Durante la noche del 7 de octubre, el monitor "Huáscar" y la corbeta "Unión" navegaban desde el sur de regreso a Arica, cuando avistaron en el horizonte las luces de Antofagasta.
El Almirante Miguel Grau Seminario decidió poner proa al puerto para tratar de capturar alguna presa.

A las 1.10 de la madrugada, el monitor recorrió sigilosamente la bahía sin encontrar objetivos. Se volvió a reunir con la "Unión" a las 3 A.M. y continuaron rumbo norte.
A la misma hora, los vigías del blindado "Blanco" avistaron dos humos sobre el horizonte. Simultáneamente, el Almirante Miguel Grau Seminario era informado de 3 humos al norte y decidió aproximarse para investigar.
El Teniente 1ero. Pedro Gárezon, que ahora comandaba el buque peruano, ordenó inundar el buque para evitar su apresamiento, pero rápidamente los chilenos tomaron posesión del monitor y lograron mantenerlo a flote, reparando las averías principales. Luego, el buque por sus propios medios fue llevado a Mejillones para sus reparaciones de emergencia que le permitieran llegar a Valparaíso, donde se le harían reparaciones mayores.


La muerte del Almirante Grau fue muy sentida en la Escuadra Chilena, como lo testifica el parte pasado por el Comandante Galvarino Riveros: "La muerte del contraalmirante peruano, don Miguel Grau, ha sido, señor comandante general, mui sentida en esta Escuadra, cuyos jefes y oficiales hacían amplia justicia al patriotismo y al valor de aquel notable marino".


