Definir no es lo mismo que demostrar.
Sobre esta base el discurso se desplaza hacía el problema de la justificación y, esencialmente, de la prueba.
El problema es, si es posible aportar razones adecuadas o convincentes que demuestren que nuestros argumentos son correctos o verdaderos. No es posible convencer a los hombres sólo mediante el razonamiento.
Existen al menos dos significados radicalmente distintos de la "verdad": el empírico y el racional.
En el sentido empírico, verdad significa verdad fáctica; tiene que ver con la existencia o la no existencia de los hechos contenidos en un aserto.
Se basa en la observación, y en la medida en que todos sus asertos fácticos se verifican o resisten la prueba de la falsedad.
En el sentido lógico o estrictamente racional, una serie de proposiciones es cierta cuando es coherentemente lógica; correlativamente, una teoría es verdadera en tanto en cuanto sus enunciados aparecen uno tras otro sin solución de continuidad desde la premisa a la consecuencia.
En cuanto hacedores de la historia no podemos copiar nada; tenemos que inventar.
Pero la construcción supone cimientos. Reglas básicas que rigen su funcionamiento y solucionan sus conflictos.
G. Sartori, Teoría de la Democracia, Alianza editorial.
Sobre esta base el discurso se desplaza hacía el problema de la justificación y, esencialmente, de la prueba.
El problema es, si es posible aportar razones adecuadas o convincentes que demuestren que nuestros argumentos son correctos o verdaderos. No es posible convencer a los hombres sólo mediante el razonamiento.
Existen al menos dos significados radicalmente distintos de la "verdad": el empírico y el racional.
En el sentido empírico, verdad significa verdad fáctica; tiene que ver con la existencia o la no existencia de los hechos contenidos en un aserto.
Se basa en la observación, y en la medida en que todos sus asertos fácticos se verifican o resisten la prueba de la falsedad.
En el sentido lógico o estrictamente racional, una serie de proposiciones es cierta cuando es coherentemente lógica; correlativamente, una teoría es verdadera en tanto en cuanto sus enunciados aparecen uno tras otro sin solución de continuidad desde la premisa a la consecuencia.
En cuanto hacedores de la historia no podemos copiar nada; tenemos que inventar.
Pero la construcción supone cimientos. Reglas básicas que rigen su funcionamiento y solucionan sus conflictos.
G. Sartori, Teoría de la Democracia, Alianza editorial.