
Carl Gustaf Mannerheim (Finlandia):
Carl Gustaf Emil Mannerheim (1867 – 1951) fue un noble, militar y político finlandés, mariscal y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Finlandia, y sexto presidente de la República de Finlandia (1944-1946).
Participaciones Militares:
Guerra Ruso-Japonesa (como Oficial de Dragones)
(2) Expediciones a China (como Agregado Militar)
Primera Guerra Mundial - Frente rumano/austrohúngaro (como Oficial de Caballería)
Guerra Civil Finlandesa (como Comandante en Jefe de la Guardia Blanca)
Guerra de Invierno (como Mariscal de Campo)
Guerra de Continuación (como Mariscal de Finlandia)
Guerra de Laponia (como Mariscal de Finlandia)
Presidente de Finlandia (1944 - 1946)
Historia:
• Oficial del Ejército Imperial Ruso:
Mannerheim sirvió en la Guardia de Caballeros hasta 1904, siendo asignado a la Administración de Establos de las Cortes Imperiales, desde 1897 hasta 1903. Mannerheim se convirtió en un experto en caballos, comprando sementales y caballos especiales para el ejército. En 1903 fue puesto al mando de un escuadrón y se convirtió en un monitor de entrenamiento ecuestre en los regimientos de caballería. En octubre de 1904, Mannerheim fue transferido al 52º Regimiento de Dragones de Nezhin, en Manchuria, con el rango de teniente coronel. Luchó en la guerra ruso-japonesa, siendo ascendido a coronel por su valentía en la batalla de Mukden.
(Retirada del Ejército Imperial tras la Batalla de Mukden)
Al regresar de la guerra, Mannerheim pasó los años de 1905 y 1906 en Finlandia y Suecia. Como representante de la rama varonil de su familia, estuvo presente como miembro de la nobleza en la última sesión de la Dieta de Finlandia. De julio a octubre de 1906 dirigió una expedición a China, viajando desde Taskent a Kasgar con el sinólogo francés Paul Pelliot. En otoño de 1908 volvió a dirigir una nueva expedición a China, con fines antropológicos y estratégicos, ya que esas áreas septentrionales de China eran potencialmente problemáticas entre Rusia, China e incluso el Reino Unido, en lo que se suele conocer como el Gran Juego.
Tras este viaje, fue designado comandante del 13º Regimiento de Ulanos de Vladimir. Al año siguiente fue ascendido a mayor general, y designado como comandante del Regimiento de Escoltas Ulanos de Su Majestad en Varsovia.
En 1912 entró a formar parte del mando militar imperial, siendo designado como comandante de brigada de caballería en 1913.
En la Primera Guerra Mundial, Mannerheim sirvió como comandante de caballería en los frentes rumano y austrohúngaro. Tras distinguirse en combate contra las fuerzas austríacas, fue condecorado con la Cruz de San Jorge de 4ª clase, uno de los más altos honores del Imperio ruso.
(Un jóven Mannerheim posa en una foto de 1914)
En 1915 fue asignado al mando de la 12ª División de Caballería, y tras la Revolución de febrero de 1917, asumió el mando del 6º Cuerpo de Caballería en el verano de ese mismo año, siendo ascendido al rango de teniente general (su ascenso se había paralizado desde febrero de 1915).
Sin embargo, Mannerheim no gozó de la confianza del nuevo gobierno, que lo observaba como uno de los oficiales que no habían apoyado la revolución. En septiembre fue relevado del mando, al resultar herido tras caer de su caballo, pasando a la reserva y recuperándose de su caída en Odesa, donde decidió volver a la vida civil y regresar a Finlandia.
• Su Rol durante la Guerra Civil Finesa:
En enero de 1918, el Senado de la recién proclamada Finlandia independiente, bajo su líder Pehr Evind Svinhufvud, designó a Mannerheim como comandante en jefe del prácticamente inexistente ejército finlandés, formado por poco más de un modesto número de Guardias Blancos, siendo la misión de este cuerpo la de defender al Gobierno durante la guerra civil. Mannerheim aceptó el cargo, a pesar de su presentimiento acerca de la influencia alemana sobre el gobierno finés.
Estableció su cuartel general en Seinäjoki, y comenzó a desarmar las guarniciones rusas que aún permanecían acantonadas en el territorio finlandés, cuyo número ascendía a unos 42.500 efectivos. Durante la subsiguiente guerra civil (denominada Guerra de la Libertad por el ejército blanco) fue ascendido en marzo de 1918 al rango de general de caballería (Ratsuväenkenraali).
Disgustado por la creciente influencia germana, Mannerheim abandonó temporalmente el país en junio de 1918. De esta forma, se hallaba fuera del país durante la última y desastrosa fase del conflicto civil, una etapa de gran mortandad como consecuencia de las epidemias y la inanición en los campos de prisioneros y los prolongados procesos. Mannerheim trató de evitar el "terror blanco", oponiéndose a las masivas encarcelaciones de los "rojos".
(Mannerheim en 1918 como General de Caballería finlandés)
En otoño de 1918, Mannerheim sostuvo conversaciones diplomáticas en Londres y París, siendo requerido en septiembre de vuelta a su país desde París para ser nombrado Protector del Estado o Regente (Valtionhoitaja o Riksföreståndare), existiendo incluso una facción monárquica que pretendía coronarlo como rey. Después de que Federico Carlos de Hesse-Kassel fuera señalado como pretendiente, despertando así las suspicacias en los Aliados, su posterior renuncia al trono permitió a Mannerheim asegurar el reconocimiento de la independencia finlandesa por parte del Reino Unido y los Estados Unidos, solicitando y recibiendo ayuda alimenticia extranjera para combatir el hambre existente tras el conflicto civil.
A pesar de que era un ferviente anti-bolchevique, finalmente rechazó una alianza con el Ejército Blanco ruso debido a la probabilidad de que no reconociesen la independencia finlandesa. En 1919 perdió las elecciones presidenciales en el Parlamento en beneficio de Kaarlo Juho Ståhlberg, tras lo cual se retiró de la vida pública.
• Mannerheim como Héroe de la Humanidad en el período de entre guerras:
En los años entre los dos conflictos mundiales, los objetivos de Mannerheim fueron principalmente humanitarios.
Apoyó a la Cruz Roja Finlandesa, creando asimismo la Fundación Infantil Mannerheim. En 1929 rechazó la oferta que recibiera de los radicales de la derecha política para erigirse en dictador de facto, si bien mantuvo alguna simpatía hacia el derechista Movimiento Lapua, de tendencia semi-fascista. Tras la elección de Pehr Evind Svinhufvud como Presidente de Finlandia en 1931, Mannerheim fue elegido como jefe del Consejo de Defensa de Finlandia, al tiempo que recibía la promesa escrita de ser proclamado Comandante en jefe en caso hipotético de guerra, promesa que fuera renovada en 1937 por el sucesor de Svinhufvud en la Presidencia, Kyösti Kallio.
En 1933 obtuvo el título honorífico de Mariscal de Campo (Sotamarsalkka, Fältmarskalk). Mannerheim impulsó la industria militar finlandesa, además de intentar sin éxito una alianza militar defensiva con Suecia.
Sin embargo, el rearme del ejército finlandés no se produjo tan rápida o tan efectivamente como deseara, siendo por tanto poco optimista respecto a un hipotético conflicto armado. En este sentido, mantuvo algunas disputas con varios gabinetes, lo cual le llevó incluso a firmar varias cartas de renuncia.
• Mannerheim como Mariscal de Campo:
Cuando las negociaciones con la Unión Soviética por la cesión de territorios en el istmo de Carelia fracasaron en 1939, Mannerheim retiró su renuncia el 17 de octubre, aceptando así de nuevo el puesto de Comandante en jefe del Ejército finlandés en caso de guerra, mandato que entró oficialmente en vigor cuando los soviéticos atacaron a Finlandia el 30 de noviembre.
Asistido en las decisiones estratégicas por el teniente general Aksel Airo, Mannerheim estableció su cuartel general en Mikkeli, donde permaneció gran parte del tiempo en que se desarrollaron la Guerra de Invierno y la Guerra de Continuación, si bien hizo numerosas visitas al frente. Mantuvo el cargo de Comandante en jefe entre ambas guerras, de acuerdo con la carta formal que había recibido de los presidentes Kyösti Kallio y Risto Ryti tras la Paz de Moscú (12 de marzo de 1942).
Durante la Guerra de Continuación, guardó relaciones con el gobierno de la Alemania nazi de la forma más formal posible, rechazando su propuesta de firmar una alianza e incluso rechazando la propuesta nazi de que las tropas finlandesas participaran en el asedio de Leningrado.
(Hitler junto a Mannerheim en 1942)
El 4 de junio de 1942, el día en que Mannerheim cumplía los 75 años, el gobierno finlandés le otorgó el rango honorífico y exclusivo de Mariscal de Finlandia (Suomen Marsalkka, Marskalken av Finland), siendo la primera y la única persona en poseer tal rango. Ese mismo día recibió la inesperada y no tan agradable visita de Adolf Hitler para felicitarle por el doble acontecimiento, lo cual le causó cierta zozobra.
Hitler había programado la visita a Mannerheim para el día de su cumpleaños, si bien éste no deseaba un encuentro con el líder nazi, ni en Mikkeli ni en Helsinki, ya que podría interpretarse más como una deferencia personal que como una simple visita de un jefe de estado. Otro factor era el desagrado que le causaban los alemanes, habiéndose mostrado siempre contrario a su influencia en los asuntos políticos y militares de Finlandia. Finalmente, accedió al encuentro, que tuvo lugar en una vía muerta del ferrocarril cercano al aeropuerto de Immola, en el sureste de Finlandia, y fue mantenido en secreto.
Los logros de Mannerheim como comandante en jefe de las fuerzas finlandesas no son fáciles de determinar.
En aquel tiempo, e incluso hasta nuestros días, el gran prestigio de Mannerheim creó también detractores que catalogaron sus acciones de guerra como el equivalente a una traición, especialmente aquellas críticas procedentes de las fuentes soviéticas o de los comunistas finlandeses. Es por tanto necesario analizar la figura de Mannerheim desde dos perspectivas: la militar y la política.
Como comandante militar, Mannerheim fue generalmente afortunado. Bajo su liderazgo las Fuerzas de Defensa de Finlandia libraron una exitosa guerra que al final salvó a su país de la ocupación soviética.
Mannerheim tuvo mucho cuidado de no malgastar la vida de sus soldados, así como tampoco corrió riesgos innecesarios. Quizás su mayor defecto fue su rechazo a delegar tareas: aunque poseía un gran número de subordinados muy capaces (el principal de ellos, el teniente general Aksel Airo), Mannerheim insistía en que todos los jefes de servicio de los cuarteles generales finlandesas debían informarle directamente, dejando así poco que hacer a Erik Heinrichs, general de infantería y jefe del Estado Mayor. De hecho, Mannerheim llegó a decir que no deseaba ser "prisionero de un sólo hombre". Mannerheim se abrumó con el trabajo, y en consecuencia la coordinación entre los diversos departamentos en los cuarteles generales se vio afectada negativamente, algo que pudo influir en que la ofensiva soviética en el istmo de Karelia en junio de 1944 cogiese desprevenidos a los finlandeses. No existía otra autoridad salvo Mannerheim que recabara toda la información y la volcase en órdenes operacionales.
Por otro lado, puede decirse que Mannerheim sobrepasó su labor política. Aun siendo un soldado, que por tanto no debía tomar partido en la política, Mannerheim no podía ayudar a su país sin ser una importante figura política.
Una cuestión crucial durante la guerra había de ser el momento de buscar la paz con la Unión Soviética. Demasiado pronto podría significar represalias por parte de la Alemania nazi, y demasiado tarde, la ocupación soviética de Finlandia. A partir de 1942 quedó cada vez más claro que Alemania podría no derrotar a la Unión Soviética. Mannerheim fue pues cauto en este aspecto, para ir tomando gradualmente el liderazgo del país y conducirlo a la paz. Mannerheim desempeñó este papel de forma muy hábil, ya que tenía una clara visión sobre cómo Finlandia debía conducir su guerra en la delicada situación del momento, cuando el final de la contienda permanecía aún incierto. Sabía cómo negociar con los alemanes para obtener toda la ayuda militar posible sin involucrar a Finlandia en un tratado a ciegas. Por ejemplo, durante los preparativos de la Guerra de Continuación de 1941, a Mannerheim se le ofreció el mando de las tropas alemanas desplegadas en suelo finlandés. Aceptar esta oferta hubiera significado facilitar el desarrollo de la guerra, pero Mannerheim advirtió que Hitler no dejaría libertad a los finlandeses en la dirección de los combates, dentro de la ofensiva germana general en esta zona. Ya que Mannerheim deseaba evitar por todos los medios ejecutar órdenes directas desde Berlín o que afectasen a Alemania, finalmente rechazó el ofrecimiento.
Sin embargo en junio de 1944, debido a la amenaza que suponía una inminente ofensiva soviética sobre el frente finlandés, Mannerheim creyó necesario que Finlandia accediese a firmar el pacto de alianza que demandaba el Ministro de Asuntos Exteriores alemán, Joachim von Ribbentrop, para poder así asegurar la ayuda militar alemana. Pero incluso entonces Mannerheim trató de distanciar su figura del acuerdo, consiguiendo que fuese el Presidente Risto Ryti el firmante del pacto, conocido como el acuerdo Ryti-Ribbentrop. La estrategia de Mannerheim tuvo su conclusión esperada cuando el acuerdo fue revocado tras la dimisión de Ryti en agosto de ese mismo año, tras lo cual Mannerheim sucedió a Ryti como Presidente de Finlandia.
(Mannerheim y Ryti pasan revista a una división durante la Guerra de Continuación)
Carrera Militar:
Ejército del Imperio ruso
- 1888: Suboficial
- 1889: Corneta
- 1891: Corneta de la Guardia de Caballeros
- 1893: Teniente de la Guardia
- 1899: Capitán subalterno de caballería de la Guardia
- 1902: Capitán de caballería de la Guardia
- 1904: Teniente coronel
- 1905: Coronel
- 1911: Mayor general
- 1917: Teniente general
- 1918: General de caballería
Ejército de Finlandia
- 1933: Mariscal de Campo
- 1942: Mariscal de Finlandia
Condecoraciones:
- Orden de Santa Ana, 2º grado (Imperio ruso)
- Orden de San Estanislao, 2ª clase (Imperio ruso, Polonia)
- Orden de San Vladimir, 4º grado (Imperio ruso)
- Caballero de 4ª clase de la Orden de San Jorge (Imperio ruso)
- Caballero de la Orden de Serafín (Suecia)
- Caballero de la Orden del Elefante (Dinamarca)
- Cruz de Hierro (Alemania)
- Oficial de la Legión de Honor (Francia)
- Gran Cruz de Caballero de la Orden del Imperio Británico (Reino Unido)
- Gran Cruz de la Orden de la Cruz de la Libertad (Finlandia)
- Cruz de Mannerheim, 1ª clase (Finlandia)

Fin del Post,
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No te defraudare.
Hasta la proxima
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