Los gobernadores y funcionarios K que votaron la privatización de YPF
En 1992, los entonces diputados José Luis Gioja, Oscar Parrilli, Arturo Puricelli y Eduardo Fellner respaldaron el proyecto de Menem.
Los entonces diputados José Luis Gioja, Oscar Parrilli, Arturo Puricelli y Eduardo Fellner respaldaron el proyecto del ex presidente Carlos Menem.
El acta de la sesión del 24 de setiembre de 1992. Tiene 180 páginas a doble columna. | Archivo Cámara de Diputados de la Nación.
El listado de diputados que votaron en general a favor de la privatización de YPF. | Archivo Cámara de Diputados de la Nación.
Luego de cuatro sesiones con debates maratónicos, el 24 de setiembre de 1992 la Cámara de Diputados de la Nación -con mayoría menemista (PJ)- aprobó la histórica privatización de YPF. En general, la votaron 120 diputados (10 en contra y 1 abstensión), de los cuales cuatro hoy son protagonistas de primera fila del kirchnerismo.
Los gobernadores ultra K de San Juan y Jujuy, José Luis Gioja y Eduardo Fellner, apretaron el botón del "si" en la votación en general y de los artículos en particular al igual que todo el bloque menemista-peronista que conformaban. Según el actade la sesión, que fue dirigida por el presidente de cámara Alberto Pierri, los ex diputados no abrieron la boca tras largas horas de debate.
El secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y el ministro de Defensa, Arturo Puricelli, ya respondían entonces las órdenes del gobernador Néstor Kirchner. Los entonces diputados del justicialismo por Santa Cruz también respaldaron la privatización que la legisladora Cristina Fernández había defendido a capa y espada una semana antes en el legislativo de Santa Cruz.
Los actuales funcionarios de la Rosada sí tuvieron un rol más activo. Parrilli pidió la palabra y señaló: "Esta responsabilidad los demás tenemos que asumirla en cada una de nuestras provincias, para ver si éstas sumas de dinero las dedicamos para defender nuestro suelo, el medio ambiente, la ecología de nuestros territorios y (...) para transformar esta economía realmente productiva (...) Las regalías se van acabar porque algún día el recurso natural desaparecerá".
Puricelli, por su lado, habló en código más político y se quejó de los agravios "de otras bancadas", en especial de los radicales, la primera minoría de la cámara.
Yo estuve ahí. En aquella sesión especial ordinaria participaron otros integrantes del kirchnerismo como diputados: el ex vicegobernador Alberto Balestrini, el fallecido gobernador de Río Negro Carlos Soria, Jorge Argüello, embajador en Estados Unidos, Eduardo Camaño, funcionario de Scioli y Jorge Yoma, senador por La Rioja. Todos votaron a favor.
Tres opositores del peronismo disidente en la actualidad también apoyaron la iniciativa del gobierno menemista en aquel setiembre de 1992. Fueron Eduardo Amadeo, Felipe Solá -hoy también diputados- y Carlos Alberto Romero (actualmente senador). ¿Qué votaron? A favor de la privatización.
También hubo otros nombres propios de la político de los 90 en la Cámara de Diputados: Miguel Angel Toma (secretario de Seguridad de Menem después y ministro del Interior por dos días con la Alianza), el ex vice de Menem y gobernador bonaerense Carlos Ruckauf, el ex mandatario de Catamarca Ramón Saadi y el mutifuncionario en provincia Juan Pablo Cafiero.
Asimismo eran dipuatdos nacionales Juan Carlos Maqueda, actual ministro de la Corte Suprema e Irma Roy, que ese día se ausentó. A todo esto, Alvaro Alsogaray (UCeDé) votó a favor en general, pero luego votó en contra en partícularlos artículos clave del proyecto de ley que ideó su aliado Carlos Menem.
A continuación los argumentos con los cuales la entonces diputada y ahora presidenta, le imploraba al entonces presidente Menem que privatice YPF:
Señor presidente: Venimos a requerirle que, a través de una declaración, nuestra Honorable Legislatura se expida exigiendo a los diputados nacionales del Distrito que posibiliten el tratamiento del proyecto de Ley de la Nación que trata sobre la transferencia del dominio público de los Yacimientos de Hidrocarburos del Estado Nacional a las provincias en cuyos territorios se encuentre (trámite parlamentario 78-s-1992) en tanto se juega allí la perspectiva de futuro de nuestra Provincia ya que es aquella norma el marco adecuado para la resolución de las controversias que frente al Estado Nacional hemos tenido. Es que un conjunto de legisladores de la Cámara de Diputados de la Nación , cada uno con sus respectivas razones, vienen obstruyendo la posibilidad de que aquella Ley de Federalización de Hidrocarburos y de Privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales tenga siquiera su tratamiento en esa Cámara. Como se comprenderá, ninguna argucia reglamentaria debe estar puesta al servicio de retrasar las soluciones que nuestra Provincia necesita. Del dictado de esa ley depende hoy el envío de los 480.000.000 de US$ y el pago de nuestra parte en la licitación de las áreas ya concretada.
En este orden de ideas, que se posibilite el tratamiento y la sanción del proyecto sancionado ya que en la Honorable Cámara de Senadores de la Nación cobra para nuestras cuentas una doble importancia. En lo económico posibilita la mejora de nuestras cuentas y en lo institucional, nos torna creíbles y respetables en cuanto damos cumplimiento a la palabra empeñada.
Por supuesto, esta exigencia debe hacerse sin perjuicio del respeto que la investidura y la propia función que nuestros diputados nacionales ejercen, pero con la firmeza que la situación exige.
Proponemos tal declaración de aptitud moral que nos da el hecho de haber desoído cualquier presión partidaria o gubernamental, o cualquier cuestión de disciplina partidaria, a la hora de defender nuestro territorio. Nadie podrá desde la perspectiva de una supuesta obligación impuesta por la disciplina partidaria oponerse a la declaración ni dejar de cumplir sus postulados, cuando está en juego, como está, la perspectiva del futuro económico provincial, como el prestigio de la Provincia como también el de la Cámara en particular.