PORORO
También conocido como popcorn, o palomitas de maiz o pochoclo, de acuerdo a la geografía, los usos y costumbres.
Resulta extraño que una comida tan simple y popular sea desconocida para muchos. Desconocida su forma de hacer. Simple y rápida.
Ultimamente es imosible comer el pororó que viene como ingrediente junto a la Cerveza. Casi siempre están húmedos y viejos, sin sabor y se pegan al paladar. Entonces, cómo puede ser que siendo tan simples de hacer, traigan semejante porquería?
Es cierto que el proceso de fabricación tiene algunos tips que garantizan el exito o te confinan al absoluto fracaso, pero no son para nada secretos y mucho menos complicados.
Primero a lo primero. Qué necesitamos?
- Maíz de pisingallo.
- Aceite neutro.
- Sal.
Preparación:
A no perderse entre tanto procedimiento…
1º tomamos una olla o cacerola, preferentemente de piso grueso, y con una tapa que la cubra. Es importante lo del piso grueso y fundamental que tenga una tapa, claro.
2º colocamos un puñado de maíz en el fondo y algo de aceite. No mucho maíz y no muy poco aceite.
3º prendemos el fuego, agitamos un poco para que todos los granos tomen contacto con el aceite y esperamos que empiecen a reventar.
4º una vez que reventaron todos, apagamos el fuego y agregamos sal.
Agreagamos sal, el pororó dulce es un invento del imperialismo para vender en los cines!
Ahora lo interesante.
El éxito o el fracaso radica en la cantidad de granos que quedadon sin reventar, y la cantidad de pororó que se ha quemado. Un pororó excelente, tiene todos los granos reventados y ninguno quemado.
Como verán hay una línea muy fina entre el éxito y el fracaso. No retirar del fuego a tiempo implica quemaduras. Retirarlo antes de tiempo, granos sin explotar.
Cómo sabemos cuando reventaron todos los granos? Cómo sabemos que los que reventaron no se están quemando mientras explotan los otros?
Son misterios que la ciencia aun no ha podido resolver, pero que usted tendrá la oportunidad de descubrir aquí, y ahora.
Cuando el recipinete llega a una determinada temperatura, empiezan a explotar los granos, siguiendo una curva que ahora no tengo el modelo matemático, pero crece abruptamente al principio y decrece mucho al final. O sea, mucho chisporroteo al principio, poquito y nada al final. Este es el momento de apagar el fuego.
Para evitar los quemados, dos sugerencias: no poner mucho maiz (nunca debe cubrir el piso de la olla), de esta forma no le dará tiempo a quemarse mientras explotan los otros y no ser mezquino con el aceite. El aceite transfiere muy bien el calor.
Y por último, antes de la secuencia de imágenes, una recomendación más: Es preferible que queden algunos sin reventar, al sabor del pororó quemado.
Ahora si, las fotos del paso a paso.
Un puñado de maíz pisingallo que como vemos, no cubre el fondo del recipiente.
Agregamos ahora un generoso chorro de aceite neutro y prendemos el fuego. Fuego fuerte, nada de timorateces.
Tapamos la olla, y seguimos con lo que estábamos haciedo.
Estamos atentos al ruido cuando empiecen a explotar, solo unos pocos minutos más tarde hay que apagar el fuego. Levantamos la tapa y vemos lo como salió todo.
Llevamos ahora a un recipiente más apto para el consumo y agregamos un poco de sal.
BUENO AHORA SE DESCARGAN ALGUNA PELI Y SE HACEN ESTOS PORORO... ESPERO SUS COMENTARIOS!!
También conocido como popcorn, o palomitas de maiz o pochoclo, de acuerdo a la geografía, los usos y costumbres.
Resulta extraño que una comida tan simple y popular sea desconocida para muchos. Desconocida su forma de hacer. Simple y rápida.
Ultimamente es imosible comer el pororó que viene como ingrediente junto a la Cerveza. Casi siempre están húmedos y viejos, sin sabor y se pegan al paladar. Entonces, cómo puede ser que siendo tan simples de hacer, traigan semejante porquería?
Es cierto que el proceso de fabricación tiene algunos tips que garantizan el exito o te confinan al absoluto fracaso, pero no son para nada secretos y mucho menos complicados.
Primero a lo primero. Qué necesitamos?
- Maíz de pisingallo.
- Aceite neutro.
- Sal.
Preparación:
A no perderse entre tanto procedimiento…
1º tomamos una olla o cacerola, preferentemente de piso grueso, y con una tapa que la cubra. Es importante lo del piso grueso y fundamental que tenga una tapa, claro.
2º colocamos un puñado de maíz en el fondo y algo de aceite. No mucho maíz y no muy poco aceite.
3º prendemos el fuego, agitamos un poco para que todos los granos tomen contacto con el aceite y esperamos que empiecen a reventar.
4º una vez que reventaron todos, apagamos el fuego y agregamos sal.
Agreagamos sal, el pororó dulce es un invento del imperialismo para vender en los cines!
Ahora lo interesante.
El éxito o el fracaso radica en la cantidad de granos que quedadon sin reventar, y la cantidad de pororó que se ha quemado. Un pororó excelente, tiene todos los granos reventados y ninguno quemado.
Como verán hay una línea muy fina entre el éxito y el fracaso. No retirar del fuego a tiempo implica quemaduras. Retirarlo antes de tiempo, granos sin explotar.
Cómo sabemos cuando reventaron todos los granos? Cómo sabemos que los que reventaron no se están quemando mientras explotan los otros?
Son misterios que la ciencia aun no ha podido resolver, pero que usted tendrá la oportunidad de descubrir aquí, y ahora.
Cuando el recipinete llega a una determinada temperatura, empiezan a explotar los granos, siguiendo una curva que ahora no tengo el modelo matemático, pero crece abruptamente al principio y decrece mucho al final. O sea, mucho chisporroteo al principio, poquito y nada al final. Este es el momento de apagar el fuego.
Para evitar los quemados, dos sugerencias: no poner mucho maiz (nunca debe cubrir el piso de la olla), de esta forma no le dará tiempo a quemarse mientras explotan los otros y no ser mezquino con el aceite. El aceite transfiere muy bien el calor.
Y por último, antes de la secuencia de imágenes, una recomendación más: Es preferible que queden algunos sin reventar, al sabor del pororó quemado.
Ahora si, las fotos del paso a paso.
Un puñado de maíz pisingallo que como vemos, no cubre el fondo del recipiente.
Agregamos ahora un generoso chorro de aceite neutro y prendemos el fuego. Fuego fuerte, nada de timorateces.
Tapamos la olla, y seguimos con lo que estábamos haciedo.
Estamos atentos al ruido cuando empiecen a explotar, solo unos pocos minutos más tarde hay que apagar el fuego. Levantamos la tapa y vemos lo como salió todo.
Llevamos ahora a un recipiente más apto para el consumo y agregamos un poco de sal.
BUENO AHORA SE DESCARGAN ALGUNA PELI Y SE HACEN ESTOS PORORO... ESPERO SUS COMENTARIOS!!