Hola taringa!! Les traigo un nuevo post sobre ciencia. Estos se llaman "digamos algo corto de ciencia". Y hoy toca algo que sé muy breve y práctico para que puedan memorizar y aprender de poco..
En el universo nada está en reposo. Todo evoluciona y se mueve. La Luna gira en torno a nosotros, la Tierra orbita alrededor del Sol y éste alrededor del centro de la Vía Láctea, nuestra galaxia. El equilibrio que permite que existamos es fruto de la lucha entre dos tendencias que se contrarrestan: la gravedad, que atrae a la materia entre sí y deforma el espacio-tiempo, y la expansión del universo, que hace que todo se aleje de todo.
La Vía Láctea también se mueve y no vamos solos. El llamado Grupo Local -formado por nuestra galaxia, Andrómeda y otras treinta más pequeñas- viaja por el universo a una velocidad de unos 600 kilómetros por segundo, en dirección al cúmulo de Virgo.
Esta velocidad representaba un interesante problema para los científicos. Teniendo en cuenta la masa de Virgo y la atracción gravitatoria que, según dicha masa, debería ejercer sobre nosotros, la velocidad de desplazamiento del Grupo Local no terminaba de cuadrar. Es decir, nos desplazábamos más rápido de lo que se esperaba.
¿Y qué es lo que atrae vertiginosamente al Grupo Local y, por ende, a nuestra Vía Láctea? Indudablemente, el cúmulo de Virgo, con más de 2.000 galaxias, ejerce un gran tirón gravitatorio sobre nosotros, pero no es el único foco de atracción. En 1986 un grupo de astrónomos propuso una teoría al respecto que formulaba la existencia de una descomunal concentración de materia, una inmensa pared que tiraría de multitud de galaxias, incluida la nuestra.
urante una rueda de prensa celebrada en 1987 en la Sociedad Americana de Física, Alan Dressler, uno de los siete científicos que descubrió esta superestructura -conocidos como los siete samuráis-, se refirió a ella como el "Gran Atractor", mientras gesticulaba ante numerosos periodistas intentando encontrar palabras que describiesen este descomunal conglomerado cósmico de materia.
En el universo nada está en reposo. Todo evoluciona y se mueve. La Luna gira en torno a nosotros, la Tierra orbita alrededor del Sol y éste alrededor del centro de la Vía Láctea, nuestra galaxia. El equilibrio que permite que existamos es fruto de la lucha entre dos tendencias que se contrarrestan: la gravedad, que atrae a la materia entre sí y deforma el espacio-tiempo, y la expansión del universo, que hace que todo se aleje de todo.
La Vía Láctea también se mueve y no vamos solos. El llamado Grupo Local -formado por nuestra galaxia, Andrómeda y otras treinta más pequeñas- viaja por el universo a una velocidad de unos 600 kilómetros por segundo, en dirección al cúmulo de Virgo.
Esta velocidad representaba un interesante problema para los científicos. Teniendo en cuenta la masa de Virgo y la atracción gravitatoria que, según dicha masa, debería ejercer sobre nosotros, la velocidad de desplazamiento del Grupo Local no terminaba de cuadrar. Es decir, nos desplazábamos más rápido de lo que se esperaba.
¿Y qué es lo que atrae vertiginosamente al Grupo Local y, por ende, a nuestra Vía Láctea? Indudablemente, el cúmulo de Virgo, con más de 2.000 galaxias, ejerce un gran tirón gravitatorio sobre nosotros, pero no es el único foco de atracción. En 1986 un grupo de astrónomos propuso una teoría al respecto que formulaba la existencia de una descomunal concentración de materia, una inmensa pared que tiraría de multitud de galaxias, incluida la nuestra.
urante una rueda de prensa celebrada en 1987 en la Sociedad Americana de Física, Alan Dressler, uno de los siete científicos que descubrió esta superestructura -conocidos como los siete samuráis-, se refirió a ella como el "Gran Atractor", mientras gesticulaba ante numerosos periodistas intentando encontrar palabras que describiesen este descomunal conglomerado cósmico de materia.
Esto ha sido todo por ahora, ayuden más con el seguir para subir el karma, ya los puntos me lo paso por el cu*o..gracias, espero que els haya gustado mucho. Nos vemos en la próxima..