El 4 de julio de 1776 las 13 colonias declaran su independencia de la corona Britanica, tras emitir en reiteradas ocasiones su desagrado al alza de impuestos establecidos por la metropoli, la rebelion del te en Boston fue el toque final para la firma mortuoria a la hegemonia britanica en territorio Americano, la situación politica en Inglaterra era tensa y las Cámaras, el Parlamento se revolcaban politicamente para tratar las disconformidades aunadas a luchas por poder, pero el problema era invisible, doloroso por momentos, desconocido y trastocaba desiciones de la cabeza del poder: Jorge III.
Si bien el enemigo interno aparecia y desaparcecia, haciendose notorio tras la independizacion de las colonias el caos que provoco podemos imaginar fue devastador para la casa real, no podemos descartar que desde meses por no decir años ya viniera manifestandose provocando desinteres por lo que ocurria en las colonias ademas de excesos culminando en la perdida de territorios.
Este enemigo silencioso venia disfrazado con nombre de mujer, una enfermedad que dañaba la salud mental del soberano: Porfiria, una enfermedad hereditaria, metabolica que afecta la composicion sanguinea, el articulo correspondiente de Wikipedia relata:
"...Se caracterizan por una sobreproducción y acumulación de las llamadas porfirinas y de precursores como ALA (ácido delta aminolevulínico) y PBG (porfobilinógeno). En 1930 Hans Fischer describió a las porfirinas de una forma muy sencilla: “Son los compuestos que hacen la hierba verde y la sangre roja”.
Las principales fábricas de porfirinas del organismo son el hígado y la médula ósea. En esta, se sintetizan altas cantidades de grupo hemo para producir suficiente hemoglobina, sustancia necesaria para el transporte de oxígeno. En el hígado, el hemo se utiliza para formar otras sustancias que fundamentalmente sirven para desintoxicar.
El término proviene del griego πορφύρα, porphura, significando "pigmento púrpura". Es probable que el nombre haya sido una referencia a la coloración que adquieren algunos fluidos corporales durante un ataque. Si bien las descripciones originales se atribuyen a Hipócrates, la explicación bioquímica de la enfermedad fue obra de Felix Hoppe-Seyler en 1874, y las porfirias agudas fueron descritas por el médico holandés B.J. Stokvis en 1889..."
continua el articulo aclarando que hay 7 tipos de porfiria dependiendo del órgano aquejado o comprometido que es el que esta con deficiencias y en general se clasifican en hepáticas y eritropoyéticas, ademas, continua, basta que uno de los progenitores tenga el defecto metabolico para que el hijo presente un 50% de probabilidad de desarrollar la hipoactividad enzimatica y, de acuerdo al cuadro clinico, se dan tres tipos:
Porfiria aguda intermitente (PAI), plumboporfiria o porfiria de Doss: presentan síntomas agudos y no dérmicos.
Porfiria cutánea tarda (PCT): presenta síntomas cutáneos y no agudos.
Coproporfiria hereditaria (CPH) y porfiria variegata (PV): porfirias mixtas que pueden presentar síntomas agudos o dérmicos..
Los sintomas se clasifican en el nivel del sistema nevioso afectado:
-Autónomo: dolor abdominal, náuseas, vómitos, estreñimiento, íleo, hipertensión, taquicardias, sudoración.
-Periférico: neuropatía sensitiva y motora, que en los casos más graves pueden afectar a la musculatura respiratoria.
-Central: ansiedad, confusión, insomnio, alucinaciones, agitación, convulsiones, depresión, e incluso la alteración de la hormona antidiurética.
Se podría decir que hay síntomas “marcadores”. La mayoría de las crisis comienzan con dolor abdominal con posible irradiación a espalda y muslos, y un estado peculiar de gran ansiedad. Suelen requerir hospitalización y la instauración inmediata del tratamiento (específico, mediante la administración de arginato de hemina y sobrecarga de glucosa; y sintomático, especialmente, para el dolor).
Atendiendo a los desencadenantes:
La crisis o ataque puede ser provocado por múltiples factores. El desencadenamiento más común es el uso de fármacos (medicamentos y anestesias) probados o potencialmente “porfirinogénicos” (es decir, capaces de provocar el mecanismo inductor de la crisis). Los más frecuentes relacionados con el desencadenamiento del ataque agudo son:
Barbitúricos - Glutetimida - Primidona
Carbamacepina - Alfametildopa - Pirazolonas
Carisoprodol - Metriprilona - Piracinamida
Ergotaminas - Meprobamato - Progestágenos
Hidantoínas - Pentazocina - Succinimidas
Griseofulvina - Sulfonamidas, asi como cambios hormonales (ciclo menstrual –el embarazo supone hoy menos riesgo del que se temía-) ayuno (dietas hipocalóricas...) alcohol, infecciones, estrés, tabaco (existe esta hipótesis).
Para el tratamiento:
Porfirias agudas
Como se ha indicado, el ataque agudo es una urgencia médica y requiere tratamiento hospitalario. La evolución espontánea de la crisis o ataque es generalmente bueno si se previene con un tratamiento precoz adecuado o se trata en cuanto aparecen los primeros síntomas. El tratamiento es delicado y se basa en la siguiente tríada:
Infusión venosa de altas dosis de glucosa. Los carbohidratos reprimen la actividad de la ALA-sintetasa, aunque sus efectos son lentos y no todos los pacientes responden favorablemente.
Infusión de grupo hemo en vía central. La moderna preparación de hemo exógeno (arginato) es sin duda más eficaz que la glucosa. Permite la corrección del déficit de hemo y regula la actividad de la ALA-sintetasa. Ha de prescribirse precozmente (3-4 mg/kg/día durante cuatro días consecutivos).
Administración de beta-bloqueantes (propanolol) capaces de frenar la hiperactividad simpática.
La variada sintomatología que acompaña a la crisis o ataque (dolor, ansiedad, agitación, vómitos...) se puede y se debe tratar, administrando siempre medicamentos seguros. Es importante la vigilancia y corrección de los trastornos electrolíticos. La hiponatremia debe tener atención especial. Como profilaxis de las crisis frecuentes que sufren muchos pacientes en clara relación con el ciclo menstrual, se ha probado la inducción de una menopausia yatrogénica y el uso de contraceptivos orales con bajas dosis de estrógenos y progestágenos (en teoría contraindicados, por ser porfirinogénicos) aunque esto resulta siempre arriesgado y debe ser estudiado el caso individual y ser prescrito por el médico experto en porfiria (o con su asesoramiento).
Porfirias no agudas
La inexistencia de crisis porfírica de tipo agudo hace que en estas porfirias no haya que tener especial precaución con los fármacos desencadenantes, a excepción de la PCT o porfiria hepatocutanea tarda.
En la PCT (porfiria hepatocutanea tarda) se debe atender y tratar una posible hepatopatía. No es de extrañar la persistencia de transaminasas elevadas. Con frecuencia los pacientes presentan infección por virus de la hepatitis C que responde mal al tratamiento con interferón. El tratamiento habitual y básico consiste en flebotomías repetidas o la administración prolongada de dosis mínimas de cloroquina, que es un antipalúdico. Las sangrías son necesarias para disminuir la sobrecarga férrica. La pauta es primero semanal y, posteriormente, quincenal y mensual. Si no hay complicaciones, es frecuente la remisión al año, aproximadamente. El cuadro de fotodermatosis en áreas expuestas a la luz solar debe prevenirse o tratarse. La ingesta de alcohol está absolutamente contraindicada.
En la mujer, la PCT suele ser precipitada por el empleo de la píldora anticonceptiva por lo que el tratamiento hormonal sustitutorio tan usado en la menopausia ha de valorarse con sumo cuidado. La diabetes mellitus asociada a algunos casos, merece atención especial. Ante tal asociación debe estudiarse el metabolismo del hierro. El tratamiento de la PCT en pacientes con insuficiencia renal crónica y sometidos a diálisis, es complicado. El uso de eritropoyetina (rEPO) es muy prometedor. La administración de vitamina E (alfa-tocoferol) en el tratamiento de la PCT es de dudosa eficacia.
En la PEC (porfiria eritropoyética congénita) el tratamiento profiláctico consiste en la estricta protección de los enfermos a la luz solar y medidas semejantes a las expuestas en el caso de las porfirias cutáneas. Se ha aconsejado la administración de beta-carotenos, que en ningún caso es perjudicial. El tratamiento de la PEC es difícil y de resultados poco alentadores. Se han ensayado, con diverso resultado, las transfusiones, la administración oral y prolongada de carbón activado (que absorbe las porfirinas intestinales impidiendo la presunta circulación enterohepática y facilitando la eliminación). El trasplante de médula ósea ha sido realizado con éxito en casos aislados. La terapia génica se considera hoy una esperanza real y no muy lejana.
En la PPE (protoporfiria eritropoyética) se deben tratar los cuadros de fotosensibilidad cutánea. Con frecuencia se recomienda el uso terapéutico de beta-carotenos para reducir la fotosensibilidad. La profilaxis de la hepatopatía se basa en evitar el acúmulo hepático de protoporfirina, para lo que se ha propuesto el uso de ácidos biliares. Al igual que en la porfiria de Günther, la terapia génica podría ser eficaz y posible, en un futuro próximo. Para todas las porfirias y casos, es muy importante que el tratamiento sea prescrito o aconsejado por un médico experto, y que los pacientes nunca se auto-mediquen, por los riesgos que implica.
Cuidados:
En todas las porfirias los pilares de la prevención son:
-Un diagnóstico confirmado de la enfermedad o conocer que se es portador asintomático.
-La información debería ser facilitada por el médico al paciente y la familia.
-Llevar consigo el listado actualizado de fármacos que el médico debe proporcionarle.
-Igualmente, una tarjeta o placa, con una alerta médica que indique el tipo de porfiria que se padece.
Respecto a las porfirias que cursan con fotosensiblidad, la base de la prevención está en evitar la exposición a la acción del sol y prestar atención al cuidado de la piel. Se aconseja el uso de sombreros, guantes (de algodón o lino en verano) y prendas de vestir adecuadas que protejan las zonas de mayor fragilidad. En caso de fotosensibilidad ocular (fotofobia) se aconseja el uso de filtros especiales con las lentes.
La práctica de ejercicio o deporte –sea o no de competición- debe estar sujeta al criterio del médico. En los casos en que se permita, se aconseja extremar las medidas de protección (cremas, prendas de vestir...) si se hace al aire libre.
Para la higiene personal se recomienda el uso de productos con pH neutro. Las cremas protectoras deben utilizarse en todas las estaciones del año y tener un factor de protección alto (mejor de efecto “pantalla total”, con dióxido de titanio u óxido de zinc, que protegen de las radiaciones con longitud de onda de 380 a 650 nm) si bien no siempre, ni en todos los casos, son suficientes en la prevención de las lesiones dérmicas, sobre todo en las porfirias más severas.
La pelicula, que aqui compart el trailer, esta basada en una obra de teatro pero que representa de forma reflexiva la situacion mental del rey y las condiciones politicas internas de Gran Bretaña durante la epoca en la que los sintomas de la porfiria aparecen, no esta la pelicula en español disponible, solo se puede ver en linea subtitulada o en su defecto descargarla y buscar los subtitulos (que fue como la obtuve).
Actua Iam Holm (El Hobbit, El Señor de los Anillos, El Quinto Elemento), una excelente pelicula, recomendada para dolescentes y adultos.
Gracias espero que les sea interesante el tema y de ayuda para los que les guste las ciencias medicas.
Si bien el enemigo interno aparecia y desaparcecia, haciendose notorio tras la independizacion de las colonias el caos que provoco podemos imaginar fue devastador para la casa real, no podemos descartar que desde meses por no decir años ya viniera manifestandose provocando desinteres por lo que ocurria en las colonias ademas de excesos culminando en la perdida de territorios.
Este enemigo silencioso venia disfrazado con nombre de mujer, una enfermedad que dañaba la salud mental del soberano: Porfiria, una enfermedad hereditaria, metabolica que afecta la composicion sanguinea, el articulo correspondiente de Wikipedia relata:
"...Se caracterizan por una sobreproducción y acumulación de las llamadas porfirinas y de precursores como ALA (ácido delta aminolevulínico) y PBG (porfobilinógeno). En 1930 Hans Fischer describió a las porfirinas de una forma muy sencilla: “Son los compuestos que hacen la hierba verde y la sangre roja”.
Las principales fábricas de porfirinas del organismo son el hígado y la médula ósea. En esta, se sintetizan altas cantidades de grupo hemo para producir suficiente hemoglobina, sustancia necesaria para el transporte de oxígeno. En el hígado, el hemo se utiliza para formar otras sustancias que fundamentalmente sirven para desintoxicar.
El término proviene del griego πορφύρα, porphura, significando "pigmento púrpura". Es probable que el nombre haya sido una referencia a la coloración que adquieren algunos fluidos corporales durante un ataque. Si bien las descripciones originales se atribuyen a Hipócrates, la explicación bioquímica de la enfermedad fue obra de Felix Hoppe-Seyler en 1874, y las porfirias agudas fueron descritas por el médico holandés B.J. Stokvis en 1889..."
continua el articulo aclarando que hay 7 tipos de porfiria dependiendo del órgano aquejado o comprometido que es el que esta con deficiencias y en general se clasifican en hepáticas y eritropoyéticas, ademas, continua, basta que uno de los progenitores tenga el defecto metabolico para que el hijo presente un 50% de probabilidad de desarrollar la hipoactividad enzimatica y, de acuerdo al cuadro clinico, se dan tres tipos:
Porfiria aguda intermitente (PAI), plumboporfiria o porfiria de Doss: presentan síntomas agudos y no dérmicos.
Porfiria cutánea tarda (PCT): presenta síntomas cutáneos y no agudos.
Coproporfiria hereditaria (CPH) y porfiria variegata (PV): porfirias mixtas que pueden presentar síntomas agudos o dérmicos..
Los sintomas se clasifican en el nivel del sistema nevioso afectado:
-Autónomo: dolor abdominal, náuseas, vómitos, estreñimiento, íleo, hipertensión, taquicardias, sudoración.
-Periférico: neuropatía sensitiva y motora, que en los casos más graves pueden afectar a la musculatura respiratoria.
-Central: ansiedad, confusión, insomnio, alucinaciones, agitación, convulsiones, depresión, e incluso la alteración de la hormona antidiurética.
Se podría decir que hay síntomas “marcadores”. La mayoría de las crisis comienzan con dolor abdominal con posible irradiación a espalda y muslos, y un estado peculiar de gran ansiedad. Suelen requerir hospitalización y la instauración inmediata del tratamiento (específico, mediante la administración de arginato de hemina y sobrecarga de glucosa; y sintomático, especialmente, para el dolor).
Atendiendo a los desencadenantes:
La crisis o ataque puede ser provocado por múltiples factores. El desencadenamiento más común es el uso de fármacos (medicamentos y anestesias) probados o potencialmente “porfirinogénicos” (es decir, capaces de provocar el mecanismo inductor de la crisis). Los más frecuentes relacionados con el desencadenamiento del ataque agudo son:
Barbitúricos - Glutetimida - Primidona
Carbamacepina - Alfametildopa - Pirazolonas
Carisoprodol - Metriprilona - Piracinamida
Ergotaminas - Meprobamato - Progestágenos
Hidantoínas - Pentazocina - Succinimidas
Griseofulvina - Sulfonamidas, asi como cambios hormonales (ciclo menstrual –el embarazo supone hoy menos riesgo del que se temía-) ayuno (dietas hipocalóricas...) alcohol, infecciones, estrés, tabaco (existe esta hipótesis).
Para el tratamiento:
Porfirias agudas
Como se ha indicado, el ataque agudo es una urgencia médica y requiere tratamiento hospitalario. La evolución espontánea de la crisis o ataque es generalmente bueno si se previene con un tratamiento precoz adecuado o se trata en cuanto aparecen los primeros síntomas. El tratamiento es delicado y se basa en la siguiente tríada:
Infusión venosa de altas dosis de glucosa. Los carbohidratos reprimen la actividad de la ALA-sintetasa, aunque sus efectos son lentos y no todos los pacientes responden favorablemente.
Infusión de grupo hemo en vía central. La moderna preparación de hemo exógeno (arginato) es sin duda más eficaz que la glucosa. Permite la corrección del déficit de hemo y regula la actividad de la ALA-sintetasa. Ha de prescribirse precozmente (3-4 mg/kg/día durante cuatro días consecutivos).
Administración de beta-bloqueantes (propanolol) capaces de frenar la hiperactividad simpática.
La variada sintomatología que acompaña a la crisis o ataque (dolor, ansiedad, agitación, vómitos...) se puede y se debe tratar, administrando siempre medicamentos seguros. Es importante la vigilancia y corrección de los trastornos electrolíticos. La hiponatremia debe tener atención especial. Como profilaxis de las crisis frecuentes que sufren muchos pacientes en clara relación con el ciclo menstrual, se ha probado la inducción de una menopausia yatrogénica y el uso de contraceptivos orales con bajas dosis de estrógenos y progestágenos (en teoría contraindicados, por ser porfirinogénicos) aunque esto resulta siempre arriesgado y debe ser estudiado el caso individual y ser prescrito por el médico experto en porfiria (o con su asesoramiento).
Porfirias no agudas
La inexistencia de crisis porfírica de tipo agudo hace que en estas porfirias no haya que tener especial precaución con los fármacos desencadenantes, a excepción de la PCT o porfiria hepatocutanea tarda.
En la PCT (porfiria hepatocutanea tarda) se debe atender y tratar una posible hepatopatía. No es de extrañar la persistencia de transaminasas elevadas. Con frecuencia los pacientes presentan infección por virus de la hepatitis C que responde mal al tratamiento con interferón. El tratamiento habitual y básico consiste en flebotomías repetidas o la administración prolongada de dosis mínimas de cloroquina, que es un antipalúdico. Las sangrías son necesarias para disminuir la sobrecarga férrica. La pauta es primero semanal y, posteriormente, quincenal y mensual. Si no hay complicaciones, es frecuente la remisión al año, aproximadamente. El cuadro de fotodermatosis en áreas expuestas a la luz solar debe prevenirse o tratarse. La ingesta de alcohol está absolutamente contraindicada.
En la mujer, la PCT suele ser precipitada por el empleo de la píldora anticonceptiva por lo que el tratamiento hormonal sustitutorio tan usado en la menopausia ha de valorarse con sumo cuidado. La diabetes mellitus asociada a algunos casos, merece atención especial. Ante tal asociación debe estudiarse el metabolismo del hierro. El tratamiento de la PCT en pacientes con insuficiencia renal crónica y sometidos a diálisis, es complicado. El uso de eritropoyetina (rEPO) es muy prometedor. La administración de vitamina E (alfa-tocoferol) en el tratamiento de la PCT es de dudosa eficacia.
En la PEC (porfiria eritropoyética congénita) el tratamiento profiláctico consiste en la estricta protección de los enfermos a la luz solar y medidas semejantes a las expuestas en el caso de las porfirias cutáneas. Se ha aconsejado la administración de beta-carotenos, que en ningún caso es perjudicial. El tratamiento de la PEC es difícil y de resultados poco alentadores. Se han ensayado, con diverso resultado, las transfusiones, la administración oral y prolongada de carbón activado (que absorbe las porfirinas intestinales impidiendo la presunta circulación enterohepática y facilitando la eliminación). El trasplante de médula ósea ha sido realizado con éxito en casos aislados. La terapia génica se considera hoy una esperanza real y no muy lejana.
En la PPE (protoporfiria eritropoyética) se deben tratar los cuadros de fotosensibilidad cutánea. Con frecuencia se recomienda el uso terapéutico de beta-carotenos para reducir la fotosensibilidad. La profilaxis de la hepatopatía se basa en evitar el acúmulo hepático de protoporfirina, para lo que se ha propuesto el uso de ácidos biliares. Al igual que en la porfiria de Günther, la terapia génica podría ser eficaz y posible, en un futuro próximo. Para todas las porfirias y casos, es muy importante que el tratamiento sea prescrito o aconsejado por un médico experto, y que los pacientes nunca se auto-mediquen, por los riesgos que implica.
Cuidados:
En todas las porfirias los pilares de la prevención son:
-Un diagnóstico confirmado de la enfermedad o conocer que se es portador asintomático.
-La información debería ser facilitada por el médico al paciente y la familia.
-Llevar consigo el listado actualizado de fármacos que el médico debe proporcionarle.
-Igualmente, una tarjeta o placa, con una alerta médica que indique el tipo de porfiria que se padece.
Respecto a las porfirias que cursan con fotosensiblidad, la base de la prevención está en evitar la exposición a la acción del sol y prestar atención al cuidado de la piel. Se aconseja el uso de sombreros, guantes (de algodón o lino en verano) y prendas de vestir adecuadas que protejan las zonas de mayor fragilidad. En caso de fotosensibilidad ocular (fotofobia) se aconseja el uso de filtros especiales con las lentes.
La práctica de ejercicio o deporte –sea o no de competición- debe estar sujeta al criterio del médico. En los casos en que se permita, se aconseja extremar las medidas de protección (cremas, prendas de vestir...) si se hace al aire libre.
Para la higiene personal se recomienda el uso de productos con pH neutro. Las cremas protectoras deben utilizarse en todas las estaciones del año y tener un factor de protección alto (mejor de efecto “pantalla total”, con dióxido de titanio u óxido de zinc, que protegen de las radiaciones con longitud de onda de 380 a 650 nm) si bien no siempre, ni en todos los casos, son suficientes en la prevención de las lesiones dérmicas, sobre todo en las porfirias más severas.
La pelicula, que aqui compart el trailer, esta basada en una obra de teatro pero que representa de forma reflexiva la situacion mental del rey y las condiciones politicas internas de Gran Bretaña durante la epoca en la que los sintomas de la porfiria aparecen, no esta la pelicula en español disponible, solo se puede ver en linea subtitulada o en su defecto descargarla y buscar los subtitulos (que fue como la obtuve).
Actua Iam Holm (El Hobbit, El Señor de los Anillos, El Quinto Elemento), una excelente pelicula, recomendada para dolescentes y adultos.
Gracias espero que les sea interesante el tema y de ayuda para los que les guste las ciencias medicas.