Introducción
La tendencia de las compañías creadoras de tarjetas gráficas es idear y diseñar un modelo siempre superior al de la competencia. Cuando creíamos que la HD3870 X2 de AMD/Ati era lo más potente que podíamos encontrar, Nvidia nos obsequia con una gráfica también de doble núcleo gráfico pero que promete cotas superiores de rendimiento. Hablamos del nuevo monstruo de Nvidia: la 9800 GX2.
Como ya pasara con la serie 7, donde se introdujo uno de los primeros modelos de doble núcleo (7950 GX2) del mercado, la 9800 GX2 es lo más alto, fuerte y poderoso de NVIDIA (hasta dentro de unas semanas, en que se nos presente un nuevo modelo que la desbanque, como suele ocurrir). Ya entonces, la 7950 GX2 eran dos gráficas pegadas entre sí que trabajaban en paralelo y que no requerían de conexión SLI, sino que se podía tratar como una sola gráfica. La 9800 GX2 trabaja de igual forma, si bien los dos núcleos gráficos están escondidos dentro de la enorme refrigeración que lleva de serie, sea cual sea el montador, lo que la convierte en una gráfica enorme en todos los sentidos.
Mucho se ha hablado sobre esta tarjeta, antes, durante y después de su lanzamiento: desde que era un extraño movimiento de Nvidia para quedarse con su parte de cuota de mercado más exigente y que era una gráfica que no innovaba en nada, hasta que era un aperitivo para la serie 9900 que Nvidia tiene previsto sacar dentro de poco tiempo. Sea como sea, por ahora la 9800 GX2 es lo más potente, y vamos a ver si realmente es así.
Los modelos que analizaremos hoy pertenecen a Manli y Gigabyte. Con embalajes grandes pero con menos extras de los que se espera para una tarjeta de esa potencia y ese precio, ambos fabricantes apuestan por diseños similares, plasmando los dibujos de sus mascotas en el propio cuerpo de la gráfica.
Estamos hablando de una gráfica muy grande físicamente, y de gran consumo, de manera que, antes de adquirirla, debemos tener claro si cabrá en nuestra caja, y si nuestra fuente de alimentación será capaz de soportar los picos de esta gráfica. En las pruebas veremos todos estos aspectos con sumo detalle.
Ambas gráficas siguen las especificaciones de Nvidia sobre la 9800 GX2, con lo que tienen 1GB de memoria GDDR3 (512+512 MB), un interfaz de 512bits (256+256), salidas DVI y HDMI y velocidades de núcleo, shaders y memorias que podemos pasar de vueltas en el caso de que nos metamos en terreno de overclock, etc...
Manli 9800GX2
Más o menos todos los modelos 9800 GX2 siguen unas mismas especificaciones, por lo que no hay muchas diferencias externas entre el ejemplar de Gigabyte y el de Manli. Las dimensiones de la Manli son 26,5 x 12,5 x 4 centímetros (largo, alto, ancho), con un peso de 1.092 gramos. Más vale que tengamos una placa y una caja robustas; no sería mala idea.
Con un gran ventilador situado a la derecha, si miramos por entre la disipación en forma de rejilla, observamos que el PCB no es tan grande, y que lo que hace realmente enorme a esta tarjeta es toda la disipación que lleva incorporada. Dado que son dos núcleos gráficos independientes en una sola tarjeta, está claro que debe calentarse mucho la cosa.
Hay láminas de aluminio internas que ayudan a la refrigeración y que podemos ver entre el sistema de rejilla que cubre casi toda la GX2. Es un tipo de ventilación que vemos replicado en muchos modelos de GX2, sea el montador que sea. Manli ha seguido las especificaciones de Nvidia al pie de la letra, por lo que en este sentido no encontraremos sorpresas. Tampoco con las conexiones que vienen incorporadas: 2 DVI, 1 HDMI (con audio por cable directo a la placa o a la tarjeta de sonido), alimentación adicional de 6-pin y 8-pin, y conector SLI protegido por una pequeña placa que podemos retirar fácilmente.
El modelo concreto de la gráfica lo encontramos en la base de la misma, junto a otra pegatina con las diversas especificaciones que cumple la GX2. Además, este modelo de Manli viene decorado por una pegatina que muestra el dibujo de una extraña criatura (mezcla entre esqueleto y alien) diseñada por Billy Butler, parte de PIE Animation.
Para mi gusto la criatura da el pego, y más para este tipo de tarjeta: un monstruo de bicho para un monstruo de GPU.
El bundle que acompaña a la tarjeta no es nada del otro mundo; es lo justo y necesario: adaptadores VGA, manuales de instrucciones, CD con drivers. Se echa de menos algún juego o aplicación (aunque sea en versión demostrativa) con el que pudiéramos probar la potencia de la 9800GX2. Y es raro que, dado el tipo de tarjeta que es, no se incluya nada de esto.
Lo único y destacable del pack es el cable HDMI que incorpora, pues es el primer que vemos incorporado dentro de una caja de VGA, puede que no nos sirva para nada, pero si lo tenemos que comprar nos tendremos que rascar el bolsillo, aparte de encontrar una tienda donde tengan este tipo de cables.
A continuación, las credenciales de la Manli 9800GX2:
* 2 núcleos G92 a 600Mhz/1.500Mhz (Core/Shaders)
* Fillrate combinado de 76.800 Mtexels
* Memoria a 2.000Mhz con un Bandwidth de 64GB/s
* Cumple con las especificaciones PS 4.0
* 2x 128 Stream Procesors unificados (Vertex Shaders y Pixel Shaders)
* 2x 16 unidades ROP (Raster Operation Partition)
* El chip gráfico aplica 2x 64 texturas por ciclo de reloj
* 2x 512MB de GDDR3 de 512 bits
* Soporta por hardware DirectX 10
Gigabyte 9800GX2
Lo primero que podemos pensar (que pensé) al desempaquetar esta gráfica fue: "esto no cabe en mi torre ni en broma". Y así es. No en vano la tarjeta mide de largo 26,5 centímetros (por 12,5 de alto y 4 de ancho; sea como sea, se comerá el siguiente puerto que haya al lado del PCI-Express). Como ya comentábamos antes, no cabe en todas las cajas de ordenador, de manera que asegúrate bien antes de comprarla. Y en peso también andamos servidos: pesa la friolera de 1.150 gramos (1 kilo y un poquito más). Ya a pulso es bastante pesada, así que no es de extrañar que en el manual nos aconsejen poner dos tornillos para fijarla bien a la estructura de la caja.
El sistema de refrigeración es parecido al de Manli, siguiendo las especificaciones de Nvidia para ello: a la derecha vemos un ventilador grande a través de una disipación de rejilla que se extiende por casi toda la tarjeta. Por la parte superior, la propia rejilla nos permite ver que hay láminas de aluminio negras en el interior de la GX2. Y es que los dos núcleos G92 deben estar bien refrigerados, y tenemos que hacernos a la idea de que, trabajando a la vez, se calentarán bastante. A pesar de que lo más voluminoso de la tarjeta es, precisamente, su sistema de enfriamiento, parece que éste es efectivo y cumplirá su función. Lo veremos después.
En cuanto a sistema de conexiones, este modelo de Gigabyte también está dotado de dos salidas DVI y una salida HDMI. Hay dos adaptadores, ambos para VGA (D-SUB15), que vienen incluidos, por si los necesitamos para nuestro monitor. Asímismo, en la parte superior de la tarjeta encontramos el conector SLI (por si se nos ocurre montar dos tarjetas de como ésta, con lo que hablaríamos de 4 núcleos gráficos). También están los dos conectores de alimentación adicional: uno de 6-pin y otro de 8-pin. Se descubren levantando una pegatina, que debemos retirar para poder hacer uso de estas entradas. La GX2 necesita mucha alimentación, de manera que requiere de una buena PSU, con al menos 580W de potencia y las conexiones de pins necesarias. Si no disponemos de ellas, Gigabyte nos proporciona los cables para que podamos conectarla y alimentar a este pequeño devorador de vatios convenientemente.
Hay otra pequeña conexión en la parte superior de la placa, justo al lado de las entradas de alimentación, que corresponde a la salida de audio S/PDIF de la tarjeta. Nvidia no dispone de ningún chip de sonido incorporado, de manera que el audio que va asociado a la salida HDMI debe decodificarlo la placa base con su conector S/PDIF interno (o nuestra tarjeta de sonido con dicha salida).
Vemos en las fotos a pie de párrafo más imágenes de esta GX2. Gigabyte ha impreso la imagen de su mascota (una guapa señorita) en ambas caras de la gráfica, con lo que tenemos más de la mitad de la gráfica decorada con un dibujo colorista que muestra el modelo y la marca. Sobre eso, en el propio conector PCI-Express hay una etiqueta blanca que nos indica el modelo exacto: GV-NX98X1GHI-B.
Aquí están todos los extras que acompañan a la tarjeta, desde los adaptadores VGA hasta os cables para alimentar la gráfica. Todo ello acompañado por los manuales de instalación e instrucciones básicas, así como el CD con los drivers necesarios para que la tarjeta funcione. Realmente, el bundle es un poco justo, incluso tiene menos que el de Manli, para el tipo de tarjeta que tenemos entre manos: hablamos de una gráfica de gama alta, que es lo más potente y caro del momento, y no habría estado mal que se incluyera algún juego de última generación para comprobar su rendimiento.
He aquí una breve lista de las principales características de la Gigabyte 9800GX2:
* 2 núcleos G92 a 600Mhz/1.500Mhz (Core/Shaders)
* Fillrate combinado de 76.800 Mtexels
* Memoria a 2.000Mhz con un Bandwidth de 64GB/s
* Cumple con las especificaciones PS 4.0
* 2x 128 Stream Procesors unificados (Vertex Shaders y Pixel Shaders)
* 2x 16 unidades ROP (Raster Operation Partition)
* El chip gráfico aplica 2x 64 texturas por ciclo de reloj
* 2x 512MB de GDDR3 de 512 bits
* Soporta por hardware DirectX 10
Entorno de pruebas
Seguimos sin cambios en nuestra plataforma de pruebas y es la segunda vez que probamos 3DMark Vantage en nuestro banco, de momento de forma puramente anecdótica. Seguimos utilizando los controladores oficiales para la serie 9 de NVIDIA, los ForceWare 174.74 y para este test de FutureMark hemos decidido hacer lo mismo que hicimos con la Radeon HD 3850: no poner una versión beta sólo para pasar dicho test. Ya llegarán nuevas versiones oficiales de los controladores y podremos disfrutar de mejoras de rendimiento y esperamos que no sólo en este test. Mientras repasábamos este artículo han aparecido nuevos controladores, pero no podemos volver atrás y empezar de nuevo las pruebas de rendimiento.
Hemos dejado los valores por defecto de estas tarjetas. Intuimos que el potencial de overclock es elevado, pero demostrarlo no es el fin último de este artículo, por lo que nos centraremos en el rendimiento con los valores de fábrica establecidos.
Resultados de los Tests
Los resultados de las pruebas son dispares. Empecemos con Aquamark. La GX2 supera ligeramente a la GTX, aunque no de forma espectacular como cabría esperar. A pesar de eso, nuestra analizada toma la delantera aquí. 3DMark es un clásico en esto de las pruebas gráficas, así que lo hemos incluido también. Las puntuaciones obtenidas por la GX2 en 3DMark 06 y 05 siguen siendo superiores, y con Vantage obtenemos el mejor score de cuantos hemos conseguido hasta la fecha. Este nuevo test de Futuremark está especialmente optimizado para gráficas de última generación, así que no es de extrañar.
Con X3: Reunion la diferencia a favor de la GX2 es más notable. Un detalle curioso es que la tarjeta parece no inmutarse demasiado tanto si le ponemos filtros como si no se los ponemos. Con Splinter Cell vemos que la GX2 vuelve a ganar a su hermana, sobre todo en las resoluciones más altas. Un detalle curioso es que a 640x480 la GTX gana a la GX2.
En Half-Life 2 ocurre el caso de que la GTX supera ligeramente a la GX2, excepto en las resoluciones más altas, donde se desmarca un poco. Lo mismo pasa con Half-Life 2 Episodio 1. En Prey pasa lo mismo que en Half-Life 2. Incluso a 640x480 la GX2 da más fps con filtros que sin. Algo muy extraño.
El caso de Knights of the sea nos sorprendió. La GX2 gana a altas resoluciones y con filtros, pero a 1600x1200, DirectX 10 y con filtros hay una diferencia brutal con respecto a 1600x1200, DirectX 10 y sin filtros. No nos queda claro si es un defecto de los drivers, de la propia tarjeta o del juego, pero 4,2 fps en comparación 68,1, que son los resultados de la media es, como mínimo, curioso. Decir que esta tarjeta, donde mejor se desempeña, es a altas resoluciones.
Con Call of Juarez la GX2 supera ampliamente a la GTX, sea la resolución que sea. Crysis pone al rojo vivo a cualquier tarjeta gráfica que se precie, y no podíamos dejar pasar la oportunidad de probarlo con ésta, y a alta resolución. A 1600x1200 sufre, aunque aguanta el tipo. Tiene resultados bastante mejores que la GTX, sobre todo a altas resoluciones. A pesar de ello, y dado que hablamos de Crysis, a 1600x1200 y con todo a tope la tarjeta se resiente, pero por debajo de eso podemos decir que no hay gráfica en el mercado que de mejores resultados, aunque tampoco sean tan espectaculares como cabría esperar.
Si comparamos el consumo de esta GX2 con la GTX, lógicamente la cosa se dispara. Mientras que en la GTX encontrábamos que el equipo entero, trabajando al máximo, daba 246W con picos de 290W, con la GX2 la cosa se dispara a 300W de carga plena y 404W de pico, lo cual no se puede calificar sino de burrada. Es imposible determinar la cantidad de potencia que requeriría nuestra fuente de alimentación para nutrir esta tarjeta, pero en ningún caso debería ser inferior a las cifras que hemos dado. Igualmente, sería importante que nos aseguráramos del amperaje de cada línea de la fuente, para cerciorarnos que dará los voltajes correctos cada vez que la gráfica se lo exija.
A nivel de temperaturas, no nos podemos quejar por el calorcito de esta gráfica: en reposo contamos unos 70 ºC, mientras que trabajando a destajo la cosa subió hasta los 84 ºC. Hablamos de dos núcleos gráficos, que ya son calentitos de por sí, por lo que no nos sorprenden estos datos. En cuanto al ruido, ambientalmente teníamos una cifra de 43 dBA, y en reposo nos dio un dato de 48 dBA, mientras que al máximo la cosa ascendía a los 54 dBA. No es una turbina pero si queremos silencio podemos irnos despidiendo.
Dados los resultados obtenidos, queda patente la potencia de esta gráfica en todos los aspectos, si bien hay que matizar algunas cosas. Principalmente, supera a la 9800GTX en todos los casos, aunque a resoluciones bajas, en algunas ocasiones, vemos que la GTX tiene un mejor desempeño. Quizá los dos núcleos de la GX2 no se pongan de acuerdo cuando tienen poca carga de trabajo y no rindan como deberían, pero es un detalle a tener en cuenta.
Otro dato a matizar es que dado que hablamos de dos núcleos gráficos, los resultados tendrían que ser mucho más espectaculares. Con esto queremos decir que a veces la ventaja sobre la GTX es muy sutil, demasiado como para justificar la compra de la tarjeta. Es lo más potente por el momento, eso es innegable, pero dado que estamos ante la tarjeta más potente del mercado, debería ser mucho mejor.
La mayoría de las veces, eso sí, a la 9800 GX2 no le afectan demasiado los filtros de los juegos, lo cual la convierte en una buena opción si nos gusta jugar a tope y por lo tanto con ellos activados.
Conclusiones
Es evidente que la GX2 podría dar mucho más de sí, pero por limitaciones de su arquitectura, o por inmadurez de los drivers, o por limitación del software probado, el caso es que podría haber sido mucho mejor. Es innegable que estamos ante una tarjeta apta para trabajar a altas resoluciones y con todos los filtros posibles y que, de adquirirla, nos dará un gran resultado. A pesar de ello, es una fuerte inversión para una tarjeta que podrá ser superada, seguramente en breve, por modelos incluso de un sólo núcleo gráfico.
Por eso, la 9800 GX2 es más una tarjeta "del momento" que una apuesta segura: si a mí me dicen que tiene dos núcleos gráficos, he de entender que rinde el doble que cualquier otra tarjeta, y a la práctica esto no es así ni de lejos. Es algo que debemos tener en cuenta si pensamos adquirirla.
Y ya no hablemos del ruido generado o el calor, o el consumo, el cual se vuelve simplemente inaceptable. Quizá vale la pena hacerse con una 9800GTX, que cuesta muchísimo menos y sigue siendo una tarjeta de gama alta, que esta GX2.
Y es que aunque las características llamen mucho la atención, no son lo que parecen: la memoria no es 1GB GDDR3, sino 512 + 512 (los núcleos gráficos no suman sus memorias y no las comparten), el ancho de banda no es de 512bits, sino de 256 + 256..., y así con todo lo demás. Quizá habría estado bien que cada núcleo gráfico hubiese venido con 1GB de memoria, ya que es una gráfica indicada para altas resoluciones, y ya se sabe que a más resolución más memoria se necesita.
De 500 euros esta tarjeta no baja, y es un precio que pica para casi todos los bolsillos. Quizá una persona que juegue a diario a Crysis a alta resolución, o a su modo multijugador, o a juegos que aprovechen esta potencia gráfica, la GX2 será una buena inversión. Los demás pueden valorar si les compensa o no el desembolse de dinero. A pesar de todo, es inevitable darle a la 9800GX2 el premio N3D Rendimiento, ya que, aunque no sea una abominación en rendimiento, sigue siendo lo más potente del mercado gráfico.
Lo mejor
* Funciona muy bien a altas resoluciones y con filtros
* Estéticamente no está nada mal
* A día de hoy, es la gráfica más potente del mercado
Lo peor
* El precio
* Consumo eléctrico excesivo
* El rendimiento final podría ser más espectacular
* Demasiado grande para que quepa en todas las cajas
Fuente