Bueno, taringuenses, mas bien este cuento no es tan flashero como los dos antecesores, pero creo que da para leerlo, aun que se me hacen mejores los anteriores, juzguen y/o puteen ustedes
Titulo: ¡Te vo' a baja' a corchazo' limpio', pedazo 'e puto!
Bueno, Salí de mi casa con plata y sin piedra… así que ya se imaginan que carajo iba a hacer. Lo fui a visitar a mi cartel de confianza, pero la yuta lo metió en cana ¡LA CONCHA DE LA LORA! Bueno, que cagada. Tendré que traicionar a mi pobre proveedor, aun que esto vaya contra mis principios… por que ni en pedo voy a dejar el vicio. En el camino un zombi me pidió una seca, cuando le dije que no tenía saco una faca y me dijo “no te hagas el boludo, dame toda la plata, dame toda la plata que te reviento”. Pelé el .22 y le agujereé la cabeza a ese forro. La cagué. Cayeron los azules, y me tuve que ir a la re concha de tu tía.
Entre las piernas de tu tía (no te estaba jodiendo) le dije lo que estaba pasando.
-¿Vo’ siempre metiéndote en cagada’, no?
-Y bueno, ¿Qué ca?
-¿…?
-¿Qué carajo iba’ ce?
-Y viniste acá no solo a garchar…
-Siempre un paso delante mío
-Sos tan predecible, vos métete en el Escondite De Siempre…
-¿Cuál? Si siempre me mandas a distintos lados para no levantar sospechas
-El lugar se llama escondite de siempre, especial para malandras como vos mientra’ yo me encargo del comisario
-¿Cómo te encargas de mí?
-Bueh, yo también tengo puntos predecibles.
Tu tía no es mujer de un solo hombre, por si no te enteraste. Bueh, le pregunte por la pilcha y me dio el pantalón de cargo azul celeste que se había olvidado Martín, la musculosa negra del José, el buzo con capucha rojo del Shona, las llantas Niké blancas del Tucka (ese Tucka no se olvida el fierro por que sabe que lo limpian, que pibe), la gorra negra con visera blanca del Juampa, y la mochila del Chucky con un par de birras para que se la de mas tarde. Le alcance la mitad.
Medio chupeteado ya, fui a la dirección que me dio tu tía, di la contraseña en el galpón: “Nantucket” me dejaron pasar me cobraron dos mangos el día mas el morfi, por decir que me mando… a que no te imaginas… no, tu tía no, ahí la conocen a tu vieja. El galpón era de tres por tres, y yo decía “este lugar lo pensé mas grande” justo cuando el que me atendió golpeo en el piso y dijo la contraseña para saber que son ellos y no la yuta: “abríme, forro” y se abrió una puerta del piso, y… es un juntadero de negros.
Más que un sótano de puta madre era una ciudad con reglas propias. Recuerdo haber escuchado algo sobre esto, que el gheto subterráneo, para los que se tienen que esconder y ya no saben donde, que esto que lo otro, pero creía que no era mas que un chamuyo barato como tantos… mitos urbanos... en fin
El lugar tenia una extensión de 4000x4000, se podía ver la cañería de toda la ciudad, tenia seis entradas, y las puertas se trababan de dentro, así que se podía dormir tranquilo que los milicos no nos iban a caer.
Ahí me hice amigo de algunos… cuantos amigos de tu hermana, que al igual que yo le hicieron el hoyo… a tu tía, y a tu hermana también.
La merca era gratis por un convenio que tenían con unos capos de la droga que tuvieron que pasarla ahí en sus momentos más duros antes de escalar la cima del narcotráfico. O sea, mas que nada por agradecer favores de los viejos tiempos…
En la cárcel cada uno cuida su culo y rompe ajenos, y siempre hay un poronga que te tiene como títere. Acá no, todos se ayudan, hay algunos porongas, uno tal sector y otro mas allá, pero no se tienen bronca, no te manejan tanto… es mas, a veces (pocas) los podes tratar como si fueran tu mozo… pero lo que se dice poronga, no. Estos son los que ya se metieron acá y no salen mas, ya sea por que les gusta esta comunidad o por que ya no tiene permiso ni de respirar afuera que ya lo meten en la sombra.
Una de las cosas que hacia que el lugar nunca fuera descubierto por la gorra, es que no solo conseguían información falsa de los que atrapaban, si no que también la gente prometía nunca mas venir despues de dicho incidente.
Salí al mes como me dijo tu tía con algo de melancolía y alegría de ese lugar y sus gratos momentos, pero había un problema. Ya se los paso a contar. Salí del Escondite de Siempre, y como a las diez cuadras, los milicos putos m’ empezaron a seguir en la lancha. A los tiros.
-Franela Busco, alto ahí
¿Pero que carajo hizo tu tía para que me sigan con nombre y todo?
Me fui a verla y no estaba, entonces fui a lo de tu hermana
-¡Franela y la concha de tu vieja!
-¿Qué paso, loca? Los milicos me andan siguiendo
-Pasa que la metieron en cana a mi tía por tratar de chantajear al comisario garchando para que te dejen de buscar y pusieron a otro que es insobornable
-Así que no van a criminalizar más a la pobreza ¿no?
-¡Insobornable en cuanto a los pobres! ¿sabes vo’ quien lo eligió? ¡Scioli!
-Ese gobernador de mierda no hace mejor cosa que cagarnos a los que nos rompemos el culo laburando…
-Bueno, recátate. Tampoco te mandes la parte
-Hasta que nos persigue la gorra, dejame terminar. Bueno, dejame a mi te juro que la voy a liberar ¿Dónde esta encerrada?
-Ja, me haces reír, esta en La Pudrición.
¡No! La pucta madre, ¿Por qué tenia que ser en La Pudrición? Es la peor cárcel de mujeres del país de máxima seguridad.
-Pero eso es para gente grossa, no a cualquier mina meten ahí ¿Cómo mierda fue a parar tu tía ahí
-¿Sabes como se ha llenado estos días atrás? Además, hay algunos en la casquería que la mandaron al frente que siempre hacia lo mismo… 10 años con suerte
-¡que guachos!
-¿todavía seguís pensando en sacarla?
-Yo la metí ahí, y algo tengo que hacer, no e’ justo
-Bueno, por lo menos no sos como tu hermano, suerte
Les paso a contar que hizo ese forro… despues de un golpe a un blindado, dejo en banda a un compañero que se quedaba sin balas en medio de una balacera e intento rajarse al exterior. Pero lo mataron en la frontera. ‘ta bien hecho, por sorete mal cagado, traidor, hijo de puta. Pecho frió, forro de mierda.
Asalte un ciber y fui a ver a mi proveedor de fierros
-¡Franela! ¿Cómo andas? – me vino a saludar y entonces me encajo una trompada en el estomago – Y eso ¿sabe’ por que fue? Por guacho
-Me lo merezco, pero…
-Cállate forro! – una patada en el piso
-BOJUM… para, gil… que la quiero sacar a la Wacha (así le decimo’ a tu tía en el barrio)
-Vo’ m’ esta’ jodiendo, la metieron en la Pudrición
-Y por eso quiero un arsenal posta…
Se me quedo mirando a los ojos y vio que no lo estaba jodiendo, entonces me llevo al galpón a la rastra hasta que le dije que me dejara levantar y me dijo:
-bueno, lo que tengo acá, lo mas grosso, si no es molotov, es una UZI o una MAC11, o un rifle Máuser con mira telescópica
-¿Es todo? Bueno me llevo la UZI con tres cargadores llenos, y el Máuser con tres también.
-Si querés algo ma’ potente, métete en Internet y fíjate esta pagina que te dice como hacer explosivos caseros – y me dio un papelito con la dirección que no voy a dar por que yo se lo que hago, y cualquier pendejo boludo puede estar leyendo esto y despues se manda una macana de la gran puta.
Bueno, despues de dos semanas, me hice 30 en bombas de NAPALM (el NAPALM era algo que empezaron a usar los yanquis para freír vietnamitas, y su elaboración es fácil y barata) una termita (levanta hasta 2250º C), 4flash-bang, 10bombas de humo, 13focos bomba (los pones como cualquier foco normal y cuando van a prender la luz revientan) 15molotov (todo el mundo sabe hacerlas), 8relojes bomba y 12minas caseras que fue mas que nada creatividad con las cosas que aprendí ahí.
Me llevaba 10 de NAPALM, la termita, 2flash, 3de humo, 4focos, 3 molotov, 5relojes y 3 minas, lo demás lo deje en mi casa por si las dudas para despues.
La Pudrición era un complejo de dieciséis hectáreas con francotiradores de primera, 5 en cada esquina y tres al medio de cada muro. 30 guardias por hectárea. Así que despues de pensar en frió, me di cuenta no tenia que tomármelo a la ligera, si le erraba con el Máuser, y aun que no le errara, era boleta, por eso fui a practicar tiro hasta que fuera perfecto.
Al final parecía un guerrillero, o un militar, estudiando cada lugar del complejo con mapas de Internet y pensando las estrategias. En eso llego tu primo y el Tucka.
-Che, Franela ¿posta vas a sacar a la Wacha?
-No me voy a estar preparando al pedo
-Entonces queremos ir – dijo el Tucka
-Y, es mi vieja…
-Yo también voy – vino el Shona, que nunca se pierde la oportunida’ de bajar a un cana
Para todo esto ya había pasado un mes y consiguiéndoles las armas a mi equipo (que para entonces ya conseguimos escopeta REMINGTON, un FAL, y lanzagranadas M79, junto con las UZI y la MAC de tu primo), decidiendo como atacar y mejorando la puntería de todos (salvo el Tucka, al que le di el Máuser, por que ese tipo tiene una certeza del 350%, ese puto tiene una puntería prodigiosa), además de precisar mas explosivos (por si nos teníamos que separar) pasaron tres meses.
Pero en esos tres meses también les conté que lo del gheto subterráneo no era joda, y conseguimos cosas que no te consigue nadie siendo un malandrín, como por ejemplo, visión nocturna y un par de chiches que nos hacían ver mas como SWAT que como criminales. Nos reventaron las bolas al mango con que levemos chaleco ¡Somo’ chorros, loco! ¡No nos disfracen de gorrudos, forros! Pero nos convencieron.
Íbamos a poner tres relojes, uno en cada esquina del frente, y otro en la entrada (pero a 30mts mínimo) y programarlos para que el de la derecha detone primero, mientras el Tucka iba a dar el primer tiro justo despues de eso, un minuto mas tarde reventaría el de la otra esquina, mientras desde la pared de ese mismo lado yo sacudía por arriba del paredón de tres metros, mientras que el Shona, el de la rémington, se acercaba par poner un reloj que derribara la pared derecha, con una brecha, ya ‘staba. Este reloj tenía que acompañar al tercero o explotar en el mismo minuto, para que haya algo de confusión, o sea que a los diez minutos que explota el segundo tienen que explotar los dos juntos.
Justo agarramos la mejor hora por que había un motín, se notaba un fuego de puta madre de lejos. Pero por eso nos teníamos que cuidar el orto mas todavía, pero que como íbamos, nos bajaba cualquier presa.
Como los francotiradores estaban medio ocupados con el trabajo adentro, nos decidimos por mandar dos relojes en la pared izquierda y los otros a en la de atrás
Yo empecé a lanzar granadazos a las esquinas, mientras que nuestro licenciado en tiro al blanco, el Tucka, se encargaba limpiar la pared de atrás. Le entraron primero tu primo y el Shona. Tu primo, lamento decírtelo, cayo a manos de un puñal casero de la cárcel enterrado en la yugular. Te doy mi pésame. Una mina que vio que el Shona empezó a bajar guardias cazo la escopeta ensangrentada, lo reviso a tu primo para sacarle los cartuchos que tenia encima y ver cuantos centímetros tenia… que lamentar como perdidos, y nos empezó a ayudar (luego nos aclaro eso, según ella no fue una perdida tan grande). Y otra que paso por ahí, se agarro la MAC11 y se mando por ahí. Ya cuando las dos paredes más cercanas a nosotros estaban seguras, nos metimos el Tucka y yo. Y nos fuimos adentrando en el quilombo, mientras los guardias bajaban convictas y nosotros lo bajábamos a ellos tratábamos de encontrar a tu tía. ¡QUE…! Era un infierno. Mira que he estado en motines, pero este me tiro a la mierda toda una vida de alardeos reales.
La encontramos a tu tía, y menos mal que se dio cuenta que éramos nosotros, por que si no, nos limpiaba. Le dimos la Uzi del Shona.
Fuimos así, que pin que pam, que “morí milico trolo”, flash por acá, molotov por allá, tirar una NAPALM, salimos al patio, pero le encajaron un corchazo al Shona en el brazo derecho (tuvo suerte que no sea en la mano y que pueda suturar, sino, hubiera perdido una novia de toda la vida), ya que, los francotiradores de mierda, se repartieron de nuevo.
Granadazo!!! Me encanta la M79. Salimo’ de raje mientras el Shona nos cubría a la derecha y tu tía a la izquierda (siempre va a la izquierda, es que lee mucho Galeano). Cazamos uno de los camiones que había ahí dentro para provisiones y eso… lo manejaba tu tía. Salimos de raje al frente y nos dimos cuenta que no pasábamos por el agujero de la pared. Decidí agrandarlo con toda la sutileza que te puede ofrecer unos cuantos granadazos, y nos llevamos puestos algunos cachos de hormigón reforzado por delante, y en si, digamos que el camión sobrevivió, o la mitad del camión… con nosotros cuatro, la flaca de la escopeta y otras dos… amigas de tu tía (en realidad se colaron).
Lo bajaron al Shona de un tiro en el pecho. Ahora es personal. Cace la M16 y empecé a los rafagazos limpios contra los milicos que podía distinguir, aun que con la bronca que tenia, baje el cargador y no creo haberles pegado por que ni apuntaba bien. Veía una mancha azul y le mandaba fruta, hasta que se terminaron las balas. El Tucka, que tiene mejor puntería todavía en momentos de calentura, bajo a seis o siete, dos de un tiro, según observo una mina con vista de halcón.
Decidimos ir al barrio para llegar con gloria y luto, aunque el Shona, cagazo que no pego, estaba vivo, cuando recién ‘tabamos a 300 metros de la cárcel, nos dijo
-La puta madre, no pensé que dolía tanto aun con el chaleco
-¡Shona! ¡Forro hijo de puta! Nos hiciste pegar un cagazo – le digo yo con una sonrisa (siempre es el que resulta mas hecho mierda en los atracos pero es como la yerba mala el muy hijo de puta)
-¡Claro! Me había olvidado del chaleco entre todo el quilombo – dijo el Tucka
-Vos, Shona, tenes mas culo que mi hermana
-Franela, hablando de eso, despues pásamela
-Lo arreglas con ella
-No lo creo, yo te voy a tener ocupado – dijo una de las locas que nos seguía
-¡Eh, Shona!… ¡No me digas que vas a engañar a tu mano derecha!
Todos nos entramos a cagar de risa, menos el Shona
-Yo no soy celosa – dijo la que le estaba hablando
Y ahí empezaron a conocerse mejor hasta el día de hoy.
Le hicimos saber a tu tía y tu prima sobre la perdida ni bien pregunto sobre su hijo cuando ya habíamos llegado.
El problema más grande es que, anda a saber como, nos reconocieron y ahora, nos persigue hasta la federal. Para colmo, si nos encuentra la yuta, somos boleta. Ya, jaula, olvídate… ahora, fusil.
Tu tía pensó que lo mejor seria irse a la Triple Frontera, y rajar del país a la concha de la lora. Así que nos agarramos mas balas, nos llevamos los explosivos que dejamos hoy de reserva, un auto mejor en el que vinimos y rajamos. Lo que no evito que la gorra nos encontrara y nos silbaran los corchazos, a los que respondimos a rafagazos limpios porque el lanzagranadas se me termino y se la deje a tu prima de recuerdo.
La Wacha, tu tía anda por cuba…
El Tucka se borro al llegar a una favela…
El Shona volvió al país despues de unos años y, una vez en el Gheto subterráneo, le contó al que esta escribiendo esto toda la historia… que por alguna razón que yo desconozco, ya que me comí un balazo en el medio del cráneo justo a 50 metros antes de pasar la frontera, lo escribió como si yo, el Franela, contase esta historia…
FIN…
Bueno... el que comenta agradece, el que da puntos es grosso, y el que putea... no se, lo felicito
Saludos
Titulo: ¡Te vo' a baja' a corchazo' limpio', pedazo 'e puto!
Bueno, Salí de mi casa con plata y sin piedra… así que ya se imaginan que carajo iba a hacer. Lo fui a visitar a mi cartel de confianza, pero la yuta lo metió en cana ¡LA CONCHA DE LA LORA! Bueno, que cagada. Tendré que traicionar a mi pobre proveedor, aun que esto vaya contra mis principios… por que ni en pedo voy a dejar el vicio. En el camino un zombi me pidió una seca, cuando le dije que no tenía saco una faca y me dijo “no te hagas el boludo, dame toda la plata, dame toda la plata que te reviento”. Pelé el .22 y le agujereé la cabeza a ese forro. La cagué. Cayeron los azules, y me tuve que ir a la re concha de tu tía.
Entre las piernas de tu tía (no te estaba jodiendo) le dije lo que estaba pasando.
-¿Vo’ siempre metiéndote en cagada’, no?
-Y bueno, ¿Qué ca?
-¿…?
-¿Qué carajo iba’ ce?
-Y viniste acá no solo a garchar…
-Siempre un paso delante mío
-Sos tan predecible, vos métete en el Escondite De Siempre…
-¿Cuál? Si siempre me mandas a distintos lados para no levantar sospechas
-El lugar se llama escondite de siempre, especial para malandras como vos mientra’ yo me encargo del comisario
-¿Cómo te encargas de mí?
-Bueh, yo también tengo puntos predecibles.
Tu tía no es mujer de un solo hombre, por si no te enteraste. Bueh, le pregunte por la pilcha y me dio el pantalón de cargo azul celeste que se había olvidado Martín, la musculosa negra del José, el buzo con capucha rojo del Shona, las llantas Niké blancas del Tucka (ese Tucka no se olvida el fierro por que sabe que lo limpian, que pibe), la gorra negra con visera blanca del Juampa, y la mochila del Chucky con un par de birras para que se la de mas tarde. Le alcance la mitad.
Medio chupeteado ya, fui a la dirección que me dio tu tía, di la contraseña en el galpón: “Nantucket” me dejaron pasar me cobraron dos mangos el día mas el morfi, por decir que me mando… a que no te imaginas… no, tu tía no, ahí la conocen a tu vieja. El galpón era de tres por tres, y yo decía “este lugar lo pensé mas grande” justo cuando el que me atendió golpeo en el piso y dijo la contraseña para saber que son ellos y no la yuta: “abríme, forro” y se abrió una puerta del piso, y… es un juntadero de negros.
Más que un sótano de puta madre era una ciudad con reglas propias. Recuerdo haber escuchado algo sobre esto, que el gheto subterráneo, para los que se tienen que esconder y ya no saben donde, que esto que lo otro, pero creía que no era mas que un chamuyo barato como tantos… mitos urbanos... en fin
El lugar tenia una extensión de 4000x4000, se podía ver la cañería de toda la ciudad, tenia seis entradas, y las puertas se trababan de dentro, así que se podía dormir tranquilo que los milicos no nos iban a caer.
Ahí me hice amigo de algunos… cuantos amigos de tu hermana, que al igual que yo le hicieron el hoyo… a tu tía, y a tu hermana también.
La merca era gratis por un convenio que tenían con unos capos de la droga que tuvieron que pasarla ahí en sus momentos más duros antes de escalar la cima del narcotráfico. O sea, mas que nada por agradecer favores de los viejos tiempos…
En la cárcel cada uno cuida su culo y rompe ajenos, y siempre hay un poronga que te tiene como títere. Acá no, todos se ayudan, hay algunos porongas, uno tal sector y otro mas allá, pero no se tienen bronca, no te manejan tanto… es mas, a veces (pocas) los podes tratar como si fueran tu mozo… pero lo que se dice poronga, no. Estos son los que ya se metieron acá y no salen mas, ya sea por que les gusta esta comunidad o por que ya no tiene permiso ni de respirar afuera que ya lo meten en la sombra.
Una de las cosas que hacia que el lugar nunca fuera descubierto por la gorra, es que no solo conseguían información falsa de los que atrapaban, si no que también la gente prometía nunca mas venir despues de dicho incidente.
Salí al mes como me dijo tu tía con algo de melancolía y alegría de ese lugar y sus gratos momentos, pero había un problema. Ya se los paso a contar. Salí del Escondite de Siempre, y como a las diez cuadras, los milicos putos m’ empezaron a seguir en la lancha. A los tiros.
-Franela Busco, alto ahí
¿Pero que carajo hizo tu tía para que me sigan con nombre y todo?
Me fui a verla y no estaba, entonces fui a lo de tu hermana
-¡Franela y la concha de tu vieja!
-¿Qué paso, loca? Los milicos me andan siguiendo
-Pasa que la metieron en cana a mi tía por tratar de chantajear al comisario garchando para que te dejen de buscar y pusieron a otro que es insobornable
-Así que no van a criminalizar más a la pobreza ¿no?
-¡Insobornable en cuanto a los pobres! ¿sabes vo’ quien lo eligió? ¡Scioli!
-Ese gobernador de mierda no hace mejor cosa que cagarnos a los que nos rompemos el culo laburando…
-Bueno, recátate. Tampoco te mandes la parte
-Hasta que nos persigue la gorra, dejame terminar. Bueno, dejame a mi te juro que la voy a liberar ¿Dónde esta encerrada?
-Ja, me haces reír, esta en La Pudrición.
¡No! La pucta madre, ¿Por qué tenia que ser en La Pudrición? Es la peor cárcel de mujeres del país de máxima seguridad.
-Pero eso es para gente grossa, no a cualquier mina meten ahí ¿Cómo mierda fue a parar tu tía ahí
-¿Sabes como se ha llenado estos días atrás? Además, hay algunos en la casquería que la mandaron al frente que siempre hacia lo mismo… 10 años con suerte
-¡que guachos!
-¿todavía seguís pensando en sacarla?
-Yo la metí ahí, y algo tengo que hacer, no e’ justo
-Bueno, por lo menos no sos como tu hermano, suerte
Les paso a contar que hizo ese forro… despues de un golpe a un blindado, dejo en banda a un compañero que se quedaba sin balas en medio de una balacera e intento rajarse al exterior. Pero lo mataron en la frontera. ‘ta bien hecho, por sorete mal cagado, traidor, hijo de puta. Pecho frió, forro de mierda.
Asalte un ciber y fui a ver a mi proveedor de fierros
-¡Franela! ¿Cómo andas? – me vino a saludar y entonces me encajo una trompada en el estomago – Y eso ¿sabe’ por que fue? Por guacho
-Me lo merezco, pero…
-Cállate forro! – una patada en el piso
-BOJUM… para, gil… que la quiero sacar a la Wacha (así le decimo’ a tu tía en el barrio)
-Vo’ m’ esta’ jodiendo, la metieron en la Pudrición
-Y por eso quiero un arsenal posta…
Se me quedo mirando a los ojos y vio que no lo estaba jodiendo, entonces me llevo al galpón a la rastra hasta que le dije que me dejara levantar y me dijo:
-bueno, lo que tengo acá, lo mas grosso, si no es molotov, es una UZI o una MAC11, o un rifle Máuser con mira telescópica
-¿Es todo? Bueno me llevo la UZI con tres cargadores llenos, y el Máuser con tres también.
-Si querés algo ma’ potente, métete en Internet y fíjate esta pagina que te dice como hacer explosivos caseros – y me dio un papelito con la dirección que no voy a dar por que yo se lo que hago, y cualquier pendejo boludo puede estar leyendo esto y despues se manda una macana de la gran puta.
Bueno, despues de dos semanas, me hice 30 en bombas de NAPALM (el NAPALM era algo que empezaron a usar los yanquis para freír vietnamitas, y su elaboración es fácil y barata) una termita (levanta hasta 2250º C), 4flash-bang, 10bombas de humo, 13focos bomba (los pones como cualquier foco normal y cuando van a prender la luz revientan) 15molotov (todo el mundo sabe hacerlas), 8relojes bomba y 12minas caseras que fue mas que nada creatividad con las cosas que aprendí ahí.
Me llevaba 10 de NAPALM, la termita, 2flash, 3de humo, 4focos, 3 molotov, 5relojes y 3 minas, lo demás lo deje en mi casa por si las dudas para despues.
La Pudrición era un complejo de dieciséis hectáreas con francotiradores de primera, 5 en cada esquina y tres al medio de cada muro. 30 guardias por hectárea. Así que despues de pensar en frió, me di cuenta no tenia que tomármelo a la ligera, si le erraba con el Máuser, y aun que no le errara, era boleta, por eso fui a practicar tiro hasta que fuera perfecto.
Al final parecía un guerrillero, o un militar, estudiando cada lugar del complejo con mapas de Internet y pensando las estrategias. En eso llego tu primo y el Tucka.
-Che, Franela ¿posta vas a sacar a la Wacha?
-No me voy a estar preparando al pedo
-Entonces queremos ir – dijo el Tucka
-Y, es mi vieja…
-Yo también voy – vino el Shona, que nunca se pierde la oportunida’ de bajar a un cana
Para todo esto ya había pasado un mes y consiguiéndoles las armas a mi equipo (que para entonces ya conseguimos escopeta REMINGTON, un FAL, y lanzagranadas M79, junto con las UZI y la MAC de tu primo), decidiendo como atacar y mejorando la puntería de todos (salvo el Tucka, al que le di el Máuser, por que ese tipo tiene una certeza del 350%, ese puto tiene una puntería prodigiosa), además de precisar mas explosivos (por si nos teníamos que separar) pasaron tres meses.
Pero en esos tres meses también les conté que lo del gheto subterráneo no era joda, y conseguimos cosas que no te consigue nadie siendo un malandrín, como por ejemplo, visión nocturna y un par de chiches que nos hacían ver mas como SWAT que como criminales. Nos reventaron las bolas al mango con que levemos chaleco ¡Somo’ chorros, loco! ¡No nos disfracen de gorrudos, forros! Pero nos convencieron.
Íbamos a poner tres relojes, uno en cada esquina del frente, y otro en la entrada (pero a 30mts mínimo) y programarlos para que el de la derecha detone primero, mientras el Tucka iba a dar el primer tiro justo despues de eso, un minuto mas tarde reventaría el de la otra esquina, mientras desde la pared de ese mismo lado yo sacudía por arriba del paredón de tres metros, mientras que el Shona, el de la rémington, se acercaba par poner un reloj que derribara la pared derecha, con una brecha, ya ‘staba. Este reloj tenía que acompañar al tercero o explotar en el mismo minuto, para que haya algo de confusión, o sea que a los diez minutos que explota el segundo tienen que explotar los dos juntos.
Justo agarramos la mejor hora por que había un motín, se notaba un fuego de puta madre de lejos. Pero por eso nos teníamos que cuidar el orto mas todavía, pero que como íbamos, nos bajaba cualquier presa.
Como los francotiradores estaban medio ocupados con el trabajo adentro, nos decidimos por mandar dos relojes en la pared izquierda y los otros a en la de atrás
Yo empecé a lanzar granadazos a las esquinas, mientras que nuestro licenciado en tiro al blanco, el Tucka, se encargaba limpiar la pared de atrás. Le entraron primero tu primo y el Shona. Tu primo, lamento decírtelo, cayo a manos de un puñal casero de la cárcel enterrado en la yugular. Te doy mi pésame. Una mina que vio que el Shona empezó a bajar guardias cazo la escopeta ensangrentada, lo reviso a tu primo para sacarle los cartuchos que tenia encima y ver cuantos centímetros tenia… que lamentar como perdidos, y nos empezó a ayudar (luego nos aclaro eso, según ella no fue una perdida tan grande). Y otra que paso por ahí, se agarro la MAC11 y se mando por ahí. Ya cuando las dos paredes más cercanas a nosotros estaban seguras, nos metimos el Tucka y yo. Y nos fuimos adentrando en el quilombo, mientras los guardias bajaban convictas y nosotros lo bajábamos a ellos tratábamos de encontrar a tu tía. ¡QUE…! Era un infierno. Mira que he estado en motines, pero este me tiro a la mierda toda una vida de alardeos reales.
La encontramos a tu tía, y menos mal que se dio cuenta que éramos nosotros, por que si no, nos limpiaba. Le dimos la Uzi del Shona.
Fuimos así, que pin que pam, que “morí milico trolo”, flash por acá, molotov por allá, tirar una NAPALM, salimos al patio, pero le encajaron un corchazo al Shona en el brazo derecho (tuvo suerte que no sea en la mano y que pueda suturar, sino, hubiera perdido una novia de toda la vida), ya que, los francotiradores de mierda, se repartieron de nuevo.
Granadazo!!! Me encanta la M79. Salimo’ de raje mientras el Shona nos cubría a la derecha y tu tía a la izquierda (siempre va a la izquierda, es que lee mucho Galeano). Cazamos uno de los camiones que había ahí dentro para provisiones y eso… lo manejaba tu tía. Salimos de raje al frente y nos dimos cuenta que no pasábamos por el agujero de la pared. Decidí agrandarlo con toda la sutileza que te puede ofrecer unos cuantos granadazos, y nos llevamos puestos algunos cachos de hormigón reforzado por delante, y en si, digamos que el camión sobrevivió, o la mitad del camión… con nosotros cuatro, la flaca de la escopeta y otras dos… amigas de tu tía (en realidad se colaron).
Lo bajaron al Shona de un tiro en el pecho. Ahora es personal. Cace la M16 y empecé a los rafagazos limpios contra los milicos que podía distinguir, aun que con la bronca que tenia, baje el cargador y no creo haberles pegado por que ni apuntaba bien. Veía una mancha azul y le mandaba fruta, hasta que se terminaron las balas. El Tucka, que tiene mejor puntería todavía en momentos de calentura, bajo a seis o siete, dos de un tiro, según observo una mina con vista de halcón.
Decidimos ir al barrio para llegar con gloria y luto, aunque el Shona, cagazo que no pego, estaba vivo, cuando recién ‘tabamos a 300 metros de la cárcel, nos dijo
-La puta madre, no pensé que dolía tanto aun con el chaleco
-¡Shona! ¡Forro hijo de puta! Nos hiciste pegar un cagazo – le digo yo con una sonrisa (siempre es el que resulta mas hecho mierda en los atracos pero es como la yerba mala el muy hijo de puta)
-¡Claro! Me había olvidado del chaleco entre todo el quilombo – dijo el Tucka
-Vos, Shona, tenes mas culo que mi hermana
-Franela, hablando de eso, despues pásamela
-Lo arreglas con ella
-No lo creo, yo te voy a tener ocupado – dijo una de las locas que nos seguía
-¡Eh, Shona!… ¡No me digas que vas a engañar a tu mano derecha!
Todos nos entramos a cagar de risa, menos el Shona
-Yo no soy celosa – dijo la que le estaba hablando
Y ahí empezaron a conocerse mejor hasta el día de hoy.
Le hicimos saber a tu tía y tu prima sobre la perdida ni bien pregunto sobre su hijo cuando ya habíamos llegado.
El problema más grande es que, anda a saber como, nos reconocieron y ahora, nos persigue hasta la federal. Para colmo, si nos encuentra la yuta, somos boleta. Ya, jaula, olvídate… ahora, fusil.
Tu tía pensó que lo mejor seria irse a la Triple Frontera, y rajar del país a la concha de la lora. Así que nos agarramos mas balas, nos llevamos los explosivos que dejamos hoy de reserva, un auto mejor en el que vinimos y rajamos. Lo que no evito que la gorra nos encontrara y nos silbaran los corchazos, a los que respondimos a rafagazos limpios porque el lanzagranadas se me termino y se la deje a tu prima de recuerdo.
La Wacha, tu tía anda por cuba…
El Tucka se borro al llegar a una favela…
El Shona volvió al país despues de unos años y, una vez en el Gheto subterráneo, le contó al que esta escribiendo esto toda la historia… que por alguna razón que yo desconozco, ya que me comí un balazo en el medio del cráneo justo a 50 metros antes de pasar la frontera, lo escribió como si yo, el Franela, contase esta historia…
FIN…
Bueno... el que comenta agradece, el que da puntos es grosso, y el que putea... no se, lo felicito
Saludos