SI EN ALGUN MOMENTO TIENES LA SENSACION DE NO LOGRAR RECORDAR O MEMORIZAR ALGO, AQUI TE DEJO UNOS SIMPLES CONSEJOS PARA QUE LOGRES DESRROLLAR LA MEMORIA FOTOGRAFICA.
ESTO FUNCIONA SOLO SI ERES CONSTANTE Y MANTIENES UN BUEN MODO DE VIDA.
Tres factores esenciales
De lo que no cabe ninguna duda, no obstante, es de que algunas personas gozan de una mayor facilidad que otras para recordar detalles visuales. Existen tres grandes factores que intentan explicar esta diferencia. Por una parte, la puramente genética: hay gente que nace con una mayor capacidad eidética, aunque no se trate de una cualidad hereditaria. No obstante, ignorar dicha habilidad y no utilizarla puede causar su completa desaparición.
Nuestra memoria funciona a través de la asociación de recuerdos eminentemente visualesLas circunstancias ambientales también determinan enormemente la cantidad de información que se recordará. Una dieta correcta y el descanso adecuado son condiciones imprescindibles para el óptimo funcionamiento de la memoria; el ejercicio físico, que mejora la fuente de oxígeno del cerebro, también contribuye de forma positiva. Igualmente, la capacidad de concentración que favorece el deporte puede marcar la diferencia a la hora de recordar determinada información. Cuantas menos distracciones reclamen nuestra atención, más fácil será focalizarnos en aquello que queremos recordar.
Nada de esto importa si no entrenamos lo suficiente la memoria. No se trata únicamente de cuidarnos, sino de dedicar una parte de nuestro día a día a realizar ejercicios que permitan poner en funcionamiento nuestro cerebro y, sobre todo, de conocer aquellos procedimientos y ejercicios que permiten agudizar nuestra atención. Uno de ellos es el de los palacios de la memoria, utilizado por grandes oradores como Cicerón y que se basaba en el principio que dice que nuestra memoria es eminentemente visual.
Gracias a ello, podemos generar nuestras propias mansiones mentales, donde depositaremos, en forma de cuadros, esculturas o decoración todo aquello que necesitamos recordar. Un proceso particularmente útil en el caso de que tengamos que memorizar un discurso, una larga explicación o una lista de tareas por realizar. En este artículo previo explicamos pormenorizadamente dicho proceso, pero no se trata del único.
Asociación y reglas mnemotécnicas
El de los palacios mentales es un procedimiento que se basa, ante todo, en la asociación. Es la forma en que funciona nuestra mente, que viaja de una cosa a otra de manera continua favoreciendo la información relacionada entre sí, y la base de las reglas mnemotécnicas, que utilizan frases cortas, que riman de forma interna y sencillas de recordar, para facilitar la memorización de otras fórmulas más complejas.
De igual manera, resulta mucho más sencillo recordar el nombre de alguien si lo relacionamos con otro concepto. ¿Se llama Margarita? Si pensamos en la flor nos acordaremos instantáneamente de ella. ¿Su nombre es Pepe? Bueno, quizá el defensa central del Real Madrid sirva como atajo. En otras ocasiones, una mera semejanza fonética puede servir. Algo semejante ocurre con las imágenes. Si nos viene a la cabeza una instantánea será incluso más fácilrecordar datos, fechas, nombres y una gran larga lista que, debido a su abstracción, costaría rememorar por sí mismos.
Existen diversos métodos que permiten entrenar esta capacidad. Uno de ellosha sido utilizado por el ejército americano durante los últimos 70 años, desde que en la Segunda Guerra Mundial se hizo necesario que los aviadores identificasen y recordasen rápidamente los componentes del ejército enemigo, que consiste de los siguientes pasos:
1.Encuentra una habitación oscura, donde no haya ninguna distracción y pueda situarse una lámpara en el suelo. El cuarto de baño puede servir.
2.Siéntate en el suelo de manera que puedas apagar y encender la lámpara sin moverte. Consigue un trozo de papel y corta de él el espacio correspondiente a un párrafo.
3.Coge el libro o aquello que estés intentando memorizar y tápalo con la hoja que has cortado previamente, dejando al descubierto tan sólo el párrafo que el agujero no cubre. Sitúa el libro a una distancia adecuada para que al abrir los ojos puedas enfocar rápidamente las palabras.
4.Apaga la luz y deja que tus ojos se acostumbren a la oscuridad. Enciende brevemente la luz y vuélvela a apagar: habrás conseguido que en tus ojos quede impreso el texto frente a ti.
5.Cuando desaparezca la impresión, vuelve a encender brevemente la luz para repetir el procedimiento.
6.Repite el proceso hasta que puedas recordar cada palabra del párrafo en el orden correcto. Si lo haces bien, aseguran los defensores del método, tarde o temprano conseguirás ver el párrafo completo en tu cabeza y tu capacidad memorística comenzará a mejorar.
En Internet existen tanto testimonios de gente a la que el procedimiento le ha permitido mejorar, a la larga, sus habilidades, como de aquellos que creen que no se trata más de que un excéntrico procedimiento no confirmado por la ciencia. Aquel que desee comprobar su auténtica capacidad eudética, puede utilizar páginas como la diseñada por la Open University donde el usuario puede someterse a un examen que apenas dura 10 minutos.