Panzer-ARG
Usuario (Argentina)

¿Cuáles son los pasaportes de América Latina que más poder tienen? La consultora Henley & Partners elabora el ranking global de países según la libertad que tienen sus ciudadanos para moverse por el mundo atravesando fronteras sin necesidad de visado. La compañía analiza las regulaciones de cada nación y ha creado un índice basado en una de las atribuciones más básicas que cada país se toma: decidir qué condiciones hacen falta para entrar en su territorio. A veces basta con el pasaporte, pero otras, no. Depende de qué ciudadanía tenga. El país con el pasaporte más confiable de la región es la Argentina, con entrada libre en 150 territorios del mundo, uno más que Chile. El podio lo completa Brasil, con 146, mientras que el top 5 agrega a México y Uruguay con 133 puertas abiertas en todo el planeta. Este es el top 10 de la región. 1) Argentina N° de países al que puede acceder sin VISA: 150 2) Chile N° de países al que puede acceder sin VISA: 149 3) Brasil N° de países al que puede acceder sin VISA: 146 4) México y Uruguay N° de países al que puede acceder sin VISA: 133 5) Costa Rica N° de países al que puede acceder sin VISA: 125 6) Venezuela N° de países al que puede acceder sin VISA: 124 6) Paraguay N° de países al que puede acceder sin VISA: 123 7) Honduras N° de países al que puede acceder sin VISA: 116 8) Guatemala N° de países al que puede acceder sin VISA: 114 9) El Salvador N° de países al que puede acceder sin VISA: 112 10) Nicaragua N° de países al que puede acceder sin VISA: 109 Fin del Post, espero que lo hayas disfrutado si te gusto, sigueme y veras mis proximas actualizaciones. No te defraudare. Hasta la proxima
GIF La historia de los 5 mil argentinos que pelearon en la Segunda Guerra Mundial Entre los voluntarios hay ex jugadores de Los Pumas. También participó la madre de Luca Prodan. Hay 12 sobrevivientes, el más joven de los cuales tiene 92 años. Mañana se inaugura una muestra en su honor. La Segunda Guerra Mundial se llevó de Argentina cerca de 5 mil voluntarios, entre ellos, 400 mujeres, que participaron activamente de las acciones aliadas durante 4 años. Hoy sobreviven 12 de aquellos valientes –el más joven tiene 92 años– y se reúnen periódicamente para recordar y están en contacto con pilotos veteranos de la guerra de Malvinas. Nunca cobraron una pensión de guerra ni la reclamaron, y son verdaderos héroes de la libertad de Europa. Mañana se inaugura en Rosario una muestra en su honor. Del primer seleccionado de rugby Los Pumas fueron casi todos a combatir. También la mamá de Luca Prodan, de la banda Sumo, que fue voluntaria y envió a su hijo con su mejor compañera, una argentina que se llamaba Cynthia, quien en se ocupó de él y en cuya casa se formó el grupo. Descubrir historias tan intensas nos lleva a un pasado casi desconocido, lleno de riqueza humana, poco difundido y valorado. Claudio Meunier rescata estas historias en cuatro libros apasionantes, entre ellos, Alas de trueno –junto a Oscar Rimondi–, y Nacidos con honor, que relatan las vidas de estos argentinos, descendientes de ingleses, galeses, daneses y criollos que no dudaron en ofrecer sus servicios y sus vidas por la libertad. El Caballero Negro de Malta Kenneth Langley Charney, conocido como "Caballero Negro", se destaca entre los argentinos que pelearon junto a los aliados. Combatió en las filas inglesas, derribó doce aviones enemigos, dañó seriamente otros 16 y participó del Día D en Normandía. Se ganó su apodo por combatir en la batalla de Malta y por sus temerarias acciones, que consistían en atacar de frente a los bombarderos alemanes y derribarlos de a uno. Luego de la guerra, se retiró a vivir en paz, lejos del ruido, y tuvo un final oscuro, víctima del alcoholismo. Y fue dado por desaparecido, hasta que Meunier, inquieto y apasionado por las historias de aviación, encontró su tumba en un pequeño cementerio de Andorra. Un periódico local que trató el tema había titulado "El héroe sin nombre del nicho 209". Cuando los vecinos se enteraron de quién estaba allí, hicieron poner una placa que decía "Héroe de la Segunda Guerra Mundial". El nicho donde estaba enterrado no se pagaba desde 1988 y corría riesgo de desalojo. Para evitar que sus restos terminaran en un osario, Meunier organizó un operativo de repatriación que finalizó con el retorno del héroe a la Argentina. Sus restos descansan hoy en el cementerio británico de la Ciudad de Buenos Aires, y en su lápida dice: "Aquí yace un héroe". Eso, dice Meunier, simplifica su gran historia. El Caballero Negro era bahiense. Si bien había nacido en Quilmes, su lugar de crianza fue Bahía Blanca, donde vivió con su familia en el hotel Atlántico, en las calles Brown y Colón. Charney era un niño inquieto, que con 10 años le sacó el automóvil a su padre y fue detenido en la Avenida Alem. El "piloto de las pampas" Maureen Dunlop, la "Piloto de las Pampas", murió a los 91 años en el anonimato. Hija de un australiano, nació en Quilmes en 1920, tomó cursos de piloto en unas vacaciones en Londres y, como lo hiciera su padre en la Primera Guerra Mundial, cuando estalló la segunda viajó con su hermana a Reino Unido. Se embarcaron en 1942 con muchos anglo-argentinos con las mismas intenciones: alistarse al ejército aliado. Maureen integró junto a otras 164 mujeres el Air Transport Auxiliary del Reino Unido. Su misión fue llevar aviones desde las fábricas o talleres de mantenimiento hasta sus bases. Voló 38 tipos diferentes de aviones y, luego, de la guerra, consiguió la calificación de instructora de vuelo de la RAF. De regreso a la Argentina, instruyó pilotos de una naciente Aerolíneas Argentinas y también voló para la Fuerza Aérea, aunque nunca le otorgaron las alas de aviador militar. En 1982, al ser entrevistada en ocasión de la guerra de Malvinas, expresó su gran dolor por el amor que sentía por ambos países. Pasó sus últimos años en Inglaterra, donde la sobrevive una hija. Los argentinos muertos en la Segunda Guerra están enterrados en los cementerios militares donde cayeron y en los campos de concentración donde algunos fueron detenidos y torturados. Hay tumbas en Birmania, Egipto, Alemania, Holanda, Francia, Inglaterra. En sus lapidas, se puede leer: "Cuando vuelvas a casa, háblales de nosotros, y diles que por su mañana entregamos nuestro hoy". Fin del Post, espero que lo hayas disfrutado si te gusto, sigueme y veras mis proximas actualizaciones. No te defraudare. Hasta la proxima

El día que Chile temió una guerra con Argentina y pidió ayuda a Estados Unidos Se desprende de los documentos secretos de la CIA desclasificados hace días. Qué dice el parte de inteligencia y cómo hubo una carrera armamentísta en los 60. Los últimos días de 1967 encontraron a Eduardo Frei Montalva preocupado. Muy preocupado. El espíritu navideño que invadía al resto de los chilenos a él lo hallaba con la cabeza en otro lado. El presidente de Chile entre 1964 y 1970 creía que en cualquier momento podía desatarse una guerra abierta con la Argentina, el país con el que compartía miles de kilómetros de frontera, siempre conflictivas. Frei estaba convencido de que esta vez la sangre se derramaría. Es que a diferencia a lo ocurrido dos años antes cuando había estallado el conflicto por la Laguna del Desierto, en la Argentina ya no estaba Arturo Illia y gobernaba el general Juan Carlos Onganía –luego de un golpe de Estado–, quien se mostraba inflexible en la discusión limítrofe por el Cabo de Hornos. (El presidente chileno Eduardo Frei Moncalva y el general argentino Juan Carlos Onganía. Ambos se embarcaron en una "carrera armamentística" que llamó la atención de la CIA) Fue por eso que el 21 de diciembre, Frei se acercó a los Estados Unidos para que intervinieran en el conflicto bilateral. Lo reveló uno de los miles de partes secretos que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) desclasificó recientemente. Estos documentos comprenden casi una década: entre 1961 y 1969. El que sacó a la luz el temor del presidente chileno lleva fecha del 22 de diciembre. "El presidente Frei ha pedido la ayuda de los Estados Unidos para persuadir a la Argentina de que acepte el arbitraje de una vieja disputa territorial entre ambos países", comienza el parte top secret de la CIA que ese 22 de diciembre por la mañana fue leído por el demócrata Lyndon B. Johnson. "La discusión sobre los derechos navegables cerca del canal del Cabo de Hornos ha estallado de nuevo. Frei cree que podría resultar en un conflicto armado a menos que sea haga algo para mantener la paz rápido". Así concluye el párrafo de ese documento histórico, en el cual también se hace referencia a la "China comunista", a Cuba, Yemen y un reporte extenso sobre la Guerra de Vietnam. El mundo vivía una plena Guerra Fría. Y la región latinoamericana no estaba ajena a esta polarización. Pero los gobiernos de Chile y Argentina vivían su propio conflicto, acompañado de una "carrera armamentística" que también llamaba la atención de la CIA. Bajo el título "América Latina", la agencia le dedicó varias líneas a la "carrera armamentística". "Hablar de una 'carrera armamentística' comienza aparentemente cuando Chile anunció su compra de 21 Hawker Hunter británicos después de conocer que la Argentina estaba comprando 25 A-U a los Estados Unidos. Ambos acuerdos se realizaron durante meses. Perú también ha estado comprando más modernas naves". Pero pasado el temor de Frei, la compra de material bélico continuó a un ritmo pocas veces visto. El 21 de diciembre de 1968 el documento indica que la Armada Argentina se había embarcado en un programa de "expansión y modernización". "Argentina comprará cazas Mirage III supersónicos de Francia, que serán entregados en 1970. El último año Perú compró una versión menos avanzada de Mirage. Al tiempo que Argentina y Perú mejoran su poderío aéreo, Chile ha mostrado nuevo interés en mejorar el suyo", señala el parte que llegó a la Casa Blanca el 13 de noviembre de 1968. Fin del Post, espero que lo hayas disfrutado si te gusto, sigueme y veras mis proximas actualizaciones. No te defraudare. Hasta la proxima
Argentina y su participación en la coalición militar en la Guerra del Golfo La Guerra del Golfo Pérsico (2 de agosto de 1990 - 28 de febrero de 1991), o simplemente Guerra del Golfo, fue una invasion librada por una fuerza de coalición autorizada por Naciones Unidas, compuesta por 34 países y liderada por Estados Unidos, contra la República de Irak en respuesta a la invasión y anexión iraquí del Estado de Kuwait. (En azul los miembros de la coalición, en amarillo el enemigo) Operativo Alfil: El Operativo Alfil es la designación militar dada a participación y el despliegue de la Armada Argentina en la ejecución de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra Irak en 1990, siendo estas la Nº 661 (embargo total), 665 (uso de la fuerza para imponer sanciones económicas) y 678 (uso de la fuerza para liberar Kuwait), en el marco de la Operación Escudo del Desierto. Tales determinaciones fueron consecuencia de la invasión por parte de las tropas iraquíes de Saddam Hussein al Emirato de Kuwait el 2 de agosto de 1990, anexando este país a su territorio. Grupo de Tareas 88.0 -Compuesto por: Destacado a las órdenes del Capitán de Navío Eduardo Alfredo Rosenthal: •Destructor Misilístico Clase MEKO 360H2 ARA (D-10) Almirante Brown asignado a la 2da. Div. de Destructores, CF D. Alejandro Tierno •Corbeta Misilística Clase MEKO 140A16 ARA (P-43) Spiro; asignado a la 2da. Div. de Corbetas CF D. Oscar González •Sección de 2 Helicópteros SA-316B Alouette III, características 3-H-109 y 3-H-112; asignados a la 1ra. Esc. Aeronaval de Helicópteros. (Escuadra de Rosenthal en el Golfo) En el escaso tiempo de una semana se alistaron ambas unidades, y el 25 de Septiembre de 1990 zarparon. Para llegar al área de operaciones se eligió una ruta prima facie más larga, a través de la costa africana y el mar Mediterráneo, pero que permitió tener cerca puntos de eventual apoyo logístico. A su vez, permitió incorporar equipos de comunicaciones de la US Navy en la base de Rota (España) y efectuar el degaussing (medición y calibrado de firma magnética para la guerra de minas) en el polígono de La Spezia (Italia). (¡Viva la Patria! - Despedida Grupo de Tareas 88.0) Durante la Operación Escudo del Desierto (hasta el 15 de enero de 1991), la misión era de control del tránsito marítimo y cumplimiento del embargo de materiales, mercadería y carga que fuesen a o proveniesen de Irak o Kuwait. Desde el 15 de enero de 1991, la misión se amplió al mantenimiento de las líneas de comunicaciones marítimas para las fuerzas de la Coalición, patrulla de área en soporte de dichas fuerzas y escolta del tren logístico desde Omán hasta la costa kuwaití, donde estaban en estación permanente los buques capitales (portaaviones, cruceros, portahelicópteros) de la coalición. Esta ampliación de la misión original fue permitida por la Ley 23904 del Congreso de la Nación Argentina, que facultó al Poder Ejecutivo Nacional para autorizar una participación más activa en las operaciones. (Allouete en la cubierta del ARA Alte. Brown. Aguas del Golfo. Enero 1991) Las estadísticas totales de misión dejan un total de 570 interceptaciones y 17 misiones de escolta, cubriendo escolta de 29 naves de la coalición. Estas misiones implicaron que el GT abriese 4 veces fuego. En cuanto a la sección destacada de la 1º Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros, ésta realizó 67 vuelos. Un accidente operativo (falla de turbina), afortunadamente sin víctimas, redujo el parque aéreo del GT a un solo aparato. La aeronave accidentada fue rescatada pero se consideró su reparación demasiado onerosa. (Allouette argentino accidentado en el Golfo) Grupo de Tareas 88.1 El grupo se constituyó por: •Corbeta Misilística Clase MEKO ARA Rosales; asignada a la 2da Div. de Corbetas, CF D. Héctor Tebaldi. •Transporte Clase Costa Sur ARA Bahía San Blás. (Corbeta ARA Rosales en 2013) La P-42 ARA Rosales cumplió misiones de patrullaje y escolta, agregada al comando naval multinacional. Dicha nave logró unas 326 intercepciones. Posteriormente, realizó maniobras combinadas con las Armadas Española, Inglesa y Estadounidense. La Rosales recibió apoyo logístico de buques franceses y australianos. La orden de regreso del GT 88.1 fue emitida el 23 MAY 1991. Su arribo se produjo en Buenos Aires en JUL 1991. Para el 02 AGO de 1991, la misión del GT 88.1 estaba finalizada. El ARA "Bahía San Blas" transportó elementos de ayuda humanitaria, como víveres, agua, trigo, etc. (ARA Bahía San Blas) -La FT-88.0 navego 48000 MN en la que realizo 570 intercepciones 17 misiones de escolta a buques civiles y 29 a buques militares los helicópteros realizaron 67 misiones -A las dos unidades navales se deben sumar las dos aeronaves de la FAA un KC-130 (TC-69) y un Boeing 707 (TC-93) este ultimo tuvo el extraño privilegio de ser la primera aeronave aliada en aterrizar en el aeropuerto de Bagdad el 10/3/91 (el cese del fuego fue el 6/3/91) y la única en operar en territorio Iraki -En total unos 1000 efectivos Argentinos repartidos entre la FAA y la ARA participaron de la primera Guerra del Golfo entre el 18 de Septiembre de 1990 y el 2 de Agosto de 1991 -En reconocimiento a esta contribución la bandera Argentina y sus tropas fueron las únicas de Sudamérica en participar del desfile de la victoria en la 5ta Avenida de Nueva York link: https://www.youtube.com/watch?v=Xo4TVUSttcE Fin del Post, espero que lo hayas disfrutado si te gusto, sigueme y veras mis proximas actualizaciones. No te defraudare. Hasta la proxima
GIF Propaganda militar alemana de la Segunda Guerra Mundial ("Aplastaremos a todos los enemigos de la gran Alemania" ) ("Detrás de las potencias enemigas: ¡El judío!" ) ("¡La victoria está de nuestro lado!" ) ("El bolchevismo sin máscara" ) ("Él es el culpable de la guerra" ) ("Servicio de trabajo del Reich: Construímos con cuerpo y alma" ) ("¡Tu patria está en peligro! Únete. " ) ("Muerte a la mentira: Marxismo y Hochfinanz -no sé qué es- " ) ("Victoria alemana para la liberación de Europa " ) ("¿Quién protege la Familia, el Trabajo y la Casa? El Centro" ) ("Victoria a cualquier precio" ) ("El bolchevismo trae guerra, desempleo y hambre - Asociación para el control del bolchevismo" ) ("Tu también" ) ("Alemania vencerá" ) ("La patria libre" ) ("Mañana alemana" ) ("¿Victoria o bolchevismo?" ) ("Desplegamos la Marina de Guerra" ) ("¿Esto o esto?" ) Fin del Post, espero que lo hayas disfrutado si te gusto, sigueme y veras mis proximas actualizaciones. No te defraudare. Hasta la proxima

La Armada Argentina a la cacería de OSNI's en Chubut Desde el 30 de enero de 1960 hasta el 25 de febrero del mismo año, dos objetos submarinos no identificados en la costa atlántica movilizaron a toda la Marina, la Fuerza Aérea y el Ejército de la República Argentina Ya en febrero de 1957, se había producido un episodio de alarma entre la Armada Argentina: detectaron lo que parecía ser un submarino de origen desconocido en el Atlántico sur, al cual trataron por cinco días de rastrear e identificar sin éxito. En mayo de 1958, aparece un objeto submarino en aguas jurisdiccionales argentinas, el submarino intruso no podía haber elegido peor sitio: se trataba del lugar donde, precisamente, la armada se hallaba realizando maniobras. La cuestión es que el intruso fue duramente atacado por la marina y la aviación naval. El 21 de mayo de 1958 se encontraban en el Golfo Nuevo, provincia de Chubut, los cruceros General Belgrano (hundido arteramente por un submarino atómico inglés en 1982), 9 de Julio y La Argentina; los destructores Buenos Aires, Entre Ríos, Misiones y Santa Cruz, el buque taller Ing. Iribas y los remolcadores Sanavirón y Charrúa, más algunos aviones navales. Por 24 horas este “submarino” fue detectado por medios electrónicos y visuales, se le lanzaron 22 cargas de profundidad. (Crucero ARA 9 de Julio) A las 18.03 horas, el Buenos Aires divisa movimiento hacia la costa y cuando va hacia ella para observar, avista una estela a su estribor e inmediatamente ve un periscopio a una distancia de 220 metros, cayendo entonces a su encuentro. Carga su artillería y trata de embestir al submarino, siendo asistido por el Entre Ríos y el Santa Cruz, mientras el Misiones investiga las embarcaciones de la costa (son dos pesqueros pequeños). Al pasar el Buenos Aires sobre la estela del periscopio -pintado de marrón claro, y aparentemente con un snorkel- observa manchas de aceite. El periscopio fue visto por oficiales y tripulantes de las estaciones del Comando, Control de Artillería y piezas de artillería del buque, además de los vigías. (Destructor ARA Buenos Aires) Un avión de patrulla Martin Mariner con 8 cargas de profundidad sobrevoló el Golfo en búsqueda. El Misiones y el Santa Cruz que mantienen contacto sonar con el submarino, dirigen el ataque del avión Martin Mariner largando éste cinco cargas de profundidad. Se pierde todo contacto. Se detectaron varias veces manchas de aceite en su ubicación. No obstante haber estado "encerrado" en un Golfo con una salida estrecha, y ser perseguido por un grupo de destructores y aviones, este “submarino” logró aguantar toda la presión de sus perseguidores y escapar. Sin duda que su comandante, oficiales y tripulación tuvieron nervios a toda prueba. (Columna de Martin Mariners desplazados por el COAN) Los informes preliminares daban cuenta incluso de que habría sido severamente averiado, pero lo cierto es que no se hallaron restos que así lo acreditaran. Todo indica que se trataba de un OSNI, un Objeto Submarino No Identificado. Al día siguiente, 22 de mayo de 1958, casi un mes después de asumir, el presidente Arturo Frondizi, un abogado y periodista argentino, que ocupó el cargo de presidente entre 1958 y 1962 brindó una conferencia de prensa. Reconoció la presencia de un sumergible en la Patagonia, al noroeste de Puerto Cracker, en Golfo Nuevo, provincia de Chubut. La Fuerza Aérea y la Marina desataron un incesante ataque, pero evidentemente el navío logró huir. Sus palabras dejaron asombrados a los periodistas reunidos. Volvería a acontecer lo mismo en octubre de 1959, esta vez en el Golfo de San Jorge, muy cerca del anterior. Con los mismos resultados: el sumergible eludió prolijamente los esfuerzos conjuntos de la marina y la aviación argentinas. Pero el extraño caso recién empezaba. Esto no era más que un "precalentamiento", siendo que el asunto se pondría de veras serio al año siguiente, cuando sucedería lo que la prensa llamó "la batalla del Golfo Nuevo". (Arturo Frondizi, presidente de la República) El 30 de enero de 1960, algunas unidades de la Armada Argentina que se hallaban en el Golfo Nuevo, en la península Valdés, distinguieron un submarino a las 9 y diez de la mañana que, viéndose detectado, se sumergió de inmediato. Es atacado por los dos patrulleros: ARA Murature y ARA King. La acción se desarrolla hacia fuera del golfo, dando la impresión de que trataba de arrastrar a sus atacantes mar afuera. Esto llevó a sus perseguidores más allá de las 12 millas de la costa. Al salir el submarino fuera del mar territorial, las autoridades navales ordenaron suspender la persecución y regresar al Golfo. (Patrullera ARA Marature) Esa noche del 30 de enero, reanudada la navegación hacia Puerto Madryn, obtienen un nuevo contacto en el interior del golfo, haciendo sospechar que se trataría de otro submarino. Dado el alerta, el alto mando puso en juego absolutamente todo lo que tenía en la zona. Se suceden varios ataques con intervención de un avión P2V Neptune, enviado a apoyar los patrulleros. Aparentemente el blanco sufre una disminución de su capacidad de evasión, presumiblemente por algún daño anterior o durante su persecución. En ningún momento utilizo sus armas ni intento identificarse. Perdido el contacto, la escuadrilla retorno a patrullar la boca del golfo durante la noche, con el apoyo de un avión PBM Martin Mariner enviado en su apoyo. (Anti-submarino P-2V Neptune del COAN desplazado) De inmediato se ordenó el ataque por parte de la aviación, que utilizó hidroaviones para bombardear a los intrusos. Este primer incidente con el objeto submarino no identificado u OSNI, tuvo una duración de 36 horas 40 minutos, abarcando desde las 09.10 hs. del día 30 de enero de 1960 hasta el día 31 de enero a 21.50 horas. En ella tuvieron lugar alrededor de 40 contactos de sonar activo y pasivo (escucha hidrofónica). Como consecuencia de estos contactos se produjeron 21 acciones antisubmarinas por parte de los patrulleros Murature y King, en las que se efectuaron 6 ataques con rosa completa de cargas de profundidad, 4 ataques con rosa reducida y se lanzaron 5 cargas intimidatorias. También intervinieron un avión antisubmarina P2V-Neptune y un PBM-Mariner, que efectuaron 11 ataques con bombas antisubmarinas. No cabía duda que los “submarinos” eran dos, uno de ellos había restringido su velocidad a alrededor de 10 nudos mientras el otro mantenía 17 nudos. Denominaron Alfa al que detectaron repetidamente cerca de Puerto Madryn y Bravo al que parecía llevar a los perseguidores a la boca del golfo. El 1º de febrero de 1960 vuelve a ser detectado el objeto submarino, desde las 06. 52 horas hasta las 18.58 del 10 de febrero de 1960. En ella se produjeron alrededor de 50 contactos hidrofónicos, sonar y fundamentalmente cuatro contactos visuales de submarino en superficie, que provocaron dos acciones con artillería. Se incorporan más navíos de combate, los destructor ARA Santa Cruz, la fragata ARA Sarandí, la fragata ARA Azopardo, el destructor DIO ARA San Luis, la fragata ARA Hércules, el destructor ARA Buenos Aires, el destructor ARA Entre Ríos y la corbeta ARA La Argentina. (Proa del ARA La Argentina) Tras días de sucesivos ataques, se constató que uno de los submarinos había escapado y el otro seguramente había sido averiado, pues se vio obligado a salir a la superficie en la noche, siendo avistado y atacado por artillería de buques. En vista de que uno de los misteriosos sumergibles había eludido el cerco, la armada argentina trató de evitar por todos los medios que el otro ganara también el océano. En una operación sin precedentes, los buques Cervantes, King y Muratore procedieron a minar por completo los 16 kilómetros de ancho de la boca de salida del Golfo Nuevo. Bloqueada la salida, se habían acabado las opciones del intruso. Junto con el minado, se había dispuesto la movilización del ejército que desplegó sus tropas terrestres a lo largo de las costas del Golfo Nuevo, para imposibilitar un desembarco de la tripulación enemiga, fuese ésta la que fuese. (ARA Cervantes, el encargado de minar 16km de mar) Como medida complementaria, por la noche se disparaban bengalas incesantemente sobre las aguas, al tiempo que varios reflectores trasladados especialmente a la zona, barrían la superficie en busca de ubicar al submarino fantasma. Mientras tanto, los periódicos especulaban sobre el origen, intenciones y posibilidades del intruso. Pronto comenzaron a publicarse esquemas que mostraban la profundidad del Golfo Nuevo (que era sumamente variable en su extensión), sugiriendo cómo se estaría ocultando el submarino para evitar los ataques. (Maniobras de ataque realizadas por la Armada al OSNI) Como los días pasaban y no surgían más indicios, el 11 de febrero fue dada la orden presidencial de ataque total. El significado práctico de ello fue la participación de 40 aviones y 13 buques de guerra en un operativo que procuró por todos los medios la destrucción del submarino. Este ataque argentino hacia el “submarino” tuvo una duración de 9 días, abarcando desde las 07.58 del 11 de febrero hasta las 0600 del 19 de febrero de 1960. En ella se produjeron alrededor de 35 contactos, casi siempre en las dos zonas habituales de la fase anterior: costa sur del golfo entre Punta Este y Punta Ambrosetti, en la boca del golfo y algunas diversiones dudosas en la zona norte. Se registraron 31 acciones, en las que se efectuaron 17 ataques con cargas de profundidad, 5 ataques con erizo, 1 ataque con artillería Bo-fors 40/60, 4 ataques con bombas A/S aéreas y dos ataques con torpedos buscadores Mk. 43. Todas las rutas comerciales fueron desviadas de la zona y las actividades de pesca fueron prohibidas por tiempo indeterminado. Llegan los norteamericanos: El día 13 de febrero se sumó a la fuerza de ataque un equipo especial de lucha antisubmarina, enviado por EE.UU. y pertrechado con cargas de profundidad y boyas de localización de última generación. La Armada de los EE.UU. envió un Globemaster con una comisión de 13 expertos y armas antisubmarinas que, terminada la misión, desgraciadamente tuvo un final trágico, pues en su viaje de regreso se estrelló con un avión comercial a la entrada de Río de Janeiro, pereciendo 8 de ellos. Su jefe, Capitán USN Ray Pitts sobrevivió El objeto se encontraba rodeado y parecía sellada la suerte del intruso. Pero al día siguiente la situación dio un vuelco inesperado y el ratón se transformó en gato. El 14 de febrero de 1960, los asombrados operadores de sonar argentinos detectaron la presencia de dos naves submarinas de tamaño mucho más grande que cualquier sumergible que conocieran. Maniobraban a alta velocidad alrededor de la flota argentina, en intento aparente de ayudar al intruso no identificado que se encontraba sumergido a 150 metros de profundidad para que pudiera romper el cerco. La respuesta de la Armada Argentina fue sumar varias naves más a la operación, incluyendo al portaaviones Independencia. Entre los días 15 y 20 de febrero se produjeron varios incidentes entre los intrusos y la flota argentina. Siempre con el mismo patrón: detección, localización, ataque y luego desaparición. (El portaaviones ARA Independencia se sumó a la "Batalla del Golfo Nuevo" ) Pero el día 21 de febrero, la Armada Argentina decidió sacar un as de la manga: un nuevo tipo de torpedo electrónico. A diferencia de lo conocido hasta entonces, este tipo de torpedo se consideraba extremadamente difícil de eludir: disparado en forma convencional por submarinos o naves de superficie, al llegar a cierta distancia del blanco se activaba un sensor electrónico que guiaba de allí en más el arma hasta su destino. El golpe de suerte pareció presentarse en la madrugada del 21 mismo: detectado el submarino, le dispararon un torpedo que se acercó peligrosamente a su blanco y falló. Dos torpedos más corrieron igual destino, seguidos de una serie que se lanzó desde aviones y, pese a ser guiados por sonar, no dieron en el blanco (Torpedos ASW con cabeza electrónica) El día 22 de febrero, sin embargo, corrieron rumores de que un submarino había emergido brevemente en el golfo, dejando una mancha de aceite tras de sí. De ser cierto, significaba que el intruso estaba averiado. En vista de ello, comenzaron a lanzarse cargas de profundidad cada diez minutos, para obligarlo a subir (o destruirlo en su caso), al tiempo que se buscaba impedir que los buzos del submarino efectuaran reparaciones. Pero los días pasaron sin más novedades y el "barrido" de la zona por el sonar ya no arrojó señal alguna. Todo esto sucedió a 1045 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. El 25 de febrero se dio por concluida la operación, que había sumado la mayor concentración aeronaval argentina hasta entonces. Se disuelve así la Fuerza de Tareas 23 al no producirse nuevos contactos con el incursor, no produciéndose acciones antisubmarinas. Su característica fue un prolijo rastrillaje durante el día que aseguró la no presencia de submarinos. Se emplean buzos tácticos (hombres rana) en la zona sospechosa de Punta Loma, centro de muchos contactos, sin resultados positivos. Fin del Post, espero que lo hayas disfrutado si te gusto, sigueme y veras mis proximas actualizaciones. No te defraudare. Hasta la proxima

La "Operación Impensable": Cuándo UK planeó la invasión total de la URSS La "Operación Impensable" (Operation Unthinkable) era un plan británico para atacar a la Unión Soviética. La creación del plan fue ordenada por el Primer Ministro británico Winston Churchill y desarrollado por las Fuerzas Armadas Británicas al final de la Segunda Guerra Mundial. El 8 de mayo de 1945, cuando la gente de todo el mundo celebraba el fin de la Segunda Guerra Mundial, una figura sombría ya estaba planeando iniciar la Tercera Guerra Mundial... En los últimos días de la Segunda Guerra Mundial el Primer Ministro inglés Winston Churchill pergenio un plan bizarro para un ataque británico-estadounidense conjunto contra la URSS. Cuando se le informo que los rusos bombardearían el Reino Unido en escala masiva, el ministro británico sencillamente reculó. La tinta apenas había secado en el documento de rendición de Alemania, cuando Winston Churchill pidió a su gabinete de guerra elaborara un plan para atacar la Unión Soviética. Se pidió a los generales diseñar formas de "imponer a Rusia la voluntad de los Estados Unidos y el Imperio Británico". Churchill les aseguró que la invasión seria liderada por Estados Unidos y apoyada por el ejército alemán derrotado. (El plan) La beligerancia de Churchill se debía a varios factores. En “La guerra de Winston”, Max Hastings describe que la satisfacción de Churchill por la caída de los nazis estaba "casi totalmente eclipsada" por las victorias rusas en Europa del Este. En 1945, la URSS era más fuerte y Gran Bretaña mucho más débil de lo que Churchill había anticipado. Como comentó en la Conferencia de Yalta en febrero de 1945: "Por un lado el gran oso ruso, por otro el gran elefante americano, y entre ellos el pobre burro británico". En segundo lugar, la postura de Churchill contra los soviéticos se endureció después del éxito del programa de la bomba atómica estadounidense. Alan Brooke, jefe del Estado Mayor del Ejército británico, cuenta que Churchill le dijo en la Conferencia de Potsdam en julio de 1945: "Podremos decirles a los rusos si insisten en hacer esto o aquello, bueno, podemos borrar Moscú, luego de Stalingrado, a continuación Kiev, luego Sebastopol". Por último, a raíz de la decisión de Stalin de pintar a Polonia de rojo, la miseria del líder británico aumento. (Sir Winston Churchill) Pensando lo Impensable: Convocados a prepararse para a una nueva guerra apenas unos días después del final del conflicto más sangriento de la historia, los generales británicos se preguntaban sí el primer ministro, realmente había perdido el juicio. Brooke escribió en su diario: "Winston me da la sensación de que anhela otra guerra." Los generales elaboraron un plan, apropiadamente denominado “Operación Impensable”, donde las fuerzas occidentales atacan a los soviéticos en un frente que se extiende desde Hamburgo, en el norte, hasta Trieste en el sur. El plan de Guerra enumeraba la fuerza aliada total en Europa al 1 de julio de 1945: 64 divisiones americanas, 35 divisiones británicas y de los dominios, 4 divisiones polacas, y 10 divisiones alemanas. Las divisiones alemanas eran puramente imaginarias, porque después de la goleada que recibieron de los rusos, los soldados sobrevivientes no tenían ninguna prisa en luchar. A lo sumo, los aliados habrían reunido 103 divisiones, incluidas 23 blindadas. Contra esa fuerza se previeron 264 divisiones soviéticas, incluyendo 36 blindadas. Moscú disponía de 6,5 millones de soldados -una ventaja 2:1- solo en la frontera alemana. En general, tenían 11 millones de hombres y mujeres en uniforme. En el aire, las fuerzas aéreas tácticas aliadas en el noroeste de Europa y el Mediterráneo consistían de 6.714 aviones de combate y 2.464 bombarderos. Los soviéticos tenían 9.380 aviones de combate y 3.380 bombarderos. ("Moscú disponía de 6,5 millones de soldados -una ventaja 2:1- solo en la frontera alemana" ) Los alemanes habían descubierto que la guerra contra Rusia no era un paseo por el parque. El Gabinete de Guerra, declaró: "El Ejército ruso ha desarrollado un Alto Mando capaz y experimentado. El ejército ruso es extraordinariamente duro, vive y se mueve en una escala más ligera de mantenimiento que cualquier ejército occidental, y emplea tácticas audaces basadas en gran parte en la inobservancia de las pérdidas por la consecución de su objetivo”. "El Equipo ha mejorado rápidamente durante la guerra y ahora es bueno. Se sabe lo suficiente de su desarrollo para decir que ciertamente no es inferior al de las grandes potencias.” "Las instalaciones de los rusos han demostrado un desarrollo y perfeccionamiento de armas y equipos existentes y en su producción en masa muy llamativo. Hay casos conocidos donde los alemanes copian características básicas de armamento ruso". La evaluación, firmada por el Jefe del Estado Mayor del Ejército, el 9 de junio de 1945, concluyó: "Esta más allá de nuestro poder un éxito rápido, pero limitado, y se compromete una guerra prolongada contra todos los pronósticos. Estas posibilidades, por otra parte, se convertirían en fantasiosas si en los estadounidenses creciera el cansancio y la indiferencia, y comenzaran a ser atraídos por el imán de la guerra del Pacífico". El Gabinete de Guerra concluyo que estaba más allá de las capacidades de las 103 divisiones de tropas aliadas en Europa hacer lo que Napoleón y Hitler no habían podido. Como Brooke anotó en su diario: "La idea es, por supuesto fantástica y las posibilidades de éxito del todo imposibles. No hay duda de ahora en adelante Rusia es todopoderosa en Europa". Los generales británicos finalmente fueron capaces de irse de vacaciones cuando llegó un cable de EE.UU. El presidente Harry Truman decía que no había posibilidad de que los estadounidenses dieran ayuda -y menos hacer un intento- para expulsar a los rusos de Europa del Este. La Operación Impensable (Unthinkable) quedo archivada. (Posiciones militares aliadas al 10 de Mayo de 1945) Las Chispas de la Guerra Fría: Como era de esperar, Stalin estaba enterado de lo que Churchill tramaba. El líder soviético le comento a Zhukov, "ese hombre es capaz de cualquier cosa." Uno de sus espías en Londres también le había comunicado los planes británicos para entrometerse en la Alemania de posguerra. Junto con la chulería nuclear de Truman, la Operación Impensable creo desconfianza y amargura entre los antiguos aliados. La Operación Impensable fue un catalizador de la Guerra Fría. Churchill poseía una extraordinaria gama de prejuicios. Según Hastings, en un memorando dirigido al gabinete de guerra en noviembre de 1942 sobre la política hacia Italia, escribió: "Todos los centros industriales deben ser atacados en un modo intenso, haciendo todo lo posible para aterrorizar a la población." Por la misma época, impulsó el bombardeo de centros de población alemanes como Dresden, Leipzig y Chemnitz en el que murieron 200.000 civiles en 1945. Era la única forma que tenían los británicos para hacer sentir su presencia en la guerra. En 1944, Churchill dio el visto bueno de un plan para convertir a Alemania en un país fundamentalmente agrícola y pastoral. "El Plan Morgenthau” en caso de haberse aplicado habría matado de hambre a 10 millones de alemanes en el primer año. El presidente Franklin Roosevelt dijo, Churchill fue "comprado" después de que los estadounidenses ofrecieron a Gran Bretaña 6,500 millones dólares en Lend Lease. Pero cuando Churchill perdió las elecciones, el nuevo Gobierno laborista rechazó el plan. Tales formas de pensar no era nuevo en un hombre que a sabiendas y con entusiasmo causó la Gran Hambruna de Bengala en 1942-43 mediante la transferencia de grandes cantidades de cereales de consumo humano desde la India a Gran Bretaña, él mato de hambre de más de cuatro millones de indios. "WAR PLAN RED": Cuándo EE.UU. planeó invadir Canadá Fin del Post, espero que lo hayas disfrutado si te gusto, sigueme y veras mis proximas actualizaciones. No te defraudare. Hasta la proxima

(Soldados húngaros) Hungría en la Segunda Guerra Mundial Hungría fue durante la Segunda Guerra Mundial miembro de las potencias del Eje. En la década de 1930, el Reino de Hungría basó su estrategia para salir de la Gran Depresión en el incremento del comercio con la Italia fascista y la Alemania nazi lo que trajo como consecuencia un giro a la derecha de la política húngara y una aproximación en política exterior a los mencionados países, de la que Hungría obtuvo beneficios territoriales temporales: diversas disputas territoriales con Checoslovaquia, la Eslovaquia, y Rumanía se saldaron con acuerdos negociados favorables a Hungría. En 1940, bajo la presión de Alemania, Hungría se unió al Eje. Aunque esperaba evitar la participación directa en la guerra, ésta pronto se hizo inevitable. En 1941, las fuerzas húngaras participaron en la invasión de Yugoslavia y la invasión de la Unión Soviética. Mientras combatía contra la Unión Soviética, Hungría mantuvo negociaciones de paz secretas con los Estados Unidos y el Reino Unido. Hitler descubrió su traición y, en 1944, las fuerzas alemanas ocuparon Hungría para evitar una deserción similar a la de Italia. Cuando las tropas soviéticas se aproximaban al territorio húngaro el regente Miklós Horthy firmó un armisticio entre Hungría y la Unión Soviética. Los alemanes reaccionaron y el hijo de Horthy fue secuestrado por un comando alemán mientras las tropas de Hitler ocupaban la capital, en la que el regente no contaba con las fuerzas necesarias. Horthy se vio obligado a revocar el armisticio y poco después fue depuesto del poder e internado en Alemania. En 1945 las fuerzas húngaras y alemanas en Hungría fueron derrotadas por los soviéticos. Aproximadamente 300.000 soldados y 80.000 civiles húngaros murieron durante la Segunda Guerra Mundial y muchas ciudades sufrieron daños, especialmente la capital, Budapest. Durante los primeros años del conflicto la mayoría de los judíos en Hungría no fueron perseguidos aunque sufrieron una discriminación legal creciente. Sin embargo, desde el inicio de la ocupación alemana en marzo de 1944, judíos y gitanos fueron deportados en masa, muchos de ellos fueron exterminados en campos de concentración. Tras la derrota, las fronteras de Hungría volvieron a ser las anteriores a 1938. (Dos soldados húngaros custodian la llegada de un tren con oficiales alemanes) Hungría antes de la Guerra: Hungría había sido uno de los perdedores de la Primera Guerra Mundial. Después de que en 1919 se anunciara que se iban a imponer términos de paz punitivos a Hungría (entre ellos la pérdida del 66 por ciento del territorio que tenía antes de la guerra), renunció el gobierno de coalición de la posguerra. El poder pasó a manos de una coalición socialista comunista bajo el liderazgo del comunista Béla Kun, quien estableció una “República Soviética”, que no duró mucho tiempo. Cuando cayó el régimen de Kun después de la invasión rumana de junio de 1919, llegó al poder el almirante Miklós Horthy, que había sido oficial en la armada austro-húngara, como líder de una coalición conservadora nacionalista. Esta coalición anuló gran parte de las reformas democráticas promulgadas en Hungría inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial. Horthy asumió el cargo de regente para el rey de Habsburgo, quien nunca regresaría a Hungría, y presidió durante los siguientes 24 años un sistema de gobierno aristocrático autoritario, casi feudal, en el que a pesar de todo funcionaba un parlamento y se permitía la oposición política. Entre los opositores de la oligarquía conservadora aristocrática estaban los nacionalistas radicales y los fascistas de clase media y clase trabajadora. Muchos de esos políticos pidieron que se tomaran medidas más radicales para “resolver el problema judío”. (Las pérdidas territoriales de Hungría luego de la Primera Guerra Mundial, tras el Tratado de Trianon) El deterioro de la calidad de vida en Hungría como consecuencia de la Gran Depresión y el ambiente político del país (dominado por una alianza de baja nobleza y alta burguesía, con un derecho a voto restringidísimo, un partido comunista prohibido y opciones de centroizquierda (socialdemócratas y liberales) neutralizados) provocaron un giro hacia la extrema derecha, única aparentemente capaz de cambiar la situación de la nación. En 1932 el regente Miklós Horthy nombró primer ministro a Gyula Gömbös, uno de los líderes del Magyar Országos Véderő Egylet (MOVE) (la Asociación para la Defensa Nacional Húngara, organización de ultraderecha) y uno de los responsables del Terror Blanco de la contrarrevolución de 1919-1921. Gömbös condujo la política internacional húngara hacia una cooperación más estrecha con Alemania e Italia y emprendió la magiarización de las minorías étnicas en Hungría, que en ese momento constituían entre el 5 y el 7 % de la población. Gömbös firmó un acuerdo comercial con Alemania que reactivó la economía húngara y le hizo superar la Gran Depresión, pero que la hizo dependiente de la economía alemana, tanto para la obtención de materias primas como por ser su primer mercado de exportación. Gömbös propugnaba la realización de diversas reformas sociales, el unipartidismo, la revisión del Tratado de Trianon (como todos los gobiernos húngaros del periodo de entreguerras) y la retirada de Hungría de la Sociedad de Naciones; sin embargo, sus esfuerzos para llevar a cabo sus reformas se vieron frustrados por un parlamento compuesto en su mayoría de simpatizantes del anterior primer ministro, el reaccionario István Bethlen y por los acreedores de Hungría, que obligaron a Gömbös a seguir las políticas convencionales en el tratamiento de la crisis económica y financiera. Los resultados de las elecciones de 1935, no obstante, favorecieron a Gömbös, que consiguió reforzar su posición en parlamento. Se hizo con el control de los ministerios de Hacienda, Industria y Defensa y reemplazó a varios oficiales militares clave por partidarios suyos. En octubre de 1936, falleció debido a problemas renales sin haber llegado a cumplir sus objetivos. Fue sustituido por el más moderado y conservador Kálmán Darányi. Hungría usó su relación con Alemania para tratar de revisar el Tratado de Trianon. En 1938, Hungría repudió abiertamente las restricciones del tratado sobre sus fuerzas armadas. Adolf Hitler se comprometió a devolver los territorios perdidos, al tiempo que mediante la amenaza de intervención militar y presión económica pretendía inducir al Gobierno húngaro a apoyar las políticas y objetivos de Alemania. (Miklos Horthy, regente de Hungría 1920-1944 ) En 1935 se fundó el Partido de la Cruz Flechada, de orientación fascista, dirigido por Ferenc Szálasi. Kálmán Darányi, el sucesor de Gömbös, intentó satisfacer a los nazis y a los antisemitas húngaros mediante la aprobación de la Primera Ley Judía, que imponía cuotas del 20 % a la ocupación por parte de judíos de determinadas profesiones. La ley no satisfizo ni a los nazis ni a los radicales húngaros, y cuando Darányi dimitió en mayo de 1938, Béla Imrédy fue nombrado primer ministro. Los intentos de Imrédy por mejorar las relaciones diplomáticas de Hungría con el Reino Unido le hicieron muy impopular en Alemania e Italia. Cuando tuvo lugar en marzo de 1938 la anexión de Austria por Alemania, fue consciente de que no podía permitirse el lujo de ganarse la antipatía de Alemania e Italia: en el otoño de 1938 su política exterior se tornó progermana y proitaliana.1 A finales de agosto, Hitler se entrevistó con los mandatarios húngaros para proponerles la recuperación de Eslovaquia a cambio de que fuese Hungría la que atacase Checoslovaquia, con el inmediato apoyo alemán. Los dirigentes húngaros, a pesar de la tentación, decidieron rechazar la propuesta y firmar el acuerdo de Bled con la Pequeña Entente, que debía permitir el rearme húngaro a cambio de la renuncia al uso de la fuerza, temerosos de que el conflicto pudiese desembocar en una guerra mundial que deseaban evitar; el rechazo enfureció a Hitler. A pesar de que el Gobierno húngaro retomó la negociaciones con el canciller alemán a finales de septiembre cuando quedó clara la disposición británica a ceder de nuevo ante este, la crisis checoslovaca terminó sin más que una propuesta de negociaciones bilaterales magiaro-checoslovacas en lo referente a Hungría. Decidido a hacerse con una base de poder en el ala derecha de la política húngara, Imrédy comenzó a anular a sus rivales políticos, por lo que el cada vez más influyente Partido de la Cruz Flechada fue acosado y, finalmente, prohibido por la administración de Imrédy. Al tiempo que Imrédy derivaba cada vez más hacia la derecha, propuso que el gobierno se reorganizara bajo líneas totalitarias y redactó una Segunda Ley Judía, más dura. Los opositores políticos de Imrédy, sin embargo, le obligaron a renunciar en febrero de 1939 presentando documentos que demostraban que su abuelo era judío. Aun así, el nuevo gobierno del Conde Pál Teleki aprobó la Segunda Ley Judía, que redujo las cuotas de judíos permitidos en las profesiones y en los negocios. Además la nueva ley definía "judío" como raza, en lugar de como solo como «religión», alterando así la situación de los que se habían convertido con anterioridad del judaísmo al cristianismo. Para las elecciones de junio de 1939, la opinión pública húngara se había desplazado tanto a la derecha que Partido de la Cruz Flechada obtuvo el segundo mayor número de votos. (Béla Imrédy fue el Primer Ministro fascista húngaro entre 1938 y 1939) Hungría vuelve a recuperar territorio: La Alemania nazi y la Italia fascista intentaron conceder pacíficamente las demandas de los húngaros por los territorios que el país había perdido en 1920 con la firma del Tratado de Trianon. Dos importantes concesiones territoriales se hicieron, conocidas como Arbitrajes de Viena. En marzo de 1939, la República de Checoslovaquia desapareció por la ocupación alemana de Bohemia y Moravia, convertidas en el Protectorado de Bohemia y Moravia, en contravención del Acuerdo de Múnich. Al tiempo, el 14 de marzo, Eslovaquia se proclamó independiente, animada por Alemania. La misma madrugada del día 14, Rutenia se declaró también independiente y solicitó la protección de Berlín pero Hungría rechazó su declaración de independencia y sus fuerzas armadas ocuparon el territorio entre el 14 de marzo y el 17 de marzo derrocando el efímero Gobierno de Avgustin Voloshin, con la anuencia de Hitler, que había prohibido la ocupación anteriormente. Para justificar la invasión que comenzó la mañana del día 15, el 14 las autoridades magiares habían puesto en marcha diversos incidentes fronterizos. Por el contrario, Hungría reconoció el Estado títere alemán de Eslovaquia dirigido por el fascista clerical Jozef Tiso.11 Con la anexión de Rutenia, Hungría obtenía otros 12 061 km2, aunque solo unos 40 000 de los 600 000 habitantes de la región eran magiares —frente a los 480 000 rutenos—. El 23 de marzo, sin embargo, los desacuerdos entre Hungría y Eslovaquia por la delimitación de la nueva frontera común en Rutenia llevó a un conflicto menor entre los dos países la Guerra Húngaro-eslovaca, también conocida como la «Pequeña Guerra» que terminó con la cesión de magros territorios a Hungría en la zona fronteriza con Rutenia. (Territorios adquiridos por Hungría en vísperas de la Segunda Guerra Mundial) Estalla la Segunda Guerra Mundial: El 20 de noviembre de 1940, el primer ministro húngaro Pál Teleki firmó el Pacto Tripartito, como contrapartida al reciente arbitraje de Viena que había devuelto a Hungría el norte de Transilvania. Budapest permitió asimismo el paso de las unidades militares alemanas hacia Rumanía. En diciembre, tratando de no quedar completamente sometido a la política alemana, firma el Tratado de Amistad Eterna con el Reino de Yugoslavia, único vecino que mantenía relaciones con Gran Bretaña. Yugoslavia estaba gobernada por el regente príncipe Pablo que también estaba bajo presión alemana pero trataba de mantener su neutralidad y no cortar todos los lazos con Gran Bretaña, una vez fracasada su tradicional política de cercanía a Francia por la derrota de esta en junio. El 25 de marzo de 1941, el príncipe Pablo firmó el Pacto Tripartito en Viena en nombre de Yugoslavia, apretado por los alemanes. Dos días más tarde, un golpe de Estado en Belgrado depuso al príncipe Pablo, proclamó la mayoría de edad del rey Pedro, de simpatías filobritánicas y amenazó brevemente el éxito de la proyectada invasión alemana de Rusia, antes de expresar su disposición a mantener los compromisos yugoslavos, incluido el nuevo tratado firmado por el anterior Gobierno. Hitler, furioso y decidido a no aceptar las seguridades del nuevo Gobierno yugoslavo, pidió a los húngaros apoyar su invasión de Yugoslavia, que ordenó inmediatamente. Se comprometió a devolver algunos territorios a Hungría a cambio de cooperación militar. Horthy, al igual que los altos mandos militares, abogaron por aceptar la oferta, en contra de la opinión del primer ministro y del ministro de Exteriores, que temían las consecuencias diplomáticas —la reacción británica— y militares —una posible intervención soviética o rumana—. A pesar de la división entre los mandatarios húngaros, el alto mando comenzó a cooperar de inmediato con los mandos militares alemanes, dando por hecha la participación del país en la inminente invasión. Horthy impuso la involucración húngara en la campaña. El 3 de abril de 1941, incapaz de impedir la participación de Hungría en la guerra del lado alemán ante la postura del regente Horthy y de su propio Gobierno, Teleki se suicidó en protesta. El ministro de Exteriores László Bárdossy le sucedió como primer ministro. El nuevo Gobierno mantuvo los planes de participación en la campaña contra Yugoslavia, si bien limitados. Gran Bretaña había advertido al Gobierno magiar de que no aceptaría la participación de Budapest en el ataque a los yugoslavos y si esta tenía lugar declararía la guerra (Caballería húngara en Yugoslavia, 1941) La Invasión de Yugoslavia: Días después de la muerte de Teleki, la Luftwaffe bombardeó Belgrado sin previo aviso. El Ejército alemán invadió Yugoslavia el día 6 y rápidamente aplastó la resistencia armada yugoslava. El 7 de abril, día en que las fuerzas alemanas atravesaron la frontera magiaro-yugoslava, Gran Bretaña rompió las relaciones diplomáticas con Budapest. Aviones británicos participaron en ataques a territorio húngaro desde territorio yugoslavo. El día 10, el cónsul en Zagreb comunicó por teléfono la proclamación ustacha de la independencia croata. Horthy envió entonces al 3.er Ejército húngaro a ocupar parte de la Vojvodina, los antiguos territorios húngaros perdidos por el Tratado de Trianon, que fueron anexionados (Baranya, Bačka,30 Međimurje, y Prekmurje) el 11 de abril. Para justificar la infracción del tratado de eterna amistad firmada entre los dos países pocos meses antes, el Gobierno húngaro esperó a la proclamación de la independencia croata para enviar sus unidades; la creación del nuevo Estado croata probaba, en opinión de Budapest, la desaparición de Yugoslavia y ponía fin a las obligaciones del tratado. Llamada en húngaro Délvidék («provincia meridional»), la región comprendía Bačka, el triángulo de Baranya y Prekmurje (en húngaro 'Muravidék'), aŕeas comprendidas entre los ríos Danubio, Drava y Tisza. Además, incluía el Međimurje (en húngaro 'Muraköz'), territorio delimitado por los ríos Drava, Mura y la frontera austriaca. Ocupada sin apenas resistencia entre el 11 y el 14 de abril volvió a poder húngaro por el acuerdo entre Horthy y Hitler del 27 de abril, fue anexionada formalmente el 15 de diciembre y pasó a la administración civil el 29 de julio. La participación en la invasión, aunque en un papel secundario, convirtió a Hungría en aliado efectivo de Alemania, junto con Rumanía, Bulgaria, Finlandia, Italia, Eslovaquia y Croacia —estas dos últimas surgidas por influencia de las potencias fascistas—. Su situación era similar a la rumana, de importante proveedor de materias primas para la industria de guerra alemana; durante la guerra, la producción de petróleo aumento de la nada a cerca de 840 000 toneladas anuales, lo que convirtió al país en la segunda fuente del Reich tras Rumanía, y la única tras el cambio de bando de Bucarest en agosto de 1944. (Soldado húngaro en Belgrado, durante la Invasión a Yugoslavia) El temible Frente Oriental: Hungría no participó al comienzo en la invasión de la Unión Soviética. La invasión comenzó el 22 de junio de 1941, pero Hitler no había pedido directamente ayuda a los húngaros, ante sus anteriores reticencias, incluida la reciente invasión tardía de Yugoslavia, en la que Hungría esperó a la declaración de independencia croata para ayudar a los alemanes, cuando la resistencia de los ejércitos yugoslavos estaba muy mermada. Sin embargo, muchos funcionarios húngaros abogaban por la participación en la guerra a fin de no decantar a Hitler por Rumanía en caso de posibles revisiones fronterizas en Transilvania. El 26 de junio, el Gobierno recibió la noticia de que la fuerza aérea soviética había bombardeado Košice (Kassa). Los atacantes no fueron identificados claramente, existiendo la posibilidad de que, en realidad, se tratase de aviones alemanes disfrazados de soviéticos para forzar a Hungría a declarar la guerra a la Unión Soviética, como creyó el propio primer ministro Ladislao Bárdossy. Al día siguiente, 27 de junio de 1941, Hungría declaró la guerra a los soviéticos. Los alemanes solicitaron entonces veintitrés divisiones húngaras para el frente oriental, prometiendo el Gobierno quince y participando finalmente sólo diez. La participación de Hungría en la Operación Barbarroja en 1941 quedó limitada en parte por la falta de un gran ejército antes de 1939, y la escasez de tiempo y equipo para entrenar y abastecer a nuevas tropas. El 1 de julio de 1941 el «Grupo Carpatiano» húngaro (Karpat Group) atacó al 12.º Ejército soviético por orden alemana. Integrado en el 17.º Ejército alemán, el Karpat Group avanzó mucho en el sur de Rusia. En la Batalla de Uman, disputada entre el 3 y el 8 de agosto, el cuerpo mecanizado del Karpat Group participó como pinza en un movimiento envolvente que rodeó a los 6.º y 12.º Ejércitos soviéticos. Veinte divisiones soviéticas fueron capturadas o destruidas en esta operación. (Tanque húngaro Toldi I en el Frente Oriental) En julio de 1941, el Gobierno húngaro transfirió la responsabilidad de 18.000 judíos de la Rutenia húngara a las fuerzas armadas alemanas. Estos judíos, sin nacionalidad húngara, fueron enviados a un lugar cercano a Kamenets-Podolski, donde en uno de los primeros actos de asesinato en masa de judíos durante la Segunda Guerra Mundial, todos menos 2000 de estos individuos fueron fusilados por unidades de aniquilamiento nazis. A continuación, Bárdossy aprobó la Tercera Ley Judía en agosto de 1941, que prohibía el matrimonio y las relaciones sexuales de húngaros cristianos con judíos, aunque detuvo las deportaciones. A pesar de la creciente discriminación, aumentada legalmente por los sucesivos Gobiernos magiares, Hungría seguía representando una especie de refugio en la Europa de Hitler. En enero de 1942, seis meses después del asesinato en masa en Kamianets-Podilskyi, las tropas húngaras mataron a tres mil civiles serbios y judíos cerca de Novi Sad, en los territorios de Yugoslavia recuperados, en represalia por las actividades de la resistencia. Preocupado por la creciente dependencia húngara de Alemania, el almirante Horthy despidió a Bárdossy y lo reemplazó por Miklós Kállay, un veterano conservador del Gobierno de István Bethlen, en marzo de 1942. Kállay continuó con la política de Bárdossy de apoyar a Alemania contra el Ejército Rojo, mientras que, simultáneamente, iniciaba negociaciones secretas con los aliados occidentales. Su nombramiento y el relevo de Bárdossy fueron mal recibidos por Alemania, satisfecha hasta entonces con la actitud del primer ministro despedido. A finales de 1941, Horthy ya había sustituido al jefe del Estado Mayor, general Werth, muy favorable a los alemanes, por uno menos entusiasta. Hacia finales de 1941, la mayoría de las tropas húngaras había sido retirada del frente y los alemanes, ante los reveses del invierno, presionaron al Gobierno magiar para que aportase más tropas. En 1942, ya decenas de miles de húngaros luchaban en el frente oriental nuevamente, aunque Horthy se negó a decretar una movilización general. A pesar de no aportar toda la ayuda que habría podido, Hungría continuó, no obstante, su cooperación militar y económica con Alemania, generalmente por la presión impuesta por esta (Funeral de un soldado húngaro, Frente Oriental) Las gravísimas derrotas de Stalingrado y Voronez, y sus consecuencias: Durante la fase final de la batalla de Stalingrado, el 2.º Ejército húngaro sufrió terribles pérdidas: de sus doscientos mil efectivos, hubo ciento diecisiete mil bajas, incluyendo setenta mil prisioneros. Se perdió además entre el 70 y el 80 % del armamento pesado de la unidad. El avance soviético en el río Don se produjo a través de las unidades de Hungría que cubrían esa parte del frente, al norte del 8.º Ejército italiano, que también fue desbordado. Poco antes de la caída de Stalingrado, en enero de 1943, los soviéticos aplastaron al 2.º Ejército húngaro en la batalla de Voronezh, durante el avance hacia Járko lo que puso en peligro el flanco izquierdo del Grupo de Ejércitos Don, encargado de tratar de romper el cerco de la ciudad. Haciendo caso omiso de las órdenes alemanas de sostener las posiciones hasta la muerte, las tropas húngaras, desconcertadas y sin una motivación clara, huyeron. Las tropas húngaras se hallaban cubriendo un frente extenso, mal equipadas, con escasas reservas y superadas en número y armamento por los atacantes soviéticos (3 a 1 en tropas y 10 a 1 en artillería). Acosadas por bandas de guerrilleros y ataques aéreos soviéticos, tuvieron que soportar el clima invernal ruso en medio de la retirada. La mayoría de los supervivientes fueron hechos prisioneros por el ejército soviético. El ejército húngaro dejó de existir como una fuerza de combate efectiva, y los alemanes, a petición del gobierno húngaro, dedicaron los restos a labores de patrulla en la retaguardia, hasta que el frente alcanzó los Cárpatos. (Soldado húngaro armado con un rifle Mannlicher de 7,62mm) Las derrotas en Stalingrado y, en especial, en Voronezh, convencieron al Gobierno magiar de que la victoria de Eje era cada vez menos probable. Este convencimiento condujo al mantenimiento de conversaciones secretas con los Aliados occidentales, a la vez que Kállay trataba de que estas no condujesen a la ocupación del país por Alemania. Tras la rendición italiana en septiembre de 1943, Hitler sopesó en efecto la conveniencia de ocupar Hungría para evitar una situación similar y acabar al mismo tiempo con la situación de cierto privilegio de los judíos disfrutaban en el país. Las negociaciones fracasaron. Mientras Kállay se mantuvo como primer ministro, los judíos sufrieron cada vez mayor represión económica y política, aunque muchos, especialmente los de Budapest, estaban protegidos temporalmente del exterminio que llevaban a cabo los nazis en los territorios ocupados y con la colaboración de otros estados satélite. Durante la mayor parte de la guerra, los judíos de Hungría vivieron con inquietud: privados de la mayoría de las libertades, no fueron sometidos, sin embargo, a un peligro físico de exterminio, salvo los deportados a Kamenets-Podolski y aquellos enviados a los batallones de trabajo. El primer ministro se negó repetidamente a radicalizar las medidas contra los judíos, a pesar de la presión diplomática alemana, que creció en este aspecto a partir de octubre de 1942. (Judíos húngaros siendo deportados a Auschwitz-Birkenau) La ocupación alemana: Las negociaciones secretas con los británicos y los estadounidenses continuaron, pero no hubo contactos con los soviéticos. Consciente de las negociaciones secretas de Kállay y temiendo que Hungría podría concluir una paz por separado, el 1947 de marzo de 1944 Hitler lanzó la Operación Margarethe y ordenó a las tropas alemanas ocupar Hungría. No hubo resistencia armada por parte de las unidades húngaras y Kállay se refugió en la embajada turca. Horthy, que se hallaba en el extranjero por invitación alemana, aceptó la ocupación y se mantuvo como regente. Döme Sztójay, embajador húngaro en Berlín y ferviente partidario de los nazis, se convirtió en el nuevo primer ministro, tras rechazar Horthy la vuelta de Béla Imrédy, candidato favorito de los alemanes. Sztójay gobernó con la ayuda de un gobernador militar nazi, Edmund Veesenmayer. Horthy sopesó la posibilidad de dimitir, pero Hitler le amenazó con convertir Hungría en un protectorado alemán, ocupado con tropas croatas, eslovacas y rumanas si no se mantenía y plegaba a las directrices de Berlín. La idea de estos enemigos ancestrales en suelo húngaro fue visto como mucho peor que la de la ocupación alemana, cediéndose. Irónicamente, Hungría todavía mantenía varias divisiones en la frontera con Rumanía, mientras que las tropas de ambas naciones luchaban y morían juntas en el frente ruso. En la práctica, Hungría pasó a ser un territorio más de los ocupados por las fuerzas armadas alemanas, como Protectorado de Bohemia y Moravia o Serbia. Sztójay se mostró dispuesto a plegarse a cualquier requerimiento de Berlín. (El nuevo Primer Ministro húngaro Sztójay junto a Hitler) Una vez consumada la ocupación, los alemanes tuvieron que abandonar su plan inicial de desarmar a las unidades húngaras ante la gravedad de la situación militar en el frente oriental. Los soviéticos habían roto el frente en Tarnopol y se acercaban a los Cárpatos, lo que obligó a los alemanes a enviar fuerzas húngaras al frente. Hasta el verano, tres divisiones alemanas que habían participado en la invasión del país y catorce húngaras partieron al este a tratar de frenar el avance soviético. Un nuevo embate soviético dividió estas fuerzas: mientras que el grueso permaneció en el lado húngaro del frente, algunas de las unidades en la zona norte de la brecha quedaron sometidas al mando alemán y se retiraron con sus fuerzas hacia Varsovia. Después de que las tropas alemanas ocuparan Hungría sin encontrar ninguna resistencia comenzaron las deportaciones en masa de los judíos a los campos de exterminio alemanes en la Polonia ocupada. El coronel de las SS Adolf Eichmann fue enviado a Hungría para supervisar las deportaciones a gran escala, que contaron con el apoyo entusiasta de la gendarmería húngara. Entre el 15 de mayo y el 9 de junio, las autoridades húngaras deportaron a 437.402 judíos, de los que todos menos quince mil fueron enviados a Auschwitz-Birkenau. Uno de cada tres judíos asesinados en Auschwitz eran ciudadanos húngaros. Sztójay, a diferencia de anteriores primeros ministros, se sometió sin resistencia a los dictados de Berlín. Sin embargo, los informes del destino de los deportados y las protestas de las iglesias y del Vaticano llevaron al almirante a intervenir en junio de 1944, salvándose la mayoría de los hebreos de Budapest, pero demasiado tarde para salvar a los de las provincias. El 26 de julio, Himmler tuvo que poner fin a las deportaciones, no sin tratar más tarde de volver a retomarlas. El 25 de agosto, el regente tuvo que vetar un nuevo intento alemán de deportar a los judíos de la capital. Eichmann abandonó Hungría es mismo día —ante la crisis rumana, Himmler había aceptado acabar con las deportaciones— y su sonderkommando quedó disuelto el 28 de septiembre, sin que esto pusiese fin a los planes de alemanes y nacionalsocialistas húngaros para continuar con las deportaciones. El 30 de agosto, Lakatos y los alemanes firmaron el acuerdo que puso fin formal a las deportaciones. (Un tanque alemán desfila por Budapest junto a tropas húngaras leales al partido Cruz Flechada) La ocupación tuvo otra importante consecuencia: el comienzo de los bombardeos anglo-estadounidenses de Hungría. Si bien los únicos dos bombardeos hasta la primavera de 1944 los habían realizado los soviéticos —los Aliados occidentales no poseían bases lo suficientemente cercanas hasta finales de 1943—, la invasión alemana de finales de marzo hizo que el 2 de abril comenzasen los ataques, diurnos y nocturnos, de los aviones británicos y estadounidenses. Los bombardeos se sucedieron los meses siguientes, se intensificaron en julio y continuaron ininterrumpidamente hasta septiembre. Los bombardeos causaron importantes daños a la industria húngara, entre ellos la avería de cinco de sus siete refinerías, pero también infligieron notables pérdidas civiles. Mientras los soviéticos avanzaban hacia el oeste, el Gobierno de Sztójay procedió a reunir nuevos ejércitos. Las tropas húngaras volvieron a sufrir terribles pérdidas, pero ahora tenían un motivo para luchar: para proteger a su patria de la ocupación soviética. (Bombardeos en Budapest, 1944) Preparativos para cambiar de bando: Horthy ordenó el 28 de agosto retomar las conversaciones con los Aliados occidentales en Suiza, a través del antiguo embajador húngaro en Berna. Internamente y para facilitar la maniobra, el 24 de agosto se habían prohibido los partidos políticos —medida contra la ultraderecha ya que los socialistas y liberales ya habían quedado disueltos tras la ocupación alemana de marzo—. A pesar de esto, el gabinete decidió mantener la alianza con Alemania, sostener el frente de los Cárpatos e invadir, como solicitaba Berlín —y Budapest había rechazado inicialmente—,el sur de Transilvania (5 de septiembre), si bien con cierta reticencia. El 7 de septiembre, el nuevo Gobierno magiar presentó un ultimátum al Reich, exigiendo el envío inmediato de cinco divisiones —cuatro de ellas acorazadas— para sostener el frente y rechazar a los soviéticos. En caso de que esto no sucediese, el gabinete se planteó la firma del armisticio con el enemigo. Berlín, sin embargo, respondió con el envío de varias unidades —cuatro divisiones,100 una de ella blindada—, si bien no en la cantidad o del tipo que había exigido Budapest. Estas fuerzas, además, no marcharon al frente, sino que se acantonaron inicialmente en los alrededores de la capital. Días más tarde, algunas de ellas marcharon al frente, mientras la única blindada y otras recién llegadas a Hungría permanecían en la retaguardia. Después de sendas entrevistas el día 12 entre Hitler y el jefe del Estado Mayor magiar y Veesenmayer y Lakatos, los húngaros lanzaron una ofensiva en el sureste al día siguiente: el 3.er Ejército avanzó hacia Arad y Lippa y tomó la primera el día 14; el 2.º Ejército también participó y alcanzó el río Maros desde Kolozsvár, así como unidades alemanas, que llegaron hasta Temesvár. A pesar de los deseos de Horthy y sus asesores de solicitar un armisticio a los Aliados independientemente de la reacción alemana al ultimátum húngaro, el Gobierno rechazó esta pretensión y amenazó con dimitir. Horthy mantuvo de todas formas los contactos con los Aliados, principalmente con británicos y estadounidenses, aunque a finales de septiembre se decidió por fin a enviar una delegación a los soviéticos a través del territorio controlado por los rebeldes eslovacos. Para entonces los soviéticos habían rechazado los contraataques magiares en Transilvania —retomaron116 Timisoara y Arad el 16 y el 19 de septiembre, respectivamente —, realizados por el 2.º Ejército, débil y recién reorganizado. Con el 3.er Ejército concentrado en Bacska y el Banato, los soviéticos siguieron avanzando sin dificultad en Transilvania. (Soldado húngaro en la retirada hacia los Cárpatos) Después de la derrota de la contraofensiva germano-magiar a mediados de mes, Horthy por fin se planteó tratar con los soviéticos. Los contactos se establecieron a través de Eslovaquia, parcialmente en manos de los rebeldes. Las conversaciones entre soviéticos y húngaros en Moscú para la firma de un armisticio recibieron la aprobación de Washington y Londres y concluyeron el 11 de octubre. Según los términos aceptados por la delegación magiar, las fuerzas húngaras debían de abandonar el combate con la URSS, retirarse de los territorios adquiridos a partir de 1937 y enfrentarse a las unidades alemanas con ayuda soviética. Este acuerdo fue el preludio del intento de cambio de bando anunciado por Horthy el 15 de octubre —que, sin embargo, no mencionó la necesidad de enfrentarse a los alemanes—. El mismo día en que la delegación magiar firmaba el armisticio en Moscú, las unidades del mariscal Rodión Malinovski alcanzaban Szeged. Otras unidades lograban capturar también el 11 Cluj, importante centro de transportes que ofreció dura resistencia. De acuerdo con la solicitud de la delegación magiar, los soviéticos detuvieron su ofensiva a la medianoche del día 11 para facilitar los movimientos de las unidades magiares contra los alemanes. Cesaron asimismo los bombardeos sobre Budapest. Durante el gobierno de Lakatos, el ministro del Interior, Béla Horváth ordenó a los gendarmes húngaros impedir la deportación de los ciudadanos húngaros, incluso por la fuerza. Se abandonó el plan del anterior Gobierno de expulsar a los judíos de la capital y concentrarlos en ciertos campos de concentración en el campo. Los alemanes, descontentos con la nueva situación, no pudieron hacer mucho al respecto. La reacción tardía de Horthy protegió a los judíos de Budapest durante unos meses. Entre julio y octubre, el regente y sus colaboradores continuaron intentando acabar con la participación húngara en guerra, pero sin comenzar las conversaciones con los soviéticos que tanto la situación militar como los consejos de las potencias occidentales aconsejaban. Hasta septiembre y a pesar de lo irreal de esta posibilidad, Horthy seguía confiando en una ocupación anglo-estadounidense o al menos conjunta del país y no exclusivamente soviética.La tardanza en aceptar negociar con los soviéticos, además, proporcionó a Veensenmayer —consciente de los planes de Horthy para abandonar la alianza con Alemania al menos desde finales de agosto— el tiempo necesario para neutralizar cualquier intento de abandonar la contienda o cambiar de bando como había hecho Rumanía. Las medidas del representante alemán incluían la toma del poder por los ultraderechistas del Partido de la Cruz Flechada. (Horthy junto a un grupo de soldados magiares) La Guerra toca suelo húngaro: Hacia el 22 septiembre, las fuerzas soviéticas cruzaron la frontera húngara, alcanzando la llanura. Los húngaros lanzaron un breve ataque hacia la Transilvania meridional el 5 de septiembre, que se convirtió en una frustrada ofensiva contra Arad y Timisoara el 13. Utilizaron para esta acometida el reconstituido 2.º Ejército, que se reunió a toda prisa con dos divisiones y una brigada de la reserva y tres divisiones llegadas del Bucovina y Moldavia. Se formó también el 3.er Ejército, débil grupo formado por una división regular —la 20.ª—, tres de la reserva —23.ª, 5.ª y 8.ª— y alguna unidad menor.130 Este nuevo ejército fue el responsable de la efímera captura de Arad. Una vez repelida esta embestida, los soviéticos habían tenido que detener su avance porque sus principales unidades se encontraban aún en Bulgaria. Durante esta segunda mitad del mes, sin embargo, se intensificaron los bombardeos del país por las fuerzas aéreas de las tres potencias aliadas, que causaron gran desorganización en la economía por los daños infligidos en el transporte. Los combates produjeron además entre trescientos y cuatrocientos mil refugiados transilvanos que se instalaron precariamente en Budapest, mientras que un número similar proveniente de Bacska se trasladó a Transdanubia junto con residentes de la capital que habían huido a esta parte del país huyendo de los bombardeos. El 8 de octubre, antes de detener su avance durante las conversaciones de armisticio en Moscú, los soviéticos alcanzaron el Tisza. El 15 de octubre, Horthy anunció que Hungría había firmado un armisticio con la Unión Soviética, en un intento de abandonar la alianza con Alemania. Las fuerzas soviéticas se hallaban aún demasiado lejos de la capital magiar para acudir en ayuda del regente. El Ejército húngaro ignoró el armisticio y continuó luchando desesperadamente para evitar el avance de los soviéticos. Los alemanes lanzaron la Operación Panzerfaust y, al secuestrar a su hijo Miklós Horthy, hijo, obligaron a Horthy a desistir, deponer al Gobierno Lakatos y nombrar al líder del Cruz Flechada, Ferenc Szálasi, primer ministro. Horthy dimitió y Szálasi se convirtió en el caudillo de un nuevo «Estado Húngaro» (Magyar Állam) controlado por los alemanes. Horthy fue internado en Alemania como prisionero. Sobrevivió a la guerra, pasó sus últimos años exiliado en Portugal y falleció en 1957. El nuevo Gobierno de Szálasi, mantuvo la estrecha colaboración económica y en política antisemita iniciada por Sztójay, aunque ya no controlaba todo el territorio del país. En cooperación con los nazis, Szálasi intentó reanudar las deportaciones de los judíos, pero la rápida desintegración de las comunicaciones alemanas lo impidió en gran medida. No obstante, la Cruz Flechada implantó un régimen de terror sobre los judíos de Budapest. Miles de personas fueron torturadas, violadas y asesinadas en los últimos meses de la guerra, y de sus bienes saqueados o destruidos. Un heroico diplomático sueco, Raul Wallenberg, fue capaz de salvar a algunos judíos húngaros otorgándoles pasaportes falsos. Capturado por los soviéticos, murió algunos años más tarde en un campo de trabajo. Otros diplomáticos como el nuncio Angelo Rotta, Giorgio Perlasca, Carl Lutz, Friedrich Born, Harald Feller, Ángel Sanz Briz o George Mandel-Mantello también entregaron documentación falsa y organizaron pisos francos para proteger a los judíos de la capital. De los aproximadamente 800 000 hebreos que residían dentro de las fronteras ampliadas de Hungría en 1941, sólo 200 000 (un 25 %) sobrevivieron al Holocausto. Varios miles de ciudadanos gitanos también murieron como parte del Porraimos. Anne McCormick, corresponsal extranjera del The New York Times, escribió en defensa de Hungría como el último refugio de los judíos en Europa, afirmando que "siempre que han ejercido la autoridad en su propia casa, los húngaros han tratado de proteger a los judíos.” (El fascista Szalasi fue el nuevo Primer Ministro puesto por la Inteligencia Alemana) Pronto la propia Hungría se convirtió en un campo de batalla. Szálasi prometió una Gran Hungría y la prosperidad de los campesinos, pero en realidad Hungría se estaba desmoronando y sus ejércitos fueron destruidos lentamente. Ante el fracaso del armisticio, los soviéticos ordenaron el 24 de octubre continuar los operaciones contra alemanes y húngaros, paralizadas a petición de Horthy durante el fallido cambio de bando del 15 de octubre. En la segunda mitad del mes, se desarrolló la batalla de Debrecen, en la que los soviéticos trataron de embolsar al 8° Ejército alemán y al 1.er y 2.º ejércitos húngaros, mientras las fuerzas de estos trataban de mantener abiertas las rutas de escape de estas unidades hacia en oeste. Soviéticos y alemanes se disputaron el control de la ciudad de Nyíregyháza a finales de mes, vía de escape para las unidades alemanas y húngaras al este del Tisza. Los soviéticos acabaron por tomarla definitivamente el 30 de octubre. La batalla terminó con las fuerzas soviéticas habiendo alcanzado el Tisza y despejado el norte de Transilvania de fuerzas enemigas. En octubre y casi simultáneamente a su ofensiva sobre Belgrado, los soviéticos lanzaron al 1.er Frente Ucraniano y al 4.º Frente Ucraniano hacia Uzhorod con el objetivo de tomar Rutenia y Eslovaquia. El día 26, las primeras unidades alcanzaron Mukachevo; Uzhorod cayó al día siguiente. Estos avances se consiguieron con gran esfuerzo debido a lo abrupto del terreno y a la decidida resistencia germano-magiar. La operación para capturar Rutenia concluyó prácticamente al tiempo que la campaña por el control de Transilvania y Hungría oriental y permitió a los soviéticos fijar el frente a lo largo del Tisza. En octubre de 1944, el 1.er Ejército húngaro se asignó al 1.er Ejército Panzer alemán, participando en la defensa durante la Ofensiva Lvov-Sandomierz. En noviembre, las fuerzas soviéticas alcanzaron los alrededores de la capital magiar. El 28 de diciembre, se creó un Gobierno provisional húngaro, encabezado por Béla Miklós en el territorio ocupado por los soviéticos. Tanto Miklós como Szálasi reclamaban la legitimidad de sus cargos. La proclamación del gobierno rival apoyado por los soviéticos no supuso un cambio notable en la situación militar: tanto los alemanes como sus partidarios húngaros, acaudillados por Szálasi, continuaron combatiendo. Los soviéticos y rumanos completaron el cerco de Budapest el 29 de diciembre de 1944. La batalla por la ciudad se convirtió entonces en el sitio de Budapest. Durante la lucha, la mayor parte de lo que quedaba del I Ejército húngaro fue destruido cerca de 200 kilómetros al norte de Budapest, en una batalla que duró desde el 1 enero al 16 de febrero de 1945. El 20 de enero de 1945, representantes del gobierno provisional de Miklós firmaron un armisticio en Moscú. En enero de 1945, 32 000 ciudadanos húngaros de la minoría fueron arrestados y transportados a la Unión Soviética como trabajadores forzados. En algunas aldeas toda la población adulta fue enviada a campos de trabajo en la cuenca del Donets. Muchos murieron allí como consecuencia de las penurias y los malos tratos. En total, entre 100 000 y 170 000 húngaros de cultura alemana fueron enviados a la Unión Soviética. Los restos de las unidades alemanas y húngaras en Budapest se rindieron el 13 de febrero de 1945. Aunque las fuerzas alemanas en Hungría estaban sufriendo una derrota tras otra, los alemanes contraatacaron el 6 de marzo lanzando la Ofensiva del Lago Balatón en un intento de aferrarse a la última fuente de petróleo del Eje. Fue su última ofensiva de la guerra y fracasó rápidamente. El 19 de marzo de 1945 las tropas soviéticas habían recuperado todos los territorios perdidos durante la ofensiva alemana de 13 días. Después del malogro de la ofensiva, los alemanes en Hungría fueron eliminados. La mayor parte de lo que quedaba del 3.er Ejército húngaro fue aniquilado 50 km al oeste de Budapest entre el 16 y el 25 de marzo de 1945. Entre el 26 de marzo y el 15 de abril, los soviéticos y búlgaros lanzaron la Ofensiva Nagykanizsa–Kermend destruyendo otros restos de las fuerzas armadas húngaras como parte de Grupo de Ejércitos Sur que combatían junto con el 2.º Ejército Panzer. A principios de abril, los alemanes, acompañados por los restos de sus aliados de la Cruz flechada, habían sido expulsados por completo de territorio húngaro. (Soldados húngaros se preparan para resistir el Asedio de Budapest) Final: El 2 de mayo de 1945, con Hitler suicidado, Berlín se rindió. El 7 de mayo, el general Alfred Jodl, el jefe del Estado Mayor alemán, firmó la rendición incondicional de todas las fuerzas alemanas. El 23 del mismo mes quedó disuelto el gobierno del almirante Karl Dönitz. El 11 de junio se proclamaba el 8 de mayo como día de la victoria aliada en Europa. Al firmar el Tratado de Paz de París, Hungría volvió a perder todos los territorios que había obtenido entre 1938 y 1941. Ni los Aliados Occidentales ni la Unión Soviética apoyó ningún cambio en las fronteras húngaras anteriores al Primer arbitraje de Viena del otoño de 1938. La Unión Soviética anexó Rutenia, que pasó a formar parte de Ucrania. En el tratado de paz con Hungría firmado el 10 de febrero de 1947 se afirmó que: "las decisiones del arbitraje de Viena del 2 de noviembre 1938 se declaran nulas y sin valor" y las fronteras húngaras fueron fijadas a lo largo de las fronteras que existían el 1 de enero de 1938, salvo una pérdida mínima de territorio en la frontera de Checoslovaquia. Dos tercios de la minoría étnica alemana (202.000 personas) fueron deportadas a Alemania en 1946-48, y hubo un intercambio de población forzoso entre Hungría y Checoslovaquia. El 1 de febrero de 1946 quedó abolida la monarquía y se proclamaba la segunda república húngara. La Hungría de la posguerra fue finalmente gobernada por un gobierno aliado del soviético y se convirtió en parte del Bloque del Este. Se declaró la República Popular de Hungría en 1949 y duró hasta las revoluciones de 1989 y el fin del comunismo en Hungría. (Un letrero de la ciudad es traducido al ruso tras la ocupación soviética) Fin del Post, espero que lo hayas disfrutado si te gusto, sigueme y veras mis proximas actualizaciones. No te defraudare. Hasta la proxima
No quedes como un boludo pronunciando mal, si no sabes lo básico de pronunciación alemana, pasá por acá: LEKTION 1 (Básica): http://www.taringa.net/post/apuntes-y-monografias/17565385/Sali-de-este-post-hablando-Aleman.html LEKTION 2: http://www.taringa.net/post/apuntes-y-monografias/17565385/Sali-de-este-post-hablando-Aleman.html 10 Tiernos apodos alemanes para decirle a tu novia 1) Maus (ratón) Puede que los ratones no sean las criaturas más adorables de todas. Son reconocidas por hacer ruidos desagradables, acarrear gérmenes y ser difíciles de atrapar. Sin embargo, es bastante común que un hombre llame a su novia u esposa "Maus". Este apodo también es aplicable para los niños pequeños, en ése caso, el apodo apropiado es: "Mäuschen" con su diminutivo aplicado. 2) Hase (conejo) Cómo podes imaginar, es un apodo que se usa principalmente en mujeres; creo que para los hispanohablantes éste sería un apodo más "cómodo" de decir que "ratoncito" El diminutivo de éste apodo: "Häschen" es también muy usado. 3) Bärchen (osito) Los apodos pegajosos no están reservado sólo para los mujeres.. Es un apodo que pueden usar tanto mujeres como hombres, pero generalmente es más usado para referirse a los hombres; el factor ternura es fundamental, por lo que la palabra "Bär" (Oso) se usa siempre en diminutivo. 4) Mausebär (ratón oso ) No, no te estoy jodiendo... Parece que los alemanes se quedaron sin animales lindos para llamar a sus seres queridos, puede que por eso hayan creado el término: "Mausebär" (una combinación de ratón y oso). Puede que cuándo visitemos Alemania y alguien nos llame "Mausebär" nos quedemos pensando, y repasando nuestras clases de alemán. ¡Tranca, es una palabra tierna! También se usa mucho su diminutivo: "Mausebärchen" 5) Herzilein (corazoncito) Tanto en Argentina, como en Alemania y en todo el mundo si le decís "corazoncito" a tu novia frente a tus amigos, quedas boludeado de por vida... Por eso este apodo es más bien íntimo, y es muy dulce; es el diminutivo de la palabra "Herz" (corazón). Es quizá muy dulce para los hombres, pero si la usas sos un campeón, éxito asegurado. 6) Schnucki (querida) Bueno, en realidad no existe una traducción certera de "Schnucki" al español, se podría decír que equivalen a "cariño", "querida".. Es simplemente una palabra que para los alemanes sonaba linda, tanto es así que hicieron dote de ella para nombrar a las personas que aman. 7) Liebling (cariño) "Liebling" es lo más cercano al término "cariño" del español, o "darling" del inglés en el idioma alemán. La expresión contiene la palabra alemana "Liebe" (amor) pero es también usada para otros propósitos. "Liebling" es también utilizado como un prefijo que significa "preferido". Su "Lieblingsbuch", por ejemplo, es su libro favorito. Se podría decir, entonces, que su Liebling es su persona favorita. 8) Süsse o Süsser (dulce o dulzura) La palabra "Süß" en alemán significa "dulce" y es un adjetivo, pero también puede ser usada para llamar cariñosamente a la gente. Pero ojo acá, tanto "Süsse" como "Süsser" son el equivalente a "tierna" o "dulce" por lo que son palabras generalmente usadas para apodar niños pequeños o situaciones tiernas. No obstante también se puede usar con tu novia, o novio! Ej: "Ey Süsse, beruhig dich, alles wird gut!" Ej 2: "Ich Liebe dich meine Süße! Bleib für immer bei mir.." (acá quedas recontra maraca, pero para la chica quedas como todo un tierno) 9) Schatz (tesoro) No tenes que recorrer toda Alemania para encontrar este término, porque es el más común y universal en el glosario sentimental germano. Es muy común en parejas de todas las edades, y sus diminutivos: "Schatzi" o "Schätzchen" son muy usados... Así qué ¿Quién es tu mayor tesoro?.. 10) Schneckchen (caracolito) Volvemos a los apodos extraños devenidos en el amor a los animales, "Schneckchen" o su equivalencia aún más dulce: "Zuckerschnecke" (caracolito de azúcar) son palabras dulces, si te llaman así nadie te dice lento, o baboso... De igual manera, esta junto a apodos dulces similares como "Perle", no son muy usados actualmente, así que básicamente lo puse para llegar al número primo 10. Fin del Post, espero que lo hayas disfrutado si te gusto, sigueme y veras mis proximas actualizaciones. No te defraudare. Hasta la proxima
Argentina consideró recuperar las Malvinas durante la Segunda Guerra Mundial Hacia el 26 de septiembre de 1941, Alemania consolidaba el cerco en Stalingrado, Estados Unidos aún no había sufrido el ataque a Pearl Harbor y posterior declaración de guerra al Eje, mientras Gran Bretaña soportaba los bombardeos alemanes y en el mar perdía decenas de miles de embarques vitales. Ese mismo día en Buenos Aires un oficial naval argentino, el capitán Ernesto Villanueva presentó una ponencia titulada “Cooperación entre Ejército y Marina. Ocupación de las islas Malvinas”, una operación detallada para recuperar militarmente el archipiélago del Atlántico Sur ocupado por los británicos. Así se lee en un artículo publicado en el "Diario del Fin del Mundo" de Ushuaia, en la columna Memorias, acreditado a Bernardo Veksler y recordando los acontecimientos de septiembre de 1941: "Esto pasó en nuestra región: presentan un plan para la recuperación militar de las Malvinas". El plan debió ser considerado en la Escuela de Guerra Naval evaluando el escenario internacional de la Segunda Guerra Mundial y los recursos que involucraba. El Capitán Villanueva "pensó que Gran Bretaña estaba muy ocupada en otros lugares del mundo como para preocuparse por la suerte de unas pequeñas islas coloniales" (Juan B. Yofre; "Malvinas, la historia documentada" ). El plan fue presentado en 34 páginas mecanografiadas y su misión era "restituir al país un archipiélago que le pertenece, cuya situación estratégica es de vital importancia para la defensa marítima de la nación". Con este propósito, el plan era desembarcar en la Bahía de Uranie, en Berkley Sound y en la Bahía de Cox estableciendo "una base operativa en Puerto Luis, hasta que se pueda operar con seguridad en la bahía de Puerto Stanley (Puerto Argentino)". El plan descartaba el uso de la aviación y consideraba: “Apoderarse de Puerto Stanley con tropas de desembarco del Ejército y la Marina, operando en forma sorpresiva con las primeras luces del día desde bahía Uranie, protegiendo el desembarco con los buques y aviación de la Escuadra, destruyendo las baterías de la defensa con fuerzas aeronavales operando desde Deseado…” La fuerza de tarea estaría constituida por "un batallón de Infantería de Marina en pie de guerra (1.000 hombres), repartido" en dos acorazados, dos cruceros pesados, un crucero ligero, doce torpederos, un buque tanque y nueve rastreadores. En tanto, se sumarían otros 750 miembros del Ejército, que tendrían como misión central “la toma de Puerto Stanley”. Puesto que sería una operación conjunta, la crítica estuvo a cargo del teniente coronel Benjamín Rattenbach y fue categórico: el ‘golpe’ en sí mismo no ofrecía muchas dificultades. Lo difícil sería lo que vendría después: mantener las islas contra un intento de reconquista por parte de los británicos". Pero eso no fue todo, porque el propio Rattenbach, décadas más tarde y como un muy respetado Teniente General retirado fue comisionado junto con otros dos oficiales (de la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea) a llevar a cabo un informe completo sobre la Guerra de las Malvinas de 1982, que terminó en un desastre, cuando efectivamente fuerzas argentinas invadieron las Islas Malvinas en abril de ese año y fueron expulsadas 74 días después por una Fuerza de Tarea enviada por los británicos. El grupo de trabajo que hizo el informe fue conocido oficialmente como la "Comisión para el análisis y evaluación de las responsabilidades estratégicas, políticas y militares en el conflicto del Atlántico Sur", más tarde conocido como el ‘Informe Rattenbach’, que fue hecho público hace un año. Fin del Post, espero que lo hayas disfrutado si te gusto, sigueme y veras mis proximas actualizaciones. No te defraudare. Hasta la proxima