Escribe desde Argentina:
Ricardo Gómez
Ricardo Gómez
Supongo que prácticamente nadie se ha visto sorprendido por el fallo de la Cámara número 1 en favor a Clarín, ¿verdad? Los que tenemos algún tiempo de analizar el comportamiento del gran mafioso argentino ya no nos sorprendemos con tanta facilidad, a pesar de que los muchachos hacen un esfuerzo importante para agarrarnos desprevenidos. Como habrá notado, ya se ha escrito y hablado mucho sobre este tema, y no era para menos. A pesar de que el Grupo está cada vez más previsible, se requiere de un esfuerzo diario de los grandes comunicadores del país para seguir tratando de saltar el alto cerco informativo que ha diseñado mafiosamente Clarín y sus secuaces.
Creo que lo que ha ocurrido con la supuesta caída del 7D no es tal, o, al menos, no como quieren hacerla ver desde el grupo. Desde luego, el propósito original previsto por la Suprema Corte al establecer como fecha límite el 7D se ha derrumbado, pero esto no necesariamente es para que salgamos a rasgarnos las vestiduras. A nadie le gusta que el capomafia se salga con la suya, por supuesto, pero creo que este es un momento más que oportuno para mirar un poquito más lejos en el tiempo, a fechas que no serán un siete, pero que traerán consigo el tan anhelado día en que todos los argentinos estemos bajo las mismas leyes.
Usted, que está leyendo este artículo, es, seguramente, un tipo/a culto/a. Sabe a qué se refiere haber ganado una victoria “a lo Pirro” Sólo como repaso, y por las dudas, Pirro reinaba en Epiro allá por el año 281 a C. cuando la ciudad de Talento le solicitó su ayuda para derrotar a los romanos, que por entonces estaban intratables. Pirro se unió a la batalla con 25,000 hombres para enfrentar al conocido Cónsul Valerio Levino. Los romanos se toparon no solo con un número de hombres importante, sino con la presencia de elefantes. Los romanos desconocían a estos animales, así que la sorpresa jugó a favor de Pirro y sus hombres. Esa batalla representó una pérdida inesperada para los romanos, quienes tuvieron que salir corriendo del campo de batalla luego de ser diezmados. Una vez ganada la batalla, Pirro y sus hombres contabilizaron sus propias bajas. Más de 4,000 hombres perdieron la vida en aquella jornada de pelea. Entre esos hombres estaban importantes generales de guerra y demás jefes de campo. El panorama era desolador. A pesar de la victoria, las bajas habían sido tan cuantiosas que provocó que Pirro dijera su ya famosa frase: “Otra victoria como esta y estoy perdido” Desde entonces, cada vez que alguien consigue una aparente victoria cuyo costo es muy alto se produce un contrasentido, una contradicción que rememora a Pirro y sus elefantes.
Si usted se quita de encima el dolor de ovarios que representó que Clarín se haya quedado con esta victoria pírrica, notará que el monopolio ya no es lo que solía ser. Es gracias a este modelo que se expuso al grupo y se arrastró hacia la luz desde las sombras a su capomafia. Esto es una victoria, ya que los años en los que Clarín volteaba a un Presidente elegido constitucionalmente quedaron en el baúl de los recuerdos. Quedarse con el 7D es una batalla simbólica importante para el grupo, pero solo eso. Se tienen que quedar con el simbolismo, ya que su destino está echado. Es cuestión de tiempo para que la cordura pese más que los billetes y la Corte haga un corte a este asunto. Ellos lo saben, créame, no son estúpidos. Podrán tener muchos defectos, pero no son bodoques. Los abogados que rodean al capomafia deben ser los más caros del país, es irracional pensar que no saben que tarde o temprano deberán cumplir la Ley de Medios. El asunto era no hacerlo en una fecha que le daría rédito político al kirchnerismo.
Cuando se gana una batalla como la que en apariencia ganó Clarín la realidad dice que están mucho más debilitados que antes. Clarín ha tenido que recurrir a las más variopintas acciones para zafar de esta, aunque solo sea por unos días. Lo cierto es que cada una de estas batallas “ganadas” por el grupo lo descubren más y más a ellos y a sus cómplices. Luego de cada una de estas batallas que tanto disfrutan quedan expuestos hasta los huesos, y cada vez más ciudadanos notan lo evidente, resumiéndose así su cohorte a los corderos cruzados con salames que los siguen.
Ha quedado expuesto, gracias al 7D, el paupérrimo y lastimoso papel de la oposición política en Argentina. Los mismos que votaron a favor de la Ley de Medios hoy se pasearon por los canales monopólicos para alegrarse frente a su patroncito por esta “victoria” También tocaron fondo los “periodistas independientes” esos que fueron al senado a decir casi por cadena nacional que no hay libertad de expresión. Un mensaje tan idiota que solo puede ser recibido por sus cómplices. Son los mismos, algunos de ellos, quienes no abrieron la boca cuando hace un par de semanas Clarín pretendió meter en cana a los periodistas que no piensan como ellos. Una verdadera lacra.
En virtud de esto, debemos componernos y llenarnos de esperanza. Se quedaron con la batalla simbólica, es cierto. Se quedaron con el 7D sin que pasara nada, como bien pronosticaron, pero en otro día, un 12, un 15 o no importa cuál, deberán regularizarse. Observemos estoicamente cómo se divierten, miremos con altura cómo disfrutan este momento de aparentemente perdurable algarabía. Es posible que algunos de ellos, los más zonzos, ni siquiera sepan que sus días como los dueños del país están contados, comunicacionalmente hablando. La mesa chica del capomafia sabe que sus días digitando desde las sombras se terminaron. Clarín ya no es lo que era, y eso se lo debemos a estos años de modelo kirchnerista. Dejemos que rían. Es solo por un tiempito.
Fuente:
http://sapiperiodism.wordpress.com/2012/12/07/clarin-una-victoria-pirrica/