Introducción
Durante miles de años, el tipo de asociación en la cual se practicó la democracia (la tribu o la ciudad-Estado) fue lo bastante pequeña como para adecuarse a la democracia por asamblea o “democracia directa”. Mucho más tarde, al entrar el siglo 18, cuando la asociación típica pasó a ser el Estado-nación o el país, la democracia directa dio paso a la democracia representativa. La democracia representativa requería de un conjunto de instituciones políticas que diferían radicalmente de las propias de las democracias más tempranas.
Hasta hace relativamente poco, la mayor parte de las asociaciones democráticas limitaban el derecho a participar del gobierno a una minoría de la población adulta. A principios del siglo 20, este derecho se extendió a casi todos los adultos.
Formas prehistóricas de democracia
Es posible suponer que la democracia surge naturalmente en cualquier grupo bien delimitado, como una tribu, siempre que el grupo sea lo suficientemente independiente del control de otros grupos como para permitir a sus miembros dirigir sus propios asuntos, y que un grupo sustancial de sus miembros, por ejemplo, los ancianos de la tribu, se consideren casi igualmente idóneos para participar de las decisiones en torno a los asuntos que conciernen al grupo en su conjunto. Dicha hipótesis está avalada por estudios de sociedades tribales analfabetas que sugieren que muchos grupos tribales se rigieron por un gobierno democrático durante los miles de años en que los seres humanos vivieron de la caza y del acopio.
Cuando el largo periodo de la caza y el acopio llegó a su fin, u los humanos comenzaron a establecerse en comunidades fijas, principalmente a los fines de la agricultura y el comercio, surgieron desigualdades en términos de riqueza y poderío militar entre las comunidades, junto con un marcado aumento del tamaño y la escala de la comunidad típica, lo que alentó formas jerárquicas y autoritarias de organización social. Como resultado, entre los pueblos establecidos desaparecieron los gobiernos populares para ser reemplazados por miles de años de gobiernos basados sobre la monarquía, el despotismo, la aristocracia o la oligarquía.
La Grecia clásica
En los siglos 5 y 4 antes de Cristo, Grecia no era un país en el sentido moderno, sino una suma de muchos cientos de ciudades-Estado independientes, cada uno con su campo circundante. En Atenas, los miembros del demos (quienes tenían derecho a participar en el gobierno) eran los ciudadanos varones mayores de 18 años de edad (hasta el año 403 antes de Cristo, en que la edad mínima aumento a 20 años), o sea, entre un 10% y un 15% de la población total.
El centro de su gobierno era la Asamblea, una institución que habría de aparecer en otros lugares. Las decisiones se tomaban mediante el voto a mano alzada y prevalecían los votos de la mayoría de los miembros presentes con derecho a voto.
Los asuntos que trataba la Asamblea eran fijados por el Consejo de los Quinientos, el cual estaba compuesto por representantes elegidos por sorteo en cada una de las 139 entidades territoriales menores, conocidas como demos, creadas por Clístenes en el 507 antes de Cristo, siendo la cantidad de representantes de cada deme aproximadamente proporcional a su población.
Otra institución importante en Atenas eran los tribunales populares, con poder ilimitado para controlar a la Asamblea, al Consejo, a los magistrados y a los líderes políticos. Los tribunales populares estaban compuestos por jurados elegidos por sorteo de una reserva de ciudadanos mayores de 30 años de edad; la reserva en sí era elegida anualmente y también por sorteo.
En el 321 antes de Cristo, Atenas fue dominada por Macedonia, que introdujo los requisitos de propiedad que excluyeron, de hecho, a muchos atenienses comunes del demos. En el 146 antes de Cristo, lo que quedaba de la democracia ateniense fue extinguido por los conquistadores romanos.
La República Romana
Se instauró aproximadamente en el mismo momento en que lo hizo el gobierno popular en Grecia.
¿Quiénes constituían el demos romano? Aunque la ciudadanía romana era dada por nacimiento, también lo era mediante la naturalización y la manumisión de los esclavos. A medida que la República se fue expandiendo, fue dando la ciudadanía en diversos grados a muchos de quienes habitaban sus expandidos límites. Pero debido a que las asambleas siguieron reuniéndose en el Foro, en el centro de la ciudad, la mayoría de los ciudadanos que no habitaban dentro o cerca quedaban, de hecho, excluidos del demos.
Había un Senado y 4 asambleas, denominadas comitia o concilium. La Comitia Curiata estaba compuesta por 30 curiae, o grupos locales, extraídos de 3 tribus antiguas; la Comitia Centuriata constaba de 193 centurias, o unidades militares; la composición del Concilium Plebis surgía de las filas de la plebe, o plebeyos (gente común); y la Comitia Tributa, como la Asamblea ateniense, estaba abierta a todos los ciudadanos. En todas las asambleas los votos se contaban por unidades (centurias, tribus), no por personas.
Los senadores eran elegidos de manera indirecta por la Comitia Centuriata, admitiéndose miembros de la clase patricia privilegiada y de determinadas familias plebeyas.
Las Repúblicas italianas desde el siglo 12 hasta el Renacimiento
Si bien la pertenencia al demos se restringía, en un principio, principalmente a la nobleza y los grandes terratenientes, en algunas repúblicas, en la 1ª mitad del siglo 13, los nuevos ricos, los pequeños comerciantes y banqueros, los artesanos capacitados organizados en gremios y los infantes comandados por caballeros comenzaron a exigir el derecho a participar, en alguna medida, en el gobierno. Como eran más numerosos que las clases más altas, y amenazaban con levantamientos violentos (a veces cumplían), algunos de estos grupos tuvieron éxito. Aun en estas condiciones, sólo una pequeña parte de la población formaba parte del demos: desde un 2% o menos, en la Venecia de los siglos 15 y 16, hasta un 12% en la Bolonia del siglo 14.
La decadencia económica, la corrupción, las disputas entre facciones, las guerras civiles y las guerras contra otros estados condujeron al debilitamiento de algunos gobiernos republicanos y a su eventual reemplazo por gobernantes autoritarios, fueran monarcas, príncipes o soldados.
Democracia representativa
En la Europa continental, cerca del año 800, los hombres libres y los nobles de varias partes comenzaron a participar de manera directa en asambleas locales, a las que más tarde se agregaron a asambleas regionales y nacionales compuestas de representantes, algunos o todos los cuales llegaron a ser elegidos.
En el año 930, descendientes de vikingos de Islandia crearon el 1º ejemplo de los que hoy se denominaría asamblea, legislatura o parlamento nacional.
En Inglaterra, el Parlamento surgió de los consejos convocados por los reyes para resarcir agravios y ejercer funciones judiciales. Con el tiempo comenzó a abordar asuntos de Estado importantes, entre los que se destaca la recaudación de los ingresos necesarios para respaldar las políticas y decisiones del monarca. A medida que sus funciones judiciales se fueron delegando a los tribunales, gradualmente fue evolucionando en un órgano legislativo. Para fines del siglo 15, la sanción de leyes requería la aprobación de ambas cámaras del Parlamento y la aprobación formal del monarca.
Alrededor de 1800, facultades importantes habían pasado al Parlamento, como la designación del primer ministro.
Con todo, el gobierno parlamentario británico no era todavía un sistema democrático. Principalmente por exigencias de propiedad, el derecho de voto sólo era gozado por algo así como un 5% de la población británica mayor de 20 años de edad. La Reform Act extendió el sufragio a cerca del 7% de la población adulta. Se requerirían 3 leyes más en 1867, 1884 y 1918 para alcanzar el sufragio masculino universal y una ley más, aprobada en 1928, para otorgarles el derecho a voto a todas las mujeres adultas.
En 1776 los Estados Unidos declararon su independencia. Se creó una confederación de estados bajo los Artículos de la Confederación, que tuvo vigencia en el periodo 1781-1789, y en 1789 un gobierno federal más unificado bajo una Constitución. Los constituyentes de 1787 dejaron claro en el preámbulo de la Constitución que el pueblo de Estados Unidos podía gobernarse en el ámbito federal sólo mediante la elección de representantes. Eventualmente, los partidos políticos proveerían candidatos para funciones locales, estaduales y nacionales, y competirían abierta y enérgicamente en las elecciones.
Aun así, en las asociaciones menores, las asambleas directas eran factibles. En muchos pueblos de Nueva Inglaterra, por ejemplo, los ciudadanos concurrían a reuniones, al estilo ateniense, para discutir y votar asuntos locales.
Aun cuando el sufragio se extendió ampliamente entre los blancos adultos, continuó excluyendo segmentos importantes de la población adulta, como las mujeres, los esclavos, muchos negros libres y norteamericanos nativos. Con el tiempo, estas exclusiones serian consideradas antidemocráticas.
Recién en 1920 se les concedió a las mujeres el derecho a voto. Y no fue sino hasta después de la aprobación de la Civil Rights Act de 1964 que los afroamericanos fueron admitidos en el demos norteamericano.
Durante miles de años, el tipo de asociación en la cual se practicó la democracia (la tribu o la ciudad-Estado) fue lo bastante pequeña como para adecuarse a la democracia por asamblea o “democracia directa”. Mucho más tarde, al entrar el siglo 18, cuando la asociación típica pasó a ser el Estado-nación o el país, la democracia directa dio paso a la democracia representativa. La democracia representativa requería de un conjunto de instituciones políticas que diferían radicalmente de las propias de las democracias más tempranas.
Hasta hace relativamente poco, la mayor parte de las asociaciones democráticas limitaban el derecho a participar del gobierno a una minoría de la población adulta. A principios del siglo 20, este derecho se extendió a casi todos los adultos.
Formas prehistóricas de democracia
Es posible suponer que la democracia surge naturalmente en cualquier grupo bien delimitado, como una tribu, siempre que el grupo sea lo suficientemente independiente del control de otros grupos como para permitir a sus miembros dirigir sus propios asuntos, y que un grupo sustancial de sus miembros, por ejemplo, los ancianos de la tribu, se consideren casi igualmente idóneos para participar de las decisiones en torno a los asuntos que conciernen al grupo en su conjunto. Dicha hipótesis está avalada por estudios de sociedades tribales analfabetas que sugieren que muchos grupos tribales se rigieron por un gobierno democrático durante los miles de años en que los seres humanos vivieron de la caza y del acopio.
Cuando el largo periodo de la caza y el acopio llegó a su fin, u los humanos comenzaron a establecerse en comunidades fijas, principalmente a los fines de la agricultura y el comercio, surgieron desigualdades en términos de riqueza y poderío militar entre las comunidades, junto con un marcado aumento del tamaño y la escala de la comunidad típica, lo que alentó formas jerárquicas y autoritarias de organización social. Como resultado, entre los pueblos establecidos desaparecieron los gobiernos populares para ser reemplazados por miles de años de gobiernos basados sobre la monarquía, el despotismo, la aristocracia o la oligarquía.
La Grecia clásica
En los siglos 5 y 4 antes de Cristo, Grecia no era un país en el sentido moderno, sino una suma de muchos cientos de ciudades-Estado independientes, cada uno con su campo circundante. En Atenas, los miembros del demos (quienes tenían derecho a participar en el gobierno) eran los ciudadanos varones mayores de 18 años de edad (hasta el año 403 antes de Cristo, en que la edad mínima aumento a 20 años), o sea, entre un 10% y un 15% de la población total.
El centro de su gobierno era la Asamblea, una institución que habría de aparecer en otros lugares. Las decisiones se tomaban mediante el voto a mano alzada y prevalecían los votos de la mayoría de los miembros presentes con derecho a voto.
Los asuntos que trataba la Asamblea eran fijados por el Consejo de los Quinientos, el cual estaba compuesto por representantes elegidos por sorteo en cada una de las 139 entidades territoriales menores, conocidas como demos, creadas por Clístenes en el 507 antes de Cristo, siendo la cantidad de representantes de cada deme aproximadamente proporcional a su población.
Otra institución importante en Atenas eran los tribunales populares, con poder ilimitado para controlar a la Asamblea, al Consejo, a los magistrados y a los líderes políticos. Los tribunales populares estaban compuestos por jurados elegidos por sorteo de una reserva de ciudadanos mayores de 30 años de edad; la reserva en sí era elegida anualmente y también por sorteo.
En el 321 antes de Cristo, Atenas fue dominada por Macedonia, que introdujo los requisitos de propiedad que excluyeron, de hecho, a muchos atenienses comunes del demos. En el 146 antes de Cristo, lo que quedaba de la democracia ateniense fue extinguido por los conquistadores romanos.
La República Romana
Se instauró aproximadamente en el mismo momento en que lo hizo el gobierno popular en Grecia.
¿Quiénes constituían el demos romano? Aunque la ciudadanía romana era dada por nacimiento, también lo era mediante la naturalización y la manumisión de los esclavos. A medida que la República se fue expandiendo, fue dando la ciudadanía en diversos grados a muchos de quienes habitaban sus expandidos límites. Pero debido a que las asambleas siguieron reuniéndose en el Foro, en el centro de la ciudad, la mayoría de los ciudadanos que no habitaban dentro o cerca quedaban, de hecho, excluidos del demos.
Había un Senado y 4 asambleas, denominadas comitia o concilium. La Comitia Curiata estaba compuesta por 30 curiae, o grupos locales, extraídos de 3 tribus antiguas; la Comitia Centuriata constaba de 193 centurias, o unidades militares; la composición del Concilium Plebis surgía de las filas de la plebe, o plebeyos (gente común); y la Comitia Tributa, como la Asamblea ateniense, estaba abierta a todos los ciudadanos. En todas las asambleas los votos se contaban por unidades (centurias, tribus), no por personas.
Los senadores eran elegidos de manera indirecta por la Comitia Centuriata, admitiéndose miembros de la clase patricia privilegiada y de determinadas familias plebeyas.
Las Repúblicas italianas desde el siglo 12 hasta el Renacimiento
Si bien la pertenencia al demos se restringía, en un principio, principalmente a la nobleza y los grandes terratenientes, en algunas repúblicas, en la 1ª mitad del siglo 13, los nuevos ricos, los pequeños comerciantes y banqueros, los artesanos capacitados organizados en gremios y los infantes comandados por caballeros comenzaron a exigir el derecho a participar, en alguna medida, en el gobierno. Como eran más numerosos que las clases más altas, y amenazaban con levantamientos violentos (a veces cumplían), algunos de estos grupos tuvieron éxito. Aun en estas condiciones, sólo una pequeña parte de la población formaba parte del demos: desde un 2% o menos, en la Venecia de los siglos 15 y 16, hasta un 12% en la Bolonia del siglo 14.
La decadencia económica, la corrupción, las disputas entre facciones, las guerras civiles y las guerras contra otros estados condujeron al debilitamiento de algunos gobiernos republicanos y a su eventual reemplazo por gobernantes autoritarios, fueran monarcas, príncipes o soldados.
Democracia representativa
En la Europa continental, cerca del año 800, los hombres libres y los nobles de varias partes comenzaron a participar de manera directa en asambleas locales, a las que más tarde se agregaron a asambleas regionales y nacionales compuestas de representantes, algunos o todos los cuales llegaron a ser elegidos.
En el año 930, descendientes de vikingos de Islandia crearon el 1º ejemplo de los que hoy se denominaría asamblea, legislatura o parlamento nacional.
En Inglaterra, el Parlamento surgió de los consejos convocados por los reyes para resarcir agravios y ejercer funciones judiciales. Con el tiempo comenzó a abordar asuntos de Estado importantes, entre los que se destaca la recaudación de los ingresos necesarios para respaldar las políticas y decisiones del monarca. A medida que sus funciones judiciales se fueron delegando a los tribunales, gradualmente fue evolucionando en un órgano legislativo. Para fines del siglo 15, la sanción de leyes requería la aprobación de ambas cámaras del Parlamento y la aprobación formal del monarca.
Alrededor de 1800, facultades importantes habían pasado al Parlamento, como la designación del primer ministro.
Con todo, el gobierno parlamentario británico no era todavía un sistema democrático. Principalmente por exigencias de propiedad, el derecho de voto sólo era gozado por algo así como un 5% de la población británica mayor de 20 años de edad. La Reform Act extendió el sufragio a cerca del 7% de la población adulta. Se requerirían 3 leyes más en 1867, 1884 y 1918 para alcanzar el sufragio masculino universal y una ley más, aprobada en 1928, para otorgarles el derecho a voto a todas las mujeres adultas.
En 1776 los Estados Unidos declararon su independencia. Se creó una confederación de estados bajo los Artículos de la Confederación, que tuvo vigencia en el periodo 1781-1789, y en 1789 un gobierno federal más unificado bajo una Constitución. Los constituyentes de 1787 dejaron claro en el preámbulo de la Constitución que el pueblo de Estados Unidos podía gobernarse en el ámbito federal sólo mediante la elección de representantes. Eventualmente, los partidos políticos proveerían candidatos para funciones locales, estaduales y nacionales, y competirían abierta y enérgicamente en las elecciones.
Aun así, en las asociaciones menores, las asambleas directas eran factibles. En muchos pueblos de Nueva Inglaterra, por ejemplo, los ciudadanos concurrían a reuniones, al estilo ateniense, para discutir y votar asuntos locales.
Aun cuando el sufragio se extendió ampliamente entre los blancos adultos, continuó excluyendo segmentos importantes de la población adulta, como las mujeres, los esclavos, muchos negros libres y norteamericanos nativos. Con el tiempo, estas exclusiones serian consideradas antidemocráticas.
Recién en 1920 se les concedió a las mujeres el derecho a voto. Y no fue sino hasta después de la aprobación de la Civil Rights Act de 1964 que los afroamericanos fueron admitidos en el demos norteamericano.