En esta sociedad donde la debilidad es apremiante en el bajo mundo y las mentes ricas también llenas de enfermedades crónicas pisotean con desprecio las mentalidades que pudiesen llamarse masas agobiadas por el sistema del cual las mentes ricas lo fabrican en las calderas de la corrupción más ínfimas y podridas de la política latinoamericana.
Nos codeamos con la sociedad latina, un conjunto de personas que padecen pesadillas aún de la conquista, no obstante, gracias a ese suceso no estuviésemos aquí.
Pensamientos arcaicos como el oportunismo, la mala codicia, el egoísmo mal canalizado, la misoginia religiosa pasando por encima de la moral social pisando escombros de los fundamentos de un feminismo atrofiado ya visto como una rebeldía adolescente. La revolución la hacen aquellos jóvenes combatientes qué con ansias esperan un cambio o por la ansiedad misma de la edad, dejando atrás, luego, los pensamientos leninistas para dar paso a la vida hogareña y darle crédito al sistema a quién no le fue leal en sus épocas de adolescente. El satanismo, las prácticas de brujería, los hechizos, conjuros, las lecturas de libros sexuales o de magia negra fueron en su vida una huella imborrable, ahora pisada y azotada por una persona quién le criticó y (lo/la) obligó a dejarlo como algo banal, loco y del diablo. Agachando la cabeza ahora para decirle (padre) a un personaje a quién le castigó en sus sueños, la familia es feliz ahora por su "verdadero" cambio y su nueva imagen de padre o madre asentando cabeza, "madurando" y dirigiéndose a un mundo de cursilerías católicas de parte de la suegra ( La primera comunión, la confirmación y de pajecito en el matrimonio del hermano mayor) Convirtiendo a la nueva generación en un borreguito más del rebaño de las blancas y fieles ovejas, la impotencia y el sueño de haber sido el padre o madre más loco del mundo, quedan como anhelos de un demente alejado de dios, de ese vago sin oficio que algún momento quiso destruir una iglesia o matar al papa, por ser el representante principal de la mafia más grande del mundo, sin embargo su hijo o hija están sirviendo como acolito en la iglesia del barrio por que la suegra o el suegro le dijo que eso era lo mejor, ya que su yerno, ahora mayor, sin cabello y con las cicatrices de los tatuajes o de las perforaciones en su cuerpo, fue un diablillo y quemaba a los santos con velas o robaba de las ofrendas.
Aquella chica, qué tenía talento para descifrar el futuro de los demás y usaba prendas vertiginosas que con el viento ondeaba su belleza sutil y sublime, ahora con harapos dispone de su tiempo de vida para complacer vulgarmente y como puede a un tipejo que no sabe nada de horóscopos y esas cosas, no apremiaba ninguna facultad de premonición y ni tampoco sabía o sabe algo de wiccans, satanismo laveyano, magia roja, blanca y negra. Pero ahora esa bruja, esa hechicera inteligente que por su terquedad o equivocación persistente que estaba enamorada del hombre de sus sueños, el cual ahora es el licántropo de su vida ya no sabe descifrar nada, solamente le queda la esperanza de un golpe de suerte.
La pobreza mental la cual produce pobreza económica y debilidad humana atrapa aquel hechicero, vocalista de una banda de black el cual quería codearse con los más grandes de la escena del metal, viajar por el mundo y hablar frente a frente con un brujo satanista de tercer nivel, pero ahora espera con ansias su hijo no deseado en un hospital de mala calidad, entre risas, rabia, descontento ve como su vida queda a la postre de una sociedad enferma de conformismo y cursilería sobre la vida.
Una sociedad latina la cual se codea con nosotros, físicamente estamos allí, pero mentalmente no estamos en ella.
Cuantos ateos y rebeldes ateas muestran inconformismo al aceptar la vida de los demás como suya, rendirse ante un personaje castigado en sus sueños más placenteros, convertirse en creyentes para el gozo egoísta de su familia, dándole crédito a sus "estúpidos" consejos de pobreza y humildad débil, mientras una energía aún viva de ideas oscuras, letras oscurantistas, filosofías obscenas, vulgaridad total, sadomasoquismo extremo, ateísmo puro, una vida sin tabúes corre por sus venas, sólo ahogándose en esos arroyos de tinieblas blancas e hipócritas que surcan las calles, transeúntes afanados por enriquecer al más rico, bobos predicadores tratando de enriquecer al pastor de las ovejas quién les trasquila su lana, esa mentalidad conforme y tonta suda por sus cráneos.
Así es la vida dicen ellos, hacer más rico al más rico, trabajar duramente hasta conseguir lo que quieres hasta sacarte ampollas en las manos, confórmate, no luches por conseguir más, déjale esa filosofía a los que tienen más que nosotros nos decían de pequeños, respeta a tu esposo y obedecedle le decía Doña María a su hija de 14 años apenas estudiando en el colegio, lo aplicó tan bien que ahora vive arrendada en una casa húmeda con dos niños y un esposo inútil que se emborracha cuando puede, no la maltrata pero es un conformista y siempre le agradece a dios por lo poco y miserable que tiene.
Lavey, dice en su biblia: Los débiles heredarán el yugo.
Quizás, mucha gente está es donde debe estar, mereciendo el castigo o el triunfo de sus ideas, sean vacías o llenas de sabiduría, por lo tanto, no hay un afán por sacar de las arenas movedizas del conformismo a más de uno, ya que de pronto por persistencia a la equivocación están allí por culpa propia. Sin embargo, hay un público especifico, que logre captar la idea central de este artículo, que comprenda de lo que se habla, esa clase de personas jóvenes o adultas que tengan madurez suficiente para entender que el diablo es sólo un personaje ficticio igual como Popeye, homero Simpson y Jesucristo. Ese público que no quieren que sus deseos más permeables mueran y queden amarrados bajo un acto de compromiso en una celebración dentro del templo donde quién sabe cuántos números de esclavos fueron bendecidos en aquellas misas para bendecir animales de los capataces españoles durante la colonia, cuantas monjas habrían sido ultrajadas o menores de edad por ese mismo personaje quién les bendice ante de darse el beso, donde la hipocresía aflore ante la mirada del horripilante e impotente muñeco del cristo que todo lo contempla descansando en una mitología tan trillada y fantástica.
Esos atentos ojos que se maravillan con las lecturas más mórbidas de muchos locos y locas de la historia, contemplando la conexión psíquica por la similitud de sus pensamientos.[/align]
El modus vivendi que se adopta pensando de tal forma, rodeado de gente que siempre caminan rápido alcanzando el éxito el cual nunca lo logran, alcanzando sólo las migas que deja el imperialista al cual le trabajan toda su vida. Ese modo de vivencia del cual debemos acoger, rechazar la iglesia y sus adeptos bobos y siervos del sistema, no agarrar sistemáticamente el conformismo como propio ya que sí vamos por un camino espacioso, adornado con árboles fructíferos hacia la comodidad y placentera estancia al infierno, no como el camino de los siervos blancos que es espinoso y estrecho. Debemos ser lo más inconformes posibles, gastos hacia nuestra belleza como persona, interior y exteriormente sin cumplir canones esteticos o quizás cumpliendo algunos al pie de la letra como le crea conveniente, siendo los mas ricos de la cuadra, equilibrando lo espiritual y lo material, provocando así la envidia ajena y que brote en nosotros la personalidad más infernal que queremos, en palabras filosoficas y sin influencia dramática religiosa, que salga de nosotros la personalidad más hedonista y epicureísta de nosotros.
Un egoísmo bien canalizado, un casamiento bajo las sombras de Lilith y Astaroth, música de fondo convenientemente un black metal melódico de Dimmu Borgir o lo que prefiera la persona y las amistades más sinceras y sensatas que hayamos podido tener en toda la vida. Con esa persona que equilibre tú ambiente, él que haga conjuros y tú adivines el futuro, dos ateos que uno escriba artículos en la red y él o ella sea activista de los derechos de los animales o proclame un estado laico.
Es como decir aquí estoy, vivo a mi manera, admírenme."
Mujeres ateas que conserven su belleza mental y la lleven consigo toda la vida con alguien que no la obligue a pensar como las ovejas blancas que pastorean por pastos secos y áridos. Obtener de la vida precisamente eso a lo que a otros les niega, libertad. Un modo de vivir y de pensar alojado en lo más recónditos recodos de la personalidad humana, que obligatoriamente para muchos está opacado por seguir las regimentaciones sociales que muchos adoptan del pasado inquisitorio que le otorgó el tiempo.