Afirman que de cada 100 habitantes nuevos que se instalan en la provincia de Buenos Aires, 60 van directamente a asentamientos, y que se debe a la falta de una política estructural en materia habitacional. Un fenómeno que no parece posible de erradicar en el corto plazo.

La provincia de Buenos aires no parece seguir el mismo camino que pregonan desde la Casa Rosada en cuanto a los números positivos que desde el PEN presentan. Un reciente informe de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) reveló que los asentamientos y las villas de emergencia crecen a pasos agigantados, puntualmente en el Conurbano bonaerense.
De cada 100 habitantes nuevos que allí se instalaron, aproximadamente 60 de ellos terminaron en estos barrios, donde muchas veces los límites de la dignidad se ven avasallados por el oscuro presente que deben afrontar. El informe es elocuente y los especialistas coinciden en que la falta de una verdadera política de viviendas es uno de los principales problemas que tiene el país.
El resultado de esa realidad se observa en las palabras de la Universidad: “La informalidad ha sido la principal forma de crecimiento poblacional del Área Metropolitana de Buenos Aires”, sentenció el trabajo.
La contracara del ideal es la situación de desalojo que llevan adelante los jueces, muchas veces por orden mismo de la autoridad política competente de cada distrito. Los datos evidencian que “la población en las villas y asentamientos está creciendo mucho más rápido que la población total” y se añadió que “entre 1981 y 2006, esa población creció en términos relativos 220% frente al 35% de incremento poblacional en el Conurbano”.
El tema hizo foco en la Legislatura provincial, y la Presidenta de la Comisión de Vivienda y Ordenamiento Urbano de la Cámara de Diputados, Margarita Beveraggi, afirmó que el problema tiene varios orígenes. Entre ellos, responsabilizó directamente al Gobierno por no ocuparse del tema. “La supuesta redistribución del ingreso es parte del doble discurso del Gobierno. Una muestra de ello es que para cubrir el déficit de Aerolíneas Argentinas se le quitó 295 millones de pesos al presupuesto destinado a los Programas de Viviendas Federal” apuntó la Legisladora.
Es de destacar que los planes federales de viviendas, tanto el I como el II, no fueron concluidos. De hecho, el ex Presidente Néstor Kirchner había prometido la construcción de 300 mil viviendas en 2004, de cara a las legislativas de 2005. Hasta la fecha se entregaron alrededor de 4 mil, poco más del uno por ciento.
Beveraggi, por otra parte, recordó que “durante el debate por la Resolución 125 que estableció las retenciones móviles, el Ejecutivo anunció que el 10% de esos ingresos estarían destinados a la construcción de casas y otro 10% a viviendas rurales. Ahora se tocan esos fondos bajo el pretexto de garantizar trabajo a los 9.000 empleados de Aerolíneas”, sostuvo.
Según la legisladora la problemática no finaliza ahí, ya que “a pesar de los anuncios espectaculares, el sostenimiento del déficit habitacional es una política de Estado: los objetivos de los programas Federales de Construcción de Viviendas distan de haberse alcanzado. Hay pagos atrasados y los contratistas han frenado las obras por las deudas”, detalló.
Desde hace poco menos de un mes los Intendentes bonaerenses están siendo recibidos por el Ministro del Interior, Florencio Randazzo, para informarlo sobre el estado de situación de las obras habitacionales en el interior de la Provincia, con el objetivo de iniciar un reordenamiento. Aunque, según dejaron entrever, hay preocupación porque más allá de que haya construcciones prometidas, el Ejecutivo nacional, no piensa hacer desembolsos para nuevas obras sino que solamente se está pensando en finalizar las que fueron iniciadas en 2008.
“La pauperización y la escasez de suelo hicieron que apareciera en el Conurbano y en Capital Federal un mercado informal muy diverso. Eso conlleva a que falte planificación. Mucha gente vive en inquilinatos, hay venta de tierras en zonas inundables en las márgenes de ríos con problemas ambientales graves”, describió Raúl Fernández Wargner, profesor del Instituto del Conurbano.
El problema de viviendas es señalado como el principal impulsor de la radicación de barrios de emergencia. La zona elegida es el Conurbano bonaerense, entre otros factores, por la posibilidad de encontrar tierras disponibles para instalarse en una provincia que sólo por ahora promete prosperidad.
Aún faltan las “soluciones” prometidas en campaña.
MODELO K:
ASISTENCIALISMO CLIENTELAR DE BOLSONES DE POBREZA, PRECARIZACION LABORAL, Y CONCENTRACION ECONÓMICA DE LOS SECTORES FINANCIEROS.
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