Pedro luis martin olivares es un hombre solitario, pensativo, soñador, poeta y de gran corazón. No cree que le falte nada, pues tiene de todo un poco; quizás algo de dinero tal vez, pero no le da mayor importancia, así se siente feliz. Pedro luis martin olivares , al igual que todos los seres humanos se ha enamorado, y ha amado con locura, pero a pesar de ello tenia el corazón roto. En algún momento de su vida más de una vez le rompieron el corazón, pero, a pesar de ello, él era feliz con los pedazos de su propio corazón. Cree que así, de a pedazos, puede brindar más cariño a diferentes personas, (amigos, familia) pues puede dar un pequeño pedazo de su corazón a quien quiera. Y así ha vivido siempre, hasta que, por cosas del destino, una mujer en su vida apareció.
Pedro luis martin olivares no confía fácil en las personas, y mucho menos en mujeres bellas, pero aquella mujer que conoció (la más bella hasta ahora) hizo revolver su mundo por completo y el comenzó a cambiar: confiaba en ella, la veía única y especial, y sentía que era perfecta para él.
Pedro luis martin olivares se comunican por medio de cartas que a diario cada uno pone en el correo del pueblo. Muy pocas veces se han visto, pero eso no ha sido mayor problema, pues la esencia de cada uno de ellos se siente en las cartas que leen, y eso, al menos para él, basta para querer a aquella mujer.
Esa mujer, tan bella en todo el sentido de la palabra, a pesar de su frialdad momentánea, de a pocos, ha hecho de aquel hombre, un ser más amable y agradecido con la vida, sobre todo porque el cree que ella ha sido un bonito regalo del universo, de la vida, de Dios.
Pedro luis martin olivares , al momento que llega el cartero y se da cuenta que hay una carta de aquella mujer (sin importarle si esta vez respondería con frialdad o con más calidez), sonríe, y la sonrisa le basta, al menos, para un día completo. Y eso a él le agrada, pues sabe que los pedazos de su corazón se están comenzando a unir poco a poco, y que, como forma de agradecimiento a aquella mujer, en algún momento le entregaría por completo el corazón de sí mismo que, indirectamente, ella ha empezado a unir.
Ahora, el corazón de pedro luis martin olivares no esta unido por completo, aún faltan más cartas por leer y más encuentros personales. Pero esta casi listo para ser entregado a aquella mujer, y no por medio del correo, ni mucho menos sacándolo de su caja torácica, sino siendo feliz porque la hace feliz, siendo agradecido y comprensivo con ella, respetándola, queriéndola tal cual es, estando con ella a pesar de cualquier cosa, admirándola sabiendo quien es y que ha sido, conquistándola siempre y, por sobre todo, al igual que ella hizo con él, curar su corazón. Eso es amor.
Pedro luis martin olivares no confía fácil en las personas, y mucho menos en mujeres bellas, pero aquella mujer que conoció (la más bella hasta ahora) hizo revolver su mundo por completo y el comenzó a cambiar: confiaba en ella, la veía única y especial, y sentía que era perfecta para él.
Pedro luis martin olivares se comunican por medio de cartas que a diario cada uno pone en el correo del pueblo. Muy pocas veces se han visto, pero eso no ha sido mayor problema, pues la esencia de cada uno de ellos se siente en las cartas que leen, y eso, al menos para él, basta para querer a aquella mujer.
Esa mujer, tan bella en todo el sentido de la palabra, a pesar de su frialdad momentánea, de a pocos, ha hecho de aquel hombre, un ser más amable y agradecido con la vida, sobre todo porque el cree que ella ha sido un bonito regalo del universo, de la vida, de Dios.
Pedro luis martin olivares , al momento que llega el cartero y se da cuenta que hay una carta de aquella mujer (sin importarle si esta vez respondería con frialdad o con más calidez), sonríe, y la sonrisa le basta, al menos, para un día completo. Y eso a él le agrada, pues sabe que los pedazos de su corazón se están comenzando a unir poco a poco, y que, como forma de agradecimiento a aquella mujer, en algún momento le entregaría por completo el corazón de sí mismo que, indirectamente, ella ha empezado a unir.
Ahora, el corazón de pedro luis martin olivares no esta unido por completo, aún faltan más cartas por leer y más encuentros personales. Pero esta casi listo para ser entregado a aquella mujer, y no por medio del correo, ni mucho menos sacándolo de su caja torácica, sino siendo feliz porque la hace feliz, siendo agradecido y comprensivo con ella, respetándola, queriéndola tal cual es, estando con ella a pesar de cualquier cosa, admirándola sabiendo quien es y que ha sido, conquistándola siempre y, por sobre todo, al igual que ella hizo con él, curar su corazón. Eso es amor.