Algo de Goethe:
Escrito en 1797 el poema de 14 estrofas está narrado por el mismo aprendiz de brujo quien, al ser dejado a solas por su anciano Hexenmeister (mago), decide en su arrogancia demostrar sus propias artes mágicas. El aprendiz le ordena a una vieja escoba cubrirse con unos trapos, adquirir una cabeza y dos brazos y, con un balde, prepararle un baño al aprendiz. Pero la escoba viviente no solo llena la tina, sino cada recipiente y taza que encuentra en su camino; y el aprendiz ha olvidado la fórmula mágica para detenerla, lo que acaba provocando una terrible inundación. El aprendiz toma un hacha y parte a la pobre escoba en dos pedazos… lo que da origen a dos hacendosas escobas nuevas. Finalmente el Hexenmeister regresa y salva, literalmente, al aprendiz. El anciano mago rápidamente ordena a la escoba regresar al armario del que salió, con la prohibición de salir si no es bajo las órdenes exclusivas del verdadero maestro.
Cien años más tarde, el compositor francés Paul Dukas adaptó el poema a una pieza sinfónica de 10 minutos inmensamente popular: “L’apprenti sorcier”. Un éxito inmediato por su brillante coloración musical, excelencia rítmica y su alegre “marcha de las escobas”, la obra ha verdaderamente superado la prueba del tiempo y es, para el público popular al menos, la pieza más consagrada de Dukas.
EL APRENDIZ DE HECHICERO
Hoy el viejo Gran Maestro
Hechicero se ha marchado
Y su espíritu encantado
Vivirá al arbitrio nuestro.
Su palabra y ciencia
Yo sé y su artificio,
Obre su potencia
Magia con mi auspicio.
“Sea ondeante Walle,
gran camino manche
que a destino das
al agua llame
y en torrentes abundantes
al estanque se derrame!”.
¡Vieja escoba, sin demora
Toma tu traje harapiento!
Siempre has sido sierva, ahora
Cumplirás mi mandamiento!
En dos pies enhiesta,
Surja una cabeza,
Con el pote presta
Tu trabajo empieza!
“Sea ondeante
gran camino manche
que a destino das
al agua llame
y en torrentes abundantes
al estanque se derrame!”.
Ved, ya corre orilla abajo,
Ya en el río está realmente,
Y cual rayo en su trabajo
Aquí está con su torrente,
¡Por el tobo henchido
va por vez segunda!
¡Todo llena el ruido
del agua que inunda!
¡Ya! ¡No tanto!
¡Para! ¡Quieto!
¡Ya tu objeto
Has acabado!.
Pero veo que... ¡Oh, que espanto!
¡La palabra me he olvidado!
La palabra que sin mora
Lo que es, como antes deja.
¡Ay, ya corre y trae ahora!
¡Vuelve a ser la escoba vieja!
Siempre nuevos bríos
La vuelven aquí,
¡Ay! cientos de ríos
caen ya sobre mi.
No, no puedo
Más dejarla;
Sujetarla
Ya es de urgencia
¡Su perfidia causa miedo!
¡Que mirada, que apariencia!
Oh! Tu, engendro del infierno
¿Inundar la casa intentas?
Del umbral hacia lo interno
Corren de aguas las tormentas.
¡Ah! por más que clame
No quiere escuchar.
¡Fuiste escoba infame
A eso has de tornar!
¿Fin no espera
tal exceso?
Ya te apreso,
Ya reposa,
Esta vieja ágil madera
Partirá el hacha filosa.
Vedla, vuelve ya arrastrada!
Ved como ahora la aniquilo.
Pronto, engendro, serás nada;
¡Cruje y corta el terso filo!
¡Bien! ¡bravo destrozo!
deshecha te miro!
¡ya tengo reposo
ya libre respiro!
¡Ay, horror!
De cada parte
nace aparte
un nuevo ser
todas se alzan con vigor
¡Ayudadme Gran Poder!
¡Por la sala y la escalera
Corren todas empapadas
el torrente se exaspera!
¡Oye Mago mis llamadas!
¡llega sin demora!
¡al genio cruel,
Llamé y no sé ahora,
Liberarme de él!
“Al rincón
escoba inquieta
queda quieta!
pues lo nuestro
es llamarte con razón
por el viejo Gran Maestro”.
Y por otro lado recordemos algo de Disney y su aprendiz de Brujo
con la interpretación genial de esta pieza clasica:
Buena tarde....
