Arte rupestre paleolítico: soportes, técnicas, categorías temáticas y elementos formales y compositivos. Introducción El arte paleolítico es fruto de un contexto social e ideológico determinado, y de una economía cazadora-recolectora especializada en la explotación de los recursos disponibles. Se ha ligado este arte a la aparición del Homo Sapiens en el ámbito del continente europeo, pero cada vez disponemos de más objetos con manifestaciones aparentemente simbólicas en otros continentes y asociadas a otros tipos de género humano, como el Neandertal o el Homo erectus. Todos los especialistas coinciden en que se produce una explosión del arte y ornamentación a comienzos del Paleolítico Superior europeo. Pero las primeras manifestaciones del género homo parecen remontarse más atrás en el tiempo 1. Dualidad del arte prehistórico. El arte paleolítico tiene una naturaleza dual con respecto al tipo de soporte sobre el que se dispone. Hay expresiones gráficas sobre soportes rocosos inmóviles, pero también sobre objetos líticos y orgánicos que pueden ser abandonados, que sería el arte mueble, que se distribuye a lo largo de toda Europa y sobre un amplio grupo de soportes de distinta naturaleza. Por el contrario el arte rupestre se concentra fundamentalmente en Francia y España, especialmente en la zona sur francesa y en el área cantábrica. La gran mayoría de los objetos de arte mueble aparecen en los registros arqueológicos asociados a los demás restos óseos y líticos, sin grandes diferencias locales. Este hecho y la funcionalidad de algunos de los objetos han sido aprovechados para postular una menor sacralidad de este arte comparado con el rupestre. A pesar de todo entre los objetos muebles existen categorías que sólo tienen finalidad simbólica, como las plaquetas líticas decoradas, las esculturas en hueso y marfil y ciertos huesos decorados. Otro aspecto comparativo es la variedad temática, por lo cual se ha pensado que es posible que las funciones de ambos artes fuesen variadas, si bien es bastante improbable que el sistema de creencias existente en la base del arte mueble haya sido otro diferente que el que sustentan las imágenes rupestres. 2. Soportes. Se conoce como arte rupestre paleolítico todas las representaciones gráficas intencionadas realizadas sobre soportes fijos rocosos. También se le llama arte parietal, aunque en sentido estricto este nombre debería quedar únicamente para las imágenes localizadas en paredes y techos de cavidades kársticas. Podemos distinguir tres escenarios o soportes. Los criterios definitorios son el grado de radiación solar a que son sometidas las figuras y la protección natural de estos lugares para su conservación. Las paredes, techos y en menor medida suelos de grutas donde la luz solar no penetra en ningún momento Los abrigos rocosos o áreas externas de las cavidades, donde la luz ilumina las imágenes o donde los rayos del sol pueden en algún momento del día permitir representaciones sin recurrir a la iluminación artificial. Algunos de estos emplazamientos se conocen como santuarios exteriores Algunas superficies rocosas de afloramientos litológicos al aire libre, donde no existe protección para las imágenes y la luz diurna permite su contemplación. La mayoría de las representaciones se da en la oscuridad delas cuevas y sobre diferentes superficies, con diferentes grados de dureza y de humedad. Es un hecho el aprovechamiento de las formas naturales de las rocas, con sus figuras, sus grietas, sus entrantes y protuberancias. El arte paleolítico documentado en santuarios exteriores y al aire libre es reducido, aunque hay que tener en cuenta que está condicionado por su grado de conservación, y muchas de ellas se han deteriorado casi esta su eliminación, sobre todo por la exposición a los agentes atmosféricos. Todos los estudios parecen indicar que las características del soporte son factor determinante a la hora de seleccionar la técnica a emplear. Las condiciones de conservación también pueden alterar la información. Las pinturas se pierden con gran facilidad y en corto espacio de tiempo si están en espacios abiertos, de modo que aún no se han descubiertos estas técnicas al aire libre y escasamente en santuarios exteriores. Incluso en paneles de motivos situados en áreas próximas a las zonas de entrada de las cuevas la conservación suele ser más deficiente que en el caso de lugares más hacia el interior. El tipo de técnica que mejor se conserva en los emplazamientos menos protegidos es el grabado y hay rocas más idóneas que otras para resistir la erosión. Las superficies verticales de esquisto son un buen soporte para los grabados al aire libre, como dan fe los de Foz Coa en Portugal. La caliza tiende a ser fácilmente alterable por el agua y por tanto no es un soporte demasiado adecuado. El interior de las cavidades es el lugar donde más abundan los restos artísticos y dentro de las cuevas las figuras pueden representarse en cualquier lugar. Se decoran desde grandes superficies en paredes o techos hasta áreas con abundantes grietas o representaciones en estalagmitas. Los posibles emplazamientos gráficos abarcan la totalidad topográfica de una cueva. 3. Técnicas. Hay una gran variedad en la manera de usar los recursos Pintura. Hay distintos métodos de aplicación del pigmento, como el soplado, trazo continuo, tinta plana o punteado, y diversos tonos cromáticos, varios grados de rojo, amarillo y negro. La aplicación de las pinturas podía ser en seco por medio de trozos de ocre o carboncillos, o disolviendo los colorantes en agua. Estos compuestos podían ser mezclados con aglutinantes y las herramientas pueden ir desde los simples dedos hasta pinceles, espátulas, trozos de piel…En la elección de la técnica es posible que además de razones culturales e ideológicas estuvieran presentes otros factores, como las características de la superficie donde se realizan las imágenes, la disponibilidad de los pigmentos o las propias formas de las figuras. Entre las técnicas de pintura están: Punteado o tamponado, consiste en la conformación de figuras por medio de la disposición sucesiva de puntos Tinta plana, es la distribución uniforme del color, tanto en intensidad como en calidad, por la superficie Soplado, proyección del pigmento desde la boca directamente o usando posibles aerógrafos, hacia la pared. El resto de las técnicas están en relación con la regularización de los trazos, longitud, grosor, sin dejar de ser un silueteado a través de los trazos. Grabado. Existen en esta categoría muchas variantes, entre ellas el raspado, rayado o estriado, piqueteado, trazos digitales o macarronis, el trazo simple, el trazo múltiple…Según las profundidades o perfiles de los grabados se distinguen las incisiones en V y en U. A veces las diferencias entre un método y otro son bastante escasas, y por ejemplo el rayado, el raspado y el trazo múltiple son distintas variantes de un mismo concepto: representación por repetición/acumulación de trazos. El piqueteado es la conformación de figuras por medio de impactos sucesivos que provocan el desconchado de la superficie impactada. Los trazos digitales son aquellos realizados con el dedo sobre superficies blandas. Los útiles que se emplean en el grabado son casi siempre de origen pétreo, como buriles, lascas, y quizá también algún objeto de punta roma de madera o algunos objetos de superficie o punta afilada. Es posible que con estos últimos se hiciesen las incisiones en V y con los de punta roma las incisiones en U. La escultura parietal (el relieve) y el modelado. La escultura en el arte rupestre consiste básicamente en la talla de una figura para dotarla de un significativo volumen. La mayoría de las representaciones en relieve se realizan a través de un encuadre con profundización periférica sobre el soporte rocoso. Barriere define varias categorías Bajorrelieve: sobresale menos de la mitad del bulto de la escultura Altorrelieve: sobresale más de la mitad del bulto de la escultura Bulto redondo: figura tallada cuyo volumen está próximo al de la escultura exenta o estatua. Se diferencia del altorrelieve por el rebajamiento pronunciado totalmente periférico. El estado de conservación de estas obras que suelen estar al aire libre o en el exterior de las cavidades no permite saber exactamente los medios de ejecución de esta técnica. Pero se han documentado huellas de martilleo, rascado y raspado. La técnica del modelado implica la acción de configurar, amasar y dar forma a materias blandas como la arcilla o el barro para obtener materia maleable. En la Península Ibérica no se han registrado figuras realizadas en relieve y modelado, pero si aparece en Francia. Combinación de técnicas y aprovechamiento del soporte. No es infrecuente en el Paleolítico combinar varias técnicas. En el registro existen figuras pintadas a las que se han añadido trazos grabados, y figuras grabadas completadas con restos de pintura. Una misma representación puede haberse ejecutado con distintas variantes de los grandes grupos generales de técnicas y se puede combinar el trazo continuo en pintura con la tinta plana, o el trazo estriado con el trazo simple en grabado. Existe el caso de los bisontes de los Techos de los Polícromos de Altamira, combinando trazos negros de contorno, tinta plana roja y negra para representar el pelaje y volúmenes de los animales, y trazos grabados para destacar las distintas partes de su anatomía. 4. Categorías temáticas. Se suelen dividir en tres principales, pero hay figuras que no encajan en ninguna de ellas. Signos. Los animales siempre han sido el referente de la mayor parte de los estudios y en base a ellos se han construido las principales teorías interpretativas. La propia concepción de signo englobaría a toda aquella expresión gráfica de un objeto, que alcanza un grado de esquematización o geometrización tal que no podemos reconocer, desde nuestra óptica, el objeto en origen que representa. Su relevancia simbólica o ideológica es igualmente visible al constatarse como en buen número de estaciones rupestres paleolíticas son las únicas representaciones que han sido trazadas. Se considera que una representación es un signo cuando no podemos identificarla con certeza con formas animales o antropomorfas. Existen varias clasificaciones de los signos parietales, y el primero en elaborar una fue Leroi-Gourhan, aunque quizá sea demasiado amplia. Comprende desde las formas más simples como puntos, digitaciones, trazos lineales, trazos pareados, hasta otras más complejas como los claviformes, retículas, signos con formas cerradas geométricas, entre los que destacan los signos rectangulares con intrincadas subdivisiones internas, los que llaman tectiformes de manera errónea. También debemos mencionar, aunque no sean considerados auténticos signos, los conjuntos de grabados inconexos. Animales. El bestiario representado varía según el soporte. En el arte parietal tienen especial relevancia los herbívoros, que suelen ser presas de caza, como bisontes, caballos, ciervos y cabras. En menos cantidad encontramos renos, osos, jabalíes, proboscídeos, felinos, cánidos o rinocerontes. De manera excepcional en algunas cuevas francesas hay figuras de animales peligrosos, como osos, leones o rinocerontes, que predominan sobre los demás. Covalanas, en Cantabria, está casi toda decorada con ciervos. En los grandes santuarios rupestres se suelen advertir numerosas especies de animales, aunque suelen predominar los caballos y los uros. Se puede decir que la fauna documentada en la Península Ibérica es sub-boreal, algo más templada que la registrada en las regiones francesas. En Las Monedas de Puente Viesgo, Cantabria, se observan algunos renos y osos pero no hay ciervos. La presencia de estos animales puede significar la existencia de una tendencia climática muy fría. También se observa una descompensación entre la fauna representada y la consumida por estos grupos. Se privilegia a los grandes herbívoros y se discrimina a los básicos en la dieta, como los ciervos, las cabras o los renos. Se perciben una serie de animales de los llamados “fantásticos”, porque aunque tienen rasgos zoomorfos, tienen características no encontradas en el resto del planeta. Antropomorfos. Aquí se incluyen las figuras abstractas o esquemáticas donde se reconoce la realización de figuras humanas, aunque la cantidad de antropomorfos es menos que los signos o los animales. Mientras que las figuras animales se tratan de una manera bastante realista, la figura humana presenta a menudo rasgos deformados, lo cual lleva a hablar de “fantasmas”. Incluso es corriente el apelativo de “batracios” para esos seres grandes de cabezas deformadas semejantes a estos anfibios. En las cuevas de los Casares de Guadalajara y Marsoulas y en Les Combarelles, hay conjuntos de batracios y de fantasmas. Quizá el motivo de la diferente representación de animales y antropomorfos se deba a factores culturales. Las Venus son un fenómeno temático que en la Península Ibérica no está demasiado documentado, mientras que tienen mucha importancia en Francia. Las imágenes de mujeres acéfalas, representadas supuestamente de perfil y con la curva de glúteos y pechos marcada se halla también en algunos paneles rocosos de cuevas francesas como Planchard o Les Combarelles. Manos. Son ejecutadas tanto en positivo, impregnando la palma de la mano en rojo casi siempre para plasmar su huella en la superficie rocosa, como en negativo, silueteando la mano. Hay un buen número en cavidades de la Península Ibérica y en Francia. Este tipo de representaciones es problemática en cuanto a su atribución temática en relación a las otras categorías. Algunos autores, como Leroi Gourhan las incluyen en la categoría de signos pero hay otros que les dan su propia categoría independiente. Seres híbridos. Están entre figuras animales y antropomorfas, y se les conoce cmo sorciers o brujos, posibles chamanes. Se caracterizan por albergar en la misma figura partes que recuerdan a animales y otras que pertenecen al género humano. Son más numerosas en Francia, en Les Trois Freres y Le Gabillou. En España se conoce el hombre bisonte de El Castillo. Asociaciones y escenas. A menudo hay paneles decorados con distintas figuras. La composición de estos paneles es muy variable y podemos ver animales enfrentados, manadas en distintas actitudes, escenas de cópulas o seres humanos atacados por bóvidos. La asociación entre los temas y la disposición de éstos y topografía por cavidades ha sido muy estudiada por los investigadores estructuralistas, como Sauvet o Leroi Gourhan, que creyeron interpretar un binomio principal que se repetía a menudo: caballo y bisonte/uro. Se constata una conexión contextual entre los signos aflechados que deberíamos llamar líneas abiertas, algunas convergentes, con algunas figuras animales, pensando que los primeros serían flechas y los segundos animales heridos. Parecen observarse ciertas disposiciones reiteradas de figuras en lugares específicos. Hay una casi total ausencia de temática vegetal o de paisajes, aunque alguno de los signos podrían representar vegetales. 5. Elementos formales y compositivos. Leroi Gourhan lo estudió en Los primeros artistas de la Europa: introducción al arte parietal paleolítico. • Perspectiva. Es la técnica gráfica geométrica que trata de representar en un plano bidimensional la visión tridimensional de un objeto en el espacio. Hay cinco tipos de perspectivas en el arte paleolítico: Perfil absoluto. O grado cero de la perspectiva. La silueta del animal aparece con una sola extremidad por par y un solo cuerno. La figura está vista desde una infinidad de puntos situados sobre una línea que le sería paralela. Perspectiva bi o pluriangular opuesta. Las diferentes partes de la figura pueden ser objeto de una proyección de 180º y es el punto máximo de realismo intelectual, pudiendo ser vista la figura desde cuatro puntos a la vez. Perspectiva biangular recta o perspectiva torcida de Breuil. La figura es vista alternativamente de frente y de perfil, las diferentes partes de la misma forman una proyección de 90º. Perspectiva biangular oblicua o perspectiva semitorcida de Breuil. La proyección es de 45º Perspectiva uniangular: responde a la perspectiva lineal de las artes clásicas, un solo punto de vista levemente delante o detrás de la figura. Coincide con la perspectiva que nuestro ojo aprecia. • Animación. Es el movimiento, y tiene muchas formas de expresión. Se han tomado como prueba de animación todos los detalles que permiten restituir una secuencia temporal-espacial. Leroi Gourhan propuso los siguientes tipos de animación: Animación nula: los animales se representan estáticos, con las extremidades rígidas o directamente sin extremidades Animación simétrica: es la representación flexionada de las cuatro patas Animación segmentaria: el movimiento se limita a una parte del cuerpo significativa, como una cabeza vuelta o la cola alzada Animación coordinada: todas las partes del cuerpo del animal presentan coordinación en la expresión del movimiento representada. • Otros conceptos. Leroi Gourhan descubrió que la mayor parte del bestiario representado tenía entre 25 y 80 centímetros de diámetro. A partir de ahí plantea el concepto de campo manual, que es el espacio accesible para el artista sin cambiar de posición en el momento de la creación. El radio del campo manual se cifraría entre los 30 y 40 centímetros. Hay tres tipos de distribución espacial de las imágenes: Figuras en yuxtaposición amplia, en las que la distancia es superior a la longitud media de los animales representados Figuras en yuxtaposición estrecha; la distancia de separación es inferior a la longitud media Figuras en superposición, la realización de las figuras en un momento sincrónico y en un soporte limitado produce a veces un recubrimiento parcial de unas imágenes sobre otras. Barriere y su equipo también concibieron otros conceptos como el Panel, que sería el espacio rocoso que contiene una o varias figuras. Su tamaño es variable y la delimitación y definición de los paneles se establece por la distancia que en ocasiones separa a unos de otros o por la existencia de relieves naturales de la roca. En la línea conceptual de panel encontramos el concepto de friso, que es el espacio rupestre más largo que ancho que alberga una acumulación de figuras, generalmente de un tamaño semejante. Por último está el Afrontamiento, que se produce cuando dos animales realizados con la misma técnica y en un mismo estilo se representan frente a frente. Hay cuatro tipos: Afrontamiento homogéneo: compuesto por animales de la misma especie Afrontamiento heterogéneo: animales de especies diferentes Afrontamiento complejo: posiciona a los animales afrontados otros elementos como distintas figuras o un relieve rocoso Afrontamiento múltiple: se afrontan una serie de animales. BIBLIOGRAFÍA: EL ARTE EN LA PREHISTORIA (UNED)
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