El reino animal es un mundo de maravillas y bellezas, pero también un asombroso universo de pesadillas. En éste post vas a encontrar zombies, pero no como los de The Walking Dead (La puta madre, devuelvanme mis 90 minutos (?), en éste post vas a encontrar zombies de la vida real. Estos son: Diez animales convertidos en zombies.
Estos caracoles, llevan una vida más o menos tranquila. Debido a su caparazón, la mayoría de los depredadores los evita. Además, evita la luz solar y pasa la mayoría de su vida en lugares húmedos y cerrados. Pero su vida cambia cuando se topan con su verdugo: leucocloridium paradoxus. Este parásito vive en el conducto digestivo de las aves, que deposita sus huevos y quedan en el excremento. Cuando el caracol come una planta que ha tomado contacto con el excremento infectado, ingiere sus huevos y se desarrollan dentro del caracol.
Al crecer, las larvas deboran las antenas del caracol, dejándolo completamente ciego y sin su capacidad de mantenerse alejado de la luz, por lo que queda expuesto a los depredadores. Finalmente, un ave devorará al caracol infectado y el ciclo se repetirá nuevamente.
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Esta hormiga vive en los bosques de América central y del sur, vive en las copas de los árboles altos (ésto se debe a que los suelos casi siempre están inundados). Unos investigadores estudiaron la especie y se encontraron que algunas hormigas tenían el abdomen completamente rojo, mientras que otras no. Al diseccionar a la hormiga, se dieron cuenta que estaba infestada de parásitos que le daban ese color. El parásito en cuestión es: myrmecomea neotropicum. La comclusión fue la siguiente:
Las hormigas infectadas, se mueven lentamente y el color rojizo de su abdomen, le da la apariencia de una fruta. Esto para confundir a las aves que suelen comer las ballas y se alimenten de la hormiga, cumpliendo de nuevo el ciclo tal y como pasa con el caracol ámbar.
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Este crustáceo ama la humedad y la oscuridad. Generalmente vive en lugares tranquilos como por ejemplo bajo las piedras o detrás de los muebles viejos. Pero todo cambia cuando se topan con su verdugo, el parásito acantosephala.
La vida de la cochinilla da un vuelco y ahora se expone más a la luz y vive en lugares cálidos, dejándola expuesta a los depredadores para que su ciclo se renueve.
Esta hormiga tiene un enemigo mortal: La mosca parásita pseudoacteum que ataca a la hormiga depositando sus huevos dentro de ella. Una vez dentro, las larvas se dirigen a la cabeza de la hormiga, donde se alimentan de su cerebro y los tejidos en su interior. La hormiga, vaga sin rumbo durante varias semánas, aislándose de su colonia y aventurándose en terrenos hostiles.
Es ahí donde la larva libera una enzima que desprende la cabeza de la hormiga, decapitándola. Luego la larva usa el cuerpo como pupa, por donde luego emerge la mosca ya desarrollada.
La cucaracha es el desafortunado huesped de los huevos de la avispa ampulex compressa, quien usa a la cucaracha como incubadora de sus larvas. Primero, captura a la cucaracha y la seda, primero en el abdomen para evitar que se defienda y luego en el cerebro, eliminando su capacidad de reacción. Luego la arrastra a su nido donde la sella con barro para que comience un periodo de dolorosísima agonía, que dura alrededor de ocho días. La pobre cucaracha sigue con vida, alimentando con su propio cuerpo a las larvas de la avispa.
La larva crece y devora por dentro a la cucaracha, quien luego de muerta, usa el cadáver como cascarón del cual emerge cuatro semanas después.
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Grillos, langostas y hasta mantis religiosas, son infestadas con el parásito spinochordodes tellini, quien crece dentro de ellos. Para su desarrollo, se vale de los organos internos del insecto, pero con cuidado de no matar al huesped. Deja intactos el cerebro y las extremidades, para que le insecto pueda moverse libremente.
Cuando el gusano alcanza 4 veces la longitud del huesped, manipula al insecto para que éste salte a una gran masa de agua, para que el parásito pueda abandonar el cuerpo, dejando que el animal se ahogue.
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Una avispa de Costa Rica llamada hymenoepimecis argyraphaga es protagonista de uno de los casos de posesión parasitaria más extraños del mundo. La avispa paraliza a la araña Plesiometa para adherirle un huevo en su abdomen. Cuando el huevo se rompe, la larva perfora la piel de la araña y vive de chuparle la sangre.
Pasado un tiempo, inyecta a su anfitriona una sustancia química que la obliga a tejer una telaraña muy diferente a la que haría normalmente. La larva mata y come a la araña y teje un capullo en la telaraña, muy fuerte y diseñada específicamente con ese fin. Una semana y media más tarde, se transforma en una avispa.
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De nuevo la víctima es una hormiga, pero su verdugo no es una larva, sino un hongo. cordyceps unilateralis es un hongo que deposita sus esporas por los espiráculos dle insecto y debora sus partes no vitales. Cuando está listo, sus miscélios entran en el cerebro de la hormiga y modifican su comportamiento, afectando su capacidad de percibir las feromonas y haciendo que la hormiga trepe a lo alto de una planta para fijar sus mandíbulas a ella. Esto le asegura una mejor distribución. Luego, el hongo mata a la hormiga y los miscelios se expanden por todo su cuerpo, adhiriendose a la planta.
Finalmente, los esporocarpos crecen en la cabeza de la hormigas y se abren liberando las esporas, que buscarán nuevos huespedes para volver a cumplir el ciclo.
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Glyptapanteles es un género de avispa que habita en América central. Las hembras le inyectan alrededor de 80 huevos a sus huéspedes, casi siempre a orugas recién formadas. Dentro, los huevos se desarrollan parcialmente, manipulando a la oruga para que no intente expulsarlos. Ya fuera, las larvas siguen viviendo a costa de su protector. Aqui ocurre lo más extraño, la oruga sigue viva, pero sin intenciones de escapar.
Se mantiene cerca de los capullos y adopta una posición arqueada. Ahora, la oruga protege a los capullos y cualquier ataque es repelido por este "zombie protector". Cuando los capullos eclosionan, la oruga muere, no se sabe muy bien el por qué.
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Sacculina es un parásito que tiene como victima a un cangrejo. Es un cirrípido, una especie de parásito que se aferra a las rocas para vivir así su etapa adulta. Pero las sacculinas prefieren a los cangrejos y se adhieren a él de manera que el cangrejo no pueda safarse. Ya instaladas, se expanden dentro del cangrejo y se alimenta de sus nutrientes sin matarlo. El plan maestro de la Sacullina comienza aquí.
En las hembras, fecunda sus huevos en el adbomen, apelando al instinto maternal del cangrejo para cuidar los huevos del parásito. Pero si el cangrejo es macho, lo esteriliza y por procesos hormonales, le hace creer al cangrejo que es hembra. El cangrejo empieza a adoptar gestos y comportamientos de una hembra (si, alto roberto) y cuida de los huevos como si fuera una hembra. Al final, el cangrejo expulsa los huevos para completar el ciclo vital.
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10 - Caracol Ámbar.

Estos caracoles, llevan una vida más o menos tranquila. Debido a su caparazón, la mayoría de los depredadores los evita. Además, evita la luz solar y pasa la mayoría de su vida en lugares húmedos y cerrados. Pero su vida cambia cuando se topan con su verdugo: leucocloridium paradoxus. Este parásito vive en el conducto digestivo de las aves, que deposita sus huevos y quedan en el excremento. Cuando el caracol come una planta que ha tomado contacto con el excremento infectado, ingiere sus huevos y se desarrollan dentro del caracol.

Al crecer, las larvas deboran las antenas del caracol, dejándolo completamente ciego y sin su capacidad de mantenerse alejado de la luz, por lo que queda expuesto a los depredadores. Finalmente, un ave devorará al caracol infectado y el ciclo se repetirá nuevamente.
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9 - Hormiga gigante.

Esta hormiga vive en los bosques de América central y del sur, vive en las copas de los árboles altos (ésto se debe a que los suelos casi siempre están inundados). Unos investigadores estudiaron la especie y se encontraron que algunas hormigas tenían el abdomen completamente rojo, mientras que otras no. Al diseccionar a la hormiga, se dieron cuenta que estaba infestada de parásitos que le daban ese color. El parásito en cuestión es: myrmecomea neotropicum. La comclusión fue la siguiente:

Las hormigas infectadas, se mueven lentamente y el color rojizo de su abdomen, le da la apariencia de una fruta. Esto para confundir a las aves que suelen comer las ballas y se alimenten de la hormiga, cumpliendo de nuevo el ciclo tal y como pasa con el caracol ámbar.
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8 - Cochinilla o Bicho Bolita.

Este crustáceo ama la humedad y la oscuridad. Generalmente vive en lugares tranquilos como por ejemplo bajo las piedras o detrás de los muebles viejos. Pero todo cambia cuando se topan con su verdugo, el parásito acantosephala.
La vida de la cochinilla da un vuelco y ahora se expone más a la luz y vive en lugares cálidos, dejándola expuesta a los depredadores para que su ciclo se renueve.
7 - Hormiga Lasius.

Esta hormiga tiene un enemigo mortal: La mosca parásita pseudoacteum que ataca a la hormiga depositando sus huevos dentro de ella. Una vez dentro, las larvas se dirigen a la cabeza de la hormiga, donde se alimentan de su cerebro y los tejidos en su interior. La hormiga, vaga sin rumbo durante varias semánas, aislándose de su colonia y aventurándose en terrenos hostiles.
Es ahí donde la larva libera una enzima que desprende la cabeza de la hormiga, decapitándola. Luego la larva usa el cuerpo como pupa, por donde luego emerge la mosca ya desarrollada.
6 - Cucaracha.
La cucaracha es el desafortunado huesped de los huevos de la avispa ampulex compressa, quien usa a la cucaracha como incubadora de sus larvas. Primero, captura a la cucaracha y la seda, primero en el abdomen para evitar que se defienda y luego en el cerebro, eliminando su capacidad de reacción. Luego la arrastra a su nido donde la sella con barro para que comience un periodo de dolorosísima agonía, que dura alrededor de ocho días. La pobre cucaracha sigue con vida, alimentando con su propio cuerpo a las larvas de la avispa.

La larva crece y devora por dentro a la cucaracha, quien luego de muerta, usa el cadáver como cascarón del cual emerge cuatro semanas después.
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5 - Langostas y grillos.

Grillos, langostas y hasta mantis religiosas, son infestadas con el parásito spinochordodes tellini, quien crece dentro de ellos. Para su desarrollo, se vale de los organos internos del insecto, pero con cuidado de no matar al huesped. Deja intactos el cerebro y las extremidades, para que le insecto pueda moverse libremente.

Cuando el gusano alcanza 4 veces la longitud del huesped, manipula al insecto para que éste salte a una gran masa de agua, para que el parásito pueda abandonar el cuerpo, dejando que el animal se ahogue.
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4 - Araña plesiometa.

Una avispa de Costa Rica llamada hymenoepimecis argyraphaga es protagonista de uno de los casos de posesión parasitaria más extraños del mundo. La avispa paraliza a la araña Plesiometa para adherirle un huevo en su abdomen. Cuando el huevo se rompe, la larva perfora la piel de la araña y vive de chuparle la sangre.

Pasado un tiempo, inyecta a su anfitriona una sustancia química que la obliga a tejer una telaraña muy diferente a la que haría normalmente. La larva mata y come a la araña y teje un capullo en la telaraña, muy fuerte y diseñada específicamente con ese fin. Una semana y media más tarde, se transforma en una avispa.
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3 - Hormiga hongo.

De nuevo la víctima es una hormiga, pero su verdugo no es una larva, sino un hongo. cordyceps unilateralis es un hongo que deposita sus esporas por los espiráculos dle insecto y debora sus partes no vitales. Cuando está listo, sus miscélios entran en el cerebro de la hormiga y modifican su comportamiento, afectando su capacidad de percibir las feromonas y haciendo que la hormiga trepe a lo alto de una planta para fijar sus mandíbulas a ella. Esto le asegura una mejor distribución. Luego, el hongo mata a la hormiga y los miscelios se expanden por todo su cuerpo, adhiriendose a la planta.

Finalmente, los esporocarpos crecen en la cabeza de la hormigas y se abren liberando las esporas, que buscarán nuevos huespedes para volver a cumplir el ciclo.
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2 - Oruga.

Glyptapanteles es un género de avispa que habita en América central. Las hembras le inyectan alrededor de 80 huevos a sus huéspedes, casi siempre a orugas recién formadas. Dentro, los huevos se desarrollan parcialmente, manipulando a la oruga para que no intente expulsarlos. Ya fuera, las larvas siguen viviendo a costa de su protector. Aqui ocurre lo más extraño, la oruga sigue viva, pero sin intenciones de escapar.

Se mantiene cerca de los capullos y adopta una posición arqueada. Ahora, la oruga protege a los capullos y cualquier ataque es repelido por este "zombie protector". Cuando los capullos eclosionan, la oruga muere, no se sabe muy bien el por qué.
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1 - Cangrejo liberado.

Sacculina es un parásito que tiene como victima a un cangrejo. Es un cirrípido, una especie de parásito que se aferra a las rocas para vivir así su etapa adulta. Pero las sacculinas prefieren a los cangrejos y se adhieren a él de manera que el cangrejo no pueda safarse. Ya instaladas, se expanden dentro del cangrejo y se alimenta de sus nutrientes sin matarlo. El plan maestro de la Sacullina comienza aquí.

En las hembras, fecunda sus huevos en el adbomen, apelando al instinto maternal del cangrejo para cuidar los huevos del parásito. Pero si el cangrejo es macho, lo esteriliza y por procesos hormonales, le hace creer al cangrejo que es hembra. El cangrejo empieza a adoptar gestos y comportamientos de una hembra (si, alto roberto) y cuida de los huevos como si fuera una hembra. Al final, el cangrejo expulsa los huevos para completar el ciclo vital.
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¿Te imaginás si ésto lo viviéramos los seres humanos?
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