran a esta misma, entre otros.
El creacionismo.
La teoría creacionista está basada en las antiguas historias del génesis, los que propagaron esta idea fueron los antiguos religiosos, tomando en cuenta cada una de las explicaciones por religión, donde se especifica la creación del ser humano por Dios u otros dioses, obviamente la ciencia está en contra de esta teoría.
Oparin y Haldane, Miller y Urey.
Simplemente estos cuatro se complementaron en la misma hipótesis que trataba de que el origen de la vida se da por la unión de compuestos orgánicos e inorgánicos que se encontraban en la atmosfera primitiva.
Se explica más detalladamente en el siguiente experimento que es una recreación de lo que ocurría en la atmosfera primitiva: