¿Qué es el Síndrome de Asperger?
Es una condición neurobiológica, NO UNA ENFERMEDAD, primariamente descrita como un Trastorno Generalizado del Desarrollo , que afecta la triada de la comprensión social, lenguaje verbal -no verbal y la Imaginación, con la marcada presencia de intereses restringidos. Se encuentra dentro del Espectro Autista. 1 de cada 88 personas*** está dentro de este Espectro. Es más visible en niños que en niñas.
La persona con Síndrome de Asperger tiene una apariencia normal, capacidad normal de
inteligencia, habilidades especiales o “islas de inteligencia”, pero tiene problemas para relacionarse con los demás y en ocasiones presentan comportamientos inadecuados, debidos a la falta de comprensión social y por los trastornos sensoriales que le afectan.
La persona con Asperger piensa diferente de una persona típica. Es lógico, concreto e hiperrealista. Sus capacidades diferentes no son evidentes. En forma sencilla, puede describirse como una “ceguera mental”, que le impide intuir lo que su interlocutor está pensando, o inferir información a través del lenguaje corporal que se proporciona. Junto con esto, presentan problemas con su sistema sensorial (visión, audición, tacto, gusto y olfato): La fotoestimulación puede resultarles molesta, son capaces de oír y ver lo que nadie más puede y con gran atención al detalle, la textura y el aroma de los alimentos puede provocarles trastornos de alimentación, y ciertas telas o etiquetas en sus prendas de vestir hace que una tarea tan simple, resulte una batalla.
Todo este desorden en el ingreso de información (estímulos) al cerebro, hace que las reacciones
a dichos estímulos sean vistos por las personas que le rodean como comportamientos sociales
inadecuados, desproporcionados, haciéndoles la vida difícil a ellos y a sus familias debido a la
intolerancia e ignorancia imperantes.
Los Aspergers son todos diferentes. Tienen una amplia gama de personalidades, y un
sinnúmero de habilidades y talentos que no se presentan en todos por igual. Para efectos
pedagógicos se los ha clasificado en: pensadores visuales, pensadores músico-matemáticos y
pensadores lógico verbales.
La vida de un Asperger es una lucha constante por tratar de encajar con el medio, con sus
pares. Todo lo que un niño neurotípico aprende instintivamente, ellos lo hacen por el intelecto y
esto, al final del día, termina por agotarlos.
Para entender lo que significa ser Asperger, hagamos el ejercicio de imaginarnos estar en
un país extranjero, cuya lengua y costumbres sociales desconocemos, pero sin embargo, tratamos
de aprender. Nuestro cerebro en permanente estado de alerta. Estamos en un constante estado
de estrés.
Por eso, las personas del espectro autista pueden preferir la soledad. La soledad es para ellos también sinónimo de seguridad.
A partir de Mayo de 2013, el Diagnóstico de Síndrome de Asperger desaparecerá del Manual de Estadísticas de la Asociación de Psiquiatría Americana (DSM V), para formar parte de los llamados “Trastornos del Espectro Autista”, ante la imposibilidad de establecer un límite entre una entidad y otra.
Cómo identificar el síndrome de Asperger
Este se pude diagnosticar una vez que los niños o jóvenes entran al colegio, ya que es ahí cuando se ponen a prueba sus habilidades sociales.
Es muy conocido ya el científico Sheldon Cooper de la serie norteamericana "The Big Bang Theory". Son graciosas sus formas de relacionarse con el resto y sorprende su genialidad.
Muchos no saben, que este personaje tiene síndrome de Asperger, así como otros genios entre los que destacan Albert Einstein, Isaac Newton, y músicos destacados como Syd Barrett, fundador de Pink Floyd.
Sucede con los que tienen este síndrome que deben enfrentar a diario la incomprensión de su entorno y a su incapacidad para entender códigos que para la mayoría son simples.
La neuróloga infantil Perla David explica cuáles son las primeras señales que delatan la presencia de esta patología.
El síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo cerebral más frecuente de lo que se piensa, afectando de tres a siete por cada 1.000 niños.
Generalmente se identifica una vez que los niños se insertan en el mundo escolar. “Es una condición que, bien manejada, tiene muy buen pronóstico. Son personas que podrán estudiar, ir a la universidad, trabajar y desarrollar lazos”, explica la neuróloga infantil.
Quienes presentan este síndrome “tienen un aspecto normal, capacidad normal de inteligencia y habilidades especiales en áreas restringidas, pero tienen problemas para relacionarse con los demás y en ocasiones presentan comportamientos inadecuados. La persona Asperger tiene un pensar distinto, muy lógico, concreto e hiperrealista”.
Agrega que una de las características principales es que les falta empatía, es decir, “darse cuenta de lo que siente el otro, de lo que quiere decir, de lo que piensa”, agrega la neuróloga.
Asimismo, tienen problemas de motricidad y pueden ser torpes, por lo que el computador suele ser su gran aliado.
Comprender e integrar
A nivel de lenguaje, son personas con excelente y amplio vocabulario. Interpretan literalmente las frases, por lo que no entienden las ironías, el doble sentido o el sarcasmo, llevándolos a creer todo lo que se le dice aunque suene inverosímil.
“Para los padres, en general, esta característica significa un gran desafío, ya que son niños que no desconfían de la gente ni ven la maldad”, señala Perla David. También puede costarles seguir una conversación larga y en general se interesan poco por lo que otros dicen.
Los niños con este síndrome, en general, se relacionan mejor con adultos que con los niños de su edad,. Es por esto que tienen problemas al jugar con otros niños y no logran integrarse, ya que además quieren imponer sus propias reglas.
Por lo mismo, en general prefieren jugar solos. “No es lo mismo que un niño tímido, a quien tal vez le cueste en primera instancia integrarse, pero que con el correr del tiempo pasará a formar parte del grupo y disfrutará de las mismas actividades que otros niños de su edad”, aclara.
Es muy difícil identificar este síndrome cuando el niño es muy pequeño. Normalmente, los primeros signos se evidencian frente al contacto con sus pares.
En el colegio pueden ser una fuente de conflicto con los compañeros, no les gusta ir a clases y no se interesan por practicar deportes en equipo. En estos casos es importante que acudan a un especialista para que toda la familia pueda ser guiada.
“Las personas Asperger necesitan el apoyo de toda su familia y también del resto de su entorno: compañeros de colegio y profesores. Requieren rutinas claras y estables y también darse a entender, ya que tienen poca tolerancia a la frustración y reacciones intensas cuando están felices o irritados”, señala la neuróloga.
Esta es una condición que no se trata como otras patologías. Lo principal es el apoyo y contención familiar, y el uso de medicamentos está restringido al control de las crisis que pueden presentar en ocasiones.
La genialidad de los Asperger
Durante muchos años se pensó que el Asperger era una especie de autismo, pero la verdad es que son patologías muy diferentes. Los niños y adultos con Asperger no tienen deficiencias estructurales en el lenguaje y poseen capacidades normales de inteligencia.
A menudo presentan un coeficiente intelectual funcional mayor al promedio, lo que se refleja en competencias extraordinarias en campos restringidos como el arte (sobre todo la música o el dibujo) y las ciencias.
Tal como algunos personajes famosos, su perseverancia, sumado a sus gustos muy específicos, los lleva a destacar en las áreas ya mencionadas. “No es de extrañar que tengan este alto desempeño, ya que son personas metódicas, obstinadas y muy dedicadas, que pueden pasar largas horas haciendo una misma actividad, logrando perfeccionarse”, explica la neuróloga.
Para la especialista es importante el diagnóstico precoz porque eso permite a la familia entender la patología y acompañar a los niños.
“Si ellos muestran interés por alguna actividad en particular, lo recomendable es incentivarlos a realizarla y no tratar de cambiar sus gustos. En general, tienen un gran potencial en ciertas áreas y podrán desarrollarse exitosamente con el apoyo de su entorno. No hay que desesperanzarse, ya que es de los trastornos del desarrollo con mejor pronóstico”.
¿Cómo estar atentos?
Lo primero es observar con quién elige socializar. Un niño que constantemente prefiere la conversación con adultos sobre sus pares puede ser Asperger.
Hay que fijarse si habla en un tono plano y monótono, ya que esta es una de las señales de Asperger.
Un niño con Asperger tendrá mucha habilidad para el lenguaje y será muy verbal. Por ejemplo, podrá nombrar todas las cosas que haya en una habitación. Sin embargo, la conversación puede ser difícil ya que el niño con Asperger se comunica para transmitir los hechos y no para expresar pensamientos o sentimientos.
Si el niño formula sus propias preguntas o si solo responde, es otro de los factores que hay que tener en cuenta. Un niño con Asperger solamente hará preguntas acerca de asuntos que le interesan.
Se debe observar la habilitad del niño para adaptarse al cambio. Un pequeño con características de Asperger no acepta bien el cambio y prefiere los días estructurados y las reglas.
Además, hay que estar atento si el menor se obsesiona con un área de interés en particular. Si uno mismo o los demás lo etiquetan como una “enciclopedia andante” sobre un tema específico, esto es señal de Asperger.
Es una condición neurobiológica, NO UNA ENFERMEDAD, primariamente descrita como un Trastorno Generalizado del Desarrollo , que afecta la triada de la comprensión social, lenguaje verbal -no verbal y la Imaginación, con la marcada presencia de intereses restringidos. Se encuentra dentro del Espectro Autista. 1 de cada 88 personas*** está dentro de este Espectro. Es más visible en niños que en niñas.
La persona con Síndrome de Asperger tiene una apariencia normal, capacidad normal de
inteligencia, habilidades especiales o “islas de inteligencia”, pero tiene problemas para relacionarse con los demás y en ocasiones presentan comportamientos inadecuados, debidos a la falta de comprensión social y por los trastornos sensoriales que le afectan.
La persona con Asperger piensa diferente de una persona típica. Es lógico, concreto e hiperrealista. Sus capacidades diferentes no son evidentes. En forma sencilla, puede describirse como una “ceguera mental”, que le impide intuir lo que su interlocutor está pensando, o inferir información a través del lenguaje corporal que se proporciona. Junto con esto, presentan problemas con su sistema sensorial (visión, audición, tacto, gusto y olfato): La fotoestimulación puede resultarles molesta, son capaces de oír y ver lo que nadie más puede y con gran atención al detalle, la textura y el aroma de los alimentos puede provocarles trastornos de alimentación, y ciertas telas o etiquetas en sus prendas de vestir hace que una tarea tan simple, resulte una batalla.
Todo este desorden en el ingreso de información (estímulos) al cerebro, hace que las reacciones
a dichos estímulos sean vistos por las personas que le rodean como comportamientos sociales
inadecuados, desproporcionados, haciéndoles la vida difícil a ellos y a sus familias debido a la
intolerancia e ignorancia imperantes.
Los Aspergers son todos diferentes. Tienen una amplia gama de personalidades, y un
sinnúmero de habilidades y talentos que no se presentan en todos por igual. Para efectos
pedagógicos se los ha clasificado en: pensadores visuales, pensadores músico-matemáticos y
pensadores lógico verbales.
La vida de un Asperger es una lucha constante por tratar de encajar con el medio, con sus
pares. Todo lo que un niño neurotípico aprende instintivamente, ellos lo hacen por el intelecto y
esto, al final del día, termina por agotarlos.
Para entender lo que significa ser Asperger, hagamos el ejercicio de imaginarnos estar en
un país extranjero, cuya lengua y costumbres sociales desconocemos, pero sin embargo, tratamos
de aprender. Nuestro cerebro en permanente estado de alerta. Estamos en un constante estado
de estrés.
Por eso, las personas del espectro autista pueden preferir la soledad. La soledad es para ellos también sinónimo de seguridad.
A partir de Mayo de 2013, el Diagnóstico de Síndrome de Asperger desaparecerá del Manual de Estadísticas de la Asociación de Psiquiatría Americana (DSM V), para formar parte de los llamados “Trastornos del Espectro Autista”, ante la imposibilidad de establecer un límite entre una entidad y otra.
Cómo identificar el síndrome de Asperger
Este se pude diagnosticar una vez que los niños o jóvenes entran al colegio, ya que es ahí cuando se ponen a prueba sus habilidades sociales.
Es muy conocido ya el científico Sheldon Cooper de la serie norteamericana "The Big Bang Theory". Son graciosas sus formas de relacionarse con el resto y sorprende su genialidad.
Muchos no saben, que este personaje tiene síndrome de Asperger, así como otros genios entre los que destacan Albert Einstein, Isaac Newton, y músicos destacados como Syd Barrett, fundador de Pink Floyd.
Sucede con los que tienen este síndrome que deben enfrentar a diario la incomprensión de su entorno y a su incapacidad para entender códigos que para la mayoría son simples.
La neuróloga infantil Perla David explica cuáles son las primeras señales que delatan la presencia de esta patología.
El síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo cerebral más frecuente de lo que se piensa, afectando de tres a siete por cada 1.000 niños.
Generalmente se identifica una vez que los niños se insertan en el mundo escolar. “Es una condición que, bien manejada, tiene muy buen pronóstico. Son personas que podrán estudiar, ir a la universidad, trabajar y desarrollar lazos”, explica la neuróloga infantil.
Quienes presentan este síndrome “tienen un aspecto normal, capacidad normal de inteligencia y habilidades especiales en áreas restringidas, pero tienen problemas para relacionarse con los demás y en ocasiones presentan comportamientos inadecuados. La persona Asperger tiene un pensar distinto, muy lógico, concreto e hiperrealista”.
Agrega que una de las características principales es que les falta empatía, es decir, “darse cuenta de lo que siente el otro, de lo que quiere decir, de lo que piensa”, agrega la neuróloga.
Asimismo, tienen problemas de motricidad y pueden ser torpes, por lo que el computador suele ser su gran aliado.
Comprender e integrar
A nivel de lenguaje, son personas con excelente y amplio vocabulario. Interpretan literalmente las frases, por lo que no entienden las ironías, el doble sentido o el sarcasmo, llevándolos a creer todo lo que se le dice aunque suene inverosímil.
“Para los padres, en general, esta característica significa un gran desafío, ya que son niños que no desconfían de la gente ni ven la maldad”, señala Perla David. También puede costarles seguir una conversación larga y en general se interesan poco por lo que otros dicen.
Los niños con este síndrome, en general, se relacionan mejor con adultos que con los niños de su edad,. Es por esto que tienen problemas al jugar con otros niños y no logran integrarse, ya que además quieren imponer sus propias reglas.
Por lo mismo, en general prefieren jugar solos. “No es lo mismo que un niño tímido, a quien tal vez le cueste en primera instancia integrarse, pero que con el correr del tiempo pasará a formar parte del grupo y disfrutará de las mismas actividades que otros niños de su edad”, aclara.
Es muy difícil identificar este síndrome cuando el niño es muy pequeño. Normalmente, los primeros signos se evidencian frente al contacto con sus pares.
En el colegio pueden ser una fuente de conflicto con los compañeros, no les gusta ir a clases y no se interesan por practicar deportes en equipo. En estos casos es importante que acudan a un especialista para que toda la familia pueda ser guiada.
“Las personas Asperger necesitan el apoyo de toda su familia y también del resto de su entorno: compañeros de colegio y profesores. Requieren rutinas claras y estables y también darse a entender, ya que tienen poca tolerancia a la frustración y reacciones intensas cuando están felices o irritados”, señala la neuróloga.
Esta es una condición que no se trata como otras patologías. Lo principal es el apoyo y contención familiar, y el uso de medicamentos está restringido al control de las crisis que pueden presentar en ocasiones.
La genialidad de los Asperger
Durante muchos años se pensó que el Asperger era una especie de autismo, pero la verdad es que son patologías muy diferentes. Los niños y adultos con Asperger no tienen deficiencias estructurales en el lenguaje y poseen capacidades normales de inteligencia.
A menudo presentan un coeficiente intelectual funcional mayor al promedio, lo que se refleja en competencias extraordinarias en campos restringidos como el arte (sobre todo la música o el dibujo) y las ciencias.
Tal como algunos personajes famosos, su perseverancia, sumado a sus gustos muy específicos, los lleva a destacar en las áreas ya mencionadas. “No es de extrañar que tengan este alto desempeño, ya que son personas metódicas, obstinadas y muy dedicadas, que pueden pasar largas horas haciendo una misma actividad, logrando perfeccionarse”, explica la neuróloga.
Para la especialista es importante el diagnóstico precoz porque eso permite a la familia entender la patología y acompañar a los niños.
“Si ellos muestran interés por alguna actividad en particular, lo recomendable es incentivarlos a realizarla y no tratar de cambiar sus gustos. En general, tienen un gran potencial en ciertas áreas y podrán desarrollarse exitosamente con el apoyo de su entorno. No hay que desesperanzarse, ya que es de los trastornos del desarrollo con mejor pronóstico”.
¿Cómo estar atentos?
Lo primero es observar con quién elige socializar. Un niño que constantemente prefiere la conversación con adultos sobre sus pares puede ser Asperger.
Hay que fijarse si habla en un tono plano y monótono, ya que esta es una de las señales de Asperger.
Un niño con Asperger tendrá mucha habilidad para el lenguaje y será muy verbal. Por ejemplo, podrá nombrar todas las cosas que haya en una habitación. Sin embargo, la conversación puede ser difícil ya que el niño con Asperger se comunica para transmitir los hechos y no para expresar pensamientos o sentimientos.
Si el niño formula sus propias preguntas o si solo responde, es otro de los factores que hay que tener en cuenta. Un niño con Asperger solamente hará preguntas acerca de asuntos que le interesan.
Se debe observar la habilitad del niño para adaptarse al cambio. Un pequeño con características de Asperger no acepta bien el cambio y prefiere los días estructurados y las reglas.
Además, hay que estar atento si el menor se obsesiona con un área de interés en particular. Si uno mismo o los demás lo etiquetan como una “enciclopedia andante” sobre un tema específico, esto es señal de Asperger.