Visitar Chile sin pasar por Valparaiso y Viña del Mar es como ir a Lujan y no visitar la catedral. Son lugares con mucha fuerza, millones de personas en mas de 400 años vivieron sus vidas y le dieron a estos lugares el perfil humano que las hace tan particulares.
VALPARAÍSO
Nos despertamos a las 5 y sin desayunar tomamos el metro hasta “Universidad de Santiago”. Previo pago de 6200 ch. a las 6,15 partimos a Valparaíso por Turbus ( 2 horas de viaje muy confortable). El chofer nos bajó en avenida Colon y Francia. Inmediatamente un taxista amabilísimo se ofreció llevarnos por 1000 al “ascensor Mariposa”- Como uno de nuestros objetivos eran los ascensores agarramos viaje, pero lamentablemente cuando llegamos todavía estaba cerrado!. Negociamos por otros 1000 para que nos acercara al ascensor “Espíritu Santo”, por suerte este ya funcionaba ( el ascensor por la módica suma de 100 ch nos dejó al pie del cerro “Bella Vista”).
Lo que te espera
La idea era llegar a “La Sebastiana”, otra de las casas de Pablo Neruda. El día a esa hora estaba soleado y las calles un desierto, con vistas fotográficas increíbles.
Entrada al ascensor
Vean los molinetes
Vehículo en acción
Lo que se ve subiendo
El Motor
Subir es cansador y en el momento de hacerlo siempre pienso que sería mejor estar tomando una cerveza. Fueron 45 minutos por callecitas, escaleras, patiecitos y pasillitos solitarios (todo para uno, sin distractores) y la mayoría ilustrados en mil estilos diferentes.
Calle con canaleta
sin palabras
Frente intervenido
Que laburo
Caminamos 40 minutos y llegamos 9,55 (abren a las 10).Adentro no dejan sacar fotos, pero vale la pena conocerla y poder contar todas las curiosidades que el poeta juntó durante su vida (no las describiré, simplemente recomiendo que vayan).
La entrada
Lo que se ve desde el jardin
Para bajar, un taxi nos pidió 3000 ch, pero resulta que antes de salir el guardia de la casa nos aconsejó que tomáramos el colectivo 412 en la parada a 50 m (vino en 5 minutos y nos salió 800 ch hasta el puerto – ya lloviznaba).
La esquina de la casa
Frente al embarcadero hay un hermoso monumento al Capitán Arturo Prats y a otros, la plaza Sotomayor, la estación de trenes y un muelle turístico para tomar un paseo en lancha. Consultamos: pero no pudimos concretar porque con amenaza de tormenta no salen lanchas (primer bajón)
Muelles
Monumento a Prats
Edificio historico en el puerto
Calle Blanco
La cuestión fue que subimos con sol y bajamos con lluvia. La idea era: paseo en la lancha, tomar 3 o 4 ascensores más y quedarnos a dormir, pero la lluvia nos comenzó a desmoralizar. A pesar de todo subimos al ascensor “El Peral” en el “Cerro Alegre” (cerca de donde estábamos)
Molinete. Pones lo que sale y retiras tu vuelto
Ascensor El Peral
El motor
Tiene un paseo lindo por el barrio Yugoeslavo y una visita al Museo de bellas Artes de Valparaíso (que está en el palacio Baburizza) pero con lluvia, y además no tener nada para protegernos del agua, terminó por bajonearnos del todo.
Palacio Baburizza
Al borde de un ataque de nervios bajamos e intentamos llegar al ascensor “Artillería” caminando por la calle Cochrane (empedrada, con veredas angostas de 50 cm aprox.). Desistimos sobre todo por el viento frio que soplaba, y pegamos la vuelta a la plaza Sotomayor. Almorzamos en la estación del tren, pagamos los 1600 ch y llegamos a las 14 hs (sin lluvia) a Viña del Mar.
Unica pasajera
Linda y moderna estación
Somos buenos caminando. En 4 horas vimos mucho y tomé una bocha de fotos. Aprendo mucho, sobre todo preguntando datos de manera respetuosa, por eso siempre me trataron muy bien - lo digo también, en general, por el promedio de fotos que tomo del lugar ( si tomo muchas es porque, en general, el lugar estaba bueno). La ciudad la encontré parecida a Mar del Plata en su espíritu y organización.
Lindo detalle las flores
Parecía Un poquito descuidada sobre todo porque caminamos al borde de lo que parecía un río ( averigüé después que se llama “Estero Marga – Marga) lo ví muy descuidado, pero con puentes hermosos que podrían competir con los del río Sena de París.
Estero casi seco (sin agua)
Supongo que solo en ese momento, después que parecía que la ciudad había soportado una buena tormenta. Vimos lugares muy bellos que me inspiran volver en verano. ( me sorprendió el castillo Wulff).
Para ver un poco, partiendo desde el castillo, tomamos por Av. San Martin ( tipo Costanera) hasta la calle 8 .
Hotel y casino Viña del Mar ( las playas estaban fuera de temporada- son muy lindas)
Construcción antigua en medio de lo super moderno
Callecita mojada. No hay clientes aunque la mesa esté seca
volvimos por la “5 Oriente” hasta el “puente Mercado” y por la av. Valparaíso llegamos al Mall “Espacio Urbano” que está al lado de la terminal de buses, recomiendo comer en el patio de comidas en un puesto de comida alemana que estaba rebuenísima.
Entrada al patio de comidas
Volvimos muy cansados En una hora y un poco estábamos en la estación “Pajaritos”
¿donde están?
.Tomamos el metro a los leones y cenamos con mariscos en conserva que en los súper de Baires son difíciles de conseguir (navajas etc).
FINAL Muchas gracias
VALPARAÍSO
Nos despertamos a las 5 y sin desayunar tomamos el metro hasta “Universidad de Santiago”. Previo pago de 6200 ch. a las 6,15 partimos a Valparaíso por Turbus ( 2 horas de viaje muy confortable). El chofer nos bajó en avenida Colon y Francia. Inmediatamente un taxista amabilísimo se ofreció llevarnos por 1000 al “ascensor Mariposa”- Como uno de nuestros objetivos eran los ascensores agarramos viaje, pero lamentablemente cuando llegamos todavía estaba cerrado!. Negociamos por otros 1000 para que nos acercara al ascensor “Espíritu Santo”, por suerte este ya funcionaba ( el ascensor por la módica suma de 100 ch nos dejó al pie del cerro “Bella Vista”).
Lo que te espera
La idea era llegar a “La Sebastiana”, otra de las casas de Pablo Neruda. El día a esa hora estaba soleado y las calles un desierto, con vistas fotográficas increíbles.
Entrada al ascensor
Vean los molinetes
Vehículo en acción
Lo que se ve subiendo
El Motor
Subir es cansador y en el momento de hacerlo siempre pienso que sería mejor estar tomando una cerveza. Fueron 45 minutos por callecitas, escaleras, patiecitos y pasillitos solitarios (todo para uno, sin distractores) y la mayoría ilustrados en mil estilos diferentes.
Calle con canaleta
sin palabras
Frente intervenido
Que laburo
Caminamos 40 minutos y llegamos 9,55 (abren a las 10).Adentro no dejan sacar fotos, pero vale la pena conocerla y poder contar todas las curiosidades que el poeta juntó durante su vida (no las describiré, simplemente recomiendo que vayan).
La entrada
Lo que se ve desde el jardin
Para bajar, un taxi nos pidió 3000 ch, pero resulta que antes de salir el guardia de la casa nos aconsejó que tomáramos el colectivo 412 en la parada a 50 m (vino en 5 minutos y nos salió 800 ch hasta el puerto – ya lloviznaba).
La esquina de la casa
Frente al embarcadero hay un hermoso monumento al Capitán Arturo Prats y a otros, la plaza Sotomayor, la estación de trenes y un muelle turístico para tomar un paseo en lancha. Consultamos: pero no pudimos concretar porque con amenaza de tormenta no salen lanchas (primer bajón)
Muelles
Monumento a Prats
Edificio historico en el puerto
Calle Blanco
La cuestión fue que subimos con sol y bajamos con lluvia. La idea era: paseo en la lancha, tomar 3 o 4 ascensores más y quedarnos a dormir, pero la lluvia nos comenzó a desmoralizar. A pesar de todo subimos al ascensor “El Peral” en el “Cerro Alegre” (cerca de donde estábamos)
Molinete. Pones lo que sale y retiras tu vuelto
Ascensor El Peral
El motor
Tiene un paseo lindo por el barrio Yugoeslavo y una visita al Museo de bellas Artes de Valparaíso (que está en el palacio Baburizza) pero con lluvia, y además no tener nada para protegernos del agua, terminó por bajonearnos del todo.
Palacio Baburizza
Al borde de un ataque de nervios bajamos e intentamos llegar al ascensor “Artillería” caminando por la calle Cochrane (empedrada, con veredas angostas de 50 cm aprox.). Desistimos sobre todo por el viento frio que soplaba, y pegamos la vuelta a la plaza Sotomayor. Almorzamos en la estación del tren, pagamos los 1600 ch y llegamos a las 14 hs (sin lluvia) a Viña del Mar.
Unica pasajera
Linda y moderna estación
Somos buenos caminando. En 4 horas vimos mucho y tomé una bocha de fotos. Aprendo mucho, sobre todo preguntando datos de manera respetuosa, por eso siempre me trataron muy bien - lo digo también, en general, por el promedio de fotos que tomo del lugar ( si tomo muchas es porque, en general, el lugar estaba bueno). La ciudad la encontré parecida a Mar del Plata en su espíritu y organización.
Lindo detalle las flores
Parecía Un poquito descuidada sobre todo porque caminamos al borde de lo que parecía un río ( averigüé después que se llama “Estero Marga – Marga) lo ví muy descuidado, pero con puentes hermosos que podrían competir con los del río Sena de París.
Estero casi seco (sin agua)
Supongo que solo en ese momento, después que parecía que la ciudad había soportado una buena tormenta. Vimos lugares muy bellos que me inspiran volver en verano. ( me sorprendió el castillo Wulff).
Para ver un poco, partiendo desde el castillo, tomamos por Av. San Martin ( tipo Costanera) hasta la calle 8 .
Hotel y casino Viña del Mar ( las playas estaban fuera de temporada- son muy lindas)
Construcción antigua en medio de lo super moderno
Callecita mojada. No hay clientes aunque la mesa esté seca
volvimos por la “5 Oriente” hasta el “puente Mercado” y por la av. Valparaíso llegamos al Mall “Espacio Urbano” que está al lado de la terminal de buses, recomiendo comer en el patio de comidas en un puesto de comida alemana que estaba rebuenísima.
Entrada al patio de comidas
Volvimos muy cansados En una hora y un poco estábamos en la estación “Pajaritos”
¿donde están?
.Tomamos el metro a los leones y cenamos con mariscos en conserva que en los súper de Baires son difíciles de conseguir (navajas etc).
FINAL Muchas gracias