El cazar con escupitajos, devorar pájaros o realizar cálculos matemáticos son algunos de los increíbles comportamientos de estos seres acuáticos.
1.- Pez arquero: Esta especie es capaz de atrapar sus presas lanzando un chorro de agua hasta seis veces más potente que su fuerza muscular. Investigadores de la Universidad de Milán aseguran que el animal, muy común en los acuarios, no tiene ningún órgano especial que provoque esos tremendos escupitajos, sino que los genera externamente, aprovechándose de las dinámicas del agua.
El pez presiona la lengua contra el agua en su boca y la lanza como si disparara una pistola de juguete. Además, cierra las branquias para forzar la salida del chorro. Según los autores, este enfoque evita los costos evolutivos necesarios para desarrollar estructuras internas especiales para almacenar grandes cantidades de energía.
2.- El pez que come madera: Esta especie de la Amazonia peruana se alimenta de la madera de los troncos que caen al agua. El animal, al que los pobladores locales llaman carachama gigante, tiene los dientes en forma de cuchara para raspar los troncos. Algunas especies similares han sido encontradas anteriormente en la selva de la región de San Martín, en el nordeste peruano.
Se cree que existe alrededor de una docena de especies de peces que comen madera distribuidas en las grandes cuencas hidrográficas de Sudamérica, pero muchas de ellas son endémicas
3.- El pez ciego que sabe contar: El Phreatichthys andruzziino, que lleva millones de años viviendo en la oscuridad de las cuevas bajo el desierto de Somalia, sabe matemáticas básicas, habilidad que ya había sido descrita en otros peces, pero es que además los investigadores se han dado cuenta de que no necesita ojos para ello.
Científicos de las universidades italianas de Padova y Ferrara colocaron dos montones de palitos distintos con comida en los extremos de un tanque de agua. Los peces escogían los montones que tenían seis palitos antes que los que tenían dos, es decir, aquellos que tenían más comida.
¿Cómo lo hicieron? Al parecer, el pez ciego percibe cambios sutiles en el agua que les rodea a través de un mecanismo que viene a funcionar como un órgano del tacto a distancia, capaz de reconocer el contorno de los objetos.
4.- El pez que caza pájaros al vuelo: El voraz pez tigre africano Hydrocynus vittatus es capaz de cazar golondrinas migratorias en vuelo. La especie ha sido vista atrapando estas aves cuando cruzan un lago en el Parque Nacional de Mapungubwe, cerca de la frontera con Bostwana y Zimbabwe.
5.- El pez que usa su boca para trepar: El llamado Sicyopterus stimpsoni, mide 2,5 centímetros de largo, y usa las ventosas de su boca y el estómago para trepar por las cascadas de Hawai. El pececillo es capaz de recorrer una distancia vertical de hasta 30 metros después de haber sido desplazado de sus hábitat, por, ejemplo, una gran torment
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1.- Pez arquero: Esta especie es capaz de atrapar sus presas lanzando un chorro de agua hasta seis veces más potente que su fuerza muscular. Investigadores de la Universidad de Milán aseguran que el animal, muy común en los acuarios, no tiene ningún órgano especial que provoque esos tremendos escupitajos, sino que los genera externamente, aprovechándose de las dinámicas del agua.
El pez presiona la lengua contra el agua en su boca y la lanza como si disparara una pistola de juguete. Además, cierra las branquias para forzar la salida del chorro. Según los autores, este enfoque evita los costos evolutivos necesarios para desarrollar estructuras internas especiales para almacenar grandes cantidades de energía.
2.- El pez que come madera: Esta especie de la Amazonia peruana se alimenta de la madera de los troncos que caen al agua. El animal, al que los pobladores locales llaman carachama gigante, tiene los dientes en forma de cuchara para raspar los troncos. Algunas especies similares han sido encontradas anteriormente en la selva de la región de San Martín, en el nordeste peruano.
Se cree que existe alrededor de una docena de especies de peces que comen madera distribuidas en las grandes cuencas hidrográficas de Sudamérica, pero muchas de ellas son endémicas
3.- El pez ciego que sabe contar: El Phreatichthys andruzziino, que lleva millones de años viviendo en la oscuridad de las cuevas bajo el desierto de Somalia, sabe matemáticas básicas, habilidad que ya había sido descrita en otros peces, pero es que además los investigadores se han dado cuenta de que no necesita ojos para ello.
Científicos de las universidades italianas de Padova y Ferrara colocaron dos montones de palitos distintos con comida en los extremos de un tanque de agua. Los peces escogían los montones que tenían seis palitos antes que los que tenían dos, es decir, aquellos que tenían más comida.
¿Cómo lo hicieron? Al parecer, el pez ciego percibe cambios sutiles en el agua que les rodea a través de un mecanismo que viene a funcionar como un órgano del tacto a distancia, capaz de reconocer el contorno de los objetos.
4.- El pez que caza pájaros al vuelo: El voraz pez tigre africano Hydrocynus vittatus es capaz de cazar golondrinas migratorias en vuelo. La especie ha sido vista atrapando estas aves cuando cruzan un lago en el Parque Nacional de Mapungubwe, cerca de la frontera con Bostwana y Zimbabwe.
5.- El pez que usa su boca para trepar: El llamado Sicyopterus stimpsoni, mide 2,5 centímetros de largo, y usa las ventosas de su boca y el estómago para trepar por las cascadas de Hawai. El pececillo es capaz de recorrer una distancia vertical de hasta 30 metros después de haber sido desplazado de sus hábitat, por, ejemplo, una gran torment
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