Solo hay un rostro fuera de la angustia en la terrible foto de Eamonn McCabe. Es el del caballero de la esquina inferior izquierda. El único que no está atrapado por la masa. El único que puede e intenta ayudar.

No se me ocurre muerte más terrible que por aplastamiento
Muchos niños vivimos por primera vez y en directo por televisión lo que era el infierno que contaba Dante Alighieri. Una tragedia narrada por los mismos que nos cantaban la fiesta de los goles. Niños atrapados, ancianos ahogados, hooligans llorando… Todo lo que no tocaba. A todos nos costaba respirar viendo aquello. Era la noche del 29 de mayo de 1985 en el estadio de Heysel, Bruselas. 39 personas murieron intentando soportar el peso de otra gente.

No se me ocurre muerte más terrible que por aplastamiento
Muchos niños vivimos por primera vez y en directo por televisión lo que era el infierno que contaba Dante Alighieri. Una tragedia narrada por los mismos que nos cantaban la fiesta de los goles. Niños atrapados, ancianos ahogados, hooligans llorando… Todo lo que no tocaba. A todos nos costaba respirar viendo aquello. Era la noche del 29 de mayo de 1985 en el estadio de Heysel, Bruselas. 39 personas murieron intentando soportar el peso de otra gente.