Se cuenta que cuando el conquistador español Hernán Cortez( léase genocida y ladrón) llegó a América se encontró que los indígenas lo superaban en número y por lo tanto decidió acabarles los cultivos para mejorar la relación militar con ellos. Pasaron y pasaron los días y los indígenas parecían ser indiferentes ante esta situación hasta que un soldado se le apareció con una matica y le dijo que esa matica, que era silvestre, era lo que estaban comiendo los indígenas. Se dice que Hernán Cortez exclamó:¡ ME IMPORTA UN BLEDO! De allí se cree que se deriva el nombre de esta planta.
El bledo crece en la cordillera andina colombiana entre unos 900 y 1500 metros sobre el nivel del mar y no tiene uso corriente. Con ella hemos preparado tortas agregándole harina de trigo, panela, sal y zanahoria rayada. Se fríen y ya están. El bledo se puede licuar en agua y remojar la harina de trigo. LO UTILIZAMOS PARA CURAR LA ANEMIA YA QUE TIENE MÁS CONTENIDO DE HIERRO QUE LA ESPINACA Y NO ES TÓXICO.