Ley Lleras 2.0: otro acto de indignidad de este gobierno.
Un espectáculo bochornoso de indignidad. El TLC traerá ruina a la industria y el agro. Se pretende aumentar los tiempos de monopolio. Una ley para favorecer la producción intelectual de los norteamericanos. En TV, la ley reemplaza trabajo nacional por trabajo extranjero. Todo está cargado de veneno para impedir que el internet abra sus inmensas posibilidades. El gobierno pretende resolverlo todo con cárcel y Código Penal. El trámite es inconstitucional.
Bochornoso espectáculo el afán que se vive con este proyecto de ley. Es realmente un acto de indignidad andar tramitando leyes a la carrera para tenerle como una especie de presente al jefe del imperio. Claro que la palabra dignidad poco se utiliza en esta República y particularmente en este gobierno. Pero bueno, los del Polo dejamos la constancia. Espero que el sainete no se repita en Cartagena y se escoja a unos cuantos personajes de origen popular para que le entreguen al presidente Obama en un cojín de terciopelo la norma que hoy se está aprobando.
El afán con el que se está tramitando esta ley también nos va a costar un montón de plata cuando este mismo año, no el 1° de enero del entrante sino este año, en cualquier momento, entre en vigencia el TLC. El Tratado contiene un truco que le va a valer billones de pesos en rebajas de aranceles a la industria y al agro nacionales. El texto del TLC señala que cada 1° de enero se irán reduciendo los aranceles para la industria y el agro y aumentando las importaciones, todo con plazos fijos. Los productos de la Canasta A se arruinan el primer año, porque quedan en cero arancel; los de la Canasta B se arruinan en el quinto año y los de la canasta C se arruinan en el décimo año.
Si el TLC entra en vigencia en agosto, septiembre u octubre, el 1° de enero de 2012 habrá la primer baja de aranceles. Y esto por supuesto será un costoso golpe, porque es de plata de lo que estamos hablando, a los pollos, al maíz, al arroz, a la industria nacional. Luego desde ya dejo expresado mi más absoluto repudio a cualquier idea de que ese TLC, que va a ser tan dañino para Colombia, entre en vigencia en cualquier día de este año. Será un crimen contra la economía nacional.
Este proyecto de ley sobre derechos de autor es parte integral del TLC. Estados Unidos ha dicho que mientras Colombia no adecue su legislación interna a los designios de las trasnacionales norteamericanas, no pondrá en marcha el TLC. Luego aprobar esta ley lo único que hace es acercar el día en que el TLC entre en vigencia y el TLC le va a producir inmensos daños al aparato productivo nacional, aumentará la pobreza y la concentración de la riqueza y desnacionalizará la economía nacional. Nosotros no podemos estar de acuerdo con que esta ley se tramite como se viene haciendo.
Para entender el fondo de esta ley, porque no es tan inocente como nos la han querido presentar, hay que entender primero que el libre comercio, de libre no tiene nada, y segundo, que no es solo comercio. El libre comercio es una especie de ficción para organizar cómo deben ser los negocios entre las grandes trasnacionales del mundo. Y esas trasnacionales lo que necesitan es organizar un mundo en el que de todo haya menos libre comercio.
Y en ese sentido juega un papel fundamental este proyecto de ley que hoy se debate y otro que se va a discutir más tarde, buscando aumentar los tiempos del monopolio por la vía de la propiedad intelectual, en este caso, el copyrigth o derecho de autor, o la propiedad intelectual en el caso de las patentes, como es el caso del acuerdo internacional que también está surtiendo trámite a las volandas en el Congreso. Y eso a lo que apunta es a aumentar los precios de monopolio, los tiempos de precios monopolísticos, es decir, los tiempos de bienes costosos. Aquí, como mucha gracia, se aduce que se trata de defender el derecho de autor de uno u otro cantante, y sí, puede ser. Pero para la sociedad son precios de monopolio, bastantes más altos que si el monopolio no existiera.
Entonces no se puede solo pensar en el derecho individual de quien disfruta del precio del monopolio, sino también en el derecho colectivo de la sociedad a tener acceso a bienes más baratos. Con dos agravantes: primero, por cada colombiano que reclame derechos de autor o propiedad intelectual hay miles y miles de ciudadanos norteamericanos que reclaman el mismo derecho. No seamos tan ingenuos de pensar que en un intercambio tan desigual como lo es el TLC, este tipo de medidas van a favorecer la producción nacional, cuando es evidente que están diseñadas para favorecer la norteamericana, que en todos los campos nos lleva ventajas inconmensurables. Y en segundo término, no es de menor cuantía que el monopolio pase de 50 a 70 años, con el pretexto de que eso rige es para las empresas. Es una de las realidades. Cada vez son menos los autores individualmente considerados que tienen el control de sus derechos de autor y más las empresas, en este caso monopolios y trasnacionales, los que se quedan con ellos, transfiriéndole al autor sumas extremadamente pequeñas. Es así como las empresas se aprovechan de esas circunstancias para su enriquecimiento. Luego no es un asunto menor que se pase de 50 a 70 años unos derechos que por lo demás son bien discutibles en términos filosóficos.
Tampoco es de menor cuantía, como se pretende señalar, que se aumente la posibilidad de que haya más televisión norteamericana, los fines de semana. Cómo va a ser de menor cuantía. Porque es obvio que la tendencia es a que aumente la presencia de la producción extranjera. Y obvio también que se golpea el trabajo nacional cuando se lo reemplaza por trabajo extranjero. Si hay una industria poderosísima en Estados Unidos, no solo con respecto a un país como Colombia sino en el mundo entero, es la industria cinematográfica y de televisión. Un poder apabullante. Abrir entonces la posibilidad de que esa presencia crezca con el cuento de que los colombianos vamos a poder competir porque aquí ya hicimos algún tipo de telenovela es de una ingenuidad mayúscula. Porque la tendencia es a reemplazar trabajo nacional por trabajo extranjero. Estemos seguros de que si así sucede, si este TLC entra por fin en vigencia, eso será lo que van a sufrir los productores de televisión y de cine colombianos.
Tampoco es menor lo que se ha denunciado aquí con el caso del internet. La bien llamada Ley Lleras sigue reflejada en este proyecto de ley. Comparto la idea de que la ley debería llamarse “Ley Lleras 2.0”. No podemos caer en la ingenuidad de pensar que las trasnacionales norteamericanas promueven el monopolio, la exclusión, la ausencia de competencia en todos los aspectos de la vida y que solo para efectos del internet se ponen escrupulosas y ahí sí van a permitir que avance la creatividad de los jóvenes y que se manifiesten las actividades culturales existentes en internet. No. Todo está cargado de veneno para impedir que el internet abra sus inmensas posibilidades.
El afán con el que se está tramitando esta ley también nos va a costar un montón de plata cuando este mismo año, no el 1° de enero del entrante sino este año, en cualquier momento, entre en vigencia el TLC. El Tratado contiene un truco que le va a valer billones de pesos en rebajas de aranceles a la industria y al agro nacionales. El texto del TLC señala que cada 1° de enero se irán reduciendo los aranceles para la industria y el agro y aumentando las importaciones, todo con plazos fijos. Los productos de la Canasta A se arruinan el primer año, porque quedan en cero arancel; los de la Canasta B se arruinan en el quinto año y los de la canasta C se arruinan en el décimo año.
Si el TLC entra en vigencia en agosto, septiembre u octubre, el 1° de enero de 2012 habrá la primer baja de aranceles. Y esto por supuesto será un costoso golpe, porque es de plata de lo que estamos hablando, a los pollos, al maíz, al arroz, a la industria nacional. Luego desde ya dejo expresado mi más absoluto repudio a cualquier idea de que ese TLC, que va a ser tan dañino para Colombia, entre en vigencia en cualquier día de este año. Será un crimen contra la economía nacional.
Este proyecto de ley sobre derechos de autor es parte integral del TLC. Estados Unidos ha dicho que mientras Colombia no adecue su legislación interna a los designios de las trasnacionales norteamericanas, no pondrá en marcha el TLC. Luego aprobar esta ley lo único que hace es acercar el día en que el TLC entre en vigencia y el TLC le va a producir inmensos daños al aparato productivo nacional, aumentará la pobreza y la concentración de la riqueza y desnacionalizará la economía nacional. Nosotros no podemos estar de acuerdo con que esta ley se tramite como se viene haciendo.
Para entender el fondo de esta ley, porque no es tan inocente como nos la han querido presentar, hay que entender primero que el libre comercio, de libre no tiene nada, y segundo, que no es solo comercio. El libre comercio es una especie de ficción para organizar cómo deben ser los negocios entre las grandes trasnacionales del mundo. Y esas trasnacionales lo que necesitan es organizar un mundo en el que de todo haya menos libre comercio.
Y en ese sentido juega un papel fundamental este proyecto de ley que hoy se debate y otro que se va a discutir más tarde, buscando aumentar los tiempos del monopolio por la vía de la propiedad intelectual, en este caso, el copyrigth o derecho de autor, o la propiedad intelectual en el caso de las patentes, como es el caso del acuerdo internacional que también está surtiendo trámite a las volandas en el Congreso. Y eso a lo que apunta es a aumentar los precios de monopolio, los tiempos de precios monopolísticos, es decir, los tiempos de bienes costosos. Aquí, como mucha gracia, se aduce que se trata de defender el derecho de autor de uno u otro cantante, y sí, puede ser. Pero para la sociedad son precios de monopolio, bastantes más altos que si el monopolio no existiera.
Entonces no se puede solo pensar en el derecho individual de quien disfruta del precio del monopolio, sino también en el derecho colectivo de la sociedad a tener acceso a bienes más baratos. Con dos agravantes: primero, por cada colombiano que reclame derechos de autor o propiedad intelectual hay miles y miles de ciudadanos norteamericanos que reclaman el mismo derecho. No seamos tan ingenuos de pensar que en un intercambio tan desigual como lo es el TLC, este tipo de medidas van a favorecer la producción nacional, cuando es evidente que están diseñadas para favorecer la norteamericana, que en todos los campos nos lleva ventajas inconmensurables. Y en segundo término, no es de menor cuantía que el monopolio pase de 50 a 70 años, con el pretexto de que eso rige es para las empresas. Es una de las realidades. Cada vez son menos los autores individualmente considerados que tienen el control de sus derechos de autor y más las empresas, en este caso monopolios y trasnacionales, los que se quedan con ellos, transfiriéndole al autor sumas extremadamente pequeñas. Es así como las empresas se aprovechan de esas circunstancias para su enriquecimiento. Luego no es un asunto menor que se pase de 50 a 70 años unos derechos que por lo demás son bien discutibles en términos filosóficos.
Tampoco es de menor cuantía, como se pretende señalar, que se aumente la posibilidad de que haya más televisión norteamericana, los fines de semana. Cómo va a ser de menor cuantía. Porque es obvio que la tendencia es a que aumente la presencia de la producción extranjera. Y obvio también que se golpea el trabajo nacional cuando se lo reemplaza por trabajo extranjero. Si hay una industria poderosísima en Estados Unidos, no solo con respecto a un país como Colombia sino en el mundo entero, es la industria cinematográfica y de televisión. Un poder apabullante. Abrir entonces la posibilidad de que esa presencia crezca con el cuento de que los colombianos vamos a poder competir porque aquí ya hicimos algún tipo de telenovela es de una ingenuidad mayúscula. Porque la tendencia es a reemplazar trabajo nacional por trabajo extranjero. Estemos seguros de que si así sucede, si este TLC entra por fin en vigencia, eso será lo que van a sufrir los productores de televisión y de cine colombianos.
Tampoco es menor lo que se ha denunciado aquí con el caso del internet. La bien llamada Ley Lleras sigue reflejada en este proyecto de ley. Comparto la idea de que la ley debería llamarse “Ley Lleras 2.0”. No podemos caer en la ingenuidad de pensar que las trasnacionales norteamericanas promueven el monopolio, la exclusión, la ausencia de competencia en todos los aspectos de la vida y que solo para efectos del internet se ponen escrupulosas y ahí sí van a permitir que avance la creatividad de los jóvenes y que se manifiesten las actividades culturales existentes en internet. No. Todo está cargado de veneno para impedir que el internet abra sus inmensas posibilidades.
Que la ley aumente la cárcel para los infractores es a mi juicio otro hecho bochornoso. ¿El gobierno va a resolver todo con cárcel en beneficio de las trasnacionales? Lo que antes eran contravenciones de tipo económico ¿ahora es con cárcel? Las autoridades están llenando las cárceles de pequeños y medianos mineros por atreverse a desafiar el monopolio de las trasnacionales que se han quedado con títulos que cubren el territorio nacional. Y ahora, aquí, nuevamente cárcel y código penal. ¿Qué tiene que ver esto con la democracia, en un país lleno de pobres, de rebuscadores, de gente que se tiene ganar la vida en medio de las condiciones más difíciles? Pero además, esto hace ilegal el trámite del proyecto. Porque aquí todos sabemos que una ley que toque derechos fundamentales e imponga penas de cárcel tiene que ser estatutaria. Y no es así como se está tramitando.
Es ilegal por otra razón. Salta a la vista que la ley se ha debido tramitar por Comisiones Primeras de Cámara y Senado. El artículo 2 de la Ley 3ª de 1992 establece: “La Comisión Primera conocerá (…) de las normas generales de propiedad intelectual”. Y lo que aquí se debate hoy son normas generales de propiedad intelectual. Tengo en mi poder suficientes sentencias de la Corte Constitucional según las cuales una ley no tramitada por la Comisión respectiva queda viciada de raíz. Digamos entonces que todo este afán podrá terminar conduciendo a que la dichosa ley le sea entregada en cojín de terciopelo al presidente Obama en Cartagena, pero estoy seguro de que la Corte Constitucional habrá de tumbarla, porque desde ya anuncio que la vamos a demandar. Porque no puede ser que en el Congreso de Colombia, donde se supone que algo entendemos de estos asuntos, adelantemos un trámite que de acuerdo con la ley, la Constitución y las sentencias de la Corte Constitucional es evidentemente ilegal.
Es ilegal por otra razón. Salta a la vista que la ley se ha debido tramitar por Comisiones Primeras de Cámara y Senado. El artículo 2 de la Ley 3ª de 1992 establece: “La Comisión Primera conocerá (…) de las normas generales de propiedad intelectual”. Y lo que aquí se debate hoy son normas generales de propiedad intelectual. Tengo en mi poder suficientes sentencias de la Corte Constitucional según las cuales una ley no tramitada por la Comisión respectiva queda viciada de raíz. Digamos entonces que todo este afán podrá terminar conduciendo a que la dichosa ley le sea entregada en cojín de terciopelo al presidente Obama en Cartagena, pero estoy seguro de que la Corte Constitucional habrá de tumbarla, porque desde ya anuncio que la vamos a demandar. Porque no puede ser que en el Congreso de Colombia, donde se supone que algo entendemos de estos asuntos, adelantemos un trámite que de acuerdo con la ley, la Constitución y las sentencias de la Corte Constitucional es evidentemente ilegal.
Articulado del proyecto de ley 201 de 2012
Pueden leerlo completo acá
Algunos Artículos aprobados, todos de carácter represivo claramente, donde todo va a ser castigado.
- Regulación de la retransmisión de señales de televisión a través de internet
- Protección de obras, interpretaciones, ejecuciones, fonogramas y emisiones de extranjeros
- Las limitaciones y excepciones en materia de derecho de autor y derechos conexos.
- Plazo de protección del derecho de autor cuando el titular es persona jurídica
- Autorización requerida del autor, artista, intérprete o ejecutante y productor de fonogramas
- Derechos exclusivos de los artistas, intérpretes y ejecutantes
- Derechos exclusivos del productor de fonograma
- Supresión de la licencia de reproducción
- Medidas tecnológicas de protección e información sobre la gestión de derechos
- Destrucción de mercancías pirateadas y falsificadas en procesos judiciales"
- Protección de obras, interpretaciones, ejecuciones, fonogramas y emisiones de extranjeros
- Las limitaciones y excepciones en materia de derecho de autor y derechos conexos.
- Plazo de protección del derecho de autor cuando el titular es persona jurídica
- Autorización requerida del autor, artista, intérprete o ejecutante y productor de fonogramas
- Derechos exclusivos de los artistas, intérpretes y ejecutantes
- Derechos exclusivos del productor de fonograma
- Supresión de la licencia de reproducción
- Medidas tecnológicas de protección e información sobre la gestión de derechos
- Destrucción de mercancías pirateadas y falsificadas en procesos judiciales"
Intervención de camilo romero
uno de los pocos congresitas que estuvo en contra de esta ley en la plenaria.
el elocuente silencio del Gobierno Colombiano
Durante la discusión de la LeyLleras2 no se escuchó la voz del Gobierno. Fue como si a los Ministros les hubieran prohibido hablar. Entonces nos quedamos sin saber qué piensa el Gobierno sobre los cambios al Código Penal, que según el Senador de La U, Armando Benedetti son ilegales. Tampoco supimos qué piensa de que las condenas por bajar contenido no autorizado de Internet terminen siendo más fuertes que, por ejemplo, las que acaban de aplicar a uno de los integrantes del llamado Cartel de la Contratación en Bogotá o al Clan Nule.
Nos quedamos sin que el Gobierno nos explicara sus propias contradicciones. Por la mañana, el Palacio de Nariño emitió un comunicado invitando a los ciudadanos a seguir las intervenciones del Presidente de la República desde computadores portátiles y teléfonos móviles, pero en la noche impulsó una Ley que se los impide porque la retransmisión de ese tipo de señales por Internet está prohibida. Esa platica se perdió.
Hace unos meses, el Gobierno logró la aprobación y presumió por ello, de aprobar la Ley de Habeas Data y anoche revocó su esencia al desmontar el derecho de los ciudadanos a mantener su privacidad cuando incumple compromisos.
Según el Senador, Antonio Guerra, quién presidió la sesión en ausencia del titular, Juan Manuel Corzo, los Ministros no hablaron porque “estaban en un todo de acuerdo” con el senador ponente. Si eso es verdad es una vergüenza que el Ministro de las Tic’s esté de acuerdo con decir que el Maestro Escalona, Facebook y EPM son la misma cosa. O que los derechos de autor, son iguales a los derechos de transmisión.
Me resisto a creer que los Ministros de Interior, Justicia y Comercio estén de acuerdo con el argumento estrella de del Senador ponente, Carlos Ramiro Chavarro según el cual había que aprobar esa Ley porque no se necesitaba ya que todo lo que le preocupa a la ciudadanía y a la comunidad de Internet está incluido en otras Leyes o Tratados Internacionales.
Hubiera sido interesante saber si el Gobierno compartía la tesis de Chavarro de acuerdo con la cual permitir a la TV privada emitir los programas de producción nacional entre gallos y medianoche va a generar más empleo y mejor pagado y que así se estimula la producción de contenido colombiano de calidad.
En fin. Tantas cosas de las que nos hubiera gustado conocer la postura del Gobierno. Pero no había tiempo para esas tonterías. Sobre todo cuando se tienen las mayorías. Y el gobierno las tuvo y las hizo valer sin asco. Sin exponerse al desgaste político que implica poner la cara para defender una de las Leyes más impopulares de los últimos años en Colombia.
¿Para qué tomarse el trabajo de escuchar a la gente y explicar la importancia de la Ley, si ahí estaban los idiotas útiles de Senado haciéndole la tarea?
La Ley Lleras 2.0 o la Ley Obama, como se empezó a llamar, está aprobada. El fin de semana, el Presidente la pondrá en vigencia frente al ilustre visitante. Lo que ninguno de los dos sabrá es si, en la próxima Cumbre, o cuando se vuelvan a ver, esa Ley seguirá vigente o habrá sido anulada por la Corte Constitucional.
De ocurrir lo segundo, al Presidente Barack Obama le habrán puesto conejo. Nada nuevo en realidad. Ya nos ocurrió a 9 millones de colombianos.
Nos quedamos sin que el Gobierno nos explicara sus propias contradicciones. Por la mañana, el Palacio de Nariño emitió un comunicado invitando a los ciudadanos a seguir las intervenciones del Presidente de la República desde computadores portátiles y teléfonos móviles, pero en la noche impulsó una Ley que se los impide porque la retransmisión de ese tipo de señales por Internet está prohibida. Esa platica se perdió.
Hace unos meses, el Gobierno logró la aprobación y presumió por ello, de aprobar la Ley de Habeas Data y anoche revocó su esencia al desmontar el derecho de los ciudadanos a mantener su privacidad cuando incumple compromisos.
Según el Senador, Antonio Guerra, quién presidió la sesión en ausencia del titular, Juan Manuel Corzo, los Ministros no hablaron porque “estaban en un todo de acuerdo” con el senador ponente. Si eso es verdad es una vergüenza que el Ministro de las Tic’s esté de acuerdo con decir que el Maestro Escalona, Facebook y EPM son la misma cosa. O que los derechos de autor, son iguales a los derechos de transmisión.
Me resisto a creer que los Ministros de Interior, Justicia y Comercio estén de acuerdo con el argumento estrella de del Senador ponente, Carlos Ramiro Chavarro según el cual había que aprobar esa Ley porque no se necesitaba ya que todo lo que le preocupa a la ciudadanía y a la comunidad de Internet está incluido en otras Leyes o Tratados Internacionales.
Hubiera sido interesante saber si el Gobierno compartía la tesis de Chavarro de acuerdo con la cual permitir a la TV privada emitir los programas de producción nacional entre gallos y medianoche va a generar más empleo y mejor pagado y que así se estimula la producción de contenido colombiano de calidad.
En fin. Tantas cosas de las que nos hubiera gustado conocer la postura del Gobierno. Pero no había tiempo para esas tonterías. Sobre todo cuando se tienen las mayorías. Y el gobierno las tuvo y las hizo valer sin asco. Sin exponerse al desgaste político que implica poner la cara para defender una de las Leyes más impopulares de los últimos años en Colombia.
¿Para qué tomarse el trabajo de escuchar a la gente y explicar la importancia de la Ley, si ahí estaban los idiotas útiles de Senado haciéndole la tarea?
La Ley Lleras 2.0 o la Ley Obama, como se empezó a llamar, está aprobada. El fin de semana, el Presidente la pondrá en vigencia frente al ilustre visitante. Lo que ninguno de los dos sabrá es si, en la próxima Cumbre, o cuando se vuelvan a ver, esa Ley seguirá vigente o habrá sido anulada por la Corte Constitucional.
De ocurrir lo segundo, al Presidente Barack Obama le habrán puesto conejo. Nada nuevo en realidad. Ya nos ocurrió a 9 millones de colombianos.
(si no logran ver, clic en la imagen para ver en otra pestaña).
Informacion sobre lo que esta ocurriendo en el mundo con el internet
Para mas información
No a la ley lleras
(Podes encontrar información sobre próximos eventos en contra de esta ley)
Próximo evento en cali acá
Próximo evento en cali acá
Acá también tendrás mas información sobre eventos: (Comunidad colombiana en taringa!)
(clic en la imagen)
"Lo que nos queda es juntarnos en un movimiento ciudadano de nuevo tipo, sin que nos separen colores, ni banderas, ni partidos, movilizándonos por lograr buenas decisiones de los gobiernos. El sistema en Colombia está fallando y es necesario reiniciarlo. Vamos a activar el botón RESET, si no presionamos, leyes como estas se seguirán aprobando. Vargas Lleras presentó una ley nociva para los internautas, con el pretexto de proteger derechos de autor, su verdadera intención se metió de contrabando en esta nueva ley y hoy afirma que nuestras alertas son falsas y que nuestra bandera política es internet. Debe saber el Ministro que en política, cada quien escoge sus banderas y nosotros levantamos la bandera de lo público, por eso defendemos este espacio de manera permanente, porque lo entendemos como un derecho fundamental de todas y de todos."
" La Humanidad Tiene que destruir la guerra, antes de que la guerra destrulla la humanidad "
John F. Kennedy
John F. Kennedy