HOLAAA ES MI PRIMER POST, Y ME SURGIO LA IDEA DE HACER ALGO QUE PODAMOS COMPARTIR CON LOS DE ACCION CATOLICA, ES UNA TEMA CORTO PREPARADO PARA HABLAR CON LOS CHICOS SOBRE COMO DEBE SER UN MILITANTE DE LA ACCION CATOLICA.- LO ARME YO EN BASE A UN DOCUMENTO DEL EQUIPO NACIONAL DE FORMACION ESPERO LES SIRVA ..... ASJ
El corazón de un Militante de la ACA
Como personas humanas, los dirigentes de Acción Católica, estamos llamados a encontrarnos con Jesús y a decirle que “sí” desde lo más profundo de nuestro ser. En el sacramento del bautismo, cada uno de nosotros recibió, mediante la aceptación de nuestros padres y padrinos, el don de la fe. La vida humana renacía así a la dimensión de la gracia, de la amistad con Dios para cada uno de nosotros. Amistad que se renueva en cada Eucaristía y en cada celebración del sacramento de la Reconciliación. La Confirmación profundiza luego, nuestro compromiso cristiano de seguir a Jesús, aceptando ya de modo más consciente nuestra condición de bautizado y de discípulo-misionero de Jesús que como laico quiere proponer los valores del Evangelio en la realidad. Pero nosotros, hemos recibido la invitación a dar un paso más. A través de un amigo, un sacerdote, un folleto, “alguna mediación” (como suele llamarse a esta situación donde una persona o un recurso que nos acerca a un llamado de Jesús), el Señor te invitó a recorrer un camino comunitario para crecer en la fe y la vocación laical. Este camino es la Acción Católica, que exige de nosotros la respuesta libre y personal de nuestra fe y de nuestro compromiso.
VALORES PARA PENSAR
Desde los valores del Reino, los dirigentes de Acción Católica vamos realizando un camino propio y de superación personal. No somos un “producto terminado” somos jóvenes y adultos en camino de discipulado. En camino de conversión constante Somos personas normales, con limitaciones y talentos, dispuestos a crecer y a servir a Dios en los hermanos, para lo cual tenemos que crecer en:
• La humildad: reconociéndose persona encamino de crecimiento, como el resto, pero con un rol específico y exigente en medio de su comunidad.
• El amor: siendo caritativos, generosos, sin gratificaciones inmediatas.
• La paciencia: ubicándose en el lugar de los otros para con ellos recorrer el camino de la evangelización.
• El espíritu de sacrificio: aceptando las renuncias que han de imponerse en su vida, en la entrega del tiempo, de su trabajo, y hasta a veces, parte de su descanso.
• El espíritu de iniciativa y de creatividad: Buscando siempre alternativas nuevas para extender el Reino.
• La oración: sin dejar que esta se ahogue por el activismo.
• El optimismo y la alegría: contagiando alegría y esperanza propia del Evangelio, sin triunfalismos, pero sin fatalismos ni depresiones derrotistas.
• La pureza como virtud del corazón que nos hace limpios, transparentes, coherentes en nuestro modo de obrar y de pensar hacia nosotros mismos y hacia los demás.
Puntos a tener en cuenta en el corazón de un Militante de la ACA.-
1. Afectividad Oblativa: es la capacidad de acercarse a los demás con respeto y cariño
2. Capacidad de Empatía: poder ver las cosas desde el punto de vista de los otros, sin por ello perder su punto de vista. Apertura.
3. Autonomía Personal: actúa con criterio propio, reconoce los límites y está dispuesto a modificarlos cuando es necesario.
4. Suficiente control emocional: no reprime sus emociones, sino que las mantiene dentro de los límites constructivos.
5. Sexualidad Integrada: reconoce su sexualidad, femenina o masculina, y la ordena dentro de la dinámica del amor.
6. Aceptación de sí mismo: acepta sus limitaciones y valores en un clima de satisfacción, aceptando el camino del crecimiento y de la conversión.
7. Adecuado sentido de la Realidad: es realista y posee capacidad de afrontar objetivamente las cosas, aportando soluciones a los problemas y conflictos que se originan.
8. Ausencia de dudas y ansiedades profundas: ha encaminado el sentido de la propia vida. Ha formulado un proyecto de vida y desde él ajusta sus crisis vitales.
9. Sabe prescindir de metas inmediatas y proponerse metas a largo alcance: sabe caminar paso a paso, sin inmediatismos infantiles, con constancia y paciencia.
10. Capacidad para saber resistir las frustraciones viviendo la vida con alegría: sacar ánimo frente a las dificultades, tener una sana alegría y una activa esperanza.
El corazón de un Militante de la ACA
Como personas humanas, los dirigentes de Acción Católica, estamos llamados a encontrarnos con Jesús y a decirle que “sí” desde lo más profundo de nuestro ser. En el sacramento del bautismo, cada uno de nosotros recibió, mediante la aceptación de nuestros padres y padrinos, el don de la fe. La vida humana renacía así a la dimensión de la gracia, de la amistad con Dios para cada uno de nosotros. Amistad que se renueva en cada Eucaristía y en cada celebración del sacramento de la Reconciliación. La Confirmación profundiza luego, nuestro compromiso cristiano de seguir a Jesús, aceptando ya de modo más consciente nuestra condición de bautizado y de discípulo-misionero de Jesús que como laico quiere proponer los valores del Evangelio en la realidad. Pero nosotros, hemos recibido la invitación a dar un paso más. A través de un amigo, un sacerdote, un folleto, “alguna mediación” (como suele llamarse a esta situación donde una persona o un recurso que nos acerca a un llamado de Jesús), el Señor te invitó a recorrer un camino comunitario para crecer en la fe y la vocación laical. Este camino es la Acción Católica, que exige de nosotros la respuesta libre y personal de nuestra fe y de nuestro compromiso.
VALORES PARA PENSAR
Desde los valores del Reino, los dirigentes de Acción Católica vamos realizando un camino propio y de superación personal. No somos un “producto terminado” somos jóvenes y adultos en camino de discipulado. En camino de conversión constante Somos personas normales, con limitaciones y talentos, dispuestos a crecer y a servir a Dios en los hermanos, para lo cual tenemos que crecer en:
• La humildad: reconociéndose persona encamino de crecimiento, como el resto, pero con un rol específico y exigente en medio de su comunidad.
• El amor: siendo caritativos, generosos, sin gratificaciones inmediatas.
• La paciencia: ubicándose en el lugar de los otros para con ellos recorrer el camino de la evangelización.
• El espíritu de sacrificio: aceptando las renuncias que han de imponerse en su vida, en la entrega del tiempo, de su trabajo, y hasta a veces, parte de su descanso.
• El espíritu de iniciativa y de creatividad: Buscando siempre alternativas nuevas para extender el Reino.
• La oración: sin dejar que esta se ahogue por el activismo.
• El optimismo y la alegría: contagiando alegría y esperanza propia del Evangelio, sin triunfalismos, pero sin fatalismos ni depresiones derrotistas.
• La pureza como virtud del corazón que nos hace limpios, transparentes, coherentes en nuestro modo de obrar y de pensar hacia nosotros mismos y hacia los demás.
NUESTRA META ES ¡LA SANTIDAD!
Puntos a tener en cuenta en el corazón de un Militante de la ACA.-
1. Afectividad Oblativa: es la capacidad de acercarse a los demás con respeto y cariño
2. Capacidad de Empatía: poder ver las cosas desde el punto de vista de los otros, sin por ello perder su punto de vista. Apertura.
3. Autonomía Personal: actúa con criterio propio, reconoce los límites y está dispuesto a modificarlos cuando es necesario.
4. Suficiente control emocional: no reprime sus emociones, sino que las mantiene dentro de los límites constructivos.
5. Sexualidad Integrada: reconoce su sexualidad, femenina o masculina, y la ordena dentro de la dinámica del amor.
6. Aceptación de sí mismo: acepta sus limitaciones y valores en un clima de satisfacción, aceptando el camino del crecimiento y de la conversión.
7. Adecuado sentido de la Realidad: es realista y posee capacidad de afrontar objetivamente las cosas, aportando soluciones a los problemas y conflictos que se originan.
8. Ausencia de dudas y ansiedades profundas: ha encaminado el sentido de la propia vida. Ha formulado un proyecto de vida y desde él ajusta sus crisis vitales.
9. Sabe prescindir de metas inmediatas y proponerse metas a largo alcance: sabe caminar paso a paso, sin inmediatismos infantiles, con constancia y paciencia.
10. Capacidad para saber resistir las frustraciones viviendo la vida con alegría: sacar ánimo frente a las dificultades, tener una sana alegría y una activa esperanza.