





Sistema de Numeración Romano
El sistema de numeración romana es un sistema de numeración no posicional que se desarrolló en la Antigua Roma y se utilizó en todo el Imperio romano.
Este sistema emplea algunas letras mayúsculas como símbolos para representar ciertos números, la mayor parte de números se escriben como combinaciones de letras. Por ejemplo, el año 2015 se escribe como MMXV, donde cada M representa 1000, la X representa 10 más y V representa cinco unidades más.

Historia
Los romanos formaron un imperio que se extendía por la mayor parte de Europa y por el norte de Africa.
Los pueblos sometidos aprendieron de ellos su modo de vida, sus costumbres, su lengua llamada latín, su escritura y también su sistema de numeración.
Tras la desaparición del Imperio Romano, en los siglos posteriores algunas de las cosas aprendidas de los romanos permanecieron, aunque fueron cambiando. Así nosotros, actualmente hablamos Castellano que es Latín evolucionado y al escribir seguimos utilizando letras latinas. Pero otras cosas aunque permanecieron varios siglos, después desaparecieron, así pasó con el sistema de numeración romano. Se sustituyó por el sistema de numeración arábigo, que proviene de la India y lo extendieron los árabes, es el que empleamos ahora y es mucho más fácil de manejar.
Actualmente vemos y utilizamos números romanos en muy pocas ocasiones: para nombrar los siglos, en los actos y escenas de una obra de teatro, en la designación de olimpiadas, congresos y certámenes, en la numeración de reyes, emperadores y papas, en inscripciones antiguas y en relojes antiguos.



Lectura y escritura
Para leer y escribir cantidades en el sistema de numeración romano, aplicamos las reglas de adición, repetición, sustracción y multiplicación.





Curiosidades
Cabe destacar que si bien este sistema numérico ha sido básico y fácil de emplear, numerosos errores fueron acontecidos a lo largo de la historia, dando así varios deleites curiosos. Muchos de ellos se relacionan con el mal empleo del número 4 que vemos en multitud de relojes, en el que podemos ver cómo han escrito IIII para señalar toda la simbología que representa este número en el tiempo, mientras que el número romano correcto es el IV. Pero, ¿Sabes por qué se comete este “error” de forma deliberada?
Se dice que un relojero suizo creó un reloj que su soberano le había encargado cometiendo el error de representar el número 4 como IIII y no utilizando la combinación IV. El desafortunado relojero fue ejecutado por la ira del monarca, y desde ese momento, a modo homenaje, todos sus colegas comenzaron a utilizar el IIII en vez de IV.
Por otro lado, el IIII era la disposición preferida por los romanos en la antigüedad, influyendo también la coincidencia con el nombre del importante dios romano, Júpiter. En latín, este nombre se escribía como IVPITER, siendo los caracteres IV no apropiados como modo de uso numérico.
Por ultimo cabe destacar que uno de los monarcas de Francia, Luis XIV prefería la disposición IIII sobre IV, por lo que ordenó a todos sus relojeros construir relojes con IIII en lugar de IV, generando una costumbre que perduró durante siglos.
Así que, si alguna vez te equivocas no te preocupes ni te agobies, tómate tu tiempo para aprenderlos, práctica y verás como en poco tiempo los has aprendido.
Seguro que os habréis dado cuenta que los números romanos empiezan a contar desde uno y no tenían ningún símbolo para representar el “0”. Esto sucede porque los romanos no necesitaban el cero al tener un sistema de numeración aditivo y no posicional. Es decir, en los número romanos las cifras se suman y valen siempre lo mismo, mientras que en nuestro sistema actual el valor de los números depende de la posición en la que esté el número (por es lo mismo el valor del “3” en el número “13” que en “3.500.000”, en cambio la “L” o la “D” siempre valen lo mismo.
Hoy en día el uso de los números romanos está limitada a ciertos campos:
Relojes
Enumerar volúmenes, capítulos y tomos de una obra.
Nombres de papas, reyes y emperadores.
Actos y escenas de una obra de teatro.
En la designación de congresos, olimpiadas, asambleas, certámenes, etc.

Numerales romanos en el Cutty Sark, Greenwich.


Numerales romanos en un manuscrito del siglo XVI.


Entrada a la sección LII del Coliseo, con los números aún visibles.


Reloj con numeración romana, con IIII en lugar de IV.


Diagrama numérico en un libro de 1560 en el que el cuatro también se representa como IIII.


Una moneda triens (1/3 o 4/12 de un as). Los cuatro puntos •••• indican su valor.


Una moneda semis (1/2 o 6/12 de un as). La letra S indica su valor.


