El péndulo de Foucault no prueba el movimiento de la Tierra
El péndulo de Foucault es uno de esos iconos míticos utilizados por los ateos. Enorme, flotando desde una altísima cúpula, suele construirse sobre un círculo vistosamente ilustrado, lo cual le da aspecto de altar en medio de un templo laicista. Los comunistas colocaron uno enorme en la cúpula de la catedral de Leningrado, otro famoso se encuentra en el edificio de las Naciones Unidas, pero hay muchos otros colocados a lo largo y ancho del mundo, en bibliotecas, universidades, museos de la ciencia. Veamos aquí qué tiene de peculiar el péndulo de Foucault.
Supongamos un péndulo sometido a pequeñas oscilaciones. La dinámica de oscilación tiende a mantener este movimiento oscilatorio en un mismo plano (Fig. 1), por eso, en el péndulo de Foucault se asegura que éste pueda rotar libremente del punto fijo, para ello se coloca una suspensión Cardan. Si inicialmente comienza a oscilar con el plano señalando el punto 0 (Fig. 2), se mantendrá oscilando en ese mismo plano, y al cabo de unas horas, cuando la Tierra ha girado un ángulo φ (según el Heliocentrismo) el plano de oscilación aparece desplazado -φ respecto del punto 0 (Fig.3). Suponiendo el péndulo en el polo norte, efectuará en sentido horario un giro completo cada 24 horas. Este efecto aparece así, es observable, muy celebrado y jaleado por los heliocentristas, pues para ellos supone una demostración irrefutable de que la Tierra gira. Pero... ¿lo es?. No, en absoluto.
En realidad, los heliocentristas están cayendo digamos que ingenuamente en la falacia del causa-efecto invertido, sin darse cuenta que hay al menos otra posible causa para este efecto. Para estudiar estos efectos inerciales hay que considerar, como es sabido, dos sistemas: el A en reposo absoluto, y el B en rotación con velocidad angular ω.
2 tipos de visiones:
Heliocentrismo:
Un observador en el sistema A percibe el plano de oscilación fijo y ve a la tierra girar en sentido antihorario, mientras que otro observador en el sistema giratorio B percibe la aceleración de Coriolis[1] actuando a' = g0 - 2ωxV' sobre la masa del péndulo. Para este observador situado en B -en la Tierra girando- ve la Tierra en reposo, y percibe al plano de oscilación del péndulo sometido a esa real aceleración a', por tanto, lo percibe realmente girando.
Geocentrismo:
Un observador se halla en la Tierra, sistema B en reposo absoluto, mientras que el firmamento con todo su contenido material -incluido el plano del péndulo- es el sistema A girando, como un todo, en sentido horario. Este observador percibe la misma aceleración de Coriolis actuando a = g0 - 2ω'xV sobre la masa del péndulo, como veremos abajo (hemos quitado las primas porque ahora a, V son magnitudes respecto al sistema inercial, en todo caso pondríamos ω'). Por supuesto, este observador ve girar en sentido horario el plano del péndulo, al igual que las estrellas "fijas".
La cuestión que deberían explicar los heliocentristas en su modelo es ¿respecto a qué está fijo el plano A?. Supongo que responderán que respecto a las las estrellas fijas, esto es, según el espacio absoluto de la mecánica de Newton, sin embargo en la Relatividad de Einstein no puede hablarse de un sistema absolutamente fijo. Por otra parte, en la relatividad habría que tener en cuenta el principio de Mach, algo que nunca citan los heliocentristas. Este principio más o menos dice lo siguiente:
«Los efectos inerciales de cualquier sistema son el resultado de la interacción de ese sistema y el resto del Universo». De acuerdo a este principio, que nunca ha sido negado, en un universo vacío no habría aceleraciones inerciales, ni de Coriolis, ni centrífugas.
En Gravitation, los físicos Misner, Thorney Wheeler[2] prueban que las fuerzas inerciales producidas por una burbuja giratoria gigantesca (equivalente al "resto del universo"
girando sobre una Tierra inmóvil, producen la misma aceleraciones de Coriolis y centrífugas que las convencionales de Newton con respecto al "espacio fijo". En definitiva, el resultado del experimento del péndulo de Foucault conduce al mismo problema al que se enfrentó Einstein y el resto de físicos con el advenimiento de la teoría de la relatividad: «¿gira la tierra? o ¿es el firmamento el que gira en torno a la tierra?, o bien ¿son sólo dos convencionalismos diferentes dependientes del sistema de coordenadas seleccionado?». El péndulo de Foucault lo único que prueba es la existencia de una fuerza (la de Coriolis) causando ese efecto, pero no que la rotación de la Tierra sea su causa. Cualquier físico sincero puede corroborar estas palabras, y sin embargo, en pleno siglo XXI, miles y miles de libros citan al péndulo de Foucault como una prueba irrefutable del movimiento giratorio de la Tierra. La realidad es que, como dice Robert Sungenis[3], el péndulo de Foucualt sólo prueba lo presuntuosa que ha sido la Física de los dos o tres últimos siglos.
Gracias por pasar!
El péndulo de Foucault es uno de esos iconos míticos utilizados por los ateos. Enorme, flotando desde una altísima cúpula, suele construirse sobre un círculo vistosamente ilustrado, lo cual le da aspecto de altar en medio de un templo laicista. Los comunistas colocaron uno enorme en la cúpula de la catedral de Leningrado, otro famoso se encuentra en el edificio de las Naciones Unidas, pero hay muchos otros colocados a lo largo y ancho del mundo, en bibliotecas, universidades, museos de la ciencia. Veamos aquí qué tiene de peculiar el péndulo de Foucault.
Supongamos un péndulo sometido a pequeñas oscilaciones. La dinámica de oscilación tiende a mantener este movimiento oscilatorio en un mismo plano (Fig. 1), por eso, en el péndulo de Foucault se asegura que éste pueda rotar libremente del punto fijo, para ello se coloca una suspensión Cardan. Si inicialmente comienza a oscilar con el plano señalando el punto 0 (Fig. 2), se mantendrá oscilando en ese mismo plano, y al cabo de unas horas, cuando la Tierra ha girado un ángulo φ (según el Heliocentrismo) el plano de oscilación aparece desplazado -φ respecto del punto 0 (Fig.3). Suponiendo el péndulo en el polo norte, efectuará en sentido horario un giro completo cada 24 horas. Este efecto aparece así, es observable, muy celebrado y jaleado por los heliocentristas, pues para ellos supone una demostración irrefutable de que la Tierra gira. Pero... ¿lo es?. No, en absoluto.
En realidad, los heliocentristas están cayendo digamos que ingenuamente en la falacia del causa-efecto invertido, sin darse cuenta que hay al menos otra posible causa para este efecto. Para estudiar estos efectos inerciales hay que considerar, como es sabido, dos sistemas: el A en reposo absoluto, y el B en rotación con velocidad angular ω.
2 tipos de visiones:
Heliocentrismo:
Un observador en el sistema A percibe el plano de oscilación fijo y ve a la tierra girar en sentido antihorario, mientras que otro observador en el sistema giratorio B percibe la aceleración de Coriolis[1] actuando a' = g0 - 2ωxV' sobre la masa del péndulo. Para este observador situado en B -en la Tierra girando- ve la Tierra en reposo, y percibe al plano de oscilación del péndulo sometido a esa real aceleración a', por tanto, lo percibe realmente girando.
Geocentrismo:
Un observador se halla en la Tierra, sistema B en reposo absoluto, mientras que el firmamento con todo su contenido material -incluido el plano del péndulo- es el sistema A girando, como un todo, en sentido horario. Este observador percibe la misma aceleración de Coriolis actuando a = g0 - 2ω'xV sobre la masa del péndulo, como veremos abajo (hemos quitado las primas porque ahora a, V son magnitudes respecto al sistema inercial, en todo caso pondríamos ω'). Por supuesto, este observador ve girar en sentido horario el plano del péndulo, al igual que las estrellas "fijas".
La cuestión que deberían explicar los heliocentristas en su modelo es ¿respecto a qué está fijo el plano A?. Supongo que responderán que respecto a las las estrellas fijas, esto es, según el espacio absoluto de la mecánica de Newton, sin embargo en la Relatividad de Einstein no puede hablarse de un sistema absolutamente fijo. Por otra parte, en la relatividad habría que tener en cuenta el principio de Mach, algo que nunca citan los heliocentristas. Este principio más o menos dice lo siguiente:
«Los efectos inerciales de cualquier sistema son el resultado de la interacción de ese sistema y el resto del Universo». De acuerdo a este principio, que nunca ha sido negado, en un universo vacío no habría aceleraciones inerciales, ni de Coriolis, ni centrífugas.
En Gravitation, los físicos Misner, Thorney Wheeler[2] prueban que las fuerzas inerciales producidas por una burbuja giratoria gigantesca (equivalente al "resto del universo"

girando sobre una Tierra inmóvil, producen la misma aceleraciones de Coriolis y centrífugas que las convencionales de Newton con respecto al "espacio fijo". En definitiva, el resultado del experimento del péndulo de Foucault conduce al mismo problema al que se enfrentó Einstein y el resto de físicos con el advenimiento de la teoría de la relatividad: «¿gira la tierra? o ¿es el firmamento el que gira en torno a la tierra?, o bien ¿son sólo dos convencionalismos diferentes dependientes del sistema de coordenadas seleccionado?». El péndulo de Foucault lo único que prueba es la existencia de una fuerza (la de Coriolis) causando ese efecto, pero no que la rotación de la Tierra sea su causa. Cualquier físico sincero puede corroborar estas palabras, y sin embargo, en pleno siglo XXI, miles y miles de libros citan al péndulo de Foucault como una prueba irrefutable del movimiento giratorio de la Tierra. La realidad es que, como dice Robert Sungenis[3], el péndulo de Foucualt sólo prueba lo presuntuosa que ha sido la Física de los dos o tres últimos siglos.
Gracias por pasar!
