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La Biblia Satánica


Anton Szandor LaVey


La Biblia Satanica (Parte 6) [(Aire) El Libro De Lucifer]
la biblia satanica parte 1

IMPORTANTE: Yo soy ateo, no soy uno de esos niñatos que se creen satanicos, solo hago este post porque me interesa el tema, yo lo tomo como una forma de lectura. ¡Asi que no me vengan con comentarios pelotudos!


La Biblia Satanica (Parte 6) [(Aire) El Libro De Lucifer V y VI


AMOR Y ODIO


El Satanismo representa amabilidad con aquellos
que se la merecen en lugar de amor desperdiciado
en ingratos.
No puedes amar a todo el mundo; es ridiculo
pensar que puedes. Si amas a todo y a todos perderas
tus poderes naturales de seleccion y acabaras siendo
un pesimo juez de caracter y de calidad. Si algo es
usado con demasiada libertad pierde su verdadera
importancia. Por lo tanto, el Satanista cree que debes
amar fuertemente y por completo a quienes merecen
tu cariño, pero ¡nunca des la otra mejilla a tu
enemigo!
El amor es una de las emociones mas intensas
sentidas por el hombre; otra es el odio. Obligandote a
sentir amor indiscriminado es algo poco natural. Si
tratas de amar a todo el mundo, lo unico que
consigues es disminuir tus sentimientos hacia quienes
merecen tu amor. El odio reprimido puede causar
muchas enfermedades fisicos y emocionales. Al
aprender como descargar tu odio y dirigirlo a quienes
se lo merecen, te limpias a ti mismo de todas esas
emociones malignas y no necesitaras descargar tu
odio reprimido sobre tus seres queridos.
Nunca ha existido un gran movimiento de "amor"
en la historia de la humanidad que no haya terminado
asesinando un incontable numero de personas o
debemos suponer que era para demostrar cuanto las
amaban! ¡Todo hipocrita que ha caminado sobre la
faz de la Tierra ha tenido sus bolsillos rebosantes de
amor!
Todo religioso farisaico asegura amar a sus
enemigos; aun cuando es atacado se consuela a si.
mismo pensando ¡Dios los castigara!. En lugar de
admitir que son capaces de odiar a sus enemigos y
tratarlos de la forma que se merecen, dicen: ¡Bueno,
pero por la gracia de Dios, voy a rezar por ellos!.
Por que habriamos de humillarnos y rebajarnos a
nosotros mismos al sacar una comparacion tan
incorrecta?
Se ha pensado que el Satanismo es sinonimo de
crueldad y brutalidad. Esto se debe unicamente a que
la gente tiene miedo de enfrentar la verdad y la
verdad es que el ser humano no es tan benigno ni
amoroso. Solo porque el Satanista admite que el ser
humano es capaz tanto de amar como lo es de odiar,
es considerado odioso. Al contrario, como es capaz de
dar rienda suelta a su odio a traves de una expresion
ritualizada, es mucho mas capaz de amar con el
mas profundo amor. Al reconocer y admitir
honestamente tanto el amor como el odio que siente,
no confundira una emocion con la otra. Si no eres
capaz de experimentar una de estas dos emociones,
no podras experimentar la otra completamente.


SEXUALIDAD SATANICA


A habido mucha controversia sobre los puntos
de vista Satanicos sobre "el amor libre". A
menudo se supone que la actividad sexual es el factor
mas importante de la religion Satanica, y que la
disponibilidad de participar en orgias sexuales es un
prerrequisito para convertirse en Satanista. Nada
podria estar mas lejos de la verdad! De hecho, a
aquellos oportunistas que no tienen mayor interes en
el Satanismo que el de sus aspectos sexuales, se les
recomienda enfaticamente que no acudan a el.
El Satanismo si preconiza la libertad sexual, pero
unicamente en el verdadero sentido de la palabra. En
el concepto Satanico, el amor libre significa
exactamente eso libertad de ser fiel a una persona o
de satisfacer tus deseos sexuales con tantas personas
como creas necesario para satisfacer tus necesidades
particulares.
El Satanismo no alienta la actividad orgiastica o el
adulterio cuando se trata de gente que no podria hacer
eso de manera natural. Para muchas personas, seria
poco natural y perjudicial ser infiel a quien han
escogido como pareja. Para otras, seria frustrante
estar sometida sexualmente a una sola. Cada uno
debe decidir por si mismo que forma de actividad
sexual se adapta mejor a su personalidad. El forzarte
a ti mismo a ser adultero, o a tener pareja sexual
cuando no estas casado solo por querer probar a otros
(o peor aun, probarte a ti mismo) que ya estas
liberado de toda culpabilidad sexual, es tan erroneo
segun los par·metros del Satanismo como
abstenerte de satisfacer tus deseos sexuales debido a
sentimientos arraigados de culpa
Muchos de quienes se preocupan constantemente
por demostrar su emancipacion de la culpa sexual, en
realidad estan atados por una esclavitud sexual aun
mayor que quienes aceptan la actividad sexual como
una parte natural de la vida y no hacen tanta alharaca
de su libertad sexual. Por ejemplo es un hecho
establecido que la ninfomana (la mujer de los sueños
de todo hombre, y protagonista de toda novela
erotica) no es libre sexualmente, sino que en realidad
es frigida y va de hombre en hombre porque esta tan
inhibida que no es capaz de tener una descarga sexual
satisfactoria.
Otra idea erronea es que la capacidad de tener
actividad sexual grupal es un indicio de libertad
sexual. Todos los grupos de sexo-libre tienen una
cosa en comun: No admiten actividad sexual
fetichista o desviada.
De hecho, los ejemplos mas reforzados de
actividad sexual no-fetichista catalogados sutilmente
como "sexo libre" tienen un formato en comun. Cada
uno de los participantes en la orgia se desviste,
siguiendo el ejemplo de alguien, y fornican
mecanicamente siguiendo el ejemplo del lider.
Ninguno de los participantes considera que su forma
de sexo "emancipado" pueda ser vista como algo
regimentado e infantil por quienes no son miembros,
incapaces de igualar la uniformidad con la libertad.
El Satanista se da cuenta que si ha de ser un
ëexperto en sexo (y estar libre por completo de la
culpa sexual), no puede sentirse atacado por los
supuestos ërevolucionarios sexuales mas de lo que
puede sentirse atacado por la mojigateria de su
sociedad culpabilizada. Los grupos de libertad
sexual no entienden el verdadero significado de la
libertad sexual. A menos que la actividad sexual
pueda expresarse a nivel individual, (lo cual incluye
fetiches personales) no hay objeto en unirse a una
organizacion de libertad sexual.

El Satanismo aprueba cualquier tipo de actividad
sexual que tienda a satisfacer adecuadamente todos
tus deseos individuales ya sean heterosexuales,
homosexuales, bisexuales e incluso asexuales, si lo
prefieres. El Satanismo aprueba tambien cualquier
fetichismo o desviacion que enriquezca tu vida
sexual, siempre que en ello no se vea inaplicado
alguien que no desee tomar parte en ello.
El predominio de conductas desviadas y/o
fetichistas en nuestra sociedad haria estremecer la
imaginacion de quienes aun son sexualmente
ingenuos. Hay mas variantes sexuales de las que
puede percibir quien no esta versado en materia
sexual: el travestismo, el sadismo, el masoquismo, el
exhibicionismo por citar solo algunas de las
desviaciones mas predominantes. Todo el mundo
tiene alguna forma de fetiche, pero debido a que no
perciben la preponderancia de la actividad fetichista
en nuestra sociedad, creen que si se someten a sus
anhelos ¡antinaturales!, seran tomados por
depravados.

Incluso el asexual tiene una desviacion: su
asexualidad. Es muchisimo mas anorrnal tener una
carencia de deseo sexual (a menos que se trate de un
caso de enfermedad, de edad avanzada o de cualquier
otra razon valida haya causado la disminucion
sexual) que ser sexualmente promiscuo. Sin embargo,
si un satanista opta por elegir la sublimacion sexual
prefiriendola a cualquier otra expresion sexual
abierta, eso es asunto suyo. En muchos casos de
sublimacion sexual (o de asexualidad), cualquier
intento por emanciparse sexualmente podrÌa tener
resultados devastadores para el asexual.
Los asexuales son invariablemente individuos que
estan sublimados sexualmente por sus empleos o por
sus aficiones favoritas. Toda la energia e impulsos
que normalmente estarÌan a la actividad sexual son
canalizados hacia otros pasatiempos o hacia las
ocupaciones que prefieran. Si una persona favorece
otros intereses a la actividad sexual, es su derecho, y
nadie tiene por que a condenarla por ello. Sin
embargo, esa persona deberia por lo menos reconocer
el hecho de que ello es una sublimacion sexual.
Debido a la falta de oportunidades para
expresarse, muchos deseos sexuales secretos no
llegan jamas a trasponer el estado de la fantasia. El
no descargarlos suele llevar a la compulsion y, por lo
tanto, una gran cantidad de personas idean
indetectables para dar rienda suelta a sus deseos. No
por el hecho de que gran parte de la actividad
fetichista no sea aparente exteriormente, quienes no
son duchos en materia sexual han de engañarse
pensando que tal actividad no existe. Para citar
ejemplos de las ingeniosas tecnicas utilizadas: El
travestido masculino se dara gusto en su fetichismo
llevando prendas interiores femeninas mientras se
dedica a sus actividades cotidianas; o la mujer
masoquista puede llevar una faja de goma varias
tallas mas pequeña que la suya, y de este modo estar·
todo el dÌa en condiciones de obtener un placer de su
incomodidad fetichista sin que nadie se aperciba de
ello. Estas ilustraciones constituyen ejemplos mucho
mas suaves y prevalecientes que otros que podrian
haberse dado.
El Satanismo alienta cualquier forma de expresion
sexual que desees, siempre y cuando no perjudiques
a nadie mas. Para evitar confusiones, debemos
aclarar la afirmacion anterior. Al decir que no se debe
perjudicar a nadie, no incluimos el daño no
intencionado que pueda recaer sobre aquellas
personas que, a causa de sus ansiedades
concernientes a la moral sexual, puedan no estar de
acuerdo con tus puntos de vista sobre el sexo.
Naturalmente, deberias evitar el ofender a quienes
signifiquen mucho para ti, y por ello me refiero a tus
amigos y parientes mas mojigatos. Sin embargo, si te
esfuerzas sinceramente a evitar ofenderlos, y a pesar
de tus esfuerzos ellos se dan cuenta accidentalmente,
no es responsabilidad tuya, y por lo tanto no deberias
sentir culpa alguna ya sea respecto a tus
convicciones sexuales, como al hecho de que ellos se
hayan ofendido debido a esas convicciones. Si con tus
actitudes sexuales temes constantemente ofender a los
mojigatos, entonces no tiene sentido el intentar
liberarte de la culpa sexual. Sin embargo, de nada
sirve que hagas ostentacion de tu permisividad.
La otra excepcion a la regla hace referencia a la
relacion con los masoquistas. Un masoquista extrae
placer de ser maltratado; en consecuencia, si se le
niega al masoquista su placer a traves del dolor, eso
le hace sufrir tanto como el verdadero dolor fisico
hace sufrir al que no es masoquista. La historia del
sadico autenticamente cruel ilustra bien la cuestion.
El masoquista le dice al sadico: "golpeame". A lo
cual el sadico despiadado responde: "¡NO!" Si una
persona quiere ser maltratada y disfruta sufriendo, no
hay razon alguna para no darle gusto en lo que
acostumbra.
En el lenguaje popular, el termino "sadico"
describe a alguien que obtiene placer de la brutalidad
indiscriminada. Sin embargo, un verdadero sadico es
selectivo. De la amplia reserva de victimas
apropiadas, escoge cuidadosamente, y se deleita
dandoles a quienes gustan vivir en el dolor la
satisfaccion de sus deseos. ¡El sadico "bien adaptado"
es epicureo al seleccionar aquellos en quienes su
energia sera bien invertida! ¡Si una persona es lo
bastante saludable para admitir que es un masoquista
y disfruta siendo esclavizado y azotado, un sadico
verdadero estar· dichoso de participar!
Aparte de las excepciones que citaremos a
continuacion, el Satanista no heriria intencionalmente
a otros violando sus derechos sexuales. Si intentas
imponer tus deseos sexuales a quienes no acepten tus
avances, estaras infringiendo su libertad sexual. Por
lo tanto, el Satanista no defiende la violacion, acoso
sexual a menores de edad, relaciones sexuales con
animales, o cualquier otra forma de actividad sexual
que implique la participacion de personas que no se
presten voluntariamente, o que debido a su inocencia
o ingenuidad puedan ser intimidados o engañados
para actuar en contra de sus deseos.
Si todas las partes envueltas son adultos maduros
que conscientemente asumen toda responsabilidad de
sus acciones y se comprometen voluntariamente en
una forma dada de expresion sexual ¡aun si esta es
considerada generalmente como tabu! no existe
razon para que repriman sus inclinaciones sexuales.
Si eres consciente de todas las implicaciones,
ventajas, y desventajas, y estas seguro que tus
acciones no haran daño a quien no desee o se merezca
dicho trato, no tienes razon alguna para suprimir tus
preferencias sexuales.
Asi como no hay dos personas cuyas preferencias
culinarias o capacidad para ingerir alimentos sean
iguales, los gustos y apetitos sexuales variaran de una
persona a otra. Ninguna persona o sociedad tiene
derecho para imponer limites a los par·metros
sexuales o en la frecuencia sexual de otros. La
conducta sexual apropiada solo puede ser juzgada
dentro del contexto de cada situacion individual. Por
lo tanto, lo que una persona considere moral y
sexualmente correcto puede ser frustrante para otra.
Lo contrario tambiÈn es cierto; una persona puede
tener gran destreza sexual, pero despreciar a otra
persona cuya capacidad no iguale a la suya propia
serÌa algo injusto, e imponer sus gustos a otra
persona serÌa algo muy desconsiderado, por ejemplo,
el hombre que tiene un voraz apetito sexual, pero que
las necesidades sexuales de su esposa no se ajustan a
las de Èl. Es injusto de su parte esperar que ella
responda de manera entusiasta a sus propuestas, pero
ella a su vez debe mostrar el mismo grado de
comprensiÛn. En momentos en los que ella no sienta
mucha pasiÛn, deberÌa aceptarlo sexualmente, asÌ sea
de manera pasiva, pero complaciente, o bien no
quejarse si su esposo decide satisfacer sus
necesidades en otra parte óincluyendo practicas
autoeroticas.
La relaciÛn ideal es aquella en la que cada persona
est· profundamente enamorada de la otra y son
sexualmente compatibles. Sin embargo, las relaciones
perfectas son relativamente poco comunes. Es
importante seÒalar aquÌ que el amor espiritual y el
amor sexual pueden ir de la mano, aunque este no sea
siempre el caso. Si existe cierto grado de
compatibilidad sexual, casi siempre es limitado, y
algunos deseos sexuales, si bien no todos, ser·n
satisfechos.
No existe mayor placer sexual que el derivado de
asociarte con alguien de quien est·s profundamente
enamorado, si son sexualmente compatibles. Sin
embargo, si no existe una compatibilidad mutua, ha
de seÒalarse que la ausencia de compatibilidad no
indica ausencia de amor espiritual. Uno puede existir
sin el otro, y esto suele suceder. De hecho, la mayorÌa
de las veces uno de los miembros de una pareja
recurrir· a actividades sexuales extramaritales porque
est· profundamente enamorado de su compaÒero, y
no quiere herir al otro, o imponer sus exigencias
sobre su amado. Un amor espiritual profundo es
enriquecido por el amor sexual, y ciertamente es un
ingrediente necesario para una relaciÛn satisfactoria;
pero debido a los diversos gustos sexuales, la
actividad sexual externa, o la masturbaciÛn, proveen
el suplemento necesario.
La masturbaciÛn, considerada por muchas
personas como un tab˙ sexual, crea un problema de
culpabilidad que no resulta f·cil de afrontar. En este
asunto es preciso hacer mucho hincapiÈ, puesto que
constituye el elemento extremadamente importante de
muchos actos m·gicos destinados a tener Èxito. Desde
que la Biblia judeo-cristiana describiÛ el pecado de
Onon (Gen 38:7-10), el hombre no ha cesado de
considerar la gravedad y las consecuencias del ´vicio
solitarioª. Aunque los modernos sexÛlogos han
explicado que el pecado de On·n es simplemente un
coitus interruptus, siglos enteros de falsa
interpretacion teologica han causado un daño casi
irreparable.
Prescindiendo de los verdaderos crÌmenes
sexuales, la masturbacion es uno de los actos
sexuales que peor esta visto. Durante el ˙ltimo siglo
fueron escritos innumerables textos para describir las
horrorosas consecuencias de la masturbaciÛn. La
palidez de la piel, la dificultad en la respiraciÛn, los
granos en la cara y una pÈrdida del apetito no eran
m·s que unas cuantas de las muchas caracterÌsticas
que se suponÌa provenÌan de la pr·ctica de la
masturbaciÛn. Se aseguraba que se producirÌa un
total colapso fÌsico y mental si no se atendÌan las
advertencias de aquellos manuales destinados a la
juventud.
Las espeluznantes descripciones de tales textos
resultarÌan casi risibles si no fuera por el hecho
lamentable de que, a pesar de que los sexÛlogos,
doctores o escritores contempor·neos han hecho
mucho para elimina el estigma de la masturbaciÛn,
todos los muy arraigados sentimientos de culpabilidad
creados por las absurdidades de aquellos primeros
textos sexuales no han podido ser borrados sino de
una manera parcial. Un gran porcentaje de personas,
en especial aquellas que han rebasado la edad de
cuarenta aÒos, no pueden aceptar emocionalmente la
circunstancia de que la masturbaciÛn es natural y
saludable. Hay ciertas personas que ahora logran
aceptarla intelectualmente, pero, como siguen
consider·ndola con repugnancia, sucede que de un
modo inconsciente comunican su repugnancia a sus
hijos.
En otros tiempos se pensaba que uno se volverÌa
loco si, a pesar de todas las advertencias, persistÌa en
sus pr·cticas autoerÛticas. Este ridÌculo mito tomÛ
cuerpo a causa de ciertos informes que pretendÌan que
la masturbaciÛn estaba muy extendida entre los
residentes de los centros psiqui·tricos. Se suponÌa
que, puesto que casi todos los dementes se
masturbaban, era su masturbaciÛn la que les habÌa
vuelto locos. Nadie se detenÌa a pensar que la
verdadera razÛn de que los dementes se entregaran a
la pr·ctica de la masturbaciÛn habÌa que ir a
buscarla en la carencia de compaÒeros del sexo
opuesto y en esa necesidad de liberar la inhibiciÛn que
es la caracterÌstica de una locura extrema.
Muchas personas preferirÌan que su pareja
busque en otra parte la actividad sexual antes que
dedicarse con ella a actos autoerÛticos. En esto
influyen los propios sentimientos de culpabilidad, m·s
una repugnancia a realizar una masturbaciÛn mutua.
Hay casos en los que existe tambiÈn el temor a la
repugnancia de la pareja ósi bien en un sorprendente
n˙mero de casos se obtiene una excitaciÛn vicaria al
saber que nuestra pareja est· teniendo experiencias
sexuales con otrosó aunque esto no sea com˙nmente
admitido.
Si se tiene cierta estimulaciÛn sexual al imaginar a
la pareja de no teniendo relaciones sexuales con otros,
Èsto deberÌa expresarse abiertamente, de modo que
ambas partes salgan ganando. Sin embargo, si la
prohibiciÛn de la masturbaciÛn se debe ˙nicamente a
sentimientos de culpa de una o ambas partes,
deberÌan hacer todo intento posible por borrar Èsas
culpas óo por utilizarlas. Muchas relaciones podrÌan
salvarse de la destrucciÛn si las personas
involucradas no sintieran culpa de reaizar actos
naturales de masturbacion.
La masturbaciÛn es considerada como mala
porque produce placer derivado de acarciar
intencionalmente con la mano un ·rea ìprohibidaî del
cuerpo. Los sentimientos de culpa que suelen
acompañar la mayorÌa de actos sexuales pueden ser
mmitigados por la idea religiosamente aceptable de
que los placweres sensuales son necesarios para la
procreacion óaunque uno marque cudadosamente los
dÌas ìsegurosî en el calendario. Sin embargo, no
puedes apaciguarte a tÌ mismo con Èsta idea mientras
sigas en tus pr·cticas masturbatorias.
Por mucho que te hayan hablado de la
Inmaculada Concepcion aun si la fe ciega te
permite tragar esa absurdidadó, todos sabemos muy
bien que si queremos traer al mundo a un niño
tenemos que mantener un contacto sexual con una
persona del sexo opuesto. Si uno se siente culpable al
cometer el ìpecado originalî, entonces no hay duda
de que se sentir· mucho m·s culpable al realizar un
acto sexual pensando tan sÛlo en uno mismo, y no en
la necesidad de crear hijos.
El Satanista se da plena cuenta de las razones por
las cuales los sacerdotes declaran pecaminosa la
masturbaciÛn. Tal como ocurre con todos los otros
actos naturales, las personas la realizar·n por mucho
que las reprendan severamente. Ahora bien, provocar
un sentimiento de culpabilidad øes una importante
faceta de su perverso plan para inducir a las personas
a expiar sus ´pecadosª. øY quÈ mejor manera de
expiarlos que pagando las hipotecas sobre los templos
de la abstinencia?
Aun cuando el hombre moderno no sienta ya (o
crea no sentirse ya) bajo el peso de un sentimiento de
culpabilidad provocado por la religiÛn, la verdad es
que todavÌa se siente avergonzado si cede al deseo de
masturbarse. Un hombre puede sentirse privado de su
masculinidad si se satisface autoerÛticamente en lugar
de entregarse al juego competitivo de dar caza a una
mujer. Es posible que una mujer se sienta tentada a
satisfacerse a sÌ misma sexualmente, pero a˙n asÌ
echar· de menos esa satisfacciÛn egoÌstica que
proviene del deporte de la seducciÛn. Ni el cuasiCasanova ni la ficticia vampiresa se sienten a gusto
cuando est·n ìobligadosî a recurrir a la masturbaciÛn
para obtener una satisfacciÛn sexual: ambos
preferirÌan incluso un compaÒero inadecuado. Sin
embargo, sat·nicamente hablando, es mucho mejor
entregarse a una fantasÌa perfecta que participar con
otra persona en una vacua experiencia. Con la
masturbaciÛn, uno domina completamente la
situaciÛn. Para ilustrar el hecho indiscutible de que la
masturbaciÛn es una pr·ctica enteramente normal y
saludable, diremos que es realizada por todos los
miembros del reino animal. Los niÒos tambiÈn se
rinden a sus instintivos deseos masturbatorios, salvo
que hayan sido regaÒados por unos padres
indignados. Desde luego, en esto suele haber una
tradiciÛn que se remonta de hijos a padres a todo lo
largo de una infinita lÌnea ascendente.
Es lamentable, pero cierto, que los sentimientos de
culpabilidad sexual de los padres se transmiten
inmutablemente a sus hijos. Con el objeto de salvar a
nuestros hijos del triste destino sexual de nuestros
abuelos, nuestros padres, y posiblemente del nuestro
propio, nuestra obligaciÛn es conseguir que el
perverso cÛdigo moral del pasado quede expuesto tal
como es: una serie de reglas pragm·ticas organizadas
que, si obedecemos de un modo rÌgido, nos destruir·n.
Podemos estar seguros de que, si no nos liberamos de
los ridÌculos niveles sexuales de nuestra sociedad
actual, y en ellos incluimos a la pretendida revoluciÛn
sexual, persistir· la neurosis provocada por esas
sofocantes regulaciones. La adhesiÛn a la nueva
moralidad del satanismo, que es razonable y
humanitaria, servir· al desarrollo de una sociedad en
la que nuestros hijos podr·n crecer saludablemente y
sin los devastadores inconvenientes morales de una
sociedad actual que est· enferma.
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