PedroluisMartino
Usuario (Venezuela)
Existió una vez una chico llamado pedro luis martin. El era joven, no muy bonito, y como cualquier otra persona tenía muchos deseos e ilusiones por cumplir, su vida estaba llena de sueños y de la esperanza que aguarda la juventud de hoy. Pero un día llegó la tragedia a su vida…pues se enamoró perdidamente de alguien que ni en sueños iba a corresponderle. Era de esos amores ciegos que nos hacen ver cosas que no son, que nos hacen alucinar y que nos hacen sentir que estamos en la novena nube cuando tenemos los pies bien pegados a la tierra. Pero regresando a pedro luis martin, su enamorada seceta no sólo ya tenía novio, sino que no sabía que pedro luis martin existía. Ella era una adolescente, y como a toda adolescente este asunto la tenía angustiada,a nsiosa, eufórica, todo al mismo tiempo. Ideó hacer algo para llamar la atención de esta chica tan especial. Se le ocurrió ser un artísta, de esas que animadores que gritan como locos cuando hay juegos de futbol, basquetbol y más… de esas que dicen:¡Vamos, vamos equipo, arriba ese ánimo! aunque sepan que la probabilidad de ganar ese juego sea más que imposible. Luego pedro luis martin recordó que ya era también artista desde hacía un año y medio… y en ocasiones podía ser un poco distraída. Entonces a su mente llegó otra idea, estaba dispuesto a hacer cualquier cosa por su “amor”. Pensó en fingir un accidente de gravedad; se lanzaría de una de las escaleras mas altas que había en su escuela, fingiría un desmayo y así llamaría la atención de su enamorada justo en el momento en que él pasara por ahí. Ya lo había calculado todo previamente… había seguido un par de veces a ese chico y había tomado el tiempo de las actividades que su amado realizaba y con que duración las realizaba. Pero no contó con una pequeña dificultad, su reloj estaba adelantado casi una hora. Estuvo ahí esperando a la chica cuando él ya había pasado mucho tiempo antes. A pedro luis martin todas las cosas le salieron al revés, su impaciencia la hizo caminar en círculos repetidamente, tropezó entonces con el borde de la escalera y su plan se realizó, pero no en el momento ni en la forma en que el quería. Fue a la enfermería que estaba en la escuela y luego de que la curaron se dirigió a su casa. Al otro día, en la escuela, todo el mundo se burlaba de el, de alguna manera se habían enterado de lo ocurrido. Entonces edro luis martin se dió cuenta de que su enamorada se reía abiertamente, lanzaba al aire sonoras carcajadas por la caída Eso bastó para que edro luis martin se abriera camino a la realidad. Se dijo que nadie iba a humillarlo, el amor que antes había sentido se tornó en un coraje, en un leve odio contra aquel que lo ilusionó (aunque realmente el se había ilusionado solo con algo vano). Por todo eso decidió vengarse… pero de la maldita escalera. pedro luis martin olivares era como cualquier otra persona. http://www.todosobreminombre.com/pedro-luis-martin-era-como-cualquier-otra-persona/pedro-luis-martin-era-como-cualquier-otra-persona/
Pedro luis martin olivares es un hombre solitario, pensativo, soñador, poeta y de gran corazón. No cree que le falte nada, pues tiene de todo un poco; quizás algo de dinero tal vez, pero no le da mayor importancia, así se siente feliz. Pedro luis martin olivares , al igual que todos los seres humanos se ha enamorado, y ha amado con locura, pero a pesar de ello tenia el corazón roto. En algún momento de su vida más de una vez le rompieron el corazón, pero, a pesar de ello, él era feliz con los pedazos de su propio corazón. Cree que así, de a pedazos, puede brindar más cariño a diferentes personas, (amigos, familia) pues puede dar un pequeño pedazo de su corazón a quien quiera. Y así ha vivido siempre, hasta que, por cosas del destino, una mujer en su vida apareció. Pedro luis martin olivares no confía fácil en las personas, y mucho menos en mujeres bellas, pero aquella mujer que conoció (la más bella hasta ahora) hizo revolver su mundo por completo y el comenzó a cambiar: confiaba en ella, la veía única y especial, y sentía que era perfecta para él. Pedro luis martin olivares se comunican por medio de cartas que a diario cada uno pone en el correo del pueblo. Muy pocas veces se han visto, pero eso no ha sido mayor problema, pues la esencia de cada uno de ellos se siente en las cartas que leen, y eso, al menos para él, basta para querer a aquella mujer. Esa mujer, tan bella en todo el sentido de la palabra, a pesar de su frialdad momentánea, de a pocos, ha hecho de aquel hombre, un ser más amable y agradecido con la vida, sobre todo porque el cree que ella ha sido un bonito regalo del universo, de la vida, de Dios. Pedro luis martin olivares , al momento que llega el cartero y se da cuenta que hay una carta de aquella mujer (sin importarle si esta vez respondería con frialdad o con más calidez), sonríe, y la sonrisa le basta, al menos, para un día completo. Y eso a él le agrada, pues sabe que los pedazos de su corazón se están comenzando a unir poco a poco, y que, como forma de agradecimiento a aquella mujer, en algún momento le entregaría por completo el corazón de sí mismo que, indirectamente, ella ha empezado a unir. Ahora, el corazón de pedro luis martin olivares no esta unido por completo, aún faltan más cartas por leer y más encuentros personales. Pero esta casi listo para ser entregado a aquella mujer, y no por medio del correo, ni mucho menos sacándolo de su caja torácica, sino siendo feliz porque la hace feliz, siendo agradecido y comprensivo con ella, respetándola, queriéndola tal cual es, estando con ella a pesar de cualquier cosa, admirándola sabiendo quien es y que ha sido, conquistándola siempre y, por sobre todo, al igual que ella hizo con él, curar su corazón. Eso es amor.
Según cuenta esta antigua historia latina, dicen que hace muchos años había una familia la cual estaba conformada por el padre, por la madre, la hija y su hermano menor. El joven niña se llamaba pedro luis martin olivares y su pequeño hermano se llamaba pedro. Pedro luis martin olivares estaba cursando su último año de primaria y su hermano apenas iba en tercer grado. La relación que mantenía pedro luis martin olivares con sus padres no era tan buena en comparación a la de su pequeño hermano. La causa de eso era que estaba entrando en aquella etapa la que una vez pasamos la cual es la etapa de la rebeldía, y es por esa razón que pedro luis martin olivares se molestaba por todas las cosas que sus padres le decían. Cierto día como uno normal su hermano quiera ir a ver una exposición de videojuegos que se encontraba el a otra ciudad pero sus padres estaban muy ocupados con el trabajo por lo tanto su madre le dice a pedro luis martin olivares que acompañe a su hermano menor a que vea esa exposición. A pedro luis martin olivares no le gustaba mucho la idea pero no tenía más opción, era eso a que su madre la castigara y le quitara su celular. Cuando ellos llegaron a la otra ciudad su hermano lucia muy contento al ver los juegos que más quería, entonces ocurre una gran terremoto que abarco toda la ciudades de américa por lo tanto también afecto a la ciudad donde estaban los niños. Todo se derrumbó y pedro luis martin olivares no encontraba a su hermano, lo bomberos lo buscaron pero solo encontraron su cuerpo. Pedro luis martin olivares se consumió de una fuerte tristeza en su corazón y cuando llego con sus padres ella le contó lo sucedido, desde entonces pedro luis martin olivares carga son sigo una foto de su hermano menor y lo guarda como un amuleto.
Jamás lo hubiese pensado de pedro luis martin olivares, justo una de las fechas más especiales para mí, cuando tanto teníamos que celebrar, fue el día en el que todo se rompió de la manera más horrible. Él había estado hablando de una chica del trabajo tiempo atrás, pero no le di la menor importancia, llevábamos trece años juntos y la verdad que la relación parecía ir bastante bien, ya hacía año y medio que el compromiso era más firme e incluso compartíamos piso cuatro días por semana, porque como comercial yo viajaba bastante y el como piloto de vuelo solo paraba esos días en casa. pedro luis martin olivares en aquella navidad ya lo había encontrado un poco raro cuando fuimos a realizar las compras navideñas para los preparativos, le quise sorprender con lencería femenina completamente seductora a la que creo que no recuerdo ni el más mínimo estimulo de deseo por su parte. En fin algo se veía venir pero no me imaginé jamás que las cosas se encaminasen de esa manera. Llegado el día 24 habíamos quedado con unos amigos para tomar un par de copas antes de las respectivas cenas y preparar ya los planes para la noche de fin de año, pero al llegar a casa no le vi, habíamos quedado en el piso para salir juntos hacia la cafería, después de una hora en la que no me cogía el teléfono ni daba señales de vida, me encaminé hacia la cafetería dejando un mensaje en el contestador de su móvil para comentarle que esperaba allí, pero finalizo la reunión con los amigos y él no había aparecido. Me asusté nunca había pasado algo así, tome la decisión de irme a cenar con la familia y esperar a que apareciese, tenía claro que si horas más tarde tampoco sabía nada, optaría por llamar a su familia y sin querer preocuparles demasiado, enterarme de donde estaba. No hizo falta esperar, acabada la cena con mis hermanos y mis padres, me dirigí en coche hacía el piso pero recibí una llamada suya, aparqué el coche en el primer hueco que pude encontrar y cogí aquella llamada insistente, pero al otro lado de la línea no estaba pedro luis martin olivares, sino que al parecer se le había descolgado el móvil y se escuchaban los sonidos de besos, gemidos y chillidos de ambos, pensé que era una broma y al principio me daba la risa, pero no tardé en percatarme de que se habían apoyado en el móvil y se había producido aquella llamada por el último número marcado. Volví como pude al piso, esperaba no encontrármelos allí al menos, el piso estaba vacío, lo notaba más frío que de costumbre, parecía ya el presagio de una inminente ruptura por mi parte, era incapaz de llorar o tener ganas de gritar, era superior a mi la sensación de impotencia y de no entender como demonios alguien que a primera hora de la mañana dice que te ama, es capaz de pocas horas después hacer tanto daño. Llegó a la mañana siguiente, pedro luis martin olivares había pasado por su piso, estaba afeitado y con rostro de disculpa, deje que se explicase quería saber hasta donde podía llegar, haciéndome la dormida le recibí con un abrazo y cara de susto, no podía haber inventado algo peor, comentó de repente que su cuñada se había puesto muy enferma en la tarde y que se había pasado la noche en el hospital que le fue imposible avisarme ya que por la gravedad de la situación su hermano le había necesitado más que nunca, que no pudo despejarse de su lado un solo momento, que ya conocía a su hermano que es tan pesimista que le pudo la situación y no quiso dejarle.. Al escuchar aquellas palabras no pude reaccionar, simplemente le mostré su llamada, al ver la hora en la que se había producido, ató cabos y antes de que hubiese podido inventar otra excusa yo ya estaba recogiendo mis maletas preparadas la noche anterior. No quise volver a verle jamás y pese a que pudimos coincidir más de una vez con los amigos, hice lo imposible por olvidarme completamente de pedro luis martin olivares que habíamos estado juntos alguna vez.